Disclaimer: Shingeki No Kyojin no me pertenece. Son propiedad de Hajime Isayama.
Rosas Rojas
"¿Quiere Bailar Conmigo?"
Cuando los ojos del profesor chocaron con los del muchacho, el mundo que los rodeaba se detuvo.
Solo estaban ellos dos. Solo ambos, viendose directamente, contemplandose sin obstaculo alguno. La rosa en manos de Levi se dirigió a su labios que se rozaron con los delicados petalos rojizos, mientras que los colores subían a las pálidas mejillas de aquel hombre para delicia y felicidad absoluta de Eren Jaëger. No sabía como reaccionar, su cuerpo no se dignaba a responder y tenía sus ojos directamente clavados a la figura del insolente mocoso que sonreía satisfecho de haber provocado semejante reacción en él. Sus manos temblaron, sus cachetes se sonrosaron y sus rodillas estúpidamente tambalearon, advirtiendolé descaradamente que no soportarían más presión.
Eren quiso acercarse a él. Eren quiso tocar aquella bonita mano blanca, besarla con toda ternura, hacer sonreír aquella hermosa cara y brillar esos dulces ojos grises. Oh Dios, gritó el subconsciente del jovenzuelo enamorado, que enloquecido contemplaba cada centímetro del cuerpo de aquel hombre que le hacía perder la poca cordura que poseía.
"Levi..."Le llamó discretamente Hanji, al instante que tiraba de su mano y le hacía desvíar la vista. Erwin Smith entraba seguido de Mike Zakarius y una sonriente y encantadora Nanaba. "Ten cuidado, mi dulce esposo, ella sería capaz de hundirnos no solo a ti y a mí, sino que también a Eren.."Susurro justo antes de darle un beso en la mejilla para despiste de los recién llegados. Nanaba contemplo, extrañada la forma en la que el frío, el estoico Levi parpadeaba rápidamente a una dirección desconocida.
Giró su rostro rápidamente pero no vió mas que a un gentío que emocionado charlaba a largas voces de gritos y exclamidos de dicha. Christa le dio un codazo a Eren. Su mirada aqua le advirtió al chico de ojos verdes que tuviese muchísimo cuidado con la prefecta rubia. Eren asintió, dedicandolé una mirada a su adorado maestro, antes de dedicarse enteramente a su trabajo. Mientras eso hacía el chico, Nanaba no paraba de observar alerta a su alrededor. Sabía que algo no cuadraba demasiado bien ahí. Hanji, dandosé cuenta de esto, le lanzo coloco de un golpe la corona de flores al rubio Smith que parpadeó, confundido. "Hanji... ¿Pero que dia-...?"No acabó. La pelirroja le dedico una seña con el pulgar y lo siguiente que el rubio supo fue que tenía a más de dos docenas de féminas enloquecidas en un ataque de ternura hacía el hermoso hombre de dorados cabellos con una corona de flores enredada en estos. Eso era lo que Hanji buscaba, medito Levi. Por que cuando Erwin fue atacado por las mujeres y jovenes hormonales, provocaron una incontrolable oleada de celos en Mike Zakarius y por lo tanto una feroz bofetada al ego de Nanaba.
El pelinegro se volvió con una cara de auténtico fastidio. El rubio levantaba suspiros por doquier, provoco más que cerca de 200 orgasmos entre las féminas presentes.
"Cuídale Mike, ese bastardito es todo un galán..."Mascullo Zoe divirtiendose a sus anchas ante la evidente incomodidad de Mike. El rubio parecía a punto de sufrir una apoplejía por el coraje que sentía crecer en su interiro, mientras era testigo de como esas ... Esas... ¡Arpías! se le lanzaban prácticamente al encantadísimo Erwin que daba sonrisas soñadoras, marcaba hoyuelos y guiñaba ojos en todas direcciones. Levi sentía su ceja temblar. ¿Enserio ese idiota era su jefe? ¿Manejaba la escuela más conocida en Berlín? ¿Él? ¿Enserio? Joder. Por eso todo se estaba yendo a la mierda en la actualidad. Vio como librandose de todas sus orgasmeadas admiradoras se dirigió hacía ellos con su impecable pelo dorado revuelto, dejando caer hebras de oro en su rostro pálido y algo colorado por el ajetreo. Los ojos azules brillaban divertidos, y en su cabeza, como todos los presentes (Menos Levi, claro esta) llevaba la corona de flores.
"¿Que te pasa? ¿Porque estás enojado?..."Tanto Levi como Hanji se miraron con hastío por parte del pelinegro y burla de Zoe, al escuchar la pregunta de Nanaba, quién desconcertada miraba como Erwin era casi violado por mujeres y Mike era consumido por la despiadada llama de los celos.
Levi casi sonrió. Era bien sabido que Zoe aborrecía con cada fibra de su extravagante ser a la prefecta rubia. La razón, bastante sencilla, pero algo enfermiza a juicio del pelinegro. Nanaba se interponía entre la fantasía erótica de Zoe y ella de manera descarada. Hanji tenía fijación por el amor incomprendido, apasionado y oculto que el director de la Preparatoria Rose sentía hacía el subdirector y le era correspondido con creces. Y justo cuando estaba a punto de lograr su sueño homoerótico, aparece Nanaba, acabando con toda cercanía de director y subdirector y haciendose novia formal, oficial, firmada y confirmada del roble con pies, ejem, Mike Zakarius.
