Guerra por el Amor

Capitulo 3

Su mirada se poso en todos los lugares de la habitación de color amarillo pastel, estaba tal y como ella la dejo la ultima vez que estuvo ahí. Salvo por la sobrecama de color beige y el jarrón sobre la mesa que no tenía los típicos tulipanes blancos que siempre estaban en el y el bonsái que le había regalado Shaoran y tanto cariño le tenía.

Se pregunto que habían hecho con el, lo mas seguro era que lo hubieran tirado.

Se despojo de la chaqueta negra, sus maletas ya se encontraban al lado izquierdo de la cama. Tomo su neceser y lo llevo al baño.

Abrió la llave del agua y dejo que saliera mientras se desvestía. Entro en la ducha dejando correr el agua por su cuerpo, necesitaba relajarse, después de su rencuentro con tantas personas que no estaba aun segura de que podía ver, sentía un ligero dolor de cabeza y unas enormes ganas de vomitar, y lo hubiera hecho de no ser porque recordó que no había comido nada en el avión, porque no creí que el juego de manzana entrara en una alimentación.

Tenia que llamar a Tomoyo para comunicarle que estaba bien y también decirle que estaba en casa de la familia Li, seguro su amiga se llevaría una sorpresa al recibir la noticia y deseo poder estar con ella y ver la cara que ponía.

Cerro las laves del agua y se enredo en una toalla blanca.

Escucho cerrar la puerta de su habitación y asustada salio. Sus maletas no estaban y sobre la mesa se encontraba una jarra de cristal con agua y un vaso.

Se llevo las manos a la boca en gesto de sorpresa… Aun lado estaba el jarrón con un ramo de tulipanes blancos.

Seguramente Wei envió a alguien para que desempacara sus cosas y subió la jarra de agua, indudablemente Wei todavía recordaba que se levantaba en la madrugada a tomar agua, una costumbre que tenia desde niña y su gusto por los tulipanes.

Se acerco al closet, sus trajes estaban colgados y sus blusas dobladas. Eligio un conjunto de ropa deportiva, cuando la cena comenzara subiría a cambiase. Recogió su cabello en una coleta alta y salia de la habitación, rogando por no encontrarse con Shaoran o Meiling.

Cruzo por el comedor y dirigió una mirada a los amplios jardines, recordó cuando Shaoran la beso por primera vez tras las murallas verdes del jardín.

Se recrimino por pensar en el pasado, donde había quedado su propósito par ese nuevo año.

Camino hasta el final del pasillo, hasta toparse con una puerta de madera. Empujo la puerta y entro, atrayendo la mirad de los empleados que se encontraban allí.

Era obvio que no la esperaban a juzgar por la cara de sorpresa que tenían, reconoció algunos rostros y otros no.

Una mujer se llevo las manos a la boca, y corrió hacia ella abrazándola.

-Has vuelto- dijo

-Hola Mai- contesto Sakura, al mismo tiempo que respondía al abrazo.

-¿Le podemos ayudar en algo señorita?- dijo unos de las sirvientas, que estaba segura ella no trabajaba cuando ella vivía en la casa.

-Cierto ¿Deseas algo Sakura?- dijo Mai.

-De hecho si… quiero pedirles un favor a todos- explico Sakura.

Todos asintieron con la cabeza. Cada quien con una diferente mueca en la cara.


Se reprimió a si mismo por haber cometido esa estupidez, pero que estaba pensando cuando se le ocurrió ir a la habitación de ella y llevarle un ramo de tulipanes blancos.

Ni siquiera había pensado en que iba a decirle en cuanto abriera la puerta y lo viera ahí parado, había sido una suerte haber tocado y que nadie le respondiera, decidió entrar en un arranque de furia al haber creído que no ella no quería verlo, cuando debería de ser al revés.

El era victima, aunque el calificativo sonaba muy trillado, el era quien debería sentirse enfadado ante la presencia de ella, y aunque así se sentía, tal parecía que ella era quien se creía la victima.

Pero al haber entrado de nuevo en aquella habitación, oculto a la vista de los demás. Recordó cuando eran adolescentes y el se escondía de su familia y los criados para que nadie se diera cuenta de sus encuentros nocturnos en la habitación de ella.

El haber pisado esa habitación de nuevo lo excito de una extraña manera y cuando escucho el agua correr del cuarto del baño comprendió por que no había abierto la puerta. Se estaba bañando. Su excitación creció, tuvo deseos de volver a tocar ese cuerpo, volver a poseerlo otra vez mas, escuchar nuevamente los gemidos de esa mujer, de sentirla bajo su cuerpo retorciéndose de placer y gritando su nombre.

Perderse en ella hasta caer completamente rendido de cansancio, para después sentirse completamente asqueado consigo mismo al haber recordado la traición de ella.

