Bueno, no he visto mucho entusiasmo por esta nueva historia pero le tengo mucha fe y ya tengo casi toda la trama preparada así que no planeo abandonarla. En fin, vamos a empezar con nuestro segundo capítulo.

Capítulo 2: Raven

/Bring me down… can´t nothing Bring me down… your love is to high Bring me down… can´t nothing Bring me down, I said. /

-¡Auch!- chillo cuando alguien arranca uno de mis audífonos de la oreja.

Enojada me giro para encarar a mi molesto hermano que me ve con expresión divertida. A su lado Apple me mira perpleja y alcanzo a escuchar las risitas de Briar que trata sin mucho éxito de ser disimulada.

-Te habla mamá.- dice mientras sus ojos, de un azul casi idéntico al mío, brillan de picardía.

Aguanto el aire cuando me giro a mirarla, con sus carnosos labios formando una mueca y las cejas torcidas, está molesta, como siempre.

-¿Sucede algo?- pregunto usando ese tono súper dulce que Apple suele usar.

-Briar nos estaba contando sobre sus nuevas perforaciones.- contesta con una sonrisa tiesa.

-Sí, ya las vi, son lindas. ¿Y eso qué?

No es mentira, en realidad son geniales. Pero son justamente el tipo de cosas que si yo o mi hermana insinuáramos siquiera querernos hacer nos crucificaría. Pero, obviamente, mamá no la juzga a ella. Apple y Briar han sido mejores amigas desde que tengo memoria así que básicamente la perfecta Snow Charming (alias mamá) ha terminado por aceptarla como otra de sus hijas sin por eso ponerle las mismas reglas que a las propias. Así que mientras la encantadora pelirroja del asiento trasero se siga comportando como toda una princesa no importa que algo similar a un dragón de plata haya echo tres perforaciones en su oreja derecha.

-¿Cómo qué y eso qué?- me cuestiona en un tono exageradamente indignado- Deberías de mostrarle un poco de respeto y escucharla.

-No importa Snow, enserio.- interviene la dueña de las dichosas perforaciones, lo que agradezco- Ya le conté a Raven sobre ellas el otro día cuando la acompañe a teñirse el pelo. De hecho yo quería hacerme unos rayitos rosas, pero veras que no se ven muy bien cuando una tiene el pelo rojo.

Veo a mi madre tensar las manos alrededor del volante de su camioneta último modelo cuando escucha la mención del tinte de cabello y no puedo evitar sonreír satisfecha. Digamos que no odio a mi madre, simplemente hay veces que pienso que por más que mis hermanos intenten hacerme sentir distinto, no encajo en esta familia.

Puede que todo iniciara el día que Snow le dijo a Apple que si ella fuera una princesa sería Blanca Nieves "la más hermosa de todas". Yo de inocente le fui a preguntar yo cual sería y la muy… favoritista de mi progenitora había contestado que en todos los cuentos se necesitaba a una linda y amable princesa, que no me preocupara por eso.

-Eso no importa, Raven debería aprender que no es la única persona en el planeta tierra.- alega Snow haciéndome bufar- Yo escuche todos sus argumentos sobre el por qué debería dejar que te cortaras y pintaras parte del pelo de violeta así que ahora tu escucha a Briar sobre lo que le hizo a su oreja.

-Chase también se tiño el pelo…- digo entre dientes, no la odiare a ella pero si odio que me trate como si fuera la oveja negra de la familia (aunque debo admitir que siempre me ha gustado ese color).

-¡Ya llegamos!- exclama Apple desde su lugar en el asiento trasero- Y vamos tarde, deberíamos apurarnos.

-Pero recuerden lo que siempre les digo.- canturrea Snow repentinamente alegre.

-Las princesas siempre llegan un poco tarde, solo lo justo para hacer su entrada triunfal.- recitan las mejores amigas antes de soltar una risita.

-Pero yo no soy una princesa así que…- nos recuerda el único varón del automóvil abriendo la puerta- Nos vemos mamá.

El resto de las puertas se abren en sincronía mientras cada quien se despide a su modo. Yo cruzo el coche por el frente mientras veo de reojo a la fauna humana que se convertirán en mis compañeros de instituto por el resto del ciclo escolar. Justo cuando estoy a punto de unirme a mis hermanos (y mejor amiga de hermana) alguien me toma del hombro. Sobresaltada me giro para encontrarme con los grisáceos ojos de la mujer que me trajo al mundo.

-Hija,- mi corazón dio un brinco al escucharla llamarme así- No olvides que sin importar lo… rebelde que puedes llegar a ser eres una Charming, antes que todo.

Asiento antes de liberarme de su agarre y dar una pequeña carrerita para quedarme parada al lado de mi hermana.

