Kyuubi ¡!
Kyuubi ¡!
Kyuubi ¡!
Kyuubi ¡!
Se escucha corear todas las personas ensordeciéndose ellos mismos aclamando a su campeón, una arena hexagonal con rejas alrededor, allí se encontraba un hombre de unos 28 años fornido y alto alzando sus manos en señal de victoria, pero de pronto los gritos comenzaron a resonar mas fuerte entre las gradas la euforia aumentaba, al ver la figura que salía desde la obscuridad, esta cada vez se acercaba a la arena, las apuestas no se hicieron esperar rápidamente en las gradas y palcos privados, las mujeres, alcohol, apuestas y la sangre nunca faltaban en ese lugar donde los hombres se golpeaban hasta morir por dinero e entretenimiento para empresarios, millonarios y apostadores –
El joven subía ala arena con una capa con capucha negra sin ninguna marca o anuncio en ella, al quitársela sus cabellos rubios y ojos azules se vieron descubiertos, calculando una edad de 17 años y en su espalda un zorro tribal de nueve colas tatuado -
¿¡: miren me pusieron a un niño a luchar creo que hasta me sentiré mal por golpearlo – dijo burlándose del rubio quien no mostraba ninguna expresión por el comentario – aun te puedes retirar niño si no saldrás muy lastimado, corre ve con mami y papi –
Este no respondió a los insultos de aquel hombre corpulento, hasta que sonó una campana –
Naruto: espero que golpees como hablas – le dijo uzumaki con una sonrisa – porque si no es a si estas acabado imbécil – haciendo énfasis en el ¨si no¨ molestado a su rival -
¿!: Nadie se burla de Yunke mocoso – dijo acercándose rápidamente queriendo conectar un golpe recto en el rostro, pero el rubio lado su rostro evitando el golpe y con el mismo movimiento esquivaba con suma facilidad los golpes rectos de su oponente–
De pronto sintió el rubio golpeaba su vientre con gran fuerza, se había movido tan rápido, al sentir que su aire se escapaba agacho su cuerpo, en ese momento el uzumaki tomo el rostro de Yunke para enfrentarlo contra su rodilla, tumbándolo por el fuerte golpe–
Yunke: eso es todo - haciendo gala de su resistencia, pero su nariz estaba rota y un leve sangrado por un orificio nasal – toma esto niño – quiso darle una patada frontal a su pecho pero el rubio fue mas rápido y se coloco a un lado de el sujetando su pierna y de un movimiento golpeo con su codo la pierna del aquel hombre que le atacaba haciendo que del dolor este callera de rodillas gritando -maldito me haz roto la pierna– grito con furia mezclada con miedo –
Yunke no terminaba de levantarse cuando sintió que su rostro era golpeado, era una patada de media vuelta que había dado el rubio, provocando que su labio se partiera y comenzara a correr su sangre aun mas, pero antes de caer al suelo el rubio lo sujeto de un brazo para golpear con su rodilla su cien, haciendo que Yunke cayera al suelo semi inconsciente por aquel fuerte impacto -
Naruto: ríndete porque en mi siguiente ataque podrías morir – dijo con una mirada seria sin ninguna muestras de alguna emoción –
Al ver que el hombre se quería reincorporar este golpeo su espalda con su puño con gran fuerza haciendo que el sujeto gritara de dolor, para tomar su cabello y alzarlo un poco para ver que ya estaba desmayado seguramente por el dolor -
Naruto: eso fue todo – dijo abriendo la reja para salir de allí, pero la afición comenzó a corearlo de nuevo –
Kyuubi ¡!
Kyuubi ¡!
Kyuubi ¡!
Naruto-san ¡!
Naruto-san ¡!
