Peter sentía que luego del día anterior, su vida familiar había regresado a la normalidad, pero como todo cuento de hadas, tuvo un fin…
Aquella mañana Peter tuvo que irse mucho más temprano a la oficina, aun tenia a Leah en el edificio del FBI y Peter tenía que ir a entrevistarla, el todos los días se encargaba de llevar a Kenny a la escuela, pero esa mañana no iba a poder hacerlo, así que solo le hecho una rápida mirada a su hijo, que dormía a pierna a suelta y se fue.
— ¿Y Neal? — pregunto apenas entrar en la oficina.
— Le llame, pero dijo que no se sentía muy bien… creo que estaba ebrio, sonaba ebrio. — comento Diana, Peter suspiro fuerte y apretó los puños, siempre que necesitaba a Neal, el chico se desaparecía, pero ya le diría un par de cosas cuando lo viera.
Así que Peter estaba por su cuenta para ese interrogatorio, era extraño, pero ya se había acostumbrado a la singularidad de los comentarios y la mirada penetrante de Neal dentro de los interrogatorios. — Bien Leah, investigamos tus huellas… así que creo que debería llamarte Melanie ¿o no? — pregunto Peter, la chica finalmente se giro a verlo con esos hermosos ojos azules y esa piel color blanco como la crema.
— ¿Cuándo va a enviarme a prisión? — exigió saber la chica malhumorada.
— Es una buena pregunta… pero mejor pregúntate, ¿cuándo vas a salir?... porque según tu registro, tienes 19 años, eres mayor e iras a la prisión de mujeres… trataste de matar a un agente del FBI, me disparaste… esos no son buenos cargos tampoco niña.
— ¿Qué quiere de mi?
— Quiero saber quién está detrás de las falsificaciones de los relojes, y sobre todo… ¿Cómo demonios llegaste ayer a ese bar? — exigió saber Peter.
— Su hijo estaba saliendo conmigo. — murmuro ella
— Si, eso ya lo sé… ¿Qué demonios te hizo pensar que estaba bien salir con el hijo de un policía? ¿Eh?
— Kenny es una hermosura de niño… tiene sus ojos… pero es tan tonto que hubiera hecho por mí lo que fuera… hasta cubrirme ante sus ojos… es una lástima que tenga que morir.
— ¿Qué estás diciendo? — un frio escalofrió había recorrido toda la espalda de Peter, escuchar la palabra muerte en la misma oración que el nombre de su hijo, era algo horrendo.
— Puedo decirle todo… ¿Pero que hay para mí? — pregunto la niña con una sonrisa simplona, Peter se quedo mirándola con odio, ella estaba jugando con sus emociones, con lo más bajo, la vida de su hijo, pero era su hijo…. Por el haría cualquier cosa.
Mientras tanto, Elizabeth se encargo de llevar a Kenny a la escuela, el chico estuvo muy enojado en todo el camino, le gustaba que su padre siempre lo dejara en la casa, porque asi sus compañeros veían que él era un policía y nadie se metía jamás con el… Y que Elizabeth lo dejara siempre en la puerta y le diera un beso en la frente, era hasta bochornoso en la edad en la que estaba ya.
El asunto del arresto de Leah voló como polvo ente todos los estudiantes del curso, y Kenny apenas entrar a su salón se vio rodeado por un montón de tontos que querían detalles del arresto, del tiroteo en la cafetería… era una lata ser popular.
— Enserio, amigos… ya no quiero seguir hablando de ello… Leah era una puta mentirosa, esta donde debe… hay que olvidarla. — les decía Kenny para que dejaran de molestarle con lo del apoyo moral por el rompimiento de su relación… el estaba bien con eso, no quería seguir escuchando tonterías.
Para salvación de Kenny, un muchacho de otro grado se acerco y lo sacó del tumulto que sus admiradores estaban formando — Vale chicos, dejen que respire un poco — decía el joven con una sonrisa torcida y sin soltar el brazo del chico.
— Gracias amigo, pensé que iban a matarme. — dijo Kenny lleno de ironía.
— Tranquilo… no iba a dejar que te hicieran nada, para eso me mandaron a mí. — dijo el muchacho y ara cuando Kenny se dio cuenta, tenia una navaja a centímetros de su estomago. — No vayas a gritar, sígueme y no te pasara nada. — le dijo, Kenny lo miro extrañado y empezó a caminar como si nada estuviera pasando, solo esperaba tener un plan para antes de que lo cortara como mantequilla.
