Capitulo III Camino al primer hogar
-Vamos Shaoran es lindo el lugar- le decía el hombre a su pequeño hijo que miraba la estación como si saliera el mismo demonio de la nube de humo de la locomotora.
Pero no hubo contestación, así que continuo -Se que este cambio no te gusta y si, no me mires así, no te pedí tu permiso, pero si no te has dado cuenta yo soy el mayor aquí- termino el hombre que no tenia mas que decir a ese pequeño que era su mundo.
-Pero es que no es justo papa- renegó el pequeño, pues creía que su padre siempre le hacia lo mismo, el sabia que su padre quería verlo feliz pero lo trataba como a un bebe y eso que el ya tenia 8 años.
-Lo se hijo, mira ese el tren que nos llevara nuestra nueva casa- señalo con su manos a la maquina que llegaba y paraba para que sus pasajeros pudieran abordar y llegar a sus destinos. El hijo lo miro de soslayo estaba enojado con su padre por lo que había hecho hace unas semanas
-Sabes Shaoran, creo que un cambio nos sentaría bien ¿no crees eso hijo?- desde que su papa dijo esas palabras, una alarma que bien sonaría como un pito muy fuerte se escucho en la cabeza del chico, además hubiera jurado que de la cabeza de su padre salía un cartel con letras fluorescentes en el que se leía ¡ALERTA, IDEA DE PAPA, SALGA POR LA SALIDA MAS PROXIMA SI DESEA VIVIR! y como sabia que su padre esperaba contestación opto por la mejor salida, hacerse el tonto.
Desvío su mirada y siguió con el partido de futbol que estaban viendo en la televisión -Quieres decir que nos iremos de vacaciones- fue lo que pronuncio no muy seguro de su contestación, su padre era un tanto ingenuo no un tarado.
-Si, algo si- le siguió el juego el hombre, que estaba muy nervioso, ese día en la mañana mientras se afeitaba y escuchaba el radio pensó en lo hermoso que había sido vivir en su casa antes de mudarse a la universidad, la casa seguía ahí, pero nunca había llevado a su hijo, y si vivieran ahí los dos y casi sale corriendo a contárselo a su vástago, pero se calmo un poco, primero lo primero –mejor me visto si salgo así Shaoran pensara que ya perdí la razón- y regreso a la habitación Hien Li.
-Umm, dime padre ¿que estas pensando? no me gusta todo esto- declaro el niño que meditaba lo que estaban hablando.
El hombre suspiro su hijo era demasiado inteligente para engañarlo -He pensado que me gustaría que crecieras donde nací- para Shaoran habían dos cosas que estaba mal en esa oración una, su padre "pensó", eso de por si es una gran novedad pues el sabia que su "papi" noten el sarcasmo es de los que piensan "para que mato mis neuronas si total siempre va a suceder" y lo segundo y mas importante no estaba preguntando, estaba afirmando algo, aunque este intentara disfrazar la frase.
Después de eso solo recordaba haberle dicho o mas bien gritado a todo pulmón que no se quería ir a ese maldito lugar, cosa que no dijo pero que si pensó, como muchas otras cosas, cuando por fin se calmo su padre seguía sonriéndole y comiendo palomitas de maíz de el boll que tenían y supo que era una guerra perdida, a su guarnición ya la habían sitiado y no supo ¿Cómo? ó ¿cuando?
El chico espero para ser masacrado y no tardo en sonar el primer disparo -¿Tienes amigos Shaoran? Pregunto el padre que lo miraba fijamente, el chico no contesto de inmediato, era chica la bala pero había dado en el blanco. –No- fue su contestación, para el padre era doloroso lo que estaba haciendo, pues, este era uno de los temas que no le gustaba hablar a su hijo, recordó lo que le dijo la maestra del jardín de niños su hijo es introvertido señor y por mas que intento no logro que hiciese por lo menos un solo amigo en esos ocho años.
Como todo un soldado continúo cercando a su hijo -Tan mal estudiantes eres que no puedes empezar en otra escuela-
O esa si que le dolió, el sabia que no tenia amigos, pero si que tenia un cerebro muy superior, aunque sea muy presuntuoso decirlo, y eso su padre lo sabia muy bien, le disparo en el ego y contesto -Sabes que soy el mejor padre, podré serlo en cualquier escuela del mundo aseguro el chico que se sentía ofendido
Ya lo tenia donde quería, y saco su as de la manga -¡O ya se!- medito el hombre -es que ya tienes novia picaron y no la quieres dejar, eso es muy duro, lose, pero míralo de este punto aya conocerás mas chicas- ya había regado la pólvora, y colocado la mecha, solo faltaba que su hijo la encendiera y así lo hizo.
El chico que ya estaba tan rojo como un tomate no se sabia si de pena o de enojo le grito a los cuatro vientos -¡NO TENGO NINGUNA NOVIA!- cuando termino respiraba muy fuerte y rápido, su padre solo le sonrío lo miro de la manera en que se ve cuando dices yo se lo mejor, tu tranquilo y yo preocupado
Entonces dime por que es mala idea hijo mío- parecía confundido y esperaba que su pequeño y adorado hijo lo sacara del me hoyo de la cuestión.
El chico no encontraba ningún pretexto por lo que no dijo nada.