Salio de sus pensamientos al no escuchar el agua caer, lo mas probable era que Sakura ya hubiera terminado de ducharse. Deposito lo más rápido que pudo los tulipanes en jarrón y salio de la habitación antes de que ella lo encontrara allí.

-Shaoran- llamo la voz de Meiling.

-Hola Meiling- dijo, al verla dentro de su habitación de pie.

-Estuve tocando la puerta, supuse que no me escuchaste y decide pasar.

-Una muy mala costumbre. Te recuerdo que puedes encontrar con cosas muy desagradables.

-Si, lo se- fue la respuesta seca de ella- ¿Qué hace ella aquí?

-La abuela quiso que viniera.

-¿Qué diablos sucede con ella¿No somos nosotros sus nietos?- dijo ella.

-Los aprecia, y hasta hace años nosotros también.

-Si y ese aprecio ellos lo convirtieron en odio puro.

-No los odias, jamás has sabido odiar- dijo Shaoran.

-Bueno, digamos que aprendí del mejor. Además dicen el alumno supera al maestro, no crees Shaoran.

No contesto, sabía a que se refería su prima. Ella le había pedido mejor dicho suplicado con llanto que le enseñara como olvidar su amor por Eriol Hiraguizawa… Y el le enseño a su forma, de la misma forma en que el la tratando de olvidar a ella.

Remplazando su amor por odio.

Meiling se marcho de la habitación, dejando un olor a jazmín en la alcoba.

Shaoran por su parte comenzaba a tener un poco de hambre pero se resistía a salir de la habitación y evitar tener un seguramente segundo desagradable encuentro con Sakura.


-Mai¿Podrías pasarme la pimienta? Por favor- pidió Sakura.

Sentía la mirada de todo el personal de cocina sobre ella. Pero poco le importo, no podía perder la concentración.

Seguramente pensaban que estaba loca. Y la verdad era que hace unos momentos ella misma se sentía así. Tal vez ella hubiera pensado lo mismo si se ponía en el lugar de ellos.

Y es que después de haber aclarado que clase de favor era el que realmente quería y quien era, los rostro asustados era algo para recordar de por vida.

No entendía el miedo de ellos, a lo mejor por creer que era parte de la familia y ser una señorita con demasiada clase como se había encargado de decirles Mai, después de que un chico de servicio le dijera que era muy guapa en otro lenguaje mas soltado, los asusto a todos y se negaron por completo a participar en la como lo había llamado Chiharu así una muy descabellada y loca idea no apta para llevarse a cabo por una señorita con demasiada clase social.

Le inventaron mil excusas de por demás patéticas y una sarta de mentiras por igual, que fueron muy graciosas de descubrir ya que como no se ponían de acuerdo se echaban de cabeza los unos a los otros.

-¡Señorita Sakura ¿Pero que esta haciendo?!

Sakura sonrió con inocencia mientras levantaba la mirada y se encontraba con un sorprendido Wei.

Vio como los criados, se juntaban todos y se miraban asustados entre ellos, para acabar mirándolos a Wei y a ella.

-Cocinando¿Acaso no se nota?- contesto ella.

-Se perfectamente lo que esta haciendo, señorita Sakura. Le pido que no ofenda mi inteligencia por favor- Dijo el mayordomo con el rostro serio.

Sakura sintió vergüenza y bajo la mirada. No era su intención ofenderlo de ninguna manera.

-No mal interprete mis palabras señorita Sakura. No quiero que se sienta mal.

-No…yo…ah lo siento.

-Disculpa aceptada- contesto Wei- ahora puede decirme ¿Por qué esta cocinando usted y no la señora Mai y los demás?

-Yo le pedí que me dejara hacer la cena por hoy- contesto ella, ahora entendía porque el miedo de ellos.

Seguramente si Wei descubría que la cena no la hicieron ellos, no les iba a creer que ella misma pidió que la dejaran cocinar, y ese les iba a acarrear una buena reprimenda o incluso la perdida de su trabajo.

-Niña Sakura no tiene….

-Necesitaba entretenerme en algo- se apresuro a contestar ella- y desquitarme con alguna manera- dijo mientras levantada el filoso cuchillo.

Sintió la mirada escudriñada de Wei sobre ella, solo esperaba que Wei se conformara con ello y no quisiera sacarla de la cocina para hablar con ella del pasado. Wei no debía de enterarse que ella rebelaría el secreto que el guardaba

-De acuerdo- dijo finalmente el.

-Gracias.

-Pero tendrá que apurarse la señora adelantado la hora de la cena.

-¿Cuento tiempo?- pregunto ella.

-Una hora.

-No hay problema solo falta el postre.

-Bien, creo ahora si puede pedir un poco de ayuda.

