Lamento la demora, he estado ocupada, pero a compensación, les traigo el cap. Más largo que escrito hasta ahora :D

Gracias por los reviews! Wiii! :D
ahora el fick!

"más que amigos… ¿mejores amigos?"

Esa misma noche…

Shadow esperaba que la señora se fuera de la habitación de la pequeña para ir a verla, sabia de antemano que la niña no esperaría hasta mañana para la continuación del cuento. No quería abusar de la confianza ganada por los padres hacia el desde el primer día que les dijo el destino de su hija, sin embargo le era difícil estar lejos. Le habían dado permiso de visitarle en las tardes y llevarla al parque algunos días, pero no era suficiente, por ello le visitaba unas horas de la noche para regresar a las 4 pm.

-quiero ver a papa-
-sabes que llega tarde del trabajo, ya jugaras con el mañana… buenas noches hija, te quiero-
-buenas noches mami… también te quiero-la señora le dio un suave beso en la frente, despertando en el erizo una chispa intensa llamada celos. Ya deseaba que se fuera, lo primero que haría seria borrar con su boca esa marca en su cabeza, era su sitio especial, nadie más que el podía tocar esa frente, bueno también las mejillas y sus manitas, parte de sus hombros…

-Nii-sama-la pequeña le abría la ventana con una sonrisa en sus labios y una manta en sus manitas. Tan encimado estaba que no se percato de la ausencia de la madre.
-entra-la niña se arrojo a su cama para ver entrar al erizo además, tenia frío.
-lamento la demora-
-mira traes tu pijama de ositos-señalo la pequeña, efectivamente, Shadow usaba una pijama de ositos cariñositos diciendo: "te quiero" "vamos a ser amigos" y demás cursilerías. Odia esos programas estúpidos, alteraban la inteligencia de SU pequeña, pero le gustaba más verla reír, por ello se los ponía.

-si, no me lo restriegues-comento aburrido.
-continua con el cuento, ¿Qué paso? ¿el joven Sonic y Sr. Mario se volvieron amigos? ¿Cuándo hacen pijamadas como mama y papa? ¿Jugaran con globos?-la niña revotaba en su cama tirando varios muñecos.
-un segundo… ¿Qué?-Shadow se sorprendió mucho al escucharle, ¿Quién osaba a arruinar la inocencia de la dulce Elizabeth?
-se supone que si duermes con alguien más en un cuarto, es una pijamada ¿no? Mamá me dijo que son pequeñas fiestas nocturnas que a veces usaban globos para jugar-
-(tic en el ojo) aun no, todo a su tiempo… tu crees que esto es una pijamada-
-emmm… no, no hay globos de fiesta ni pastel-se deprimió la niña.
-mañana te consigo un delicioso chocolate, te parece-le consoló, para su alivio le ahorraba molestias en explicaciones embarazosas. No le gustaba la idea de ocultarle información, pero ella marcaria las pautas.

-con nueces-la cria de ojos purpuras le miraba expectante
-será el más rico que pruebes-lo prometido era deuda, Shadow le beso la frente y rápidamente se corrió hacia su mejilla para darle el mismo trato, aunque el gesto estuviese muy cerca de la comisura de los labios.
-bien continuemos con el cuento…-

pasaron los días y consigo las semanas, Sonic y Mario se habían vuelto muy amigos, salian a todas partes: desde el parque hasta una de las bases de un científico bigotón que buscaba la manera de crear una sociedad entre los robots y las personas. A Mario se le hacia buena idea, puesto hay mucha gente sola en el mundo y hay ocasiones que este es muy cruel. Sonic no estaba muy conforme, pero no sonaba tan disparatada.

Además de recorrer el país del erizo azul, practicaban deporte con otros chicos y chicas del lugar. Ambos competían amistosamente contra el otro en cualquier actividad, pues no estaban muy desventajados, exceptuando la velocidad. Reían juntos cuando vean como su buen amigo Knux, quien era hippe en ese momento, trataba de seducir a Rouge, una burócrata. Muchas veces pensó Sonic que se quedaría con Lola, pero no, el terco del echidna no iba a tirar la toalla tan fácil. No solamente paseaban por los alrededores, había ocasiones en que se iban por los túneles de Mario, era divertido, podían jugar a esconderse y sepa dios si te encuentran con vida. La otra, el joven italiano aprovechaba para llevarle por debajo de los océanos a otros lugares como el reino champiñón, el castillo del enorme KOOPA quien debes en cuando les invitaba galletas con sus 8 hijos ó ir a la isla de Donkey Kong, quien por cierto están vetados. Un día el dúo les visito y sin querer Sonic le piso el pie al mandamás de la isla, provocando una divertida persecución entre bananos y barriles. Aun no saben cómo le hacen para tener tantas bananas y cilindros, basta decir que hasta una bola gigante de lianas y plátanos les perseguía. Pero igual se divirtieron.

