Chapter Three: Un comienzo ¿Desastroso?

Bueno chicos y chicas, aquí les dejo el tercer capitulo, no pienso extenderme como siempre simplemente vamos con la historia.

Cof Cof…Dos hombres con trajes negros y gafas oscuras salen de la oscuridad

¡No me asusten de esa manera! Pensé que eran mortífagos… (Risa nerviosa)…¡benditos abogados acosadores!

Disclaimer: a mi pesar Harry Potter no me pertenece, ya lo dije, ahora volvamos con la historia.

En el Capítulo Anterior:

-Sabes que no sería capaz de eso Ron, y ese es tu problema que a veces no piensas te recomiendo que esta vez pienses más las cosas y inventes algo para solucionar el problema con Hermy…Hermione y con tu hermana.

-Rayos, de veras soy un tarado.

-Si que lo eres, ¿hasta ahora te das cuenta? Preguntó Fred.

Ron solo los miró de mala manera, después de terminado el "almuerzo" todos regresaron a La Madriguera.

Ahora si capitulo 3:

Luego del regreso del Callejón Diagon, los chicos se dispusieron a arreglar sus baúles para salir temprano mañana con dirección al andén de 9 y tres cuartos, el expreso de escarlata de Hogwarts los estaría esperando para llevarlos a lo que muchos consideran su segundo hogar. La madriguera estaba inusualmente callada, no se oían los acostumbrados gritos de Ron ni las risas incontrolables de Ginny y Harry después de que esta hiciera alguna broma, Ginny parecía seguir algunos consejos de los gemelos para hacerle unas jugarretas a Ron.

La cena fue lo que se llamaría un momento muy pesado y para algunos (como Ron) traumático. Ginny solo lanzaba miradas asesinas cada vez que Ron intentaba abrir la boca para decir algo y a la vez trataba de hacer que Hermione se animara a comer unos bocados, apenas si había tocado su comida. Harry solo jugaba con su comida, por alguna razón no se sentía muy a gusto al saber que Hermy…Hermione se encontraba mal.

Mientras en la mente de Hermione solo se repetían las mismas imágenes primero: Ella y Harry pasando un día increíble, el abrazo de Harry, esos ojos verde esmeralda…Espera no, no pienses en eso. Ah pero es que ese gesto y esa sonrisa. Ok Hermione veamos el lado lógico de tu nueva forma de pensar, deben ser tus hormonas si, todo es de lógica. Piensa en libros, que dirían Harry y Ron si supieran que intentas distraerte pensando en libros.

Después se volvía a entristecer al recordar las palabras tan crudas y crueles de Ron y su expresión de decepción, rabia y ¿celos? Ron no debería tener celos…O eso pensaba ella.

Terminada la cena Ron se retiró con actitud derrotada ya que Ginny le impidió acercarse siquiera 1 metro de Hermione. Las chicas decidieron subir, la primera en marcharse fue Hermione, pero en cuanto Ginny se iba a retirar de la mesa Harry la detuvo:

-¿Cómo se encuentra Hermione?

-Mal, por el tarado cabeza hueca y…de mi hermano.

-Ya veo, ¿Crees que podrías dejarme hablar con ella un momento?

-Claro podes entrar a mi habitación, aunque era lo mismo si tocabas la puerta en cuanto subieras.

-No Ginny, me refiero ¿a solas?

Ginny lo observó con una mirada interrogante, pero al ver que sus ojos denotaban una preocupación tan grande se limitó a permitirle un tiempo para que hablara con ella, quizas el podría alegrarla un poco.

Harry se levanto de la mesa y desde las escaleras le grito a Ginny:

-Oye Ginny, hace entender a tu hermano que debería aprender a callarse de vez en cuando.

Ginny salió de la cocina riéndose.

-Harry tu mas que nadie deberías saber que mi hermano no tiene, ni tendrá las neuronas suficientes para saber cuando debe mantener su bocota cerrada.

-Es posible que tengas razón. Dijo Harry riéndose.