Sakura quiso reír en ese momento hasta que el estomago le doliera de tanta risa.

Primero muerta antes de pedirle a Shaoran Li su ayuda.

Sabrá cocinar muy bien y todo, pero ella era una experta, ella era mejor que el en ese campo y en la cena lo iba a demostrar. No por nada después de haber juntado suficiente dinero había estudiado gastronomía.

Aunque claro en su carrera había influido Guido Busoni.

El había sido su apoyo en todo momento, la había impulsado a continuar con sus sueños, aunque claro esos sueños tomaron un camino diferente a sus planes originales.

El fue su inspiración para decidir ser Licenciada en Gastronomía, con el paso del tiempo el sueño de Guido también se convirtió en el suyo, y había llegado el momento de llevarlo acabo.

Faltaba muy poco para cumplir su promesa.


Eriol Hiraguizawa era más conocido entre la gente por la gran variedad de las portadas de revistas que encabezaba como sexsimbol y por sus cuentas de banco que por sus importantes proyectos y los premios obtenidos en su corta carrera como uno de los mejores arquitectos de Europa.

Algo que no le importaría si no fuera por que ya habían afectado en su vida, no podía salir con ninguna mujer sin que esta pensara que solamente tendrían sexo de lo más en el penthouse donde vivía. O sin que creyeran que solamente estaban jugando con ella.

El que la abuela de Shaoran le hubiera llamado una tarde y le pediera que volviera a Japón para poder aclara las cosas, lo había tomado por sorpresa. Cuando todo aquello sucedió, ella se encontraba en la casa de reposo y estaba seguro que en cuanto se enterara iba apoyar a su nieto en todo. Incluso si ese también representaba excluir a Sakura de la familia. Y aunque estaba seguro que la abuela Nanaì adoraba a Sakura como a una nieta legitima, eso no ayudaba en que Shaoran si lo fuera y ella no.

Pero tal parece que tanto Sakura como el, actuaron antes de pensar con sensatez. El haberse ido ambos del país el mismo día aunque solo fuera por coincidencia no ayudo en nada, al contrario no hizo mas que confirmar los rumores que ya se habían esparcido en menos de un día.

El estaba lleno de coraje en contra de Meiling que ni siquiera se tomo la molestia en responder a las acusaciones que ella había arremetido en contra suya; solamente se había mantenido en silencio abrazando a Sakura tan protectora mente como si aquello sirviera para que las agresiones que Meiling le dirigía a ella no la lastimaran, y para rematar había besado a Sakura en la boca sin pensar en los problemas en que la había metido al estar comprometida con nada mas y nada menos que el primo favorito de Meiling, Shaoran Li.

Pero Sakura pudo haberlo apartado y no lo hizo, dejo que la besara como lo había hecho muchas veces antes.

Se separaron después de unos minutos cuando Meiling ya se había marchado de la casa de el, no se habían dado cuenta de ello solamente se miraron por unos segundos para después volver a besarse.

Esa noche Sakura no llego a la mansión Li. Esa noche se quedo con el.

A la mañana siguiente a media noche se había enterado de la ruptura del compromiso entre Shaoran y Sakura y se sintió como una basura. Y aun sabiendo que estaba actuando mal, tomo algunas cosas y salio rumbo al aeropuerto a comprar un boleto que lo llevara de vuelta a Inglaterra. Ni siquiera pensó en aquellos momentos en jet privado que estaba a su disposición.

Encontró boleto para el día siguiente en la mañana y cual fue su sorpresa al encontrarse a Sakura en el aeropuerto con unas cuantas maletas y el rostro invadido con una gran tristeza y rencor.

Sus miradas se habían cruzado, Sakura le había saludado desde distancia y después le había dado la espalda, para perderse entre la gente. El la había seguido quería abrazarla y pedirle perdón, cuando escucho la llamada para abordar en vuelo a Italia. Vio a Sakura entregado el boleto, la ultima mirada que ella había dado hacia atrás y un adiós en silencio que en ese momento el estaba seguro había sido para siempre.

Y entonces lo había comprendido mas claro que la noche anterior, había perdido a Meiling y a Sakura para siempre.

El poder verla nuevamente esa tarde y poder abrazarla y que ella le respondieran de la misma forma, había despejado todas las dudas que aun tenia.

Ella ya lo había perdonado y eso era más que suficiente. Ahora solo necesitaban apoyarse el uno al otro y enfrentarse a los demás.

Miro el reloj que se encontraba colgado en la pared marcando las siete en punto. Dejo la copa de whisky a lado de la mesita de noche tomo su abrigo y salio.


Había dejado a la gente de servicio arreglando la mesa después de una pequeña discusión entre May y ella para que subiera a cambiarse de ropa, en la que había ganado May gracias a la inesperada ayuda de Wei, accedió a la petición de ambos y se fue a su habitación.