Al sentir el nombre sintió el despertar había estado soñando ese obscuro pasado que le seguiría por siempre, al reincorporarse un poco mas fue viendo una cabellera rojiza -
Kushina: dime como haz dormido, como no bajabas pensé que te habías ido durante la noche – le comento con una sonrisa en su rostro –
Naruto: no lo haría estoy agradecido por su hospitalidad señora namikaze – dijo con respeto ala señora que tenia enfrente que le miraba con enfado – dije algo malo – pregunto el rubio desconcertado -
Kushina: y todavía lo preguntas – bufo haciendo un puchero – decirme a mi una mujer tan joven señora se te hace poco – al terminar de escucharla naruto no pudo evitar reír un poco – que te parece gracioso –
Naruto: su rostro me recuerda a alguien, pero aun no logro saber de quien – dijo con tranquilidad – bueno como le puedo llamar –
Kushina: solo dime Kushina a si simplemente entendido – dijo autoritariamente la pelirroja con una sonrisa – mira te traje un poco de ropa de minato para que puedas bañarte – decía poniendo en su cama una camisa color negra con un pantalón de igual color al igual que unos zapatos y ropa interior –
Naruto: no quiero causar problemas la verdad – exclamo pero viendo la mirada aterradora de Kushina oculta detrás se su sonrisa juraría ver un demonio – aunque no puedo quedar con esta ropa verdad –
Kushina: bueno te dejo para que te pongas guapo – dijo mirándole tranquilamente-
Mientras se dirigía hacia la puerta, volteo para hacerle una observación a naruto pero este ya se dirija hacia el baño ya sin camisa pero se detuvo el hablar al ver aquel tatuaje en la espalda del rubio ya que lo cubría todo era tan joven para tener esa clase de cosas, tal vez seria un yakuza tenia que hablarlo con minato rápidamente –
Abajo en la sala minato se encontraba tomándose un café leyendo el periódico tranquilamente, hasta que sintió a su esposa llegar callada y esa no era su costumbre a si que decidió preguntarle que le sucedía -
Minato: que pasa cariño parece que hubieras visto un fantasma – dijo el rubio mayor al ver el rostro de su esposa inexpresivo –
Kushina: ese chico es un yakuza es peligroso – dijo con una mirada seria y confundida al mismo tiempo pero mezclada con algo de temor -
Minato: en que te basas para hacer esa declaración – pregunto el namikaze confundido –
Kushina: el tiene un enorme tatuaje en su espalda de un zorro con nueve colas que cubre casi toda su espalda y solo los yakuzas usan ese tipo de cosas – dijo con una mirada firme y segura –
Minato: no puede ser, es un buen joven que tubo un pasado muy fuerte no creo que sea peligroso – dijo minato seguro de lo que sentía con aquel joven – no te dejes llevar por las apariencias a lo mejor tuvo una vida difícil no podemos juzgarlo a si nada mas, tal vez solo cuando era joven y sin supervisión ya que no tenia padres se le ocurrió y sin nadie para regañarle o decirle que no, pues solo lo izo –
Kushina: tienes razón creo que me escandalice un poco mas de lo debido – exclamo respirando hondo para tranquilizarse –
Minato: debes de dejar esas películas de ninjas y de yakuzas te estas volviendo algo paranoica no crees – dijo divertido viendo la cara de su esposa que tomaba un tono rojizo -
Kushina: claro que no, me encantan además a ti te gustan mas que a mi – dijo brincándole encima para comenzar una pequeña pelea de enamorados –
A si estuvieron unos minutos jugando entre si, pero al sentir la vista de una persona al voltear a verla, este solo les miraba con una sonrisa –
Naruto: son una pareja increíble – dijo sin pensarlo sonrojando a los namikaze –
Kushina: valla naruto pareces todo un galán – decía mirando al rubio detalladamente quien vestía todo lo que le había dejado si no fuera porque era un extraño juraría que seria la copia exacta de minato hasta el mismo porte y forma de pararse eran iguales, si no fuera porque tenia su esposo a un lado de ella lo confundiría sin pensarlo –
Naruto: nunca había usado este tipo de ropa tan elegante – dijo naruto apenado ya que nunca se imagino vestir de esa manera –
La conversación fue interrumpida por una joven de cabello castaño con vestimenta de servidumbre, con una mirada sonrojada al notar al joven que estaba frente a sus patrones –
