Mía…

Capitulo 3.

¿Quién eres tú?

Natsuki dirige sus pasos al interior del parque, hasta llegar a la fuente que hay en el centro. Se sienta al borde de una banca que está cerca. Contempla el agua de la fuente, es ajena al ir y venir de las personas, el correr de los niños, el pasear de las parejas. Ella no ve a nadie, está sumida en sus pensamientos. Tiene sus manos en las bolsitas de su chamarra, con su mano derecha acaricia la cajita, piensa que la tendrá que regresar. Eleva su vista a los arboles que se mecen con el viento, ella siente la brisa en su rostro, cierra sus ojos y silenciosas lagrimas comienzan a brotar de sus lindos ojos. Tiene un dolor en su corazón, se siente mal, muy mal. La temperatura a comenzado a descender, la tarde está muriendo, ella no consigue calentar sus manos aun teniéndolas dentro de su abrigo.

Shizuru se encuentra a unos cuantos metros, la ve, se ve que su chica especial esta triste, que esta sufriendo. Ella es un testigo silencioso de su diatriba. Quiere acercarse pero no sabe cómo. Natsuki de pronto comienza a reírse para después comenzar a llorar de nueva cuenta y comienza a insultarse. Sus palabras llegan a los oídos de Shizuru.

-¿Qué… pretendías? ¿Qué te aceptara? ¿Serás idiota? Eres una idiota Natsuki…

-…

-… Una completa idiota, imbécil… Entiende que nadie te querrá jamás… ya te lo dijo tu padre… nadie quiere a un monstro… nadie… Eres una idiota, ay maldita sea… -Natsuki alzo su mano en forma de puño.

-¿Te encuentras bien?

De pronto alguien ha preguntado, logrando que Natsuki brinque del susto. Pensó que estaba sola. Por el sobresalto su cuerpo cayó al piso. Shizuru se lleva sus manos a la cara, pero segundos después se acerca a la ojiverde y le tiende una mano. Shizuru fue testigo de la diatriba de Natsuki, pensó en alejarse cuando comprendió que era algo muy íntimo lo que estaba haciendo pero al ver que la ojiverde pretendía "golpearse" decidió intervenir.

Y ahora están aquí ambas, una sentada en el piso por la caída y la otra viéndola apenada por ocasionar su pequeño accidente, Shizuru tiene su brazo derecho extendido y su mano tendida a Natsuki, quien la ve, ambos pares de ojos se observan. Rojo y verde se ven y parece que todo se detiene a su alrededor, los pajarillos vuelan en cámara lenta, las personas camina lentamente.

-Perdón… ¿te sientes bien? -De pronto las lámparas del parque se encienden. Natsuki reacciona y toma la mano que le han ofrecido. Con la ayuda de la desconocida se pone de pie.

-Yo… sí, estoy bien. Disculpe, me asusto.

-Soy fea pero no es para tanto… -Shizuru se ha dado cuenta que lo dijo, no solo lo pensó y su rostro se torno rojo de la vergüenza. Mentalmente se reprende, por fin le habla a su persona especial y sale con ese comentario. La ojirubi pensaba que vergüenza, tierra trágame, ¿Qué pensara de mi? La ojirubi desvió su mirada al piso. Por su parte Natsuki sonríe tímidamente, al ser testigo del color en el rostro de su interlocutora.

-No diga mentiras, usted es muy bonita.

Shizuru abre sus ojos un poco más por el comentario de la chica, lentamente levanta su mirada y ve el rostro de la ojiverde, su rostro sigue teñido de rosa, tiene rubor por el comentario de Natsuki. Sus manos siguen en contacto, lentamente ambas alejan sus manos hasta tenerlas en sus respectivos espacios personales. Shizuru hace una reverencia.

-Le pido perdón… no era mi intención que se lastimara.

-No, no hay necesidad de que me pida perdón, no pasa nada, estoy bien.

…..

….

-Suéltenme, ¿Quiénes son ustedