Capítulo 3 " La presentación"

Todos los alumnos se dieron vuelta, miraban extrañados y algunos hasta asustados al grupo de muggles amarillos que caminaban rumbo al centro del salón…

-Pero si hay velas colgando del techó, mira Marge, ¡Son muchas! ¡Quiero una! –gritaba Homero.

-¡No hay problema, viejo! yo te doy una –dijo Bart sacando su gomera y dándole de lleno a la vela más cercana.

-¡No hagas eso! –es solo una ilusión mágica –dijo Lisa.

Pero la puntería de Bart hizo que la vela se desprendiera del resto cayendo una gran cantidad al suelo.

Snape que para esas alturas ya había dado grandes zancadas hasta llegar donde estaba la visita, con su varita en mano -¡Reparo! Lanzó al techo, y todo volvió a la normalidad.

-No es justo –chillaba Bart.

-¡Pórtate bien, chiquillo tonto! –dijo Homero mientras tomaba a su hijo del brazo.

Los alumnos los miraban, Lisa pedía perdón cada paso que daban, Marge, se aferraba a Maggi mientras caminaba, y Homero detrás de ellas iba peleando con Bart que a esas alturas ya estaba fascinado mirando la figura de Dumbledore que les sonreía con afecto.

-Cuando pensé que el mundo mágico debía tener una relación fraternal con el mundo muggle, dudé unos segundos en cual sería la mejor familia que nos podía visitar, claro que hice mis investigaciones, había familias de inventores, de escritores muy famosos, de políticos de gran renombre, también barajé la posibilidad que se tratase de una familia de músicos, sin embargo lo que es el destino Merlín, encontrándome por casualidad en una casa muggle, pude ver que dentro de una caja muy particular que tiene imágenes de todo tipo y que los muggles llaman T-E-L-E-V-I-S-O-R pude ver a ellos, alumnos, Los Simpson, y comprendí que eran ellos la familia perfecta.

Démosle la bienvenida con un afectuoso aplauso.-dijo el director.

Todos aplaudieron, y los invitados llegaron hasta la recepción, y se fueron sentando a medida que el director les indicaba donde hacerlo.

Mientras tanto Harry Potter se agarraba la cabeza, no lo podía creer, él muchas veces los había visto, sabía de quienes se trataban, sabía que peculiar familia era y no podía dar crédito a la elección tomada por su mentor.

-Tú, Bart serás dirigido por Harry –dijo el hombre a nivel de presentación.

-¡Harry Potter! Si es el niño marcado- gritó Bart –anda, viejo, muéstrame la cicatriz.

Lo cual Harry tuvo que hacer de mala gana.

-Lisa, serás dirigida por Malfoy.

El rubio tomó a la pequeña de la mano, la niña se puso colorada lo cual era muy notorio ver en su piel amarillenta.

-Señora Marge, usted será dirigida por Ron Weasley.

Marge agarró a Ron de los hombros y de la emoción le dio un beso en el cachete muy sonoro, ésta vez quien se puso de colores fue el mago. –Qué suerte que tengo, Ron Weasley sin dudas es mi personaje favorito- afirmó la mujer.

-Y por último, señor Homero Simpson, usted será dirigido por la mejor bruja de Hogwarts, la señorita Hermione Granger.

-¡Una mujer! ¡Una mujer! – chillaba el hombre.

-Sí, soy mujer que tiene de malo –dijo la castaña.

-No se enoje, si yo solo lo dije de contento, solo que tendrá que emborracharse conmigo. –dijo en tono de reflexión, cosa que Hermione no contestó.

Bueno digan dónde quiere que mañana los lleve su ayudante mágico.

-Yo quiero ir a tres Escobas a disfrutar de unas cervezas de manteca –dijo Homero.

-A mí, si se puede señor director, me gustaría ir a la lechucería –dijo Marge.

-Yo quisiera ir a la laguna, parar un día de campo –afirmó Lisa.

-Yo sabes que, viejo, quiero un permiso especial, iría de cabeza al bosque prohibido –aseguró Bart.