Peter tuvo que hacer un sacrificio por su hijo, prometió a Leah darle buenas referencias al juez y tratar de conseguirle una condena baja, la odiaba por involucrado a su hijo en el mal camino y no deseaba nada mas que meterla unos 50 años en la cárcel, pero era el odio o la vida de su hijo… por supuesto Eligio lo segundo, y Leah le conto los planes, su jefe, un tal Malcom, estaba con ella cuando Kenny le llamo el otro día para decirle que estaba en ese café, ese hombre mando el ataque contra ellos y como se habían salvado, ahora había mandado por Kenny, como un asunto personal de su organización.
— Jones, envíen apoyo a la escuela de mi hijo… habrá problemas — ordeno apenas salir de la sala de interrogatorio y correr al ascensor de salida. Jones no tuvo ni que preguntar, el semblante de Peter era pura preocupación y enojo, así que envió a los refuerzos.
Peter iba saliendo del ascensor cuando se topo con Neal, que jugueteaba con ese sombrero tan molesto otra vez. — Neal, vienes conmigo.
— ¿Porque? ¿Yo que hice? — pregunto Neal sin entender pero siguió a Peter al estacionamiento y se metió a su coche. — Peter… ¿Ya me vas a decir porque tanto misterio? — pregunto Neal.
— Es el tonto de mi hijo… se metió en una grande esta vez… y van a tratar de matarlo Neal, lo van a matar. — dijo Peter con preocupación piso el acelerador a fondo, no le importaba que lo multaran, ni atropellar gente, solo quería llegar a tiempo con su hijo y protegerlo antes de que le hicieran algo.
— Peter cálmate, vas a hacer que nos matemos. — dijo Neal en pánico, y mareado por que la velocidad del auto no era a la que estaba acostumbrado.
— SI y si no llegamos… van a matar a mi hijo, Neal… A MI HIJO — le grito Peter, así que Neal mejor le pidió que le explicara todo lo sucedido para tratar de calmarlo un poco, que dejara de pensar en que el chico estaría muerto.
La escuela de Kenny no era muy grande, pero había un espacio muerto justo en lo mas recóndito del plantel, el lugar donde almacenaban la basura y el maléate llevo a Kenny hasta ese sitio, lo empujo y lo derribo sobre un montón de basura mal oliente.
— ¿Con que tu mandaste a mi chica a prisión? — pregunto el sujeto.
— ¿Tu chica?... ósea… ¿hablas de Leah?... porque la ultima vez que revise, ella estaba saliendo conmigo y toda la cosa. — dijo Kenny para distraer al hombre de la navaja y conectarlo con enojo, al menos eso le daría unos segundos mas para escapar.
— ¿Tu novia? Jaja por favor, eres un niñito tonto… solo fingió tener interés en ti para que nos ayudaras a distraer a tu padre… pero fue estúpida, no debió darte ese reloj nunca... Le dije que no te lo diera… y como dejaste que tu papito lo viera… ahora ella esta en prisión… todo por tu culpa idiota. — le grito el tipo, Kenny se puso se pie y le hizo frente, aun que claramente era mas chaparro por unos centímetros que el otro tipo.
— ¡Jodete! ¡Ya no hice nada! A la aproxima piensa bien antes de ser un puto ladrón — le grito Kenny, su plan había salido mal, el había sido quien se había calentado y enojado. Y eso termino en que el sujeto le metiera un puñetazo en el rostro… Kenny se llevo la mano al labio sangrante y luego le metió una patada en los bajos al tipo.
— ¡Hijo de perra! ¡Te matare! — grito el tipo y se fue encima de Kenny, ambos peleando a puño cerrado por la gloria….
Peter y Neal llegaron a la escuela de Kenny, y se metieron corriendo, Peter conocía aquella escuela mejor que la palma de su mano, así que subió corriendo por unas escaleras hasta llegar al salón en el que se suponía debía estar su hijo, hecho una rápida mirada por la ventana vio que el chico no estaba ahí dentro. — ¡Maldición! — grito frustrado.
— Peter, tienes que calmarte… debe estar aquí dentro, pregunte en la puerta y dicen que lo vieron entrar — comento Neal.
Entonces, y como si fuera una señal del cielo, uno de los conserjes paso por todo el patio gritando por ayuda, diciendo que unos alumnos estaban peleándose en los cubos de la basura y que uno de ellos tenia una navaja…
— Neal, espera afuera… trae a los refuerzos — ordeno Peter y salió corriendo, volando mas bien, atravez de toda la escuela y llego a los cubos.
— Me las vas a pagar —escucho decir al maleante, que estaba subido arriba de su hijo, ambos sujetando el cuchillo, el para clavarlo y Kenny para defenderse, Peter salto sobre el muchacho y lo derribo.
— Déjalo en paz. — grito Peter y entonces la emprendió a puñetazos con el rostro del muchacho, no podía dejar de pensar que tres segundos mas tarde y su hijo habría estado completamente muerto… así que no podía dejar de pegarle al otro chico.
