NA: Aesha, a pesar de reclamarlo en sus sueños, no es dueña del encantador Li Syaoran. Desafortunadamente, este le pertenece a CSS, que a su vez pertenece a CLAMP. De todos modos Aesha dedica esta historia a su amiga incondicional, Tasa (Ja! Pude cumplir con tu tonto desafío.)
Nota: La historia pretende ser una sátira. Además, la gramática puede ser un poco imprecisa.
Eso es todo! Disfrútenlo...:D
Enamorada del plomero
Regla numero tres:
El abecedario comienza con ABC, los números con 123,
Las notas musicales con Do Re Mi, pero el Amor comienza con tú y yo.
oOo
— ¡Nos veremos mañana en el trabajo!— Syaoran huyó del apartamento de Sakura, gritando mientras esquivaba el cartón de leche volador que le fue arrojado.
Sakura cerró la puerta de un golpe, sus ojos ardían de furia. ¿Quien se creía que era para tomar del cartón de leche de ese modo? Había tenido suerte de que ella no le hubiese arrancado sus cabezas-er…su cabeza.
Oh Dios mío… ¿Por qué él? ¿Porque a MI?
Este era el precio que tenía que pagar por vivir por sí sola. La vida apestaba.
Necesito un baño de agua caliente.
Sakura dejo su camisón en la cama y caminó hacia el baño. Dejó que el agua corriera y llenara la tina. Se paró enfrente del espejo y miró su reflejo por un largo rato para luego suspirar con exasperación.
—Sakura, Sakura, Sakura, — se dijo a sí misma. — Puedes pasarte horas mirándolas, pero seguirán siendo pequeñas y eso no va a cambiar.
Diablos.
Maldijo su condenada suerte y su maldita vida. Sakura se desarrollaba de manera lenta. Habían pasado años desde que se graduó de la preparatoria y su busto seguía del mismo tamaño que dos naranjas. Volvió a suspirar y comenzó a desabrocharse la blusa. Estaba a mitad de camino cuando el teléfono comenzó a sonar. Fue a tomar el teléfono de la mesita de luz y volvió al baño para terminar de desvestirse.
— Moshi, moshi. —contestó molesta.
— ¡Buenas, vecina!
Sakura gruño. — Señor Li, ¿Qué quiere?
—Por favor— el joven se rio ligeramente en el otro lado de la línea. —Llámame Syaoran, Sakura.
Sakura rodo sus ojos. —Está bien, Syaoran, ¿Qué quieres?
—Puedo ver tu baño desde la ventana de mi habitación- él exclamó. —De hecho, pienso que usar un sujetador negro debajo de una camisa blanca es muy atrevido y sexy.
Sakura dejó caer el teléfono de sus manos y corrió hacia la ventana. Syaoran la saludó con una sonrisa en su rostro. Sakura bajó las cortinas y comenzó a golpearse la cabeza contra la pared.
Iba a necesitar más de un baño caliente.
¿Por qué a mí? ¿Por qué? ¿¡Por qué!
zZz
—Quiero mudarme de apartamento. —dijo Sakura.
Yue levanto la vista de su periódico matutino y su pan tostado. — ¿Qué tiene de malo el que está ocupando en este momento?
—Mi vecino puede ver mi cuarto de baño desde la ventana de su dormitorio.
Yue arqueó una ceja divertido. —Te tomó un tiempo darte cuenta de eso. Me preguntaba cuando ibas a venir y quejarte.
— ¡¿Qué?
—No tengo ningún apartamento disponible en este momento pero estás invitada a cambiar tu apartamento con cualquiera en el edificio, —continuó el hombre lentamente. —Eso si no eres derribada por una multitud de mujeres cuando se enteren que es posible ver el dormitorio de Li Syaoran desde el baño del apartamento.
— ¿O sea que estoy atrapada con el apartamento? — Sakura se quejó. — ¿Qué hay con los otros dos apartamentos en mi piso?
—No querrías vivir en esos apartamentos —dijo. —Sólo baja las persianas.
—Sabes que voy a tener que poner persianas negras si no quiero que él vea algo…y me refiero a absolutamente NADA.
Yue rodó los ojos. —Podrías tratar de sellar la ventana del vecino o la tuya.
— ¿Puedo? —Sakura preguntó esperanzada.
—No.
—Pero entonces porque...
Ni ella misma sabía porque se molestaba.
— ¡Diviértete en el trabajo! —le gritó mientras ella se alejaba.