"Oh, Nanaba, querida te ves encantadora con la corona..."La voz de Zoe fue de miel. Envenenada. Pero era una hipócrita condecorada porque sonrió encantada a la menuda rubia antes de darse un delicado abrazo. La mujer llevaba un sencillo vestido marfileño que hacía juego con la corona de flores que entregaron a la entrada. Para su extraña fascinación, Zoe solo para no quedarse atrás se la tendió y le dijo. "Mi amor... ¿Podrías...?" El la tomó, comprendiendo el mensaje.
"Oh claro dulzura, solo bajaté un poco para alcanzarte..."El comentario provocó risas en sus compañeros, pero Zoe entendió. Agachandosé se inclinó para que Levi lograse acomodar las flores entre las hebras rojizas. Levi supo que era infantil de su parte, pero en lo personal tampoco le agradaba Nanaba. Por eso, haciendo caso de las estúpidas intenciones de Hanji por verse mejor que ella se esforzó en dejarla deslumbrante con la dichosa corona.
La rubia, a pesar de la sonrisa que dedicó a Hanji y Levi, hervía por dentro, por eso enfurecida tomo la enorme mano de Mike entre sus menudas y pálidas extremidades y le dijo con voz empalagosa "Dejemoslés disfrutar, vamos cariño, a por una bebida..." Les dió una mueca bondadosa a los amigos antes de arrastrar a Mike con todas las fuerzas que poseía lejos de la pantomimia de Erwin y sus hormonales admiradoras.
"¡Joder Levi, como la odio! ¡¿Quién narices la ha invitado?! ¡Debería alguien decirle que a todos nos cae mal, con un cojón!" Levi tuvo que hacer acopio de todas sus fuerzas para afianzar su brazo bien sujeto bajo la barbilla de Zoe e impedirle la oportunidad de ir a destazar a Nanaba. Hanji, rindiendose se dejo caer en su asiento para jadear, rabiosa. Levi supo que era mejor dejarlé emberrincharse todo cuanto quisiese. No dijo nada y escuchó paciente toda y cada una de las palabras que fuera de sitios que frecuentan los camioneros no se oyen, salir de la boca de la pelirroja.
Después de todo...
Eran amantes esposos.
Sin embargo, su anonación por la rosa delicada en sus manos fue interrumpida cuando comenzó a sonar la música. Al instante todos se calmaron, Erwin fue libre, Hanji dejó de maldecir y Mike pudo recuperar el aire que la apasionada boca de Nanaba le arrebató cuando entró el novio, nervioso, presuroso, dichoso. Levi le observó. Se imaginó cuantas veces Petra le señalaba emocionada los vestidos de los escaparates de las tiendas, en el viaje que hicieron a París en compañía de los otros, mientras su corazón se oprimía. Se imagino cuantas veces Petra le mencionó cuanto le fascinaria caminar al altar con él... Su mente recordo cada beso, abrazo, caricia y sonrisa que él y la dorada chica compartieron y su tristeza fue infinita al comprender que no solo había fallado en hacerla feliz, sino que también descubría que todo momento de su historia con Ral fue plagada de un incesable sentimiento de vacío. No le amaba, jamás le amó y nunca lo haría. Infeliz comprendió también que el culpable era el desconocido de las rosas rojas que como si de adolescente se tratase le había robado el corazón siendo un anónimo completo para él.
Su corazón comprimido latió desbocado al recordar aquella mirada verde que le devoró sin piedad, apenas unos minutos atrás.
(...)
La ceremonia fue preciosa.
La ceremonia fue excelsa.
La ceremonia fue perfecta.
Y una mierda. Pensaba el agotado Jean Kirschtein mientras con mestría servía los elegantes y refinados platillos en las relucientes vajillas de porcelana. Agotado, cansado y fastidiado dirigió el ultimó plato en dirección a la encantadora mesilla al lado de las mesas de invitados para servir sus obras maestras a la bola de inútiles que solo sabían reír y críticar. Marco al contrario de él se llevó cumplidos, sonrisas y uno que otro piropo mientras eficaz y sonriente repartía los bocadillos en bandejas y Armin tarareaba distraído entregando finas copas de champagne a los que charlaban alejados del ajetreo de la recepción.
Ymir, por su parte solo podía pensar que su paciencia para no explotar y asesinar a la despiadada señora Ral sería recompensada muy pronto por su dulce florecita rubia. Eren de aquí para allá vagaba dandolé indicaciones y recibiendo ordenes de los demás trabajadores del exclusivo sitio con la cabeza a punto de estallarle bajo esa corona floreada que tanta burla le había hecho el jodido equino de mierda. Cuando el ultimo plato estuvo servido, la ultima copa repleta, el ultimó canapé repartido y la ultima flor finamente acomodada los cinco chicos se tiraron literalmente en el suelo de la cocina improvisada del lindo bosquecito de sueños donde se festejaba la unión.
