holaa! por favor disculpen la extrema tardanza! tuve que esperar a vacaciones para poder continuar, pero ya tengo adelantado bastante de esta historia asi que continuare mas seguidamente durante este mes!
muchas gracias a los reviews de Aidee Gv y Guest, agradezco mucho su buena energia. :)
esta vez subiré 2 capítulos, espero que les guste!
Capítulo 3
- Que hora será? Ya es bastante tarde – dijo la señora Higurashi observando la hora en su relog 9:00pm, sus diligencias la habían demorado más de lo que esperaba.
Muchas complicaciones se habían presentado al tratar de organizar el viaje de Inuyasha, que ahora debía regresar a vivir a casa de su padre.
- Ya llegue! – dijo la madre de Aome desde la puerta principal – al entrar noto la casa en silencio - niños?...
La madre de Aome caminó hasta el cuarto de su hija, vio la puerta entre abierta y pudo observar a Inuyasha y a Aome durmiendo plácidamente uno junto al otro, el brazo de Inuyasha acobijaba los hombros de Aome de forma muy tierna, en ese momento supo que aquel sentimiento que albergaba en los pequeños corazones eran de suma tristeza, al tener que ver sus vidas separadas por asuntos que no lograban comprender, el sentimiento de culpa le inundo nuevamente y decidió dejarlos dormir juntos al ser la última noche que podrían compartir, en la mañana, Inuyasha partiría.
- Descansen…mañana será un día muy pesado- menciono despacio volviendo a cerrar la puerta.
La madre se dirigió a su cuarto, había tenido un día agotador Y en la mañana debía levantarse temprano para recibir al señor Taisho, quien estaría aquí en la madrugada…
_-* Horas después *-_
La pequeña niña de cabellos negros abría con dificultad sus ojos, se encontraba desubicada por el largo sueño que había tenido, sus mejillas estaban rosadas y los recuerdos de un sueño muy agradable aún estaban impregnados en su mente.
- Cuanto tiempo ha pasado…? – medito en su mente– de pronto sintió un peso sobre sus hombros, alzo su rostro y ahí encontró el angelical rostro de Inuyasha aun dormido.
- ¡! ...- aome reacciono muy sorprendida al verlo tan cerca y durmiendo a su lado. -Los sueños no estaban muy lejos de la realidad – se dijo así misma.
Inuyasha ante los movimientos de la chica también empezó a abrir sus ojos..
- Aome! Yo..! Lo siento mucho…- dijo volteando su mirada, al recordar que le había irrumpido en su cama al encontrarse ella aun dormida – solo quería acompañarte..-menciono en vos baja notando el silencio del ambiente.
- Descuida… Está bien…- dijo la chica en el mismo tono..- pero ya es muy tarde! Mama debe haber venido…
- Creo que la escuche entrar al cuarto, pero estaba muy adormecido, al parecer solo nos dejó durmiendo juntos…-dijo inuyasha
- Entiendo- dijo observando fijamente los brillante ojos del chico -…inu…yasha…tal vez deberías ir a tu cuarto…
- No!...por favor déjame quedarme a tu lado! – dijo suplicante el niño
- Heee..! – la chica se sonrojo nuevamente –
De pronto Inuyasha recordó como la chica había estado soñando con él, ya que menciono su nombre varias veces mientras dormía.
- Puedo preguntarte algo? – menciona Inuyasha
- Dime..
- Que estabas soñando..?-
De repente la cara de la niña pone una expresión de gran sorpresa y el tono rosado de sus mejillas parece volverse más notorio.
- …mencionabas mi nombre…- dijo Inuyasha sin reparos
- Yo…estaba soñando…bueno…si estaba soñando contigo-
Inuyasha estuvo a punto de volver a preguntar pero la chica prosiguió…
- Estabas aquí a mi lado…como ahora…tal vez no estaba soñando…solo recordaba aquellos momentos en donde me acariciabas y…-
Esta vez fue Inuyasha quien se sonrojo, pero una parte de él se sentía muy feliz de que ella le confesara aquello.
- Yo…no estoy segura de lo que estábamos haciendo en mi sueño…-
De repente el chico salto frente a ella y acerco sus labios hasta estar muy cerca, aome reconoció aquel gesto, pero esta vez sintió como su cuerpo reaccionaba distinto, aquella escena se asemejaba mucho a aquel agradable sueño lleno de sensaciones que le hacían sentir deseos incontrolables por tocar y ser tocada por inuyasha.
En aquellos momentos su piel se convertía en su mayor debilidad y anhelo, pero lo que más le llenaba era saber que Inuyasha se sentía igual que ella.
Inuyasha, el niño al que su interior ardía por el contacto de ella, no sabía qué hacer ante aquel sentimiento tan insistente en su interior. Lo único que deseaba era poder sentirla de nuevo, apenas ahora, se daba cuenta que lo único que quería, era vivir una vez más al límite de sus emociones por ella, no estaba seguro de como pasarían los días sin la compañía de su anhelada Aome, pero en su mente corría la leve esperanza que tal vez el tiempo le diera por detenerse para siempre justo en esta calida noche.
-que haces inu…-dijo una Aome que trataba de contener las enormes emociones que le producia aquel niño, sin embargo inuyasha sin decir nada fue acercándose cada vez más hasta juntar sus labios en un beso, un beso que despertó en aquellos pequeños un delirio de deseo que se hizo sentir hasta las mas profundas y recondidas áreas de su ser.
Flash back….
3 años antes
-mama, dime a quien esperamos con tanta ceremonia…? –
dijo una aburrida niña de 8 años, de cabellos negros y una suave piel blanca de rostro angelical quien se encontraba sentada junto a su madre en el sala, las dos vestidas formalmente. ya llevaban buen tiempo esperando...