¿Trabajo? Oh…si…Trabajo.
Sakura odiaba su existencia.
—Ya funciona el elevador, así que ya no tienes que subir las escaleras. —Yue le dijo mientras ella se dirigía a las escaleras.
—Me siento más segura subiendo las escaleras. —contestó Sakura.
No tenia las agallas suficientes para usar el elevador. Quien sabe que podría haber hecho ese hombre para arreglarlo. Cuando por fin logró llegar al noveno piso Sakura estaba exhausta, tenía una mano en su rodilla y otra mano en la pared para sostenerse.
Realmente necesito empezar nuevamente el gimnasio.
— ¿Sakura?
Oh no…
— ¿Vuelves de correr o algo así?
Oh dios como odiaba a ese hombre.
— ¿Por qué no usaste el elevador? Es seguro sabes.
—Recuérdamelo cuando alguien esté atrapado en él por tu pésimo arreglo. —Sakura respondió bufando.
— ¿Pésimo? —Syaoran la miró como si estuviese loca. — ¿Sigue perdiendo la gotera?
— ¿Q-quizás? — Sakura guardó silencio.
— ¿Lo está? —No hubo respuesta. —Entonces di que mi trabajo es pésimo. —se burló. — Disculpa mi torpeza pero tengo una licenciatura.
— ¿En plomería? —Sakura preguntó.
— ¡No soy un plomero! ¿Es que no has prestado atención a lo que te dije en el restaurant?
Sakura tomó una bocanada de aire y logró enderezarse. —Si te ocupas de las cañerías entonces eres un plomero.
Syaoran suspiró derrotado. —Solo entra, —dejó la puerta abierta para ella. —Tienes mucho trabajo que hacer.
—Para tu información el papeleo no es un problema para mí.
Él sonrió ligeramente. —Hoy no se trata de papeleo.
— ¿Entonces qué quieres que haga?
—La limpieza. —Syaoran dio un paso al costado para que ella pudiese ver su apartamento. —Traté de hacer la mayor parte esta mañana así que no tienes mucho por hacer.
Sakura pestañó. — ¿E-este es tu apartamento? —gritó como una salvaje. — ¡Es un chiquero!
—Puedes llamarme cerdito si quieres. —Syaoran se frotó la parte posterior de su cabeza tímidamente.
— ¿Qué quieres decir con cerdito? Eres un cerdo. — Sakura se dio vuelta para mirarlo a la cara. —Incluso me sorprende que estés limpio.
Syaoran hizo un puchero. —Eso dolió ¿sabes?
— ¿Por qué no le envías un aviso a cada mujer en este edificio? Te aseguro que tendrás el apartamento limpio en menos de un segundo.
—Porque…—bajó la voz. —…te he contratado a ti.
Sakura gimió.
—Será mejor que te pongas a trabajar cariño. — Sus ojos color ámbar la miraron burlonamente. —Voy a estar en la cama si me necesitas.
Como deseaba estrangularlo con todas sus fuerzas.
—Mi cama es lo suficientemente grande para los dos si te sientes cansada y necesitas un lugar para recostarte. —Le guiñó el ojo y entró en la habitación cerrando la puerta detrás de él.
La cara de Sakura se puso roja. Cuando finalmente volvió en sí, se encontró mirando a la estrecha puerta que la separaba del mismísimo diablo en persona. No fue hasta entonces que se dio cuenta que se había burlado de ella completamente.
—Espera, aguarda un minu… — Sakura abrió la puerta sin pensar. Parpadeó dos veces. Él había dejado caer sus pantalones al suelo. — ¡AAAAAAHH!
Cerró la puerta de un golpe y se apoyó contra la dura madera tratando de calmar su agitado corazón. —Sakura quita esa imagen de tu cabeza… ¡YA! Olvídalo. Olvídalo. Olvídalo. Olvidándolo…. —murmuraba. — ¡NO! ¡Todavía lo recuerdo!
Sakura de repente sintió que desfallecía. Lo siguiente que recuerda es que estaba en los brazos de ese hombre. —Sabes…si querías espiar solo tenias que preguntármelo. Habría dicho que si.
— ¡Quítate de encima! —gritó tratando de liberarse. — ¡Estás rompiendo nuestro contrato!
—No querida…—dijo él. —TÚ estás rompiéndolo. Específicamente he dejado en claro que no puedes detenerme, ni resistirte a mí o mantenerte alejada de mí.