Una tarde, Mario invito al erizo azul a su casa y tenía permiso de usar los tubos. Para encontrarle, simplemente tenía que tomar exclusivamente los rojos así llegaría directamente a su casa. Eran la una de la tarde y el chico de cabellos marrones estaba a toda prisa cocinando como nunca lo había hecho, sabia que su invitado tarde ó temprano llegaría y quería sorprenderlo con la especialidad de la casa: Ravioles con 4 carnes y salsa de tomate.

-¡LUIGI! ¡¿Dove si trova la salsa al formaggio?-pregunto mientras agitaba una salsa roja y espesa mientras lo probaba de vez en cuando, cambiando sus expresiones según el gusto.
-nessuna idea-respondió quitándole importancia.
-sono tenuti a ricevere i nostri ospiti con quel tipo di incompetenzavoi?-ahora si enfadado el chico de gorra roja.
-è il vostro ospite, non ho che io porti il mio amico foxy-el otro de ojos azules y traje verde levanta los brazos despreocupadamente. El chico de camiseta roja se acerca a su hermano mirándole con reproche, sabia la amistad que mantenía con un joven zorro del mundo de Sonic, no tenía problemas con ello, pero la ultima vez que le invito hicieron una fiesta de 4 días y solamente el se quedo a limpiarlo debido que su hermano y amigo terminaron en el hospital. sin más preámbulos comenzaron a discutir.

Mientras tanto, un tubo color carmesí surgia de la nada…

-nii~sama ¿Cómo pueden surgir cosas de la nada?-interrumpió curiosa la pequeña. Acostada desde su cama abrazando un muñeco de conejo gris.
-magia-desde su silla Shadow le respondió sencillamente.
-ooooh, crees que el sr. Mario sepa aparecer conejos-se ilusiono con tan solo la mención de la palabra "magia".
-no lo dudo Elizabeth… ¿puedo?-al ver un asentimiento por parte de la niña Shadow continuo.
-bien en que estaba… un tubo carmesí salió de la nada, muy cerca del patio de la pintoresca casa…-

-hasta que por fin llegue… eso explica porque Mario llegaba tarde a mi casa-un erizo azul se rasca la oreja mientras suspiraba, se perdió un par de ocasiones entre tantos túneles. Ahora que lo piensa, Mario aun no pierde la cabeza con tanto fierro pintado color verde limón ó naranja chillón. En fin, sale del tubo y comienza a medio arreglarse para su buena suerte las flores que llevaba consigo aun permanecían intactas.
pensaba llevarle un baguette pero su madre insistió que a los italianos les gusta decorar la mesa y la mayor parte de su casa con flores, no le hizo caso del todo, puesto se llevo un par de barras de pan de trigo pero con eso que se perdió termino comiéndoselo durante el camino.

-espero no haber llegado tarde… u oler a drenaje-he ahí otro misterio, ¿Cómo le hacia para no oler… eem así si trabaja en ellos la mayor parte del día? Algún día lo descifraría, paso por el simpático caminito de piedra, justo cuando iba a tocar la puerta.
-Non fraintendetemi, io so che è tuo amico-
-poi, lasciate che vi vedrò di nuovo efesta?-
-¿eh?-una nueva voz le extraño el joven erizo, vio la puerta inconvenientemente entreabierta, seria descortés espiar.

-non hanno speranza-un tono regañón pero dulce y ¿cariñoso? Inundo sus orejas, hasta ahí pudo llegar su prudencia, abrió lentamente la entrada y ahí estaba Mario, reconocería esa gorrita roja donde fuese pero había un tercero y para su sorpresa le besaba las mejillas con gran exaltación y se aleja con una sonrisa alegre en los labios.

-ci vediamo più tardi-no supo porque retuvo el aire en sus pulmones y una parte de su pecho dolía incluso sentía la necesidad de irse de ahí. Lo que si sabía era una cosa: Mario es diferente y el chico de la otra habitación era…

-emmm…-
-¿ocurre algo Nii~sama?-Elizabeth se desencanto al ver la repentina pausa de su "hermano" mayor.
-mejor nos saltamos esa parte-
-¿Por qué?-la inocencia de su mirada casi atrapaba al erizo negro y llevándolo a arruinar la sorpresa que no quería que descubriera, no aun.
-es de terror-
-puedo soportarlo-se aventuro más la pequeña.
-incluye el payaso "eso"-la niña comenzó a temblar levemente y sus ojos se tornaron vidriosos.

