Otra vez en el colegio. La profesora lo había llamado, quería hablar con él. ¿Qué había hecho Tails ahora? De seguro, era sobre el tema del bullying. Menos mal que la profesora era ex de Sonic… así la situación sería menos incómoda

-Buenas tardes, Sonic.-Lo saludó la profesora. –Pensé que estarías ocupado.-

-¿De qué se trata? ¿Otra vez se ríen de él?-

-no, es… sobre un trabajo que él escribió. El trabajo se llamaba: "Mi súper héroe." Casi todos de la clase pusieron tu nombre, salvo Tails, que en vez de poner: Sonic el erizo, puso: Mi hermano mayor.-Comentó. –Sonic, tú no trabajas, y no pides pagos por ayudar a la gente, por lo que mi pregunta es: ¿Cómo puedes mantener a Tails?-Preguntó ella dejando a Sonic con un hilo de voz. –Gracias a lo que escribió Tails… Sé que no robas… No eres capaz de ello…-Dijo dándole en papel de color celeste. –Léelo… es el trabajo de Tails… En voz alta, por favor…

-Está bien…-Dijo mirando el papel. Temblaba… lo que dijo la mujer por poco lo derrumba.

-¿Quieres un vaso de agua?-Preguntó la eriza rubia. Él asintió. –Toma.-

-Gracias, Miriam…-Sonic bebió un poco y empezó a leer.

"Mi hermano mayor:

Él es mejor hermano del mundo. Siempre juega conmigo y siempre me ayuda con las tareas.

¡Es el mejor héroe que existe! ¡Porque salva el mundo y no pide nada a cambio! ¡Solo pide que todo el mundo sea feliz!

Siempre sonríe, haga frío o haga calor.

Es dulce, me compra osos para que los abrace y también me compra libros.

Es generoso, cada vez que me gusta algo, me lo regala aunque tarde.

Es muy, muy, muy inteligente y astuto, nadie le gana.

Pero… Hace poco… me di cuenta de algo… Me oculta cosas…"

-…-Sonic se quedó de piedra. No sabía si continuar o parar.

"Sonic trabaja… pero, me oculta el hecho de que trabaja porque sabe que no me gustan esos trabajos…

Primero, fue obrero. Llegaba tarde en la noche y según llegaba a su cama, se dormía.

Luego, fue policía… Aquí fue cuando tuve miedo… Solo lo veía por las mañanas, y era cuando me llevaba a clases. Luego, en la tarde, me recogían Knux y Amy. Él decía que estaba salvando el mundo… y razón no le falta. Decía que ayudaba a las personas, pero… cada vez, estaba más flaco. Casi ni comía… y tampoco dormía. Todo… por mi culpa. Al principió pensaba que robaba o hacía daño a la gente, pero, él es mi héroe. El no haría daño a nadie.

Después, sirvió al ejército… Me pasé casi un año sin verle. Tenía miedo de que muriese. Supe que estaba en el ejército porque, antes de irse, lo oí hablando con tía Sally.

Luego, fue luchador. Volvía a casa con moratones. Su escusa era que tenía que ir a proteger a un presidente… Hice como que le creía.

Y… ahora… no sé qué es… Solo lo veo una vez al mes y siempre tiene cara de muerto viviente… Oí a tía Sally, y por lo visto, solo se alimenta a base de zumos.

Sonic me oculta eso… todo… por culpa de mi existencia. Si yo no existiera, él no tendría por qué enfermar así. Todo lo hace para darme de comer… para pagarme los estudios… para que yo sonría… pero… Yo no puedo sonreír sabiendo que por mi culpa… Sonic está a punto de morir… Tiene anemia… Tengo mucho miedo de perder al mejor hermano mayor del mundo… de perder a mi héroe… de perder a la única persona que me acogió cuando nadie me daba comida y un lugar en dónde vivir. Y aún, después de todo, cada vez que nos vemos, el siempre me regala algo y una sonrisa.

Te quiero, hermano mayor. Pero… no quiero que mueras… Si mueres por mi culpa… nunca me lo perdonaré…"

-…-Sonic no pudo evitar llorar. La situación iba a acabar con él.

-Parecía que el trabajo era, en verdad, una carta dirigida a ti… Por eso, te la di.-Comentó la chica. –Mira… Tails es súper dotado, si quieres, podía terminar los estudios antes de tiempo y… Si se pusiera a trabajar, te ayudaría con el tema del dinero.-

-Pero, ¡quiero que tenga una infancia! ¡Quiero que sea feliz! ¡Que no pase lo que yo tuve que pasar…!-Continuó llorando.