Eren suspiró larga y tendidamente, con Christa, Armin, Ymir y el caballo encima de su abdomen. Soltó un gruñido, mientras trataba de no dormirse del cansancio, cuando la señora Ral -la malvada y desgraciada señora Ral- entro como un torbellino de sonrisas y exclamaciones. "¡Chicos arriba, el baile esta a punto de comenzar...!"Ymir pudo jurar haber encajado las uñas hasta los nudillos en el suelo para que no les moviesen, pero la infeliz mujer les consiguió poner en pie y llevarlos casi volando a dondé la fiesta se desarrollaba. Eren sintió orgullo al ver la decoración por la que tanto se había matado dar un escenario bellísimo, con las largas guirnaldas de gardenias cayendo del techo de enredaderas, con el suelo cubierto artísticamente cubierto de musgo y petalos de fresias, con las mesas iluminadas por un millar de lilas y azahares en sintonía con velas titileantes en candelabros bajos de apoyo diseñados como si de ramas se tratase.
"Es hermoso, Eren..."Suspiró Marco anonado. Jean sintió su sangre hervir. Miró de forma envenenada al joven Jaëger que sonreía amable a Marco y a los demás. "Gracias chicos. Me esforcé para que la profesora Petra se sintiese feliz en su día especial..."Christa no espero, tomó de la manó a Marco y lo arrastro a la pista de baile con risas y carcajadas divertidas al momento que le sacaba la lengua a Ymir sonriente. Ella tomo de la mano a Eren que le dedicó un guiñó juguetón. "Mi lady, permítame esta pieza, bella dama de hermosura divina..."Ymir rodó los ojos antes de decir:
"Os lo otorgo gallardo sir, ¡Tratadme con delicadeza, os lo ruego!" Se echaron a reír mientras dramáticamente tomados de la mano se encaminaron con alzados rostros al centro, Armin suspiró y miró a Jean. "¿Seguímos?"
"Joder que sí Armin, ese idiota de Eren no se quedará con el crédito para con Marc-..."Se calló de golpe y enrojeció.
Armin comprensivo supo aquello que su amigo estuvo a punto de dejar salir de entre sus labios. Le sonrió y siguiendolé el juego a Jaëger clamo: "Oh apuesto caballero, llevadme al cielo entre danzas interminables del más puro amor..."
"Mi bella señora, no podría estar más encantado..."Jean se carcajeó a gusto tendiendo su brazo a Armin. Con una gran sonrisa complice se dirigieron a dondé los demás bailoteaban con alegría.
De lejos, Levi era prácticamente arrastrado a la pista, a la vista de todos que riendo observaban la escena de Hanji casi con Ackerman a cuestas que avanzaba con paso decidido. "Amante esposo... ¡Bailemos!" Levi chistó, pero fue inútil resistirse. Tomó de la cintura a la zorra de Hanji quién de inmediato recargó su rostro en el hombro de su gruñon amigo. La pieza era lenta, delicada, rómantica, cargada de sentimientos. Hanji disfrutó la cercanía a su camarada y susurró. "Mirad con que cara os vé el dulce Eren..."Ella le giró bruscamente, haciendo que quedase frente a frente con Jaëger. En ese instante, Eren sintiendo como una ola de valor le enrollaba, besó la mano de Christa y se apartó avanzando decidido hacía el profesor. Levi se dió cuenta.
Levi quisó huir.
Levi quisó retroceder.
Levi falló.
Hanji, en un arrebato traicionero, le coloco las manos en los hombros y le encasquetó la corona de flores en los cabellos negros que cayeron desordenados a los costados de su rostro. Levi intentó apartarse, pero con su fenomenal fuerza, la chica lo empujo con discreción a dondé Eren se aproximaba. Avanzó dos pasos, tropezo y cerró los ojos esperando el impacto.
Pero esté nunca llegó.
Una fuerte mano de proporciones titánicas le sujeto con sorprendente delicadeza antes de que cayese al suelo. Gentil, casi tierno, el afianze en su antebrazo recorrió travieso su brazo haeta llegar a su mano y con dulzura entrelazar los dedos. "Por favor..."Súplico Eren Jaëger. "Bailé conmigo..."
Los ojos resplandecientes, los cabellos revueltos, las mejillas alzadas en rubor y una sonrisa rompedora de corazones tatuada en los labios paralizaron al profesor.
Para aquella escena, para aquella petición...
Levi Ackerman quedó totalmente desarmado.
Continuará.
Hermosas Criaturitas;
¡Que bueno que les haya gustado!
Amo que sea de su agrado y humildemente doy gracias por sus bonitos reviews. Son un amor. ¿Levi Uke? Hasta hace unas cuantas semanas desconocía que eso se pudiese. Pero luego de ver ciertas cosas (Hermosas y pervertidas cosas) Dios me iluminó. ¡Levi Uke se ha dicho!
Gracias por su apoyo bellezas.
Con eterno Cariño y Afecto,
Elisa Lancaster.