Esa noche sorprendentemente no hacia tanto frió como en la tarde sintió así que opto por un vestido de gasa negro y se amarraba en la espalda y por un suéter delgado del mismo color a juego con unas zapatillas de tacón alto. Libero su cabello a comparación de la tarde, dejándolo suelto cayéndole como una cascada por la espalda, retoco un poco el maquillaje de la tarde.

Se observo en el espejo y se aprobó a si misma. No quería que ni Shaoran o Meiling la vieran tan despectivamente. No quería mostrar el miedo que se había apoderado de ella desde que regreso a esa casa. Se dio una última mirada y salió de la habitación.

Al llegar a la entrada del comedor, vio a la abuela sentada en la cabecera de la mesa, Shaoran que ya se encontraba allí estaba sentado al lado izquierdo de la abuela y Meiling a un lado de Shaoran.

-Sakura que bueno que llegas- dijo la abuela.

-Buenas noches a todos- contesto Sakura- lamento la tardanza.

-Seguramente estabas muy ocupada Sakura, no te disculpes- le dijo Meiling que le sonreía falsamente.

-Ni te imaginas- respondió ella.

Observo de reojo a Shaoran, que se movió en su asiento incomodo, seguramente queriendo irse, pero no hizo ningún otro movimiento y tampoco dijo nada.

-Bueno querida, lo importante es que ya estas aquí. Anda siéntate- le dijo la abuela señalando una silla a la derecha de ella.

Sakura camino hasta la silla, Wei quien estaba parado le corrió la silla para que pudiera sentarse.

-En cuanto llegue mi invitado comenzaremos- dijo Nanaì.

Meiling volteo a ver a Shaoran en busca de una respuesta que no llego pues el tampoco sabia a que se refería su abuela, simplemente se limito a encogerse se hombros.

Sakura sintió de repente un gran alivio por una parte al saber que no cenaría ella sola con tres Li en la habitación, de la cual dos la odiaban hasta la muerte. Pero también sentía miedo y no tenia idea de porque.

-Buenas noches- dijo un Eriol. Sorprendiendo a tres personas en especial.

Entonces Sakura supo a que se debía se miedo y se tenso, el que Eriol estuviera allí era algo que no se esperaba. Pero entonces recordó la platica que tuvo en la tarde con Nanaì y entonces lo comprendió, ella lo había lo había invitado, ella quería que todo se arreglara.

Miro a Meiling que tenia una extraña mueca de incredulidad en el rostro, de la cual se hubiera reído de no ser porque tal vez ella estaba igual. En cambio Shaoran miraba a Eriol con odio puro.

Sakura de pronto se sintió como en un campo de batalla.

Troyanos contra griegos como en la Iliada.

Donde los troyanos fueron ingeniosamente engañados.

Donde los griegos fueron los perfectos vencedores.

La batalla acababa de comenzar.

La guerra abierta entre Shaoran y Sakura, Eriol y Meiling apenas empezaba.

Y cada uno de ellos iba a demostrar que tan buenos estrategas aprendieron hacer.

Notas de la autora:

¡¡¡Hola a todos!!!

Lamento en retraso de la actualización, pero me fui de vacaciones y no me dejaron llevarme mi portátil, así que no pude hacer actualizaciones. Una disculpa.

Se que es un capitulo muy corto, pero en cuanto llegue comencé a escribir, para que no tuvieran que esperar hasta la próxima semana, que en mi opinión no creo que sea lo justo hacerlos esperar. Sobre todo después de su apoyo.

Ahora bien, me tardare de cuatro a cinco días en actualizar ya que tengo otra historia Testigo Enamorado que estoy a punto de terminar y quiero concluirla antes de que entre nuevamente a la escuela. Pero esto no significa que abandonare esta historia, solo tardare en actualizar unos cuantos días como ya había dicho anteriormente. Así que chica(o)s les pido paciencia, pero sobre todo su apoyo.

Agradezco nuevamente el apoyo que le han brindado a la historia. Sin ustedes no existiría.

Espero que el capitulo les haya gustado.

meli17: Antes que nada agrdezco el apoyo que le estas brindando a la historia. Muchas Gracias. Contestando a tu duda, pues si Sakura y Shaoran si tuvieron algo que ver en el pasado. En todo caso en este capitulo nos enteramos de que estuvieron comprometidos.

Asi mismo mis agradecimientos a: bizcochia U-u, gabyhyatt, Celina Sosa, Khorih, abril-chan, meli17, yasnna, -figer-mazu-zuriku-, akirafic y juchiz.

Nos vemos el próximo capitulo.

Besos.

Celebraint O. D.