Me tarde!! Lo siento pero tube problemas y no pude estar mucho por fanfiction… u.u

Espero y les guste!!

Capitulo 3: Una sonrisa que llega al corazón

Sora se encontraba tumbado en su cama pensando en lo que podría hacer para volver a ver a Roxas… sabía que le estaba engañando por todo lo alto pero no podía presentarse y decirle "Hola Roxas, no me llamo Zaro me llamo Sora y soy el futuro rey"… Lo tomaría por loco y tal vez le dejaría de hablar…

-Tengo que verlo

De nuevo cambió su vestimenta por los arapos sucios con los que vistió el día antes. Cogió el camino para salir del castillo pero en las afueras se encontró con Kairi que cargaba con unos sacos.

-¿A dónde vas? – Preguntó la pelirroja

-Voy al pueblo…

-¿Vas a verle? – Preguntó con cierto brillo en sus ojos

-Si… por favor no se lo digas a nadie

-¡Tranquilo! Si me preguntan ya les diré algo

-Gracias

Salió corriendo en dirección de nuevo al pueblo pero no encontró al rubio. Pensó que estaría en aquel riachuelo pero él no sabía el camino así que simplemente se sentó al lado de la puerta de la casa del rubio. Poco después llegaron los hermanos rubios corriendo y con un saco cargando.

-¿Uh? Zaro… ¿No que te fuiste? – Preguntó el rubio

-Si pero…

-De saber que ibas a venir mando a Riku por mi jeje

-Mejor les dejo solos – Naminé se marchó adentro la casa

-Y bien… ¿Qué viniste a hacer? – Preguntó el rubio mientras se sentaba al lado del castaño. EL corazón de Sora latía rápidamente.. bien parecía que fuera a desbordarse en cualquier momento

-Pues… bueno… yo…

-¿Si?

-Roxas… ¿Puedo preguntarte algo?

-Claro

-Ayer cuando nos conocimos eras frío… ¿Cómo que ahora eres todo lo contrario?

En las mejillas del rubio se asomó cierto rubor y giró la mirada a otro lado para que el castaño no lo notara.

-Es como me pillen… ayer me pillaste con nervios en el cuerpo.

-Oh… entiendo. – No quiero regresar al castillo… - Pensó

-Oye… ¿Dónde pasaste la noche?

-Esto… bueno me metí en el bosque y me dormí recostado en un árbol.

-A eso le llamo yo dormir cómodamente. De saber que ibas a regresar te podrías haber quedado en mi casa a dormir.

-Bueno… ¿Hacemos algo?

-Mm… - Roxas se acercó al rostro de Sora provocadoramente. Eso provocó cierto rubor en el rostro del castaño. – Sabes… Te ves lindo con ese rubor

Sora entrecerró los ojos pensando en que ahora podría besarlo y esas eran las intenciones del rubio ya que se iba acercando cada vez más pero Naminé lo detuvo dando un grito.

-¡Kya! ¡Qué monos!

-¡Aaaah! ¡Naminé vete a tomar viento! – Protesto el rubio

-¿Por qué? – La rubia hizo cierto puchero lo que provocó la risa de Sora

-¡Por gritar!

-Ok, ok… hagan como si yo no estuviera – Se arrodillo en el suelo juntando sus manos y mirándolos con cierta cara de cachorrito. – Sigan a lo que iban a hacer

-Vete a hacer puñetas – Roxas se levantó y se fue a dentro la casa

Sora simplemente le siguió con la mirada algo extrañado, cuando lo perdió de vista miró a Naminé con la misma mirada la cual estaba mirando de reojo la dirección en la que se había ido su hermano.

-Vaya… Lo siento interrumpí algo… ¡Kya! ¡Pero que monos se les veía! – Gateó hacia Sora y lo agarró de las manos. – A la próxima no les interrumpiré pero les observaré de lejos

-Esto… - Un rubor enorme aparecía en las mejillas del castaño.

