Capítulo 3 El viaje comienza.
INUYASHA P.O.V
Ahora yo soy el que se hace cargo de la aldea, papá se retiró y Sesshomaru se hace cargo de la aldea a la que pertenece su mujer, Rin, queda cerca de aquí y ahora la seguridad de la aldea y su sustento son mi responsabilidad; los humanos vienen buscando someternos como esclavos. Los demonios y los animales nos hemos unidos para no caer con ellos, los occidentales han llegado con ideas de conquista, cada vez es más difícil mantenernos a salvo, pero esto aún son mis tierras y es mi responsabilidad.
Como todos los días le doy un recorrido a la aldea para ver que todo esté en orden. La gente me saluda, realmente quiero llegar a casa y que Kaede me dé un buen plato de Ramen, humeante y con carne….
-Hola Inuyasha-escuche que alguien me grite y di la vuelta para ver a Kosho y Aska.
-Hol…- detrás de ellos había un puma listo para saltar sobre ellos, comencé a correr hacia ellos -Nosotros no fuimos los que nos comimos tu desayuno ayer-gritaron y levantaron sus manos- Nada de eso ¡agáchense!... ¡GARRAS DE ACERO!- solo lo hice para espantarlo, él se fue y sabía que no regresaría, teníamos un pacto.
-Están algo lejos de la aldea...vámonos- ellos solo me siguieron-Gracias Inuyasha.
-Khé, nos es nada, regresen a sus casas y pensare que hacerles por lo de mi desayuno.- ellos solo asintieron y comenzaron a jugar de nuevo, ¡bah! cachorros. Desde aquí puedo detectar el delicioso aroma del Ramen. Entro al castillo y comienzo a recorrer los pasillos, corro las puertas del comedor y efectivamente y mi madre y nana están sirviendo los platos de mi comida favorita.
-Estoy en casa- aviso y me siento para tomar los palillos y comenzar a comer.
-AH AH- me dijo mi madre dándome un manotazo- Lávate las manos cariño.
-Está bien- al levantarme le di un beso en la frente, mi madre es la mujer que más quiero. Después de acatar su orden me regreso a mi lugar para poder degustar la comida, ya todos estaban en sus puestos.
-Kikyo vino a buscarte niño-dijo mi nana
-Ahh y ¿Qué es lo que quería?
-Dijo que necesitaba hablar contigo de algo serio.
-Matrimonio...tal vez- comento mi padre… ¿Cómo?
-¿Se casara?
-Realmente eres ingenuo hijo, esa chica muere por ti.- me dijo el viejo.
-La edad te está afectando anciano, solo somos amigos.
-Inuyasha, respeta a tu padre; aunque... creo que es cierto, pero ¿Qué tendría de malo? ella es muy linda, ¿No te parece hijo?
-Pero que patrañas, ella no, solo es mi amiga, es una mujer bella, pero no es para mí.
-¿Por?- bien ahora mi nana
-Simplemente no, no la quiero de esa manera.
-Tal vez deberías darle una oportunidad
-O dejarle claro que no te interesa- dijo mi padre. ¿Sera cierto? ¿Kikyo interesada en mí? Nah solo somos amigos, pero últimamente ha estado rara. ¿Sera eso?...
-¡INUYASHA!
-¿Qué pasa? ¿Por qué me gritas?
-Tu padre te estaba hablando y no hacías caso.
-OH ¿Qué paso?
-¿Cuándo piensas sentar cabeza?- me dijo y mi padre.
-¿Esto es alguna clase de conspiración en mi contra? ¿A qué vienen tantas preguntas de este tema?
-Que estas solo mi cielo, todos necesitamos una compañía.
-Yo no-contesté tajante, no es que no me agradaran las mujeres; si no que no la necesitaba, Sesshomaru y papá son prácticamente dirigidos por sus parejas, no quiero ser igual.
-Está bien, no te presionaremos, por cierto… Saldré a la aldea de Sesshomaru necesito hablar de un par de cosas con él, así que estaré fuera; ¿Podrás controlarlo?
-¡Khé! por supuesto viejo, no pasara nada aquí, me voy- me levante y me fui hacia la salida
-¡Cariño, recuerda lo de la compañera!-grito mi madre.
-Ya paren. No estoy solo y claro que no necesito a una mujer para "completarme" estoy bien solo y en caso de estar con alguna, no sería Kikyo, es mi amiga desde niño eso es enfermo, pero su actitud si ha cambiado últimamente, todo le da vergüenza y ya no le gusta jugar pesado conmigo… ¿Podría estar interesada en mí?
-Inuyasha- era ella, me gustaba mucho su compañía podríamos hablar de lo que sea.
-Me dijo Kaede que me buscaste, ¿Qué necesitas?
-Hablarte, quiero contarte algo...yo...ven...siéntate.-la obedecí y me senté a su lado -Inuyasha quería decirte que eres mi mejor amigo- estaba por contestarle cuando ella me silencio con su dedo- quiero confesarte que desde hace algunos años yo me….mis...sentimientos por ti han cambiado-no es cierto, esto no es verdad.-Me enamore de ti.-no sé qué hacer, no sé qué decirle.
-Kikyo...yo...te quiero, pero no de esa forma...tú eres mi mejor amiga, como mi hermana; eres una chica muy hermosa pero yo no te puedo corresponder…
-Inténtalo
-No te quiero lastimar, no puedo, lo que siento por ti no es de esa manera...perdón- estaba a punto de tocarla cuando quito mi mano.
-No me toques, fue muy estúpida al pensar que tenía una oportunidad ¿verdad?- con las mangas de su blusa se comenzó a limpiar las lágrimas que salían de sus ojos.
-No Kikyo, no eres estúpida. Eres mi mejor amiga, que adoro y que no sabría que hacer sin ti, yo no estoy listo para una relación y no quiero lastimarte, mereces algo mejor que yo. ¡Ven aquí!- la abrace y ella comenzó a llorar más fuerte.
-Gracias por ser sincero conmigo, por ahora quiero estar sola...nos vemos después Inuyasha- ella se puso de pie y salió corriendo. ¿Qué había pasado? creo que perdí a mi amiga… ¿Realmente pude haberlo intentado? ¿Habría funcionado? era una mujer muy bella, todos los hombres en la aldea moría por ella, habríamos sido felices...no hay nada que me impida quererla, pero no sé, no me siento seguro de lo que siento.
Ahggg esto es demasiado para mí. Regresé a mi casa para dormir un rato antes de mi guardia nocturna.
-¿Qué pasó cariño?
-Tenían razón, ella siente algo por mí.
-Y ¿Qué pasó? No te ves feliz…
-Yo la rechace, no estoy seguro de lo que siento, no me gustaría engañarme a mí mismo intentando algo que no quiero.
-¿Qué dijo ella?
-Se molestó, lloró...me pidió que la dejara sola, no sé qué pensar, tal vez dormir un poco me funcione- le bese la frente y estaba listo para descansar.
-¡Joven Inuyasha! Tiene que ver esto- dijo entrando un aldeano a la habitación.
-¿Qué es?
-Humanos joven, un grupo está cerca.
-Demonios, iré a ver.
-No, tal vez se van Inuyasha, no te arriesgues.-me dijo mi madre tomando mi brazo.
-Y ¿si nos encuentran? No pondré en riesgo a la aldea iré a ver y punto.
-Promete que regresaras.
-Por Dios madre, claro que si.- le di un beso en la frente.- ¿Por dónde están?
-Al este- me frene para comenzar a olisquear.- Los tengo- y comencé a correr hacia ese aroma a alcohol y humanos.