Ya frente a la puerta de la habitación de Ginny. Harry se encontraba nervioso, la mano le tembló un poco antes de tocar. Espero unos segundos, hasta que la chica de cabellos castaños abrió la puerta lentamente.

-¡Harry, ¿Qué haces aquí? Por un momento pensé que era Ginny. Dijo un poco sorprendida. (Vaya que se ve bien en esa camiseta blanca. ¡PAF!) Hermione se sacudió mentalmente, pero Harry no pudo evitar notar la extraña expresión en su cara

-Hermione ¿te encuentras bien, lamento si llegue en mal momento simplemente le pedí a Ginny un poco de tiempo para poder hablar contigo…a ¿solas? (Rayos, Ron no es el único que debe aprender a cerrar su gran bocota) Mm… digo este… no te molesta si no…mm podemos hablar en otro momento, bueno adiós. Dijo Harry dándose media vuelta y un poco avergonzado.

Hermione lo detuvo tomándolo por el brazo, lo empujó dentro de la habitación y finalmente cerro la puerta tras de el. Después se sentó en el borde de la cama de Ginny y lo invitó a sentarse a el también.

-No me molestas para nada, simplemente estaba pensando un poco, eso es todo. Y dime ¿de qué querías hablar?

-Oye lo que paso hoy… ¿Cómo estas? Digo... ¿Estás bien?

-A que te refieres con que si estoy bien, claro que estoy bien, total para que preocuparme por ese tarado, imbecil… Pequeñas lágrimas corrían por sus mejillas y antes de darse cuenta se encontraba en los brazos de Harry sollozando en sus hombros, pero había algo en ese abrazo que la hacía sentir mejor, que la hacía desear poder permanecer allí mucho más tiempo, algo muy cálido, transmitía ¿amor? (Vamos Hermione de donde sacas esas ideas, es obvio que el abrazo es de amistad, ¿además como pensaste siquiera en esa palabra? Rayos, definitivamente esto no me suena muy lógico, detesto cuando no puedo entender algo, cuando no puedo explicarlo).

Mientras Hermione sollozaba en sus hombros, Harry no pudo evitar rodear sus brazos con cada vez mayor seguridad alrededor de sus hombros (Se siente tan bien tenerla aquí…tan cálido…Ves que si ocurre algo con "Hermy".Claro que no solo la estoy reconfortando un poco. Si claro lo que tú digas, bueno dejaré que disfrutes el momento. ¿Qué momento? Urghh…).

Pronto Hermione se encontraba con su cabeza recostada contra el pecho de Harry, ambos se sentían tan bien estando así. Inconcientemente Harry se encontró jugueteando con un mechón del cabello de Hermione, y ella solo se limitaba a mirarlo, en cuanto el se dio cuenta que era observado, su mirada se posó en la de ella, y ambos se perdieron en un torbellino de color esmeralda y castaño. Harry movió la mano con la que había estado jugando con el mecho del cabello de Hermione y la llevo a sus mejillas, las acarició muy lentamente, hasta que sintió una mano cálida sobre la suya, y luego unos brazos que rodeaban su cintura, el contacto visual se había roto, pero había sido tan perturbador, es como si hubieran sido hipnotizados. De repente se escucho en medio del silencio una frágil voz:

-Gracias Harry. Dijo Hermione con mucha dulzura y mirándolo a los ojos nuevamente, eran como un imán que la atraían.

-¿Gracias por que?

-Por apoyarme, por estar siempre allí.

-No Hermione soy yo el que debe agradecer.

-Pero si yo no he hecho nada.

-No si que lo has hecho, siempre has estado a mi lado apoyándome en los momentos más difíciles, en los alegres, en los tristes, siempre has estado allí, incluso para hacerme entrar en razón cuando actuó como tarado. Esto es lo menos que puedo hacer por ti. Dijo Harry con una sonrisa un poco triste.

Hermione soltó una débil risa que apenas se escucho, pero sus ojos denotaban la alegría que experimentaba, esto fue lo que hizo que Harry sonriera más ampliamente, y antes de darse cuenta se estaban riendo como esa tarde cuando estaban disfrutando de un helado bajo el cielo del Londres Mágico.