Irine: señor el desayuno esta servido – dijo con un leve sonrojo en sus mejillas –
Minato: vamos naruto que tenemos de que hablar – naruto solo asintió y fue dirigido tras minato al comedor mientras Kushina se quedaba atrás con la ama de llaves –
Kushina: a que es muy guapo te haz sonrojado – dijo la pelirroja haciendo que la sirvienta se diera la media vuelta –
Irine: no diga esas cosas Kushina-san, aunque nunca lo había visto es amigo del señor minato – pregunto ya sin el rojo en su rostro – o es su familiar –
Kushina: no minato lo conoció ayer que tubo un enfrentamiento con unos maleantes y el le ayudo, pero debo de reconocer que sus similitudes son increíbles, si minato no estuviera frente a mi hace unos momentos juraría que era el mismo – dijo Kushina mirando al comedor – mas bien se parece a naruko no lo crees – dijo mientras ambas se quedaron pensando un momento para contestar – no estoy alucinando –
En el comedor naruto estaba en silencio disfrutando su desayuno hasta que minato decidió romper el silencio –
Minato: dime naruto trabajas en algún lugar – pregunto mientras tomaba un sorbo de su café –
Naruto: si trabajo en un restaurante de unos amigos, porque lo pregunta minato-san – dijo algo confundido por la pregunta –
Minato: bueno es que quisiera ofrecerte un empleo, vi tus capacidades ayer y mi esposa quería en agradecimiento ayudarte en algo– contesto con naturalidad – créeme que yo también, pero creo que nunca aceptarías dinero por hacer algo que tu crees que estaba bien y que no es nada, o me equivoco –
Naruto: no se equivoca, lo ayude anoche porque era lo correcto y a si me educaron – dijo con una sonrisa – jamás espere una recompensa o algo parecido –
Minato: por eso quiero que te conviertas en el guardián de mi hija, la semana pasada ella despidió a su antiguo guarura, y no creo que haya mejor opción que tu – le propuso el rubio mirándole seriamente –
Naruto: no lo se, además yo no se que hace un guardián, no seria mejor un profesional que este entrenado para ello – respondió rápidamente el rubio mientras una sirvienta colocaba un plato frente a el – gracias –
Minato: el problema que ella ha despedido a todas y cada uno de las agencias de la ciudad, digamos que es muy especial – contesto el namikaze forzando una sonrisa – además no es tan difícil como crees, tu deber será cuidarla, acompañarla a donde valla siendo su chofer personal –
Naruto: no lo se, además tengo un compromiso en donde estoy ahora y no puedo abandonarlos a si como a si – le respondió naruto rápidamente – le agradezco mucho su oferta –
Minato: mira porque no lo piensas unos días, toma esto – le dijo pasándole una pequeña caja naruto al tomarla entre sus manos la abrió y vio que era un celular, naruto iba protestar pero minato continuo – allí están guardados mis números personales a si como el de mi oficina cualquier cosa que necesites no dudes en llamarme –
Naruto: veo que no le puedo dar un no verdad – le dijo naruto con una sonrisa al ver que no podía negarse – o rayos llegare tarde – bramo viendo la hora en el móvil –
Minato: ha si tu empleo, vamos que yo prometí llevarte- dijo minato levantándose de su asiento –
Ambos se encaminaron hacia la puerta principal, Kushina se cruzo en su camino, para despedirse –
Naruto: Kushina-san muchas gracias por todo – dijo con una sonrisa que dejo por unos segundos descolocada ala namikaze -
Kushina: cuando quieras naruto-kun, espero que nos visites pronto – respondió la pelirroja mientras veía salir a los rubios – es como verles en un espejo, me pregunto si se vería como el a su edad - dijo con melancolía viendo las figuras perderse tras cerrar la puerta –
Pronto minato y naruto llegaron al local de rameen del viejo ichiraku, naruto se despidió con la promesa de pensar en la proposición del namikaze, rápidamente este se encamino y entro al local –
Ayame: buenas señor que le podemos servir, aunque apenas estamos abriendo – dijo haciendo una reverencia al ver al joven que entraba – le atenderé de la mejor forma posible -