-Cuando… tu madre falleció… Te sentías perdido, solo… pero nadie te ayudo. En cambio, cuando viste a Tails en el mismo estado…-

-Le ayudé… no podía dejarlo tirado para que sufriera lo mismo que sufrí yo…-

-Sonic… si no paras ese ritmo tan frenético de vida que tienes, Tails sufrirá lo mismo que sufriste tú… ¡Tienes anemia!-

-¡Lo sé! ¡Lo sé! ¿Pero qué quieres que haga? No puedo quedarme quieto y esperar que Tails se muera o le pase algo… el pobre ya tiene demasiado con el tema de la E.M…-

-…Sonic…-Lo llamó una voz inocente, era… Tails…

-Hey, pequeño… ¿No estabas con Knux?-Se agachó quedando a la altura del menor. El zorrito lo abrazó con fuerza.

-…-El rubio lloraba. -…No quiero que te vayas más… No quiero que me compres juguetes… ni libros… solo quiero que mi hermano siga vivo…-Continuó llorando.

-Tails… Lo siento tanto, Tails… perdóname… pero, lo hacía por tu bien…-

-¡No quiero estar en una escuela de superdotados! ¡No quiero tener una vida falsamente feliz a costa de tu salud!-Chilló. -¡Buaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!-

-Shh… ya pasó… no… no volveré a irme…-

-Me… ¿me lo prometes? *sniff*-

-Te lo prometo.-Lo abrazó con fuerza. La mujer se acercó.

-Tails, ¿quieres una manzana?-Preguntó enseñando dicha fruta. El zorrito levantó la manita y cogió la fruta.

-Gracias…-Agradeció.

-Peque, ¿nos vamos?-Preguntó el mayor. El rubio asintió apoyando su cabeza en el pecho de Sonic… Podía sentir el latir (muy lento) del corazón de Sonic. Tails le acercó la manzana a la boca al cobalto.

-Come…-Pidió. El oji-esmeralda hizo caso y le pegó una mordida a la fruta verde. Se fueron del edificio encontrándose a Knux.

-Ahí estabas…-Dijo (ahora) calmado.

-Gracias por la ayuda, Knux. Hey, Tails, ¿A ti te apetece estudiar por internet?-

-¡Sí!-Sonrió.

-¿Y qué quieres estudiar?-Preguntó el rojo. El pequeño se puso un dedo en los labios y casi al momento habló.

-¡Mecánica!-

-Pues, de momento no sabes ni ponerle las pilas a un mando…-

-¡Ya aprenderé! ¡Sonic me enseñará!-

-¡Ese es el espíritu! Knux, ¿te vienes a mi casa?-

-No puedo, tengo que proteger la emerald.-

-Pues, hasta mañana.-Una vez llegaron a la casa, Sonic se llevó a Tails a la cocina. –Tails, ¿Qué quieres cenar?-

-Um… puré de patatas… me encanta cuando lo haces tú.-Sonrió. Una vez comieron, Tails alzó ambos bracitos para que Sonic lo cogiera.

-Aúpa, ¿quieres dormir?-

-Si…-Dijo restregándose los ojos con sus manitas.

-Pues vamos a dormir… si te soy sincero, yo también tengo sueño.-Lo acostó en aquella cama enorme que compartían. Le ayudó a quitarse los zapatos. Luego, él hizo lo mismo. –Así que… soy tu héroe.-

-¡Sí! ¡Siempre lo serás, mi querido hermano mayor!-

-…-Sonic sonrió al verlo tan entusiasmado.

-*bostezo kawaii* Tengo sueño…-Se abrazó al pecho del mayor. –Buenas noches, Sonic.-

-Dulces sueños, Tails.

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Los años pasaron, y todo empezó a ir a mejor. Conocieron a Chris y Tails había crecido y madurado bastante.

Sonic estaba tan cansado que decidió tomarse unas vacaciones.

