Capitulo anterior...

Y sobre los Hyuuga, no estoy segura de cual sea la razón por lo que no te dijeron antes, pero, es posible que sea por hijo de ellos.

_ ¿El hijo de ellos? – Pegunto inocentemente.

_No lo entenderías, bueno adiós, aún tengo un proyecto que terminar.

_Adiós – Dijo Mikan para luego apagar su laptop – Pero que mala es Hotaru, aun diciendo cosas como "no lo entenderías" – y en un bostezo agrego – Bueno, creo que dormiré ya que mañana llegan los Hyuuga y no quiero parecer agotada.


Capitulo 2: El sufrimiento apenas empieza.

_Mikan despierta, es hora de desayunar – Grito Yuka.

_Ya voy mama – Respondió Mikan a medio dormir mientras bajaba las escaleras.

_Cuidado hoja, no te vayas a… – Dijo su padre, pero fue interrumpido por un grito.

_ ¡Aaaaah! – Seguido por unos golpes provocados por Mikan.

_Caer – Termino de decir.

_Ya es tarde para eso querido, Mikan no tiene remedio – Decía Yuka riéndose.

_Mama te estoy escuchando – Dijo Mikan mientras se sentaba robándose la cabeza.

_Pero mi niña, es normal para nosotros, si hay una semana en que no te caigas por la escalera, nos preocuparíamos mucho – Dijo Yuka con voz amable – Recuerda que hoy llegan los Hyuuga y espero que te pongas muy linda.

_ ¡Okay! – Decía la chica emocionada después de devorar su desayuno.

_Veo que te emociona su llegada – Decía Yuka.

_Si mamá, es que me has hablado mucho sobre la señora Kaoru y quiero conocerla – Dijo Mikan con brillo en sus ojos.

Sus padres se miraron algo sorprendidos y se pusieron a reír mientras Mikan se marchaba a su habitación a cambiarse, pues los Hyuuga llegarían en dos horas. Mikan se puso un vestido rosa con aplicaciones negras, zapatos rosas también y un poleron rojo.

_Wow – Exclamo su padre – Nuestra niña crece tan rápido – Termino a medio llorar.

Te vez muy bien Mikan – agrego su madre – trátenlos bien o mama no hará postre por un mes.

_No metas al postre en esto – Dijeron padre e hija al unísono.

_Está bien, pero pórtense bien – Dijo Yuka rendida – Izumi, no le hagas bromas muy pesadas y no les cuentes tus "historias de terror muy reales de la ciudad".

_Lo intentare cariño – Respondió Izumi cabizbajo.

_Y tu Mikan – En ese momento suspiro – No dejes tus cosas tiradas por la casa, trata bien al hijo de los Hyuuga, no seas tan torpe y ¡presta atención cuando te hablan!

_ ¿Eh? – Dijo Mikan, la cual ya se había perdido en su mente, para luego reaccionar – ¡Ah! Si mama, no te preocupes por nada.

_Presiento que Mikan será la única sin postre – Susurro Yuka apenada.

En ese momento sonó el timbre.

_ ¡Yo voy! – Dijo Mikan mientras corría a abrir – ¡Eeeeeh! – Lanzo un fuerte grito, junto cerrar la puerta con todas sus fuerzas, y corriendo hacia su habitación chillo aún más fuerte – ¡El pervertido me encontró! – Para luego encerrarse en su habitación.

_ ¿Qué sucedió? – Pregunto Yuka sin entender nada – Bueno, será mejor abrir la puerta.

_Hola soy Natsume Hyuuga – Decía presentándose un apuesto joven de cabello azabache y mirada carmesí – ¿Esta es la casa de los Yukihara?

_Hola Natsume, tú debes ser el hijo de los Hyuuga, soy Yuka Yukihara – Dijo amablemente – Es un gusto conocerte, ¿Dónde están tus padres?

_Ellos vienen en camino, pero me enviaron antes para comprobar la dirección.

_Entonces adelante, pasa, llamare a Kaoru para decirle que llegaste – Y dándose vuelta hacia su esposo – Izumi, dile a Mikan que baje.

_Está bien querida – Respondió mientras subía las escaleras.