—E-está bien, el contrato está roto porque yo no he cumplido. —Sakura tartamudeó.
—Entonces no hay razón para decirme que me aleje ¿verdad?
Sakura se culpó por ser tan estúpida.
—Oh dios…No puedo morir así. —lloriqueó. — ¿Qué dirá mi familia cuando se enteren que me violaron hasta matarme?
"Esa Sakura, Yo sabía que no iba a poder ella sola." Podía ver el rostro difuso de su hermano. "Lo único que consiguió es que abusaran de ella."
"Mi pobre hija…"Su padre iba a estar destrozado.
"¿Crees que me entrará su ropa?"…y allí estaba su cuñada.
—Sakura…—ella pudo sentir como su aliento cálido bajaba a través de su cuello.
Cerró los ojos con fuerza y espero que pasara lo peor. Su aliento estaba ahora en su oreja derecha, tan cálido y tan…basta Sakura!
—Hoeeee, voy a ser abusada por un plomero. —gimió para sus adentros.
Syaoran se rió en voz alta y quito sus brazos alrededor de ella. Puso sus manos en su estomago y le dijo, — ¡Esto no tiene precio, deberías haber visto tu cara!
Sakura lo miró. — ¡No tendrías que haberme asustado de esa manera!
—Así que quieres que abuse de ti…
— ¡E-eso no es lo que quise decir! —Sakura volvió a tartamudear. Luego se dió cuenta que él solo estaba vestido con sus bóxers y rápidamente cerró sus ojos.
Syaoran la miró divertido. —Te veo cuando me despierte. —sonrió. —A menos que quieras jugar y no trabajar.
Le guiñó un ojo nuevamente.
Sakura cerró de un golpe la puerta detrás de ella.
Todo esto era culpa de Eriol.
Sakura miró al desorden y gruñó. — ¡Esto me va a llevar una eternidad!
zZz
Dos horas más tarde…
Sakura sonreía orgullosa por su brillante idea. No solo había limpiado por completo ese nido de ratas, también se las arregló para tomar no una sino TRES tazas de café mientras disfrutaba de dos películas románticas que había encontrado en su biblioteca ( que el conociera el género estaba fuera de su conocimiento).Ella era toda una genialidad.
—Buenos días precio…—Sakura disfrutó la expresión de su rostro al abrir la puerta. — ¿Qué RAYOS HA PASADO CON MI DEPARTAMENTO?
—Lo limpié, —contestó orgullosa Sakura. —como tú me lo pediste.
— ¡No te pedí que tiraras TODO! —Fue corriendo hacia la cocina. — ¿EN VERDAD HAS TIRADO TODO A LA BASURA?
—No exactamente…—tomó un sorbo de su delicioso café. —Solo necesité que Yue me ayudara a tirar los muebles, la basura, los estantes, papeles, documentos, el refrigerador, la mesa...oh, también le pedí que se llevara la estufa ya que estaba muy sucia. Todavía tienes las cosas de tu dormitorio y el baño. Incluso conservé la televisión.
Syaoran se apoyó en la pared.
— ¡Ah! Lo olvidaba, los de la mudanza te mandaran la cuenta. —Continuó Sakura. —Bueno al menos tienes la oportunidad de redecorar tu departamento y comprar nuevos muebles.
—Tú…—Syaoran gruñó.
Sakura se dio cuenta que era momento de irse. —Bien, Sabes…creo que voy tomar mi descanso ahora.
— ¡TÚ!
—Quizás me tome el resto del día…—Sakura lo miró rápidamente con una tierna mirada. —Nos vemos luego Syaoran.
Y dicho esto corrió hacia su departamento tan rápido como pudo.
— ¡VAS A PAGAR POR ESTO!
Finalmente las palabras salieron de su boca.
Sakura se apoyó contra su puerta, sintiendo entre culpa y miedo, quizás no tendría que haber tratado de vengarse de él por haberse metido con ella. Le había jugado un broma muy pesada ya que había limpiado absolutamente todo el apartamento y las mitad de las cosas que había tirado eran costosas. Y ahí estaba ella más asustada que culpable. Quien sabe lo que se le podría ocurrir a ese lunático después de su provocación.
Oh, dios mío…
Dio un pequeño respingo cuando el teléfono comenzó a sonar. Por favor que no sea él.
Miró con cautela el identificador de llamadas.
—Hey —dijo aliviada.
