Nos separamos, ambos ajitados por el reciente beso, su mirada era de vergüenza y sus mejillas se encontraban rojas, acaricie levemente su mejilla para poder ver sus ojos, esos hermosos ojos zafiro. Nos fuimos acercando una vez más, otra vez nuestros labios volvían a juntarse.
Ella reaccionó rápido y se separó, corrió hacia mi habitación y se encerró, fui a buscarla y cuando llegue a la puerta de mi habitación escuche unos leves sollozos, eso me preocupo y entre de golpe jodiendo mi puerta y mi hombro en el proceso.
Estaba abrazandoce de las piernas mientras ocultaba su mirada en ellas, me acerqué a la cama y me senté justo a la par de ella.
-¿qué sucede, porqué lloras? -pregunte mientras levantaba con mis dedos su barbilla, haciendo que su mirada se clavara en mi.
-No puedo creer lo que hicimos, no debió pasar, lo lamento. -se disculpó torpemente mientras de sus ojos salía una pequeña lágrima.
-No tienes que llorar por eso, no es del todo tu culpa, yo también actúe, ven no llores. -al finalizar la acerque a mi y la abrace de nueva cuenta, su rostro estaba en mi pecho mientras sentía su respiración.
May de verdad es hermosa, tanto tiempo tuvo que pasar para poder ver lo linda que es, de verdad soy un idiota.
-Ash. -dijo mi nombre. -podemos...ya sabes...otro. -Dijo tartamudeando un poco, si que es un poco penosa.
-Si, May.
Nos volvimos a besar, ambos sentados en la cama, lentamente nos acercamos más y mis manos se movían por voluntad propia, aún usaba mi camiseta, la cual sólo le cubría hasta medio muslo. Tenía una buena vista de sus piernas, además podía sentir sus grandes y redondos senos en mi pecho.
Acariciaba levemente sus muslos hasta que logre escuchar un pequeño pero fascinante gemido, de alguna manera eso me gustó, me gustó ser yo el que lo provocó, así que fui acariciandola más; nos separamos pero sólo fue para poder sentarla en mis piernas.
Ya en esa posición tenía un mejor entorno, tenía un nuevo ángulo para seguir acariciandola, mis manos se movían en su espalda, podía sentir su suave piel, seguí bajando mas y llegue a sus glúteos, esos redondos gluteos que me empezaban a excitar, mi miembro empezó a despertar y May lo sintió ya que chocaba con su intimidad. Sólo podía ver el sonrojo que ella tenía, y su mirada asustada por lo que iba suceder a continuación, la entendía, creo que a esto se le llama amor.
Lentamente levanté la camiseta que ella andaba, dejando ver sus senos expuestos y sus bragas rojas las cual ya estaban algo mojadas, ella estaba nerviosa pero feliz y me lo demostró al besarme el cuello y dejarme una marca, conque estos son los chupetes, de alguna manera se siente bien.
Luego fui yo el que procedió a besarla, hice lo mismo que ella, me acerqué a su cuello y lo empecé a besar y a morder levemente, de su boca salían excepcionales gemidos los cuales me decían que ella quería mas. La acosté en mi cama y procedí a tocar sus pechos, el gran gemido que ella dio me prendió de inmediato, mis labios se acercaron a su pezón izquierdo, lo mordisquee y jale, estaban erectos en definitiva estaba más excitada que yo.
Fui con el otro e hice lo mismo, ella tomo mi cabeza y la dirigió hacia sus labios, nos volvimos a besar de nueva cuenta.
Me separe de ella para poder besar sus otros labios, había algo que me lo impedía, su molesta braga se interponia entre mi y aquel deliciosos manjar que estaba por probar. De una manera muy sensual retire sus bragas jalandolas con mis dientes, todo eso a ella le pareció un poco divertido, pero aún así lo disfrutaba.