Shadow detestaba a los imbéciles de la cadena de programación y a los gilipollas que hicieron película uno de los mejores libros del escritor estadounidense Stephen King, puesto pasaron la película en horario familiar y desgraciadamente la niña vio de inicio a fin esa película. Durante 2 semanas tuvo pesadillas con ese payaso hasta que logro vencer ese temor y desde ese momento es raro que llegue a asustarse con cualquier cosa.
Shadow no sabe como sentirse en ese momento: orgulloso que su pequeña niña le tenga miedo exclusivamente al miedo mismo ó preocupación que ese temor latente continúe ahí hasta madurar y se vuelva intenso… además del hecho de usarlo como excusa para evitar preguntas incomodas.

-nii~sama…-esta miraba el piso como si tuviese algo interesante que decir, abrazo con más fuerza su muñeco mientras repetía su mantra: "solo es una película, no es real".
-me saltare esa parte y pasaremos directamente a la escena de la cocina te parece-
-si-tembló la pequeña niña. El erizo negro sin titubear se acerco a su cama y se acuesta junto a ella sin introducirse bajo las sabanas y la abraza.
-tranquila… ese payaso feo y estúpido no puede vencerme…-
-no… te asusta…-la pequeña se acurruca junto a el sin soltar el muñeco con forma de conejo.
-soy la forma de vida más perfecta, sabes porque no viene por aquí-
-porque no existe…-
-además de eso… porque yo te protejo y no dejare que nada ni nadie te haga daño mi pequeña niña-en un movimiento Shadow beso sus manitas y la frente de la niña como señal de compromiso hacia la niña Elizabeth.

-puedo continuar-la pequeña Elizabeth sonrió tiernamente y se acurruco más contra el suavecito pecho del erizo.
-creo que ese es un "si"… como iba diciendo, Mario encontró a Sonic detrás de la puerta después de un rato, le permitió pasar a su casa y más específicamente a la cocina…-

-Tu casa es muy pintoresca, me agrada-halago el erizo azul mientras tomaba asiento en la silla de madera y miraba a su alrededor, las paredes tapizadas de papel tapiz de flores e imágenes de panes, cuadros de distintos tamaños también se hacían gala contra el color arce y amarillo pastel de las paredes, los adornos de refrigerador eran variados, al parecer eran recuerdos de varias partes del mundo.

-grazie… ¿Cómo has estado?-hablo torpemente español el joven italiano, se había relacionado más con el español desde el primer día que estuvo con Sonic pero ahora tenia el mal habito de combinar el italiano con el otro idioma.
-bien…Mario-respondió levemente decaído cuando ve que en varios marcos esta el chico de la gorra verde junto a su amigo. No sabia porque le afectaba, según respecta, Mario le había dicho todo… ¿verdad?

-aaah, é Luigi-
-¿luigi?-
-mio fratello-se señalo con una sonrisa dulce.
-perdón no te entiendo-este se rasca la cabeza confundido, por lo menos es lo que quiere aparentar, le interesaba un rábano el nombre ó de donde venia el "otro" chico pero no le caería mal saber como se conocieron. Lo que no se esperaba era que el italiano regresara con otro marco de fotografías aun más extenso, en forma de árbol genealógico, se veía claramente quien era la mamá y el padre, los abuelos, los tios y a un lado de el estaba Luigi un tanto más chico. Entonces Sonic comenzó a atar los cabos, Luigi era el hermano menor de Mario y no lo que el se habia imaginado tontamente.

-aaaah, ya entiendo-comento un tanto aliviado, pero no menos confundido respecto a sus pensamientos insanos.
-hehe spero che ti piace la pasta-este se le acerca con un plato lleno de sus famosos ravioles.
-se ven estupendos-el erizo azul olfateo descaradamente el plato, por dios que tenia hambre y eso que se comio los panes. Ahora que se acuerda…

-espérame aquí si-este se levanto desconcertando a Mario.
-oki-fue lo único que alcanzo a responder, desapareció detrás de la puerta de madera. Mario recargo su cabeza en su mano derecha y contemplando la puerta con una mirada perdida, hacia el cielo azul. Antes de conocer a Sonic, pensaba que el azul del cielo era bello, pero ahora… no sabia que pensar. Bien su amigo animal era simpático y especial, sumamente expresivo e inquieto y le gustaban sus ojos llenos de confianza, amabilidad, ese pecado de vanidad floral… espera un segundo, porque aroma floral.

-sorpresa-este reacciona y frente a su nariz un campechano ramo de flores de colores, margaritas, un girasol, crisantemos y "no me olvides".
-a… mazzo-
-en realidad te traía Baguetes, pero ocurrió un incidente… espero que te gusten-
-grazie sono belle.-este se emociono, le robo las flores e inmediatamente se las llevo a la nariz. El erizo sonrió complacido, pensaba que iba a ofender a su camarada pero resulto lo contrario.
-sonic… 'sei un grande amico-le comento sonriente pero por una extraña razón, sentía que no le llenaba lo suficiente. Era extraño, ambos se sentían cómodos con la presencia del otro porque esa inconformidad. Ambos tomaron asiento para comer tranquilos, no hablaron por algunos minutos, cosa rara del erizo azul quien detestaba el silencio, pero en esta ocasión era tenia mucho en que pensar.