Mientras en la habitación de Mikan.

_ ¡Oh, no puede ser! Ese pervertido me encontró, ¿ahora que hare? ¡No me digan que ese día me siguió hasta aquí! ¿Um? Parece que entro a la casa, necesito advertirle a mama sobre el peligro que corremos con el cerca – Dijo mientras abría la puerta sin notar que golpeo a su padre en la cara.

_Esa niña… es tan fuerte – Dijo Izumi con lágrimas de orgullo.

_Psss… mama – Decía Mikan a Yuka susurrando – Psss.

_ ¡Oh Mikan! Qué bueno que bajaste, vamos a la sala, te quier... – Pero en ese momento Mikan cubrió su boca.

_Shhh… silencio o nos escuchara – Seguía susurrando – Mama ten cuidado, él es… – Pero esta vez ella fue interrumpida.

_Él es el hijo de los Hyuuga – Decía Yuka dejando perpleja a Mikan – Vamos, ve a saludarlo mientras tu padre y yo vamos a buscar a su familia, ya que al parecer pasaron por otra calle – Sale de la cocina y va con Natsume – Natsume, iremos a buscar a tus padres, mi hija Mikan te mostrara la casa, espero que se lleven bien, adiós volvemos en un momento – Dicho esto salió de su casa con Izumi.

_ ¿Mikan? Hn, ¿Por qué ese nombre me suena? – Decía en en voz baja mientras se paraba y empezaba a recorrer el lugar.

_ ¡Oh! A este paso me encontrara – Susurraba Mikan nerviosa, comenzó a escabullirse cuando por fin llego a la escalera, sintió a alguien detrás suyo.

_Hola, tu debes ser Mikan, soy Natsume Hyuuga y como ya sabes, me quedare un tiempo aquí – Dijo aun sin poder ver su cara.

_Ho... hola – Dijo nerviosa tratando de cambiar un poco su voz – Soy Mikan Yukihara, es un placer.

_ ¡Hey! date vuelta, no seas descortés – Decía perdiendo un poco la paciencia.

_ ¿Descortés? – Dijo con su voz normal y mientras se paraba dándose vuelta grito – ¡Descortés es levantarle la falda a alguien desconocido para verle la ropa interior!

_ ¿Lunares? –Dijo sorprendido, y con una sonrisa maliciosa en voz baja agrego – Creo que esto será divertíd… – No alcanzo a terminar porque le llego una cachetada por parte de la chica.

Natsume al reaccionar mostro una profunda e intimidante mirada a Mikan, ella ya podía sentir como la quemaba con sus ojos, lo cual la hizo estremecer.

_Te dije… te dije que si te volvía a ver te golpearía – Per recordó lo que le dijo su madre, y después de un suspiro agrego – Disculpa, que te parece si empezamos de cero, ¿Qué dices?

_Yo… – Decía mientras arrinconaba a Mikan en la escalera contra la pared –…me encargare de que no tengas ni un día de paz a partir de hoy.

_ ¡Aléjate! – Decía la castaña mientras intentaba zafarse.

_No lo hare – Decía tomándola por los brazos – Los adultos no tienen por qué saber lo de hoy, ni lo de ayer, pero ten en cuenta esto, te metiste con la persona equivocada gatita – La soltó y se paró mirando a ambos lados, para luego decir – Llévame a mi habitación.

_Yo… yo… – Tartamudeaba sin poder articular frase alguna – ¡No soy tu maldita mascota! – Grito mientras huía a su habitación, pero para su sorpresa, el chico de mirada carmesí su le adelanto impidiéndole el paso – Déjame pasar.

_No, hasta que me muestres la casa, así como te lo ordenaron – Decía ya un poco más amable.

_Está bien, pero luego me dejas en paz – Accedió la joven con resignación.

Continuara...


Gracias a los que comentaron y están siguiendo esta historia, eso me da animos para seguirla, y disculpen si demore un poco, pero tengo muchas actividades.

¿Que pasara con estos 2 de ahora en adelante? ¿Una pista? esta bien, el próximo capitulo se llama...

"Quizás no sea tan malo"

Nos vemos en el capitulo 3.