-mi niña, hoy es un dia muy importante conoceras a un nuevo amigo, con el cual espero que te lleves muy bien – dijo la madre de Aome
aome no comprendia bien la situación, no sabia el porque habria que hacer tanto alboroto por un nuevo inquilino, la situacion le llenaba de aburrimiento, pues su naturaleza rebelde rechazaba cuestiones tan exageradamente cordiales.
-ya están aquí -dijo la madre de aome al escuchar movimiento a las afueras de la casa, acto seguido abrio las puertas de la entrada y ahi se encontraba, un hombre alto y bien parecido, aunque ya con algunos años encima, detrás de él se encontraba un refugiado niño, que a juzgar por su aspecto se trataba de su hijo.
- señor taisho! sean bienvenidos -
-señorita higurashi! es un honor, me complace que este maravilloso dia al fin se lleve a cabo - dijo con entusiasmo el señor.
- porfavor pasen, les tenemos preparado una cena de bienvenida - dijo la madre de aome sonriente
seguido a esto las 4 personas pasaron al comedor, el niño sin mencionar palabra alguna.
El señor Taisho aclaro su garganta y acto seguido pronuncio- quiero presentarme formalmente ante su familia Sra. Higurashi – dijo el señor mirando a la pequeña- mi nombre es inu no Taisho y este es mi hijo menor inuyasha, con 10 años de edad es un niño bondadoso, espero les proporcione una agradable compañía, a las dos.
-mucho gusto Inuyasha, es un gran placer para nosotras - menciono la madre
Aome ya llevaba tiempo embelesada observando al bien parecido muchacho y a su padre…
-que clase de color de cabello es ese?- pensaba asombrada para sus adentros de pronto noto la mirada de su madre a la espero de alguna respuesta a las palabras dichas por los invitados.
-es un placer señor Taisho e Inuyasha, mi nombre es Aome y con mucho gusto les doy la bienvenida a nuestra familia – dijo cordialmente la confundida niña.
La conversación prosiguió a cargo de los adultos mientras los niños de vez en cuando cruzaban miradas de curiosidad. Al final del día, el padre se marchó dejando a cargo de la familia Higurashi a su hijo Inuyasha.
-Inuyasha, permíteme mostrarte tu dormitorio – dijo la madre de Aome guiándolo hacia adentro de la casa – me imagino que has tenido un agotador viaje, aquí podrás descansar lo que queda de la tarde, Aome encárgate de las atenciones que requiera Inuyasha de acuerdo? Estaré en mi habitación..-dijo refiriéndose a la niña que se encontraba en el pasillo.
-Si madre- contesto la niña
De esta manera Inuyasha y Aome se quedaron solos…de pronto la niña se acercó sigilosamente al pequeño y este se sintió algo intimidado.
-que…que te ocurre…niña? …-dijo Inuyasha con algo de nervios ante el repentino acercamiento de la chica..
De pronto Aome toma en sus manos un mechón de cabello del niño
-por qué tu cabello es de este color tan extraño?– dijo la niña observando el mechón de cabello en sus manos, sin embargo noto el nerviosismo del niño –hoo lo siento Inuyasha! no quiero incomodarte…dime necesitas algo?-
El chico la miraba con precaución – que niña tan bonita…pero que atrevida es!...acaso fue mi cabello lo que estuvo observando durante la cena? Que mala suerte! Ahora tendría que aguantarse a esa niña mortificándolo por su extraña apariencia como los demás niños…-pensó el chico cambiando su rostro a uno más hostil- no dejare que esto suceda nuevamente, si esta chica quiere fastidiarme y rechazarme como los demás, no se lo permitiré, ya vera que será ella la que no me soportara…
.-escúchame niñi…- Inuyasha estaba a punto de lanzarle una advertencia pero fue interrumpido antes de terminar la frase.
-es muy lindo….-dice Aome observándolo curiosa- apuesto que es la combinación de tu cabello y tus dorados ojos los que te hacen lucir tan bien, eres muy apuesto Inuyasha – dijo la chica dedicándole una sonrisa-
-queee! Esta niña le estaba llamando apuesto…nunca había visto a otra niña comportarse de esa manera, acaso lo estaba halagando, que clase de niña podía ser tan abierta con sus pensamientos? Que debería decirle….estoy tan nervioso…-
-oye…que estás diciendo…-dijo el nuevamente tímido Inuyasha-
-pues te digo la verdad, al parecer eres un niño muy apuesto para tu edad, pero anda, dime como es que tienes ese color tan extraño, nunca había visto algo así- menciona una amable Aome
- pues se trata de algo de familia, simplemente todos somos así en mi familia – dijo el sorprendido Inuyasha – de verdad piensas que es algo bueno? –
-por supuesto! Acaso no te lo habían dicho? – dijo Aome extrañada
-los chicos de mi anterior escuela les desagrado por mi extraña apariencia – menciona el chico
-tal vez solo te envidian! Eso debe ser…- dijo con una mirada desafiante
El niño sonrió ante la actitud de aquella niña, es la primera vez que alguien de su misma edad le trataba tan bien y le hacía sentir valioso.
- Gracias…por lo que dices – menciona amable Inuyasha
- no tienes que agradecer, Inuyasha mañana me contaras por qué tu familia tiene esas características…por ahora será mejor que deje que descanses – dice la chica dedicándole una sonrisa y saliendo de la habitación – buenas noches!
El pequeño niño observo salir a la chica de su habitación, de alguna manera aquel lugar había empezado a transmitirle cierta tranquilidad y confort, pero en especial estaba seguro que disfrutaría de la compañía de aquella dulce e inquieta niñita.
Fin flash back…