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Sonic llegó de sus vacaciones saltando de tejado en tejado. La ciudad estaba igual que antes de irse. Él notó cómo varios policías iban hacia el ayuntamiento. -¿Hump?-Decidió ir a ver lo que ocurría, y cuando llegó, todos los policías se estaban retirando. En la plaza del ayuntamiento se encontraba una criatura. Era de color celeste, parecía de agua. -¡Esto va a ser divertido!-Corrió a donde el monstruo se encontraba y saltó encima de él. Parecía que le hizo daño. El monstruo estiró sus brazos y se puso a girar como si fuera una peonza. -Je...-El cobalto esquivó el ataque. -¡Eres muy lento!-Le dijo saltando encima de él nuevamente. La criatura saltó a uno de los postes y estirando sus brazos intentó golpear a Sonic. Y este, cómo no, esquivaba todos los golpes. -¡Baja, cobarde!- La criatura bajó de los postes. Sonic volvió a golpearle haciendo que la criatura se volviese una masa de algo parecido al agua en el suelo. La masa huyó por las alcantarillas. -¡Vuelve aquí, cobarde! ¿A dónde vas?- Le gritó viendo como el monstruo desaparecía. Pero alguien que observaba a Sonic solo dijo algo: "Tú no sabes nada, el es Chaos, el dios de la destrucción. ¡Jajajajajajajajajaja!" Al día siguiente, Sonic quiso relajarse después de lo ocurrido en la noche anterior. Estaba acostado en una hamaca, al lado de la piscina de un hotel. Entonces, sintió a lo lejos el sonido de un motor al averiarse. -¿Hump?-Miró lo que era. El sonido provenía de un avión. Adivinen quién lo conducía. -¿¡Tails!? ¡Cuidado, te vas a estrellar!-Dicho y hecho, de golpe se oyó es ruido de de algo estrellándose contra el suelo. -Tails... ¿Qué voy a hacer contigo?-Preguntó. El zorro se había estrellado en Emerald Coast. El cobalto fue a por él. Al principio todo bien, hasta que al ver un looping se extrañó. -Esto no estaba antes... -¿Qué clase de obras hacen aquí?-Cayó en una plataforma de madera. Continuó su camino hasta que una orca comenzó a destrozar la plataforma con tal de dar al erizo. -¡¿Pero qué le dan a los animales de comer?! ¡No soy comida de orcas!-Una vez se libró de la orca Siguió buscando a su pequeño amigo. -¿¡Pero qué clase de destino turístico es este!? ¡¿Por qué hay tantas trampas y tantos robots?!-Miró a lo lejos y encontró al zorro. Corrió todo lo que pudo y comprobó el estado del menor. Solo estaba inconsciente. -Tails.-Lo llamó. El de pelaje rubio abrió los ojos. El cobalto se lo cargó a la espalda. Una vez llegaron de nuevo al hotel, Sonic lo bajó. El menor le dio las gracias.

-Hey, Sonic, hacía tiempo que no nos veíamos, ¿eh?-Le dijo con su típica sonrisa. El mayor asintió sonriendo.

-Me alegro de que estés bien.-Le comentó. -¿Pero que te ha pasado? Un piloto como tú no tiene accidentes como ese.-

-Estaba probando una nueva fuente de energía, pero todavía necesita unos retoques.-Dijo rascándose la nuca en señal de torpeza.

-¿Por qué no utilizas nuestro avión, el tornado?-Le preguntó mirándole.

-Gracias, pero una vez mejore el sistema para la fuente de energía, mi avión será más rápido que el tuyo.-

-¿Y cuál es esa fuente de energía?-Preguntó mirando como el zorro rebuscaba en sus colas.

-¡Ta chan!-Dijo enseñando una gema de color violeta.

-¡Es...! ¡Una Chaos Emerald!-Dijo sorprendido, aunque debería esperárselo, aquel zorrito parecía un imán de Emeralds.

-¡Sí! La encontré de casualidad durante uno de mis vuelos, tiene un poder ilimitado, ¿sabías? Ven conmigo al mi taller en Mystic Ruins, hay algo que te quiero enseñar, la mejor forma el yendo en tren, dado que a mi avión le entraron ganas de morirse. ¡Vamos!-Dijo entrando en el hotel. -Bueno, Sonic, ¿Que tal tus vacaciones?-

-Aburridas, lo único bueno es que habían cientos de fans mías pidiéndome que les untara crema.-Dijo a lo que Tails rodó los ojos golpeándole en el brazo. -Es broma. ¿Y tú que tal, bro?-

-No me puedo quejar, aunque me he aburrido bastante desde que te fuiste.-Le dijo entrando en el tren junto al mayor. Se puso a mirar a un niño pequeño.

-¿Ya pensando en niños?-

-Déjame, sabes que me gustan los niños pequeños.-

-Y a mí también me gustaban, hasta que tuve que cargar contigo el resto de mi vida.-Dijo sacándole la lengua. Tails solo hizo un puchero mirando por el cristal. -Es broma.-

-Estás demasiado bromista hoy.-

-Y tú muy serio.-Le dijo acariciándole la cabeza como si de un perro se tratase.

-¡Qué pesado! ¡Qué no soy un perro!-Dijo como un tomate, le daba vergüenza que Sonic lo tratase así. Sonic lo miró con detenimiento, verlo así de sonrojado... No sabía por qué eso le sacaba una sonrisa sincera. -Ya queda poco para llegar.-Le dijo el zorro ignorando por completo al erizo. Este, solo le acarició la mejilla al zorro mirando por la ventanilla. Le encantaba molestar a su pequeño hermano. Una vez llegaron, comenzaron a caminar. ¿Cuándo vas a madurar, Sonic?-

-¿"Madurar"? ¿Qué es eso? ¿Se come?- Preguntó burlón.

-Se ve que nunca...-Dijo el rubio subiendo unas escaleras, sin saber que alguien les esperaba, ¿Cómo no? El cara huevo...

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