Roxas salió de la casa y arrebató el castaño de los brazos de Naminé

-Tranquilo Rox, puede ser todo lo mono que quieras pero ya te lo dejo para ti

-Bruja…

Sora y Roxas entraron en la casa y el rubio condujo al castaño hacia su habitación.

-¿Roxas?

-Orgh… mi hermana es una bruja siempre me molesta

-Ya veo… pero…

-¿pero?

-Me debes algo

-¡¿Qué?! – Roxas se apoyó en la pared como si quisiera escapar después de tal comentario

-Jaja era broma

-Hum…

Mientras en el castillo…

-¡Zack! ¡Zack!

-¡Dime! ¡Dime!

-Tienes que hacerme un favor

-Dime cual mi amor

-Ayer me dijiste que Sora ya tenia edad de conocer chicas…

-Si ¿y que?

-¿Y si nos hace abuelos antes de la boda?

-Mujer no pienses eso… De seguro tendrá cabeza de sobras. Además ayer me hizo un comentario que me llamó la atención.

-¿Cuál?

-Siéntate Aerith. – La castaña tomó asiento. – Ayer me preguntó… que pasaría si él se enamora de un chico.

-¡¿Qué?!

-Por eso te dije que tomaras asiento.

-Se nos enamoró de un chico…

-Aerith no hay nada seguro. Además a lo mejor es que no tiene sus ideas claras.

-Bueno…

-Sea homosexual o heterosexual será nuestro hijo igual así que no se lo debemos echar en cara.

-Zack… ¿Cómo que dices eso? Tu ahora mismo deberías estar echando brincos y furioso.

-Es que… Aerith yo antes de enamorarme de ti… estuve enamorado de un chico.

-¡¿Qué?!

-¿Te acuerdas aquel caballero tan conocido?

-¿Sephiroth?

-Si… pues de ese me enamoré.

-Entonces… eso ya viene de familia…

-Aerith ¡no digas burradas! Esas cosas no vienen en los genes

-Y… ¿Qué pasará si acaba enamorándose de un chico?

-De todas formas deberá encontrar esposa… - Suspiró – Y mantener en secreto su amor con el chico… O bien rechazar al trono y fugarse con él.

-Vaya…

-

-¿Entonces odias a los del reino? – Preguntó el castaño con cierta tristeza

-Si. Nunca hacen nada por nosotros, no les importamos nada los campesinos.

-Pero… eso es mentira

-¿A si? Dime ¿Qué han hecho por ti?

-Hm…

-Ves.

-¿Y el próximo rey?

-Se corre la voz de que lo tienen encerrado… algunos sirvientes suyos dicen que el joven príncipe es un encanto comparado a su padre.

-Bueno al menos de mi hablan bien – Pensó

-Espero que cuando suba al trono haga más por los campesinos…

-¿Qué te gustaría que hiciera?

-La verdad lo que más me gustaría es que los impuestos fueran iguales para los campesinos que para los nobles.

-¿Ah?

-Para los campesinos son caros y para los nobles son baratos… cuando al menos debería ser al revés.

-Entiendo…

-Bueno vayamos a ver que hay por el pueblo.

-Si….

Salieron de la casa y fueron a caminar por el pueblo. Sora a lo lejos vio a Kairi correr como una loca, de seguro lo estaría buscando a él.

-¡Kairi!

-¿Eh? ¿Kairi? – Preguntó el rubio.

-Esto… si es una amiga. ¡Kairi! – Corrió hacia la pelirroja

-¡Espérame!

-Kairi ¿ocurre algo?

-Si… te buscan… - le faltaba el aliento parecía que ya llevaba rato corriendo

-Mierda… Ya voy

-¿Ocurre algo?

-Roxas lo siento, debo irme, si puedo mañana vuelvo.

Kairi y Sora salieron corriendo dirección al castillo.

-Que raro… - Roxas se quedó solo mirando la dirección en la que fueron aquellos dos

Cuando llegaron al castillo Sora corrió a cambiarse de ropas para presentarse delante de sus padres.

-¿Qué querrán ahora?