-Eh… Bueno Hermione, creo que será mejor si me retiro, mañana tenemos que levantarnos temprano ¿verdad? (Porque siempre tengo que sonar tan inseguro, ¡Por dios es solo Hermy! ¡Digo Hermione!

Hermione se sintió desanimada, por un momento pensó en decir: ¡No te vayas! Pero se corrigió justo a tiempo.

-N…Ah…si creo que tienes razón Harry un descanso nos vendría bien antes del viaje de mañana.

Se levantaron de la cama, Harry giró el pomo de la puerta y la entreabrió pero antes de salir giró en sí y estuvo a punto de preguntar: ¿de verdad quieres que me vaya, pero lo pensó mejor. No pudo evitar fijarse en sus labios, en sus ojos, en su sonrisa, antes de darse cuenta había llevado una mano hacia la mejilla de Hermione, quien se sonrojo, los latidos de ambos se aceleraron, su mano se dirigió hacia su mentón tomándolo muy delicadamente, pero cuando se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo, retiró su mano rápidamente.

-Buenas noches Hermione.

Salió rápidamente, dejando atrás a una sorprendida Hermione, que no reaccionó sino hasta que sintió la voz de Ginny que entraba a la habitación, ni siquiera se fijo en lo que decía solo escucho palabras como: ¡Hombres! o ¡Descerebrado!. Esa noche Hermione no pudo conciliar el sueño tan rápido, pero cuando este la venció lo último qué pudo susurrar al viento fue: Buenas noches para ti también Harry. Y se durmió con una sonrisa. Poco sabía ella que Ginny aún estaba despierta y sonreía maliciosamente (Sabía que algo estaba ocurriendo, bueno Harry logro animarla después de todo) y con esos pensamientos ella también se durmió.

Mientras que en la otra habitación, cierto joven de cabellos alborotados y de color negro dormía soñando con un abrazo, un abrazo que le transmitía paz, pero no veía quien era la chica misteriosa que lo hacía sentir de esa manera. Cuando la luz se estaba comenzando a reflejar en el rostro de aquella joven… se escucho a lo lejos:

-¡Ronald Weasley, ¡Harry querido! Bajen a desayunar, se les enfrían las tostadas.

Con gran desgana, Harry y Ron se levantaron, se vistieron, y bajaron a desayunar. Hubo un cambio muy drástico con referencia al ambiente de la cena de la noche anterior: Hermione hablaba animadamente con Ginny sobre el comienzo de clases, y sobre algunos libros que había leído en las vacaciones, giró su cabeza en cuanto Harry y Ron entraron a la cocina.

-Buenos días Hermione. Dijo Harry con una sonrisa y Ginny habría jurado haber visto sus mejillas un poco rosadas. En eso Ginny pensó lo interesante que sería este curso en Hogwarts.

-Buenos días Harry. Dijo Hermione devolviendo la sonrisa.

-Buenos días Hermione. Dijo un tímido Ron.

-Buenos días. Respondió ella sin mirarle a la cara y dirigiendo su atención nuevamente a la charla que sostenía con Ginny. Ron solo se limitó a sentarse a desayunar, mientras que Harry respondía una que otra pregunta que las chicas o la señora Weasley le hacían.

Llego el momento de partir hacia el andén, afuera los esperaba un automóvil del ministerio.

El viaje de camino al expreso fue el más silencioso que jamás habían tenido.

Bueno chicos, aquí va otro capitulo, quizas para mañana les tenga el siguiente no es muy seguro. XD

Así que esperen a que suba otro capitulo muy pronto.

Gracias a las personas que hayan dejado un review, que bien que les guste la historia y espero que les siga gustando.

Por favor al resto dejen un review…anímense no les cuesta nada apretar el botoncito y escribir si les gusta o no la historia, eso ayuda mucho al escritor, para saber como va, si hay algo q no agrada o que se yo jejeje.

Así que se los pido de nuevo pleaseee dejen un review, bueno me despido hasta el prox. Capítulo, cuídense Bye.

Ja ne Miss Taisho