Apple, Chase y yo somos trillizos, aunque verdaderamente no nos parecemos demasiado. Empecemos por el cabello: mientras que el de mi hermano es de un tono blanquecino pero con la suficiente movilidad como para hipnotizar a un ciego, el mío rebelde a más no poder (por eso lo uso corto) haciende varios tonos hasta convertirse en castaño, en contraste mi perfecta hermana se quedó en el punto medio con un espectacular dorado. En cambio en los ojos el contraste no es tan espectacular; Chase y yo los tenemos azules y grandes, aunque todos dicen que los míos son desarmantes (aun no entiendo a que se refieren), en cambio mi hermanita los tiene más pequeños y grises. Finalmente esta la sonrisa, donde Apple arrasa, Chase agrada y yo… bueno yo me lavo muy bien los dientes. Finalmente tenemos la vestimenta: mi hermano no usa armadura porque el reglamento no lo permite pero está totalmente obsesionado con lo medieval, y como en casi todo las hermanas somos polos opuestos, Apple como buena manzanita trae un traje sastre con falda rojo (corbata dorada y medias de red incluidas) y yo mallones y playera morados, short y camisola azules (lentes de marco negro, lo único que me permiten usar negro, incluidos).

-No puedo creer que al fin estemos aquí.- dijo Apple maravillada- Es como un sueño.

Ella siempre ha querido entrar a esta escuela. Y es que es en pocas las únicas dos maneras de entrar aquí son: teniendo cantidades exorbitantes de dinero (que es el caso de nosotros cuatro) o siendo increíblemente talentoso en alguna de las muchísimas actividades que ofrece este lugar. Por ahí se dice que si quieres ser alguien en este país tienes que estudiar en esta preparatoria, de hecho las universidades se pelean cual fieras por sus alumnos.

-Tengo que organizar una fiesta.- murmuro Briar antes de tomar a mi hermana de la mano y jalarla escaleras arriba- ¡Tenemos que inscribirnos en el consejo estudiantil!

-¡Espera!- le ruega su mejor amiga que frena en seco haciéndola estrellarse con su espalda- Raven ¿Vienes?- me pregunta con esa sonrisa que puede hacer que todo ser del sexo masculino tenga la necesidad de ayudarla.

-No gracias, eso no es lo mío.- respondo.

-Pero si entraras a música conmigo ¿verdad?

-¡Claro!-exclamo casi asustada de que ella insinué que no estaré ahí- No faltaría ni en un millón de años.

-Entonces puedes venir, de seguro que se inscribe para ambas actividades en el mismo lado.- insiste.

Quiero a mi hermana, a pesar de que hay veces que secretamente la llamo "señorita perfección" despectivamente dentro de mi cabeza. Suele ser muy amable y tiene una extraña obsesión por ayudar a todo el que pueda, aunque hay veces que debo decir puede llegar a ser muy ególatra, en general podría decir que es una gran persona. Pero simplemente necesito un poco de espacio para mí.

-Enserio que no, planeo ir a mi casillero antes.

Apple me mira anhelante un segundo más antes de permitirle a Briar seguir remolcándola. Yo suspiro aliviada de poder estar un momento lejos de todo ese mundo perfecto de princesas y empiezo a caminar.

-Así que la señorita está muy ocupada como para acompañar a su hermana a anotarse a las actividades.- me reclama mi hermano, había olvidado que estaba ahí.

-No es por eso y lo sabes.-le digo sin hacerle mucho.

-Sí, lo sé.- acepta- Pero recuerda que somos tu familia.

Lo veo agitar su cabello, seguramente inconscientemente, y acelerar el paso. Chase es un buen hermano también, acepto pintarse un mechón de pelo de rojo para que Snow me permitiera teñirme mi trenza. Es bastante noble y sigue las reglas a rajatabla, lo que hay veces que lo hace algo aburrido. Sin embargo nunca he tenido mucha relación con él ya que hasta este año él iba a una escuela de puros hombres y mi hermanita (nueve horas mayor que yo) y yo a una de puras mujeres.

Continúo mi camino, intentando mirar a las personas. Quizás podría sonreír y ver si así consigo algún amigo. Mejor no, el grupito de allá me miro como si estuviera loca.

-No es tan malo.- dice una vos desconocida a mi lado.

Sobresaltada, por segunda vez en el día, me giro para encontrarme con la persona más extraña que podría imaginarme. Alta, bastante, de piel morena y ojos ¿fucsia? enmarcados en lentes redondos del mismo color tenía su largo cabello rosa atado en dos aros uno a cada lado de la cabeza y un gracioso sombrerito sobre la cabeza. Detuve mi camino el suficiente tiempo para darme cuenta que mi hermano estaba siendo entrevistado por otra chica de cabello rosa y preguntarme si esta en los genes o era una novatada.

-Tranquila, estoy loca pero no soy peligrosa.- asegura la desconocida antes de reír como un ratoncito y empezar a comer una galleta que no tengo idea de donde salió.

-¿Quie…quién eres?- pregunte no sé si asustada, perpleja, confundida o las tres.

-Me llamo Madeline Breadhouse.- se presentó con una leve inclinación que contra todas las leyes de la física no movió ni un centímetro su sombrero- Pero mis amigos me llaman Maddi.

-Yo soy Raven.- conteste secamente.

