-1Zuko no parecía listo para atacar, y de ser necesario hubiera tomado a cualquier otro contrincante.
Pero las chicas recién llegadas tampoco tenían la intención de pelear.
Después de todo en ese traje del guardarropa de Ty Lee los cuchillos no se podían esconder como en el suyo. Todas las chicas levantaron los brazos, se cerraron al centro y dejaron que el Avatar y su equipo vieran que no pretendían daño alguno. Katara mas paranoica que los otros dio una mirada alrededor buscando algún ataque sorpresa del que estas chicas no fueran sino la carnada.
Poco tiempo después la cara rasguñada y mas delgada de Suki les tomo forma en los recuerdos y Sokka fue el primero en avanzar, primero con su actitud jovial, pero a unos pasos de ella se detuvo, se arrodillo y bajo su cabeza.
-Lo siento mucho Suki.-Dijo.-En verdad hubiera querido liberarte. Pero nos negamos a la opción de tu captura hasta que en la invasión Azula te menciono …
Toph interrumpió a Sokka en ese momento.-Debiste haberlo visto! Logro empujar a Azula y la amenazo con su espada, desafortunadamente en ese momento el Eclipse termino y los ataques de Azula nos costaron la retirada.-Toph mentía claro, pero si eso hacia sentir bien a la guerrera derrotada no estaría tan mal.
Suki miro con algo de compasión a Sokka.
-No serías el primero que no resistió un ataque de Azula.-Dijo Suki con un dulce tono de voz mientras levanto a Sokka.-Nuestra amiga aquí presente es la primera que hace que Azula no resista un ataque.
-Yo trate pero no me dijo donde te tenían.-Siguió Sokka como sino le importara lo que le habían dicho.
-Perdí muchas cosas, mucho tiempo y mas importante aun a dos amigas en ese estadio, pero le conseguimos al Avatar su bisonte, por eso peleamos, es lo único que nos queda.-Dijo Suki olvidando la importancia de sus palabras anteriores.
"Aang hubiera visto a Suki gracioso si Toph mintiera" Pensó Suki pero no lo hizo Siguió con su mirada centrada como si lo que dijera Toph no viniera importante para el ahora.
En realidad Aang estaba muy distraído mirando a Zuko dudar de su posición. Muy distraído entendiendo que solo quedaban 4 de las 6 guerreras de Kioshi que el conoció, muy distraído mirando a dos de las chicas que los habían perseguido por el Reino Tierra ahora rindiéndose frente a ellos.
-Haru esposas!.-Le dijo al Maestro Tierra quien acato de inmediato, un poco demasiado bien pues esposo a cada una. Sokka iba a protestar. Suki le dijo que sería solo un momento y que estaba bien.-Aang pareció lamentar sin embargo el hecho y el mismo deshizo las esposas de las guerreras de Kioshi.-Vamos al Templo.
Una vez abajo Mai y Ty Lee siguieron esposadas.
Suki fue encomendada a hablar. Los otros su audiencia.
Volvió a contarlo todo. Desde que encontraron a Appa hasta que Mai llego a la celda y planearon el escape. Mai bajo la cabeza los siguientes segundos mientras Suki contaba el escape. Y la muerte de Azula. Los compañeros del Avatar abrieron los ojos en shock. Lo mismo hizo Zuko.
Hubo un pequeño silencio. Como si nadie supiera que hacer después.
Azula era el enemigo, cierto, pero era la hermana de Zuko quien se había probado valiente y honorable ante el Avatar.
Zuko no hablaría de ella. Quizá esto no le importaba.
Y eso mismo creyó Zuko el primer momento, luego sintió algo de dolor en el pecho. Es cierto, el odiaba a Azula, odiaba a Azula casí tanto como a su padre, pero era su hermana aun así.
Azula se lo merecía, Zuko lo sabía.
Pero eso no hacia que las cosas fluyeran mas sencillamente.
La historia llego a un final.
Mai seguía mirando al piso cuando Zuko se acerco, miro al Avatar pidiéndole autorización. El Maestro Aire quitó las esposas el mismo. Luego Zuko se llevo a Mai a caminar, de lo que hablarían nadie mas lo entendería, salvo quizá Ty Lee, pero la acróbata aun estaba en la duda del Avatar y Katara parecía tenerle un odio especialmente profundo.
-Tu fuiste la que grito.-Dijo Sokka.-Tu fuiste la que nos encontró cierto.
