Konichiwa siento el retraso, este también nació en asesorías me aburrí no entendí ni j y me puse a escribir. Disfruten

Disclaimer: Hetalia no me pertenece le pertenece a Hidekaz Himaruya algún día será mío, si me perteneciera… shi, shi, shi * *… pero bueno por el momento no me pertenece (O O)

Advertencia: No tuve tiempo de editarlo muy bien me disculpo.

Chapter 3. ¡¿Cita?!

-Aah- suspiró cansado el ingles, ya que, además de tener que desperdiciar su sábado con el francés y sus amigos, si a él, al honorable caballero ingles, lo hacían esperar junto al francés. Para empezar ni quería ir.

-¿Qué diablos quieres frog?- preguntó por el celular.

-Mon ami te quiero invitar a pasar una maravillosa velada conmigo y unos amigos el sábado- le contestó como si fuera lo mejor del mundo-

¿Y si me niego?- dijo indiferente el ingles.

-Correré el rumor que al presidente estudiantil le gusta el capitán del equipo de futbol- sonrió con malicia.

-¿A qué hora y donde?-

-A las 3:00 pm frente a la fuente del parque.-

-¿Quiénes ira…?- no pudo terminar de hablar ya que el francés había colgado. Suspiró hondo seguramente tendría un día largo.

~En otra parte~

-Nee Alfred ¿me acompañas mañana a salir con unos amigos?- pregunta con simpleza un canadiense, no era difícil pedírselo.

-No estoy seguro, tengo pensado estudiar- si, el mundo no se iba a acabar, lo que de verdad Alfred tenía planeado era estudiar las técnicas de combate que utilizaba Kiku cuando juagaba videojuegos.

Matthew estaba sorprendido pero ya se imaginaba lo que estudiar era para Alfred; tenía que insistir para que fuero pero ¿Cómo? Se le vino una idea a la mente.

-Entonces creo que tendré que ir solo yo y Francis, ya que seguramente Francis aprovechara que tu no iras y…-

-¡NO!- gritó por reflejo y luego bajó la voz- digo no te preocupes hermanito creo que puedo hacer espacio en mi agenda- mientras estuviera la oportunidad de cuidar a hermano del francés lo haría.

~Fin del Flashback~

Miró de nuevo su reloj ya llevaban esperando 15 minutos, le era molesto la impuntualidad.

-Perdón por el retaso- se disculpaba aun agitado Matthew, tardo despertando a Alfred y cuando estaban listos ya era tarde.

-Hello- saludó algo apenado por el retraso, vio bien su alrededor y notó a Arthur, no lo podía creer, era realmente él.

-Good morning - dijo con educación y volteo a ver a sus acompañantes, se sorprendió al toparse con la mirada de Alfred, y aun mas cuando este le sonrió. No sabía que decir o hacer pero para su suerte lo salvo Matthew.

-Eto… ¿Francis a dónde vamos a ir?- preguntó para ayudar a Arthur.

-Iremos a… ¡La feria!- dijo alegre sabia que les sería divertido.

-Feria, que divertido ¿verdad Alfred?- dijo alegre Matthew, le traía lindos recuerdos.

-¿Feria? No tengo nada en contra pero ¿por qué?- dijo no muy alegre.

-Mon ami porque eres un amargado y a ver si así te alegras-

-¿¡Qué dijiste maldita frog?!- contestó enojado.

Los dos hermanos solo veían la pelea de los otros con una cara de cómo si fuera lo más normal del mundo.

~Ya en la feria~

-Waw hay más gente de la esperaba- dijo Matthew algo atemorizado.

-Es que solo estarán en la ciudad una semana- dijo Francis, para voltearlo a ver y darle una señal, ya era hora.

Lentamente se fueron alejando de la pareja, hasta que estos no los vieran a la distancia.

-¿Y los demás?- preguntó Arthur algo confuso.

-Es cierto ya no están-

~Beep~ Beep ~Beep.

-Ah, es mi celular- dijo el ingles y contesto.

-¿Dónde están frog?-

-A mí también me alegra escuchar tu voz, ponme en altavoz para ahorrarte la explicada a Alfred-

-Ok-

-Una multitud nos empujo hasta la entrada, no se preocupen por nosotros y disfruten DE SU CITA- dijo maliciosamente asiendo énfasis en lo último y colgó.

-¿¡CITA!?- gritaron al mismo tiempo avergonzados, se dieron cuenta de lo gritaron y esquivaron miradas.

Hubo un silencio incomodo, que Alfred se aventuro a romper.

-Bueno entonces ¿algún juego que quieras visitar Arthur?- se sentía como un tonto tenía que decir algo.

-¿Sabes mi nombre?- preguntó algo sorprendido.

-Bueno si, estamos en el mismo salón, soy Alfred F. Jones.-

-Ah es cierto- contestó apenado, como es que se había olvidado por completo

-Esto… bueno… creo que…- decía mientras veía su alrededor le era desconocido.

-¿Nunca antes has venido a una feria?- preguntó parecía perdido y sintió la necesidad de preguntar.

-La verdad es que nunca tuve la oportunidad de venir- dijo el ingles con una sonrisa nostálgica. Fue ahí donde recordó, Alfred había oído que desde niño su padres habían fallecido, y quedo a cargo de sus hermanos. Se sintió mal, no debió tocar el tema, así que decidió animarlo.

-¡Entonces vamos a conocerlo!- le sonrió y lo tomo de la mano para guiarlo.

-No corras, pareces un niño- dijo tratando de sonar tranquilo pero su corazón latía rápido. Pareciera una huida épica.

-No se subiré a eso- dijo tangente el ingles. El americano quería que se subiera a los carritos chocones.

-Come on Arthur, va ha ser divertido- se quejó el americano.

-No es no, es para niños-

-Pero Arthur, pensé que querías conocerlo, pero veo que te da MIEDO-

-Claro que no tengo miedo-

-Entonces vamos- sonrió y lo jalo hacia el carrito-

-¡Para Alfred!- gritaba, lo había obligado a ir en el mismo carrito y conducía como loco.

-Hee ¿por qué?-

-Porque ha este pasa nos vas a matar-

-Está bien- dijo resignado el americano.

-Ni muerto me subo a eso- decía algo asustado el ingles, mientras se sentaban en la gran y tenebrosa montaña rusa.

-No te preocupes Arthur – tomó su mano, esta temblaba – será divertido- le sonrió.

Arthur no dijo nada, solo ocultó su mirada y susurró un gracias; durante el juego no sabía la razón de por qué su corazón latía rápido.

Se pasaron todo la tarde de un lado a otro, subiéndose a los juegos, tomando fotos y más.

Iban caminando sin rumbo, cuando Arthur se paró frente a un tiro al blanco, veía con atención a uno de los premios; para ser más precisos un conejo de orejas caídas, solo que este era unas 5 veces más grandes que uno normal.

-¿Lo quieres?- le preguntó Alfred.

-Ah…no…- le recordaba a uno que había tenido de niño pero no tenia caso.

-Lo ganare- dijo alegre el americano, sabía que eso no era un sí.

-Dije que no lo quiero-

-Lo sé-

-Tonto-

No era difícil, el gran hero podía hacerlo, no le tenía miedo a esos patitos. Iba bien, ya le había dado a 2 de 3 y le quedaban 2 tiros; tiro y fallo; bien el tercer patito no desea caer, lo veía con superioridad, se burlaba del gran hero; o al menos en la cabeza de Alfred. Apunto, tiro y… cayó; le entregaron el premio que escogió.

-Toma Arthur- le dijo y le entrego el premio.

-Thanks- susurró escondiendo al conejo en sus brazos.

Iban de salida cuando Alfred tomó la mano de Arthur y lo guió hasta lo noria. Era enorme y hermosa.

-¿Te habías subido a una antes?- preguntó con su usual sonrisa el americano.

-Nunca-

-Es hermoso, vamos- dijo el americano y subieron a una cabina.

La vista era muy bonita, estaba en el crepúsculo y no tardo en caer la noche. Arthur veía expectante la ciudad se veía tantas luces y colores, era una imagen hermosa.

-¿Te gusta?- preguntó Alfred aun viendo por la ventana.

-Sí, es hermoso-

Ambos se posicionaron quedando frente a frente sentados.

-Fue divertida-

-¿Qué cosa?

-La cita- contesto con una gran sonrisa Alfred.

Arthur se sonrojo, ocultó su mirada en el conejo de peluche y lo abrazó con fuerza.

-Idiot- susurro tratando se sonar molesto pero no fue creíble.

Iban caminando a casa de Arthur, Alfred había insistido en acompañarlo y a Arthur no le quedó de otra que aceptar. En el camino hablaban de cosas comunes, cosas que les gustaban, aunque la mayoría de ellas ya las sabían.

La casa de Arthur era grande, muy grande a decir verdad. Se despidieron y Alfred se retiro.

En la mente de cada uno solo se cruzaba la idea de que, esa fue su primera cita, cada vez a pensar en eso no podían evitar sonreír. Los hilos del destino se empezaron a mover y cada vez que se mueven pueden causar algo bueno a malo en este caso fue algo más que bueno.

Bueno este fue el capítulo de hoy muchas gracias por leer, de verdad siento el retraso ya había escrito este capítulo en mi buena libreta pero tuve que ir a asesorías de mis asesoría y no había tenido de pasarlo a la computadora.

Haru: No hay excusas.

Haruhi: Lo sé no creo en las excusas pero siento la necesidad de dar explicaciones.

Haru: Pero bueno ya va acabar tu sufrir.

Haruhi: Sip Haru-chan, mañana presento examen y soy libre deséenme suerte :D

Próximo capítulo: Chapter 4. Amigos… ¿verdad?

Haruhi: Envía review si respirar y si no mándame uno diciendo como lo haces (OwO)