— ¿Qué sucede? —Tomoyo preguntó de inmediato. —No suenas nada bien.
—Es porque no me siento nada bien.
— ¿Estás enferma?
—No—suspiró Sakura. — ¿Estás libre para un café?
—Sí, claro.
—Te veré en diez minutos entonces.
—De acuerdo.
Sakura colgó el teléfono y lentamente abrió la puerta. Miró con cautela la puerta de Syaoran antes de salir de apartamento, augurándose de no hacer ningún tipo de sonido que pueda alertar al hombre. Bajó corriendo las escaleras. Desafortunadamente para ella terminó estampándose de lleno con la persona que quería evitar en ese momento.
— ¿A dónde piensas que vas? —gruño
Era oficial. Li Syaoran era el hombre más temible cuando estaba enojado.
Nota mental: No hacerlo enojar nunca más.
Sakura sonrió nerviosa y escapó corriendo.
—Oh dios... —murmuraba para sus adentros mientras esperaba un taxi. —Por favor que no sea un asesino serial… ¡Momento! ¿Y si es un asesino y un violador?
zZz
Tomoyo se reía luego de haber escuchado la historia de Sakura. —No puedo creer que te hizo eso…y lo que has hecho tú!
—Estaba enojada — dijo Sakura lamentándose por dentro. —Y ahora me arrepiento tanto, ¿ahora quien sabe lo que me va a hacer?
Un par de ojos amatistas la miraron fijo. —Sakura, creo que le gustas a tu nuevo jefe.
Sakura casi se ahogó con su bebida. — Estás bromeando ¿verdad? ¡Apenas nos conocemos!
— ¿Has escuchado hablar alguna vez del 'amor a primera vista'? Quizás el se enamoró de ti desde el primer momento que se cruzaron. —remarcó la pelinegra.
— ¡Eso es ridículo!— Sakura se estremeció ante la idea. — ¿Li Syaoran y amor a primera vista? Son dos cosas que no van de la mano ¿sabes?
—Bueno, de todas maneras puede que le gustes, sigo pensando que le gustas.
—Se supone que me tienes que ayudar y no ponerme más problemas en mi cabeza.
Tomoyo sonrió. —Puedes tratar de pagarle.
—Por si lo has olvidado, Tomoyo, sólo tengo mil quinientos dólares en mi cuenta bancaria. —Sakura continuó. —Su mesa de desayunar valía más que lo que tengo en mi cuenta.
— ¿Y tiraste todas sus cosas?
— ¡Estaba enojada! Uno hace cosas estúpidas cuando está enojado.
—Creo que eres la única persona que hace cosas verdaderamente estúpidas. —dijo Tomoyo. —Cuando uno está enojado generalmente se desquita con una pelotita de goma.
—Bien, pues no tengo una pelotita de goma para desquitarme.
—Okey, okey. Cálmate, solo era un comentario.
—Esto es desesperante. —gruñó Sakura.
—Puedes decirle que lo descuente de tu salario.
—Con ese criterio no tendría salario como por cinco años al menos.
Las muchachas suspiraron a unísono. —Entonces sí que es desesperante. —dijo Tomoyo. —Puedes pedirte dinero a tu hermano, o tan solo te olvidas de todo.
— ¡Gran consejo Tomoyo!
La otra chica sonrió. —De nada Sakura.
—Tu novio tiene la culpa.
— ¿Qué sucede con Eriol? —dijo una voz detrás de ellas.
—Eres tú. —dijo entre dientes Sakura.
—Oí lo que has hecho…muy valiente. —El chico sonrió.
Sakura gruñó. —Te veo luego Tomoyo. —Las chicas se abrazaron. —Llámame si sucede algo nuevo si?
—De acuerdo. —Sakura se levantó de su asiento. Se giró peligrosamente hacia Eriol. —Tú, que tengas un buen día.
Eriol mostró su típica sonrisa. —Estoy seguro que tu día será mucho mejor que el mío Sakura.
Ohh, no sabes cuánto te odio.
zZz
Sakura puso las llaves en la cerradura y giró el picaporte sin ánimo. El día recién llegaba a su fin y ella se sentía como si un camión le hubiese pasado por arriba. Lo que necesitaba era un largo baño caliente para relajarse luego de un muy largo y agotador día, y tal vez un tazón de helado de chocolate. Tal vez una taza de leche tibia mejoraría la jornada. Desafortunadamente, lo que NO necesitaba era a su vecino tirado en su sofá, comiendo su helado, tomando su leche y con su control remoto en sus manos.