Naruto: tan viejo me veo – dijo sorprendiendo ala peli café al escuchar la voz y reconocer de quien se trataba –
Ayame: naruto-kun perdona no te reconocí estas tan guapo – dijo en voz baja para que no lo escuchara el uzumaki – dime que haces vestido de esa forma – pregunto curiosa la mujer –
Naruto le relato todo lo sucedido la noche anterior, más aparte la proposición de aquel pudiente señor a quien había salvado -
Ayame: a si que te ofrecieron un empleo por lo que hiciste por ellos, bueno suena a tu estilo no es cierto – le respondió con una sonrisa mientras naruto terminaba de acomodar el local ya que apenas abría sus puertas –
Naruto: eso creo, pero no aceptare su oferta ya tengo un empleo aquí y un compromiso contigo y con el viejo – le dijo naruto quien ya se había cambiado su ropa por una mas cómoda –
Ayame: no se pero creo que este es el momento que estabas esperando, a que algo cambiara en tu vida, siento que no debes desperdiciarla – le dijo la peli café mirándole seriamente – por nosotros no te preocupes ya encontraremos a alguien mas, siento que trabajar con ese señor cambiara toda tu vida –
Naruto: lo se y es por eso que tengo algo de temor, te he de confesar que mi cuerpo temblaba a cada segundo al verles a minato y Kushina-san – contesto secamente dándose la vuelta para seguir con su trabajo –
Ayame: piénsalo puede ser lo mejor para ti – agrego la mujer antes de entrar ala cocina –
Naruto seguí sumido en sus pensamientos, que fue eso que sentía cada vez que recordaba a esa mujer pelirroja, nunca antes había sentido algo parecido ni cuando era peleador, no era temor ni mucho menos, toda la tarde examino la posibilidad de si trabajar para los namikaze y tomar la oportunidad de cambio en su vida o alejarse de esa familia y continuar con normalidad -
Ya había obscurecido en uno de los barrios de konoha en el techo un rubio miraba hacia el horizonte, de su boca salía humo por el cigarrillo que se encontraba en sus manos, de pronto alguien se le acerca por la espalda -
¿?: Debe ser algo muy importante lo que estas pensando en estos momentos o me equivoco – le dijo un voz masculina tras de el –
Naruto: como lo sabes Sai – pregunto aun sin voltear –
Sai: solo cuando estas preocupado verdaderamente fumas, desde que murió el viejo Hiruzen no habías fumado, a si que haciendo una fácil deducción se lo que haces- respondió secamente el pálido hombre, quien se sentaba junto a el sobre el borde del techo –
Naruto: bueno eres muy observador eso lo se – dijo mientras callaba unos segundos – me han ofrecido un empleo como guardaespaldas de una familia rica, pero siento que si me involucro con esa familia pasara algo que me cambiara –
Sai: tienes un presentimiento de que pasara algo malo, no es cierto o también puede ser algo muy bueno, quien sabe cualquier cosa puede suceder – le dijo tomando un cigarrillo al igual que el uzumaki – pero no lo sabrás si te quedas aquí amigo mío –
Naruto: es cierto tal vez sea algo bueno, siempre he sido algo paranoico con las cosas buenas que me suceden, si no hubiera sido por que el era un viejo terco nunca hubiera conocido otra vida aparte de los puños –
Sai: toma el control de tu vida, es hora de cambiar no te puedes quedar en este basurero para siempre, siempre he dicho que tu estas destinado para algo mejor que esto – contesto el pelinegro levantándose – yo también he tomado una decisión, quieren que mis pinturas se exhiban en parís y me iré mañana por la mañana, estaré un buen tiempo por allá, pero cuando vuelva no te quiero ver por aquí –
El pelinegro se fue como llego dejando a un pensativo naruto, sai también había tomado una decisión esa noche, al igual que el uzumaki esa temeroso al cambio pero en sus propias palabras reflejadas en el uzumaki comprendió que nada bueno te sucederá si lo esperas sentado, tal vez ya esta sucediendo y por indecisión no se habría dado cuenta –
Naruto: bueno señor namikaze habla naruto, disculpe la hora de la llamada pero no podía esperar – decía naruto mientras hablaba por el móvil – le hablaba para decirle que acepto su oferta, dígame cuando empiezo –
Detrás de una puerta un pelinegro escuchaba con una sonrisa mientras se encaminaba hacia las escaleras -