Al fin tuve la vista perfecta, aquella intimidad blanca y pura, virgen y que en estos momentos estoy a punto de profanar, me acerqué hacia ella y pegue mis labios con sus labios inferiores, ella soltó un gran gemido, arqueo su espalda y su mirada estaba perdida. Seguí con mi labor, lamia su vagina y mordia su clítoris, es un sabor raro pero adictivo, tanto que no creo poder dejar de probarlo.
Con mis manos tocaba sus senos, pellizcando y jalando sus pezones, sus gemidos era sublimes, yo los provocaba y eso me gustaba, su humedad también era prueba de que lo estaba disfrutando al máximo, tenía toda la cara empapada de sus jugos vaginales, esos jugos que me empezaban a encantar.
Me separe de su intimidad con la boca repleta de sus jugos y me acerqué sus labios, la bese e hice que ella misma probará de sus jugos. En el proceso iba acercando mi mano derecha hacia su intimidad y de ahí empecé a rozar dicha zona.
Metía mis dedos ocacionando el que ella moviera sus caderas haciendo así la "penetración" más placentera, retire mi manos para ya ir al plato fuerte.
Rose mi miembro con la entrada de vagina, lentamente me fui adentrado en ella hasta que rompí aquella pequeña línea que me impedía ir mas a fondo, ella lloraba debido al dolor, así que espere a que se acostumbrar al tamaño de mi pene pada poder embestirla.
-Me duele, es muy grande Ash. -se quejó un poco para después empezar a mover sus caderas haciendo que entrase mas en ella.
Empecé embestirla, sentía su húmedo interior, tan apretado, tan caliente, eso me enloquecia. Metía y sacaba mi pene de su vagina, estaba cubierto de sangre, había perdido su virginidad conmigo, eso es fascinante.
Con cada estocada sentía mas cerca el cielo, mi glande chocaba con la entrada de si útero. Sus gritos/gemidos y su gran humedad me decían que hacia un excelente trabajo, tanto era el placer que ella sentía ya que su mirada se encontraba perdida y su lengua de fuera.
Ella ya se había venido, yo aun no, no podía parar, el simple echo de estar dentro de ella era algo que no podía dejar de hacer, me gusta ver su cara excitada, pasaron diez minutos y esta era la tercera vez que se corría, yo ya estaba en mi límite, tenía de descargar, sin previo aviso me corrí dentro de ella llenandola por completo.
Salí de ella muy cansado y ella estaba igual o peor que yo, salí y me dolían los muslos de tanto movimiento, ella se intentó levantar paro rápidamente cayó, sus piernas temblaban y rápidamente fui a auxiliarla. La cargue estilo princesa y nos fuimos a bañar.
Eran ya las 2:00 pm, estábamos frente a la casa de May, yo la llevaba cargada en mis brazos y Norman salió de repente obviamente preocupado.
-¿eres tu ash? ¿que le sucedió a mi hija? ¿Y Porqué no vino ayer? -me pregunto un poco enojado y preocupado por su hija.
No le iba a decir que hace tres horas acabamos de hacer el amor, definitivamente me mataría.
-ayer nos encontramos y le invite a comer, como ya era noche le dije que se quedará a dormir, luego ahora en la mañana estábamos en el parque y empezamos a corre pero ella se tropezó y se lastimó el tobillo, por eso no puede caminar bien. -termine mi gran explicación de manera nerviosa mientras Norman me veía de forma amenazante.
-Esta bien. -dijo el. -llevala a su habitación.
Hice caso a lo que el me dijo y subí con ella, la lleve a su cama y la acosté.
-lamento haber sido tan rudo. -me disculpe con ella.
-No te preocupes, lo disfrute. -Me dijo ella con una enorme sonrisa. -¿ya te vas?
-Si, tengo que ir a Sinnoh, tengo una reunión importante, pero vendré pronto de visita, tenlo por seguro. -termine de explicar mi situación y le di un leve beso en la frente. -descansa.
Me fui de su casa con la mirada de Norman clavada en mi, me fui a mi departamento, tome mi maleta y me encamine hacia al aeropuerto, Sinnoh me espera.