—Bienvenida a casa preciosa.
— ¿Qu-qué estás haciendo aquí? —Sakura gritó
—Me di cuenta que tenias razón sobre lo de la redecoración. —sonrió el joven. —Ya era hora de hacer unos cambios. Te lo agradezco.
—Eso no explica porque estás aquí y no allí.
—Me dijeron que la construcción iba a tomar al menos dos semanas y necesitaba quedarme en algún lugar.
—De NINGUNA manera vas a dormir aquí. —Sakura lo congeló con la mirada.
Syaoran hizo un puchero. — ¿Por favor? No tengo a donde ir, ya le pregunté a Yue. Escupió u NO en mi cara y Eriol vive con su novia.
— ¡NO!
— ¿Serías capaz de echar a la calle a un indefenso como yo? —Puso cara de cachorrito mojado. ¿Es que alguien es capaz de resistirse a eso? —Son solo dos semanas. Dormiré en el sofá y prometo tener mis cosas ordenadas.
Sakura suspiró. —Si acepto, ¿estaríamos a mano?
— ¡Por supuesto!
— ¿Prometes comportarte mientras vivas aquí?
Syaoran asintió con la cabeza como un cachorro obediente. —Seré un niño muy bueno.
Sakura se estremeció ante sus palabras. —Okey, tienes que dejar de hacer eso.
— ¿Hacer que cosa? —preguntó con inocencia.
—Eso. —respondió Sakura. Ya sabes…hacer que todo lo que dices suene sugestivo.
— ¿Acaso estás imaginándote cosas sucias Sakura?
— ¡NO! —exclamó Sakura.
Él soltó una pequeña carcajada. —Está bien, está bien. Te estaba probando.
— ¿Solo dos semanas?
—Solo dos semanas.
—Ve y trae tus cosas—Muy dentro sentía que estaba tomando la elección equivocada, pero no había vuelta atrás. Mientras no tuviera que pagar por sus cosas, no estaba del todo mal.
Syaoran estaba dando lengüetazos al tazón de helado. —No hace falta, ya las traje.
Sakura pestañó dos veces.
¿Cómo hizo para entrar…?
Se rindió, este hombre no tenia arreglo.
—Voy a tomar un largo baño. —dijo finalmente ella. —Si te atreves a…
—Me comportaré.
Sakura le dio una última mirada antes de entrar a su habitación. Lo primero que hizo fue asegurarse de que sus cosas estaban tal cual ella las había dejado al salir. Prestó especial atención al cajón de la ropa interior. Todo parecía estar normal.
Tomó su camisón y se encaminó hacia el baño.
—Ah, Sakura, te dejé una nota en el espejo. —Syaoran le advirtió.
Sakura resopló mientras cerraba la puerta detrás de ella. Dejó su ropa a un costado y tomó la nota de la que él hablaba.
El abecedario comienza con ABC,
los números con 123,
Las notas musicales con Do Re Mi,
pero el Amor comienza con tú y yo.
Aww, es muy tierno.
Sakura pensó para sus adentros e hizo añicos la nota.
Si tan solo no viniese de Li Syaoran.
Sakura suspiró.
Van a ser unas semanas muuuuuuyyy largas.
N.T: Me van a matar, lo sé. Ya pasó un año más o menos. Lamento mucho la tardanza, de verdad. Este año que pasó fue en parte agotador y en parte el mejor año de mi vida: pude cumplir mi sueño (conocer Japón),mientras estudiaba para pronto recibirme y trabajando para pagar todas las deudas. Pude ir traduciendo de a poco pero finalmente lo logré y ahora que no estoy tan ocupada prometo al menos un capitulo cada dos semanas. Puede que en este capítulo hayan encontrado errores pero tenía dos opciones: esperar una semana más para conseguir una beta o subirlo y tratar de hacerlo lo mejor posible. Claramente como no quería atrasar más el capitulo decidí subirlo.
Este capítulo se lo dedico a todas las personitas que se preocuparon en dejar un review y me alentaron tanto para que siga la historia. GRACIAS A : daryis04, Aymivr3, amu824, Ro0w'z, kilalaselene, Ayame2009, Klaudia_de_Malfoy, Marce, lfanycka y sTar_cHoCoLaTe.
Espero que les haya gustado y esperen que pronto subiré el cuarto capítulo de esta historia super cómica.