El hombre sonrío disimuladamente, había ganado la partida, ahora lo mas difícil venia, como mover todo y el trabajo y la casa, es ma fácil decir las cosas que hacerlapensó
Vio el tren y con las ultimas maletas que su padre no quería dejar en el camión de mudanzas decidieron entrar, no sin antes ver a una pequeña a la que casi se le cae una planta que traía consigo, vio a la mujer que venia con ella y se acordó de su madre, lo que lo enfureció mas si cabe decirlo, tomo sus maletas y entro sin que se molestara en pedir disculpas a una señora que había golpeado al pasar, su padre lo vio pero no dijo nada, el también observo todo y sabia por que estaba molesto, se disculpo con la señora que decía una y otra ves "esta juventud, en mis tiempo conocíamos algo que se llama modales .." y mas cosas a las cuales no le pusieron atención.
-siéntate aquí Shaoran, ya partirá el tren- así los dos tomaron sus asientos uno a la par del otro, el primero saco un periódico, lo abrió y empezó a leer – ¡mira Shaoran los españoles van ganando!- casi grito emocionado, pero el pequeño no le presto atención estaba algo somnoliento por mirar por la ventana como el tren se alejaba de la estación.
Shaoran vio a su padre que estaba sumamente concentrado intentando adivinar la palabra escondida en menos de sesenta segundos, cuando noto que la niña que había visto antes en la estación estaba en el mismo tren, platicaba con su madre, noto como una cosa blanca llego donde ellos estaban, era un sombrero y para terminar de arruinar la cosa aterrizo a los pies de su padre que en ese momento levanto el pie y atrapo al objeto sin saberlo, se iba a levantar para tomarlo pero escucho que la pequeña se acercaba así que simulo no estar ahí, cosa que asía muy bien.
El niño vio que la pequeña se acercaba y trato de no reír al ver como caminaba le recordaba mucho a Bob el borrachín de la cuadra, llego hasta el sombrero y tiro de el mas fuerte –se cae, se cae- mormuro y como si fuera vidente la chica cayo en sus posaderas, el sonrío pero sin que lo notaran por la cara de fastidio de la chica.
La niña parecía afligida y miro donde estaba su madre, y pareció tranquilizarse, el no vio nada raro la señora platicaba con otra que iba el tren –esta loquita- se dijo para si mismo
Al fin la pequeña vio el problema, el gigante, tenia prisionero a su sombrero, y ella no podía rescatarlo y miro al hombre como si quiera desintegrarlo pero al parecer vio que no podía o eso pensó Shaoran.
Ella ya no miraba a su padre ahora veía como enemigo numero uno al pie que aplastaba el sombrero, su padre lo miraba por entre el periódico y el desvío la mirada, pero fue mas su curiosidad que miro nuevamente.
Aparto su periódico y observo a ana pequeña que miraba imposibilitada a su sombrero atrapado con su pie malo pie malo pensó y quiso reír pero se aguanto, deslizo su pie y libero al prisionero, quiso tomarlo pero el grito de la niña lo asusto un poco, aunque ella parecía mas aterrada, pero no era por el, sino por la mujer que al parecer era su madre - toma niña linda supongo que es tuyo – y debido a eso la asusto por que se sobresalto - disculpa no me había fijado que mi bota lo estaba reteniendo – hablo el refiriéndose a su sombrero, le sonrío para que se calmara y ella le regalo una sonrisa igual a acepción que se le notaba un pequeño agujerito y así le dio en sus manos su tesoro según él.
Sakura seguía mirando al hombre, este se sentó de nuevo en su lugar y siguió leyendo su periódico o eso le hizo creer, pues supo que lo estaba analizando y después a su hijo, el había visto todo lo sucedido, pero no dijo nada, era raro, pues nada o casi nada le llamaba la atención a su hijo. Así que apenas escucho que la niña le agradecía y se iba del lugar.
Espero un momento, pero al fin le hablo –era muy linda la niña verdad- se dirigió a Shaoran, que solo gruño. – Calma lobo, solo decía- se encogió de hombros y continuo con sus cosas un poco mas alegre todo será mejor ahora Ierán con este pensamiento continuaron el viaje
Shaoran como todo niño se canso y como todo niño empezó a ver todo y noto que la chica estaba recostada en las piernas de su madre y que la saliva le salía de la boca que asqueroso fue cuando ella se despertó y el no fue muy rápido y lo cacho mirándola pero no desvío la mirada "a ver dime algo escuincla" hablo suave el niño pero después se asusto pues la niña le sonrío como si el fuera lo mas grande del mundo, dejo de verla pues sabia que estaba rojo y pues escucho la risita de su padre que presencio la escena. Aunque no lo reconoció, algo dentro de el que no había sentido hace mucho despertó pero no lo advirtió el pequeño. Y como todos lo que no entendemos lo disfrazamos y mostró la cara de enojo que mejor le salía a la castañita.
Llego la parada y hubiera jurado que en esa tenían que bajarse, Shaoran miro a su padre pero este no dijo nada, la niña se rió de manera estruendosa y ambos la miraron, al parecer ambas se bajaba ahí mismo y se le acercaba, por que nos sentamos cerca de la puerta, tonto, tonto se dijo una y otra ves hasta que sintió que ella le rozo su mano y no solo eso, sino que le dejo algo.
Cuando noto lo que era se sorprendió mucho y cuando la miro, las puertas se estaban serrando y logro escuchar apenas lo que le dijo –los dulces alejan al zancudo de la tristeza- ambas ya fuera de la maquina esperaban y la chica se despidió de él ¿Cuál zancudo? Es acaso que hay una enfermedad en estos lugares que no le había comentado su padre, tenia que investigar así perdió de vista a la chica que lo despedía como si el fuera algo suyo.