Cuando ya llegó donde estaban sus padres entró con enfado en su rostro.

-Sora tenemos que hablar.

-No, ahora me escuchareis vosotros a mi.

-¿Qué pasa?

-Bajad los impuestos de los campesinos y subid el de los nobles.

-¡¿Qué?! – Aerith no entendía su comportamiento.

-¿Cómo sabes tu de eso Sora? – Pregunto Zack

-No es como lo se… si no que lo hagáis. De esta forma os estáis echando los campesinos en contra y si hubiese guerra contra alguien los campesinos se revelarían y los nobles… ¿Qué harían ellos por nosotros? Esos se pasan el día paseando con sus esposas por la calle, de fiesta en fiesta, bebiendo como locos y disfrutando torturando a los campesinos… Decidme… ¿Qué tipo de fuerza tendrán estos? Los campesinos se pasan el día en los campos, tienen fuerza…

-Esto…

-Zack… el niño tiene razón.

-Está bien, está bien. Bueno ahora nos toca hablar a nosotros.

-Di.

-Le comentado a tu madre lo que me preguntaste ayer de si te enamorabas de un chico y hemos hablado y hemos llegado a la conclusión de que tomes la decisión que tomes… la aceptaremos pero necesitamos que nos lo expliques a nosotros… ¿de acuerdo?

-¡¿Qué?! Pe… pero…

-Cariño… si ya lo estás cuéntanos…

-Yo… es que… ¿Cómo quieren que me enamore de alguien si ni me dejan salir del castillo solo?

-En eso tiene razón el chico. Ahora si me disculpan me voy a mi habitación… estoy cansado así que no me esperen para cenar.

-Mmm… está bien. – Sora abandonó el lugar. – Aerith, debemos dejar que salga el niño, con algún guardia o algo pero que salga.

-No se yo…

Mientras Sora de nuevo estaba cambiándose rápidamente de ropa para ir a pasar la noche con Roxas. Salió del lugar pero antes se aseguró de cerrar la puerta de su habitación desde dentro. Cuando llegó a la casa del rubio pico y salió Naminé la cual le informo de que Roxas se encontraba en la parte trasera con los caballos. Se dirigió a la parte trasera y allí lo encontró sin camiseta llevando los caballos a sus cuadras.

-¡Roxas!

-¿Eh? Vaya hola… ¿Qué haces aquí Zaro?

-Pues… bueno acabé pronto lo que tenía que hacer y me vine un rato…

-Jeje ¿me puedes ayudar? Pronto anochecerá y no me da tiempo a entrarlos todos.

-Si claro.

Entre los dos encerraron los caballos rápidamente.

-Gracias Zaro.

-De… de… de nada

En Sora se veía un enorme rubor con tan solo mirar a Roxas… este lucia un torso desnudo y sudado lo cual lo hacía más provocativo aún.

-Bueno… ¿Quieres quedarte a cenar?

-Es… esta… bien…

-¿Ocurre algo?

-¿Eh? ¡No!

Roxas tras ver la reacción que tenía Sora se acercó a él provocadoramente lo cual provocó más el nerviosismo del castaño. Esta vez quería hacer lo que antes Naminé les había impedido. Fue acercando sus labios a los del castaño el cual quedó paralizado de los nervios… al fin sus labios se sellaron a lo que Sora reaccionó respondiendo el beso. A los pocos segundos un relámpago iluminó el lugar con lo cual Sora se separó rápidamente de Roxas y se escondió en una de las esquinas del lugar.

-Zaro… ¿Te asustan las tormentas?

-¡Si! ¡Mucho! – Se tapó los oídos y quedó con el rostro tapado por las piernas. Roxas tras ver su comportamiento abrazó al castaño.

-Está bien… tranquilo que ahora estoy yo contigo.

Sora se acurrucó en el pecho del rubio y a cada relámpago daba pequeños respingos.

-Ojalá este momento no terminara nunca…

Y finito de nuevo jeje… bueno pues espero que les haya gustado y también espero poder regresar sus reviews =)