-¡Oh te llamas cuerva! Eso es encantador, son animales muy inteligentes y aman las cosas brillantes. Igual que mi chisgarabís.- parloteo, dejándome súper sacada de onda- Pero como decía no es tan malo que todos sepan que estés loca.

-Pero no estoy loca.- alegue.

-Claro que si cuerva, solo alguien realmente loco traería los audífonos arrastrando por todos lados.- comento como si fuera la verdad más grande del universo.

Mire al suelo para comprobar que, efectivamente, los audífonos que Chase me había arrancado en el coche los había llevado arrastrando desde entonces. Con cuidado me agache y puse uno en una de mis orejas.

/…poder confiar y la confusión son parte del amor. ¡Acaso es imposible morir de amor! Unidos vamos a superar… por este amor voy a…/

Y me reí. No estoy muy segura del por qué. Quizás por las extrañas palabras de Madeline, o por el hecho de que me llamara cuerva, por lo tonta que había sido al no fijarme lo de los audífonos, o por qué yo estaba segura de que la canción que sonara en el momento en el que me los pusiera iba a ser súper relevante.

-0-0-0-

Cuando llegue a mi casillero, después de prometerle a Maddi que comeríamos juntas y con su mejor amigo, seguía sonriendo. Parecería una tontería pero juraría que mi loca nueva amiga está hecha para mí como Briar lo está para Apple.

-Lo lamento.- me disculpe cuando choque con una pequeña muchacha afroamericana.

Su ropa parecía echa de sombras, con la excepción de las rayas rojas de su suéter y una pañoleta del mismo color que le servían para controlar sus risos.

-No importa.- contesto apenas en un suspiro mientras cerraba su casillero, que se encontraba justo al lado del mío, dispuesta a irse con los libros bajo el brazo.

-¡Espera!- la detuve, no muy segura del porqué, quizá Maddi me había contagiado de su locura- Me llamo Raven, Raven Charming, soy nueva.

-Yo soy Cerise Wood, de segundo año.- contesto y desapareció.

-Y yo soy Hopper Beauty.- dijo alguien a mi espalda, que obsesión tenía la gente de sobresaltarme hoy.

En esta ocasión me encontré con un chico, impecablemente vestido, de cabello castaño y ojos que a primer vista podrían parecer también cafés pero con un brillo rosáceo que combinaba con el chaleco de su dueño.

-Con que eres nueva…

-¡Raven!- mi hermana y su inseparable mejor amiga llegaron a interrumpir este inicio de conversación- Creo que en las primeras horas no tenemos nada en común pero nos vemos en el almuerzo está bien.

Asiento. Apple me da un beso en cada mejilla antes de marcharse, Briar me desea suerte.

-¡Oigan! Una amiga también estará ¿Está bien?- me acuerdo de preguntarles antes de que desaparezcan.

-Por supuesto.- contesta la rubia- Solo no vayas a hacer una entrada demasiado triunfal para tu primera clase ¿ok?

Espero a que Ho… ¿Cómo había dicho que se llamaba? Bueno, el chico me pregunto por el "consejo" que mi hermana acaba de darme pero nunca llega. Entonces volteo a verlo y entiendo el porqué, esta embobado.

-¿Quién es ella?

-Lamento decirte que no está interesada en el romance por ahora.- le contesto mientras saco mis libros, no es la primera vez que me preguntan por mi hermana.

-Es tan hermosa.

-Lo sé, Snow siempre se lo dice.

-¿Quién es Snow?- pregunta confundido.

-Nuestra madre.- le respondo con un suspiro.

-¿Son hermanas?

-Sí.

-Pero no se parecen en nada.

-¡Vamos! Le oscureces su cabello rubio y…

-¡No! Espera,- me detiene- yo me refería a la pelirroja. La otra es demasiado perfecta, ya tengo un amigo así, no necesito una novia.

Parpadeo unas cuantas veces. Briar es guapísima, pero los hombres no suelen notarla mucho ya que siempre está a la sombra de mi hermana.

-Oh, Briar… No está a tu alcance.- le aseguro cerrando mi casillero.

-Pero…

-¡Mira Dexter! Haya esta Hopper.- grita alguien a la lejanía haciendo que ambos busquemos a su causante.

Y entonces lo veo. Piel blanca como la nieve, cabello negro como la noche y ojos violetas…

· Una chica de piel blanca y cabello rubio charlando con la versión femenina de Hopper.

· El rostro de la chica rubia de cerca, era hermosa.

· Una versión masculina de mi hermanita con los brazos estirados y un espejo en la mano.

· Las mismas chicas de antes charlando con otra de vestido azul y peinado alto, y un ganso gigante con un saco lleno de cajas en la espalda.

· La misma escena que antes solo que ahora lloviendo cajas de zapatos.

· Una versión femenina del chico de los ojos violetas algo triste al lado de una sonriente chica de tirabuzones color verde-agua.

Bueno esto es todo por ahora. Espero que les haya gustado. Si leen mi otra historia de EAH recuerden que ahí para continuar necesito reviews.

Los quiere: yo.