— Papá… ya… papá para. — le rogaba Kenny con dificultad pues su labio no dejaba de sangrar por tanto puñetazo que le habían dado. Peter se giro a verlo y asintió, su chico siempre lograba calmarlo.
Llegaron Neal y los policías y recogieron al tipo del suelo, el tipo que ahora había sido identificado como Malcom, el jefe de Leah y el verdadero culpable de las falsificaciones de los relojes de oro… Peter solo podía pensar en que era increíble, ese muchacho había hecho unas muy buenas falsificaciones y solo era un niño… bueno, no se podía sorprender, pues Neal a su edad también ya era igualito… solo era feo pensar en que la juventud de hoy, desperdiciara su talento en crímenes como esos.
Una ambulancia también había llegado, y por suerte para Peter, Kenny estaba bien, solo había tenido unos golpes pero nada grave, la herida de su labio se iba a cicatrizar sola y no necesitaría puntadas… así que Peter apenas pudo reunirse con su hijo, lo abrazo muy fuerte, un abrazo del que nunca quería dejar ir a su pequeño.
— Papá no me dejas respirar — se quejo el niño y Peter tuvo que soltarlo para revisar con sus propios ojos, que el estaba bien.
— Pensé que te perdía hijo… no sabes cuanto me preocupe por ti. — aseguro Peter.
— SI, lo hubieras visto… casi matamos a una viejita en el centro… me alegro de que estés bien amiguito — murmuro Neal y abrazo brevemente al chico.
Todo estaba bien al fin…
Peter había llamado a Elizabeth ya para contarle lo sucedido y apenas llegaron a su casa, la mujer se soltó llorando para abrazar a su hijo también
— Mamá tranquila… estoy bien. — le rogo Kenny, jamás pero jamás le gustaba ver a su madre llorando de esa manera.
— Déjame verte, déjame verte cariño. — Y pese a toda la vergüenza de Kenny por ser tratado como un bebito, se dejo que su madre lo viera de pies a cabe4za para asegurarse de que estaba bien… tenia que calmarla a toda costa.
— Cariño, sube a descansar un poco a tu cuarto… subo en un rato. — le dijo Peter y el niño antes de sentirse mas pequeño de o que era, salió corriendo escaleras arriba y se dejo caer en su cama para descansar.
— Tenemos que hablar. — dijo Peter a Elizabeth y se puso contarle todo lo que había pasado ese día, y sobre todo lo que había averiguado en el interrogatorio de Leah… el hecho de que el tiroteo del día anterior hubiera sido por Kenny, porque el chico les había dado a los malos su localización exacta.
— ¿Entiendes porque estoy enojado cielo? — pregunto Peter a medio suspiro.
— Si, pero Peter… casi lo perdemos hoy… no digo que lo que hizo estuvo bien… Yo misma quiero subir a regañarlo pero… ¿Podrías no ser tan duro con el? — suplico Elizabeth, Peter asintió y la beso, para luego subir al cuarto de su hijo.
Kenny estaba escuchando música con los auriculares a todo volumen, cuando vio a su padre recargado en el marco de la puerta, mirándolo fijamente y lo peor es que llevaba el maldito cepillo en las manos.
— Hola papi. — murmuro y se sentó lo mas rápido que pudo en la cama.
— Hola hijo…. Tenemos que… hablar unas cositas, tu y yo. — dijo Peter y se sentó también en la cama, Kenny dio un bote para alejarse.
— ¿hablar? ¿Pero y ese cepillo? ¿Entonces para…?
— Hijo, creo que tu lo sabes muy bien — murmuro Peter, Kenny e encogió de hombros pues había sido estúpido pensar en que su padre jamás averiguaría lo de su
— ¿Neal te lo dijo? — murmuro el chico, pues el único que sabia que iba a ir tras Leah era Neal.
— ¿Qué Neal que? ¿Lo sabia? Maldición… lo voy a matar. — Murmuro Peter, ahora no solo estaba enojado con un chico, también lo estaba con el otro, con el que se suponía ya era adulto para ser responsable, pero lo iba a escuchar cuando lo tuviera enfrente.
— Papá te lo juro, yo no quería que nos dispararan…. Se suponía que Leah llegaría mas tarde para verme a solas. — Kenny pensaba que el hablar con la verdad podía ser su única escapatoria, pero pronto se dio cuenta de que lo había empeorado todo, había metido las cuatro.
— Peor me la pones hijo… te ibas a arriesgar a estar solo con una delincuente, ¿Qué habría pasado si yo no hubiera estado? ¿Eh? ¡TE HABRIAN MATADO A BALAZOS! — grito Peter, pero la imagen de su pequeño muerto en el piso de ese bar no eran de mucha ayuda tampoco. — Esta bien, no lo voy a discutir mas… ven aquí.