Ty Lee solo asintió con la cabeza.
-Y como hiciste eso?-Pregunto Aang.-En la Nación de Fuego no se revela la exacta ubicación de los Templos Aire o sus Ruinas, eso lo aprendí mientras iba a la escuela.
-Cuando era niña.-Empezó Ty Lee hablando suavemente.-Mi abuela me contaba de un gran Castillo de cabeza ubicado en la orilla del mundo en la que el Sol muere. Una vez habitado por la realeza mas especial del mundo, Reyes bondadosos y caritativos que podían volar si así lo deseaban. Estos cuentos los contó a mi y mis seis hermanas, pero pidió que lo guardaramos en secreto de mi abuelo, una de mis hermanas…En verdad no se cual porque todas somos iguales; una de ellas lo contó. Luego cuando le pedíamos a la abuela que nos contara, no aceptaba hacerlo. Salvo cuando yo empecé a practicar gimnasia y me veía saltar y moverme veloz por el piso.
Me dijo que quizá yo no quería quedarme en el piso toda mi vida.
Y me contó mas.
Me dijo que cuando tenía mi edad ella vivía en ese castillo de cabeza. Pero que un día su madre y ella tuvieron que dejarlo en una criatura enorme capaz de caminar por el viento. Su madre había sido de esas personas capaces de volar, pero ella jamás había aprendido mucho siendo muy pequeña para aprender en ese momento.
Su madre la dejo con unas buenas personas de la Nación de Fuego y así adquirió un "hermano" al que no se llevarían con el tiempo. Su hermano se llamaba Cuzon y su familia era de las pocas que recibía a los Reyes del Cielo en aquellos días. Se le prohibió hablar de esto. Ella obedeció pues su madre fue muy severa en cuanto a las consecuencias.
Su madre se fue en esa criatura enorme y nunca volvió.
Mi abuela me enseño lo poco que sabía sobre manejar el Aire, básicamente como usarlo para hacer tus brincos mas altos, para ser capaz de balancear el cuerpo en el viento. Mas que eso no sabía, pero con eso logre grandes cosas en el circo, mi gimnasia, mi ataque de control de Chakras.
Estaba vedada a hablar de esto bajo el mismo voto que mi abuela mantuvo toda su vida hasta que nosotros nacimos.
Pero aquí todo me pareció tener sentido y …-Con eso Ty Lee termino su relato.
-Y eres la última mujer de los nomadas aire!-Dijo Katara.
-En realidad no.-Contesto Ty Lee.-Hay otras seis igual a mi, pero ellas son solo partes de un set y no me sorprendería si las hubieran comprometido ya a todas a algún general de la Nación de Fuego.
Aang hablo entonces.-Eres en verdad la última con el Espíritu de mi pueblo, nacida de mi pueblo. Teo aquí presente tiene el Espíritu. Pero solo tu tienes el Potencial de ser una Maestro Aire.
Ty Lee se quedo mirando fijamente al Avatar.-Empezaremos tu entrenamiento de inmediato.-Dijo Aang.-Ya te has retrasado demasiado.
Todos se asombraron de lo fácil que Aang había aceptado a la chica, pero la verdad es que sus ojos se parecían muchisimo a los de Aang, y tras pensarlo un poco los que la habían visto en combate notaron que sus movimiento tendían a ser veloces como los de Aang solo que certeros por su crianza en la nación de fuego.
En este momento Zuko y Mai volvieron, sus manos engarzadas, aunque sus miradas distintas.
-Sifu Zuko.-Dijo Aang.-Parece que yo tendre una alumna.
Zuko miro la cara de emoción de Aang empezando a acostumbrarse a ella. Mai miro a Ty Lee quien tenía una sonrisa verdadera en el rostro y no podía haber transmitido tal luz.
No solo no era parte del set, y no solo era especial sino que era la última, la mas especial de todas las chicas del mundo.
Este pensamiento trajo luz a Ty Lee como nunca desde haber dejado el circo.
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Notas de Autor: Así es sigo en la linea que prometi, haciendo que Ty Lee resulte ser una maestra aire, es un poco dificil de creer y obvio no va con la serie, pero me parece un argumento valido. Ahora que acabe Dias en BA Sing Sei espero continuar esta y aunque no espero que sea tan buena como mi Jinko epic si le pondre esfuerzo.
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