-ettoo, Mario-
-¿si?-el italiano dejo de jugar con algunos rabioles para ver directamente a los ojos del erizo.
-emmm… me preguntaba que si no estarías muy ocupado la próxima semana… podríamos ir a acampar cerca de mi casa… pronto será la lluvia de estrellas-
-tienes razon, non ti preoccupare ho alcuna intenzione quando ti vedo?-el italiano sonrió emocionado ante la idea sería su primer campamento sin su hermano ó por trabajo y que mejor manera de pasarla con tu mejor amigo. Eso ultimo le causo un pinchazo en el pecho como un leve escozor.
-ejejejeje, bueno la lluvia de estrellas es el próximo jueves, ¿nos reunimos el miércoles para juntar todo y apartar un buen lugar? ¿te parece?-Sonic no puede ocultar una sonrisa llena de dicha, uno de sus pasatiempos favoritos es dormir al aire libre lo haría más seguido si no fuese por su madre. El resto de la tarde se la pasaron en la casa del chico humano hablando sobre su familia y el legado del laberinto de tubería.

sonic no se imagino que su amigo tuviese un historial familiar tan interesante, desde los tiempos de la prehistoria, donde su super antepasado "amarios brook" hasta la idea de usar magia para poder construir con mayor facilidad. Incluso el erizo azul no se creía lo que hacia, el odiaba la historia y nada más la usaba de recurso cuando no podía dormir pero en este caso, más que prestar atención al relato veía las expresiones de su amigo…

La semana trascurrió lenta para ambos amigos, demasiado. El erizo azul por más que corría alrededor no podía hacer nada contra el tiempo. Con el joven italiano por mucho que trabajaba duro en sus debes para distraer su mente del día del campamento, no fue hasta quedar sin trabajos pendientes por tanto, el tiempo trascurrió igual de lento y no tenia nada que hacer más que mirar el reloj…

Día del evento…

-eeem… ¿Cuál pijama me llevo? La verde ó la azul…-un erizo apurado hacia su maleta en su cuarto, ya la había hecho pero su madre le deshizo la maleta y no se percato hasta ahora. Ya tenia lista la comida, su saco para dormir, un telescopio que le presto su muy buen amigo Tails, algunas revistas y como omitirlo, varias bromas, no podía faltar en un evento tan concurrido y tentador para los juguetones bromistas.
mientras divagaba en que ponerse para la pijamada. Mario desde su casa observaba el cielo azul. Su rostro se pintaba de confusión y temor, no sabia que pensar ni hacer. Antes estaba bailando de ansiedad para irse con Sonic, sin embargo, el martes pasado… un sueño, no, una epifanía que vivio mientras dormía…

Las imágenes de su subconciente revelaban un momento en donde estaban solos observando la ciudad, abrazados mutuamente, si bien no tiene nada de malo, ya antes se habían dado esa clase de afecto fraternal. Lo que si lo contrario, fue la mirada suplicante que le ofrecía el erizo que buscaba un mayor refugio en sus brazos, enredándose en su cuello… despertándose del golpe al verse demasiado cerca de…

-¿que ocurre nii-sama?-la pequeña despertó curiosa en el momento de la pausa.
-se cayo de la cama mientras dormía-explico mientras menaba la mano despreocupadamente. Parte no mentía, simplemente, era mejor no decirle toda la verdad.
-jejejeje-la niña rio suavemente, volviéndose a acurrucar en el pecho de su "hermano".
-continuemos… bien, Mario sufría nerviosismo al darse cuenta que deseaba que el erizo azul fuese más que su amigo. Pero eso no evitaría que pasara bien su noche. Al darse cuenta de la hora, cogió sus cosas y se dispuso a marcharse.

-entonces… Sr. Mario quería que Sonic fuese su hermano-comento en medio de un bostezo.
-mh, claro… lo que quieras-Shadow agradeció la dulce inocencia de su pequeña, pero al verla tan cansada decide posponer su cuento y ayudarle a dormir con una nana que aprendió en uno de sus viajes mientras la buscaba.

-duerme lindo bebé
duerme mi trozo de corazón…
la luna forma una cuna.
las estrellas mueren de envida, siendo tu tan bella
que la noche quiere que seas su musa…
duerme lindo bebé.
duerme mi trozo de corazón…
no hay prisa.
no temas al mañana…
sueña con tu inocencia
que al crecer, encontraras a alguien que te ama…-