Así que Peter ya no quería seguir hablando del tema, porque hacerlo haría que se molestara mas y eso no serian buenas noticias para el cuelo de su hijo, era mejor ir a la acción y luego a la explicación… así que tomo el cuello de su hijo y de un tirón y lo jalo hasta tenerlo sobre su regazo.
— Papi, esto no es justo. — aseguro el chico, el se había llevado una paliza ese día y ahora estaba por llevarse una zurra, ¿Qué no su cuerpo ya había sido golpeado lo suficiente por un dia?
— Hijo esto no es por lo de hoy, tu no tuviste culpa en ello… esto va a ser porque sabias que Leah era peligrosa y decidiste hacerte el listo con eso y llamarla.
Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass
Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass
— Eso no se hace chico… no quiero que vuelvas a hacer algo tan estúpido en tu vida
Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass
Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass
— Jamás de los jamases, quiero que te atrevas a ir con un criminal sin apoyo.
Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass
Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass Plass
Peter no le estaba dando muy fuerte con el cepillo, pues no era un bestia, sabia que el chico se había llevado una buena golpiza ese día y que seguramente ya estaba agotado físicamente, así que simplemente le estaba dando azotes moderados… después de todo con su hijo, la cuestión siempre era de numero y no de fuerza en los azotes… Y eso lo había descubierto desde que Kenny tenia 5 años, un azote bien duro jamás lo desalentaba de seguir con sus pataletas, pero en cambio 5 flojitos lo hacia hasta llorar.
Así que la zurra no estaba siendo muy dura, pero Kenny como en todas las ocasiones en que se encontraba en esa posición, ya estaba llorando a moco tendido y haciendo mas de 5000 promesas diferentes que Peter por experiencia, ya sabía que no iba a cumplir jamás.
— Hijo, es la ultima vez que te pones en peligro… por que la próxima vez que lo hagas, te prometo que te voy a dar un poco de mi medicina cada día del resto de tu adolescencia… ¿he sido claro? — Peter también llegaba a la hora de las promesas que jamás cumpliría, el jamás se atrevería a ver llorar a su hijo todos los días, si a veces tenia que zurrarle, pero Kenny era un buen chico y entendía bien la disciplina… aun que las amenazas funcionaban para mantener un buen comportamiento a largo plazo.
— Si papito, te lo juro… nunca, nunca mas. — fue todo lo que el chico pudo murmurar entre lagrimas, Peter rodo los ojos porque era claro que el chico disfrutaba también de hacerse el mártir, si le había pegado pero no fue para tanto llanto… además ni siquiera le había bajado los pantalones para ello.
—Shsh, mi bebe… ven aquí, ven aquí. — Y como Peter tampoco era un despiadado, sentó al chico sobre sus rodillas y lo mantuvo abrazo a su pecho un buen rato, el solo pensar que en esos últimos días lo pudo haber perdido era algo muy feo…. Y ahora mismo tenia deseos de quedarse así para siempre, los dos juntitos, donde nada pudiera dañar a su bebe.
— ¿Papá? – pregunto en apenas un susurro.
— ¡Si cariño? — pregunto Peter esperanzado a que finalmente escucharía la gran disculpa y el aprendí mi lección que tanto deseaba escuchar.
— ¿Supongo que esto quiere decir que mi castigo sigue en pie? — pregunto el niño en pánico y Peter no pudo evitar soltar una carcajada, ese chico era toda inocencia, ya se había olvidado de la enorme preocupación que les hizo pasar en esos días, pero si recordaba lo de su castigo, uno que ahora seguramente se haría mucho mas largo… pero, después de todo era Kenny, y con todo y todo Peter siempre lo amaría, protegería y mantendria lejos de los criminales… excepto de Neal.
* Bueno chicos, como diría un querido amigo... eso... eso es todo por ahora. Quiero decir que me encanto esta historia y planeo escribir algo mas de ello después Kenneth es como mis otros personas Jeff, John, Robert, Cassie (Supernatural) y Brandon (Te secret Circle) Son personas originales y me gusta mucho la quimica que pude construir aqui, asi que no se desanimen, volveremos =)
Respecto a los comentarios, muchas gracias a todos por los Reviews y los MP... Cassandra aqui esta terminado como prometi XD y Luna mi querida amiga, la historia es muy rápida porque es un nuevo formato para mi, quería escribir algo muy parecido a White Collar (la serie) donde todo es rápido pero las historias están llenas de adrenalina y creo que lo logre =)
Espero que les guste mucho a todos
Por favor Review!
