Capítulo 3

N/a.: Este capítulo esta transcurre cuatro años después de la boda de Heiji y Kazuha, o sea, 7 años después de que Ran desapareció. De ahí el título.

Un ángel me vino a buscar
Pero igual no lo voy a seguir
Me dice la gente
Que deje de pensar así
Pero igual te espero
En algún lugar te espero

-Siete años de Soledad-

Era un caluroso día de verano un joven de unos veintiocho años de edad, ojos azules, gafas y piel clara manejaba una patrulla de la policía de Tokio, la radio tacaba una canción extranjera en español:

"Estoy cansado de esperar
Pero igual
No tengo adonde ir
Ayer la tormenta
Casi me rompe el corazón
Pero igual te quiero
En algún lugar..."

El joven rió al oír la ironía de la canción reflejaba tan bien sus sentimientos, era en realidad así, había tenido un ángel pero el no lo supo aprovechar y la dejó ir. Ahora se encontraba solo y no podía evitar sentir celos de el joven moreno que en aquellos momentos lo acompañaba, el era feliz se había conseguido casar con su ángel hacía cuatro años. La canción siguió sonando hasta que su acompañante cambió la emisora. Molesto por la interrupción se quejó:

-Se puede saber que haces es un muy lindo tema ese, aho.

-Si para el suicidio le replicó su amigo- a veces pienso que te gusta el masoquismo.

-Oye, yo no decido lo que ponen en la radio

-Ah no?- dijo el moreno al tiempo que retornaba el dial a la estación de radio anterior. El tema estaba llegando a su fin y la locutora anunciaba con una voz muy sensual:

-El siguiente tema lo volvió a pedir SK para ángel y le pide como todos los días que vuelva. La verdad es que no se que habrás hecho SK pero hace varios años que llamas pidiendo el mismo tema yo creo que si tu ángel no volvió, bueno deberías intentar con otra persona no crees?- Esta vez fue Shinichi quien apagó el radio molesto por el comentario.

-Te molesta la verdad -preguntó Heiji-

-Sabes que la seguiré esperando- replicó sinceramente el chico- ¿Tu que harías?

-Lo mismo que tú creo que sin kazu mi vida no tendría sentido, es más te admiro yo no me levantaría de mi cama.

-Bueno si lo entiendes no molestes más quieres- le dijo el joven.

-Oe, oe Kudo esta bien no tienes que enojarte- trató de calmar el detective de Osaka- Por cierto por que nos hiciste venir aquí, hubo alguna novedad con respeto a ellos.

-Podría decirse que sí- contestó el joven- pero ahora te necesito para resolver un crimen.

-Perdiendo poder deductivos- lo molestó el otro detective-

-No necesito que digas a la policía quién fue el asesino, por que yo no puedo. Si no al diablo mi desaparición de diez años.

-Pero pensé que habías llegado a un acuerdo con Megure sobre no revelar ningún tipo de información tuya.

-Si con él no hay problema, pero el tema es que él está de vacaciones y el policía que quedó a cargo no sabe nada de mi situación…

-Y necesitas a heiji, pero no me duermas quieres, no quiero que anden por ahí diciendo "miren Heiji el Durmiente"- dijo mientras se ría a carcajadas, su amigo también rió por los recuerdos de Kogoro el durmiente, la liga juvenil de detectives, a pesar de haber estado atrapado en un cuero de niño la había pasado muy bien y vivido muchas aventuras, claro por que estaba ella Ran. Su cara que había estado riendo hacía dos minutos se ensombreció nuevamente y su compañero lo notó por lo que prefirió volver al caso.

-Dime de que se trata el caso.

-Mira es realmente sencillo a simple vista parece un suicidio pero si juntas las piezas de l rompecabezas te darás cuenta que fue un asesinato muy sencillo de resolver.- dijo el joven y a continuación le relató como habían ocurrido los hechos.

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Cuando se hubieron llenado todos los informes pertinentes al caso ya estaba de noche por lo que ambos detectives decidieron irse a su casa. El joven del oeste invitó a su amigo a cenar con él y su esposa pero él como en tantas otras oportunidades se rehusó. No es que le gustara su soledad pero ya se había acostumbrado a ella y solo podía concentrar todos sus pensamientos en ella sin que nadie lo estuviera interrumpiendo.

Cuando llegó a su departamento de soltero, la mansión Kudo estaba deshabitada seguía siendo suya pero había demasiados recuerdos de él y Ran y eso lo lastimaba, preparó una comida rápido un poco de arroz y vegetales. Por Dios como extrañaba la comida de Ran, otra vez pensando en ella.

El departamento tenía solo tres ambientes y estaba decorado sencillamente. Una cocina comedor pintada de un color verde agua que el no eligió pero igual no le incomodaba, una habitación con una cama para dormir y el ambiente más grande dedicado exclusivamente a dos cosas algunos de los muchos libros que había en su casa más, obviamente, los archivos de todos sus casos y cerca de cincuenta fotos de ran, sola acompañada, desde que era niña hasta la edad de 19 años cuando el perdió contacto con ella. Esa era su habitación especial y nadie podía entrar ahí aunque todo el mundo sabía lo que contenía.

Así que como cada noche tomó una taza de café recién hecho y se dirigió a su refugio o a su cueva como lo llamaba su madre. Se sentó en un sillón del siglo XVII, regalo de su padre cuando cumplió veintiún años de edad, y comenzó a releer el expediente del caso más largo e su vida, rotulado sencillamente como MIB. Sus ojos releyeron los expedientes de los distintos miembros de la organización, algunos ya estaban capturados pero eran los de poca monta mientras que otros los más importantes seguían ocultos tras las sombras, como él. Era irónico el otro día en un canal extranjero que hablaba sobre celebridades famosas y sus vidas habían hecho un informe sobre él y su misteriosa desaparición de hace diez años, muchas jovencitas que aún mantenían su club de fans abiertos salín declarando que ellas lo habían visto y otras más locas aún, según él, ofrecían recompensa a cualquiera que supiera algo de él.

Diez años, diez largos años tratando de atrapar a la organización que había arruinado su vida, si solo pudiera regresar el tiempo, eso era lo que el joven detective deseaba cada noche, que por algún acto milagroso el despertara al otro día y Ran apareciera para ir a Tropical Land y que todo ese fatídico día se volviese a repetir pero nada pasaba todos los días levantaba y tenía que, a fuerza, volver a vivir como podía su vida fingida.

Solo en esos momentos de soledad mientras miraba las fotos de Ran se sentía realmente libre y en cierto modo feliz por que podía recordarla tranquilo sin que nadie lo molestara con distintos tipos de comentarios tales como ¿En qué Piensas? ¿Otra Vez ella? ¿Por qué no otra? Nadie lo entendía el no quería a otra él la quería a ella y solo a ella.

Su mirada se posó ahora en la foto que se habían sacado en Tropical land y los recuerdos invadieron su memoria:

Flashbacks

-10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1

-Este es mi regalo por ganar el torneo de Karate Ran. (1)

-Shinichi te amo (2)

-Sabes Conan hay un chico que me gusta mucho se llama Shinichi. (3)

-Dime que tú no eres Shinichi, verdad Conan (4)

Esos recuerdos lo atormentaban pero necesitaba mantenerla cerca suyo aunque sea en su memoria. Incluso, de vez en cuando, pasaba por la agencia de detectives Mouri para ver si sabían algo de su hija ya que Eri y Kogoro se amigaron luego de la partida inesperada de Ran, pero siempre era lo mismo nada Eri le aconsejaba que no la buscara más que ella estaba bien y que eso era lo único que a él debía importarle, todavía recordaba muy vividamente la última conversación que había mantenido con la abogada:

Flashback

-Muchacho no entiendo por que todavía insistes ella se ha ido y nunca volverá.

-Lo que yo no entiendo es como usted está tan tranquila- dijo el joven enojado.

-Por qué se que ella esta bien, ya te he mostrado la carta que nos envió dice que esta bien trabajando y que no volverá a pisar Japón por que le trae malos recuerdos. Por favor entiéndela, déjala ir e intenta como ella ser feliz.

Nunca nuca la dejaré ir ella estará conmigo siempre aunque sea en mi memoria ella estará conmigo. Se decía a si mismo el joven mientras iba quedándose dormido, en ese instante el sonido de su móvil lo despertó, de muy mal humor contestó:

-Hello Cool Guy- saludó una voz que el ya reconocía.

-¿Qué sucede Jodie?- dijo con voz somnolienta.

-Te desperté, lo siento era para avisarte que mañana a las tres los necesito a ti a Toyama y a Hattori en la base, Ok.

-Si de acuerdo le tengo que avisar a hattori.

-No ya lo hice yo, good nights cool guy.- y colgó.

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N/a.: Primero el tema: se llama: Algún lugar encontraré de Andrés Calamaro, la canción que Shinichi escuchaba en la radio es la misma.

Las notas:

1 Película 4 en el comienzo.

2 Película 8

3 Capítulo 2

4 Película 3

Bueno espero que les haya gustado este capítulo es medio melancólico pero realmente ustedes ¿no se sentirían así si no supieran absolutamente nada si no vieran a la persona que aman durante siete años? Yo seguro que estaría peor. Bueno espero que les haya gustado ya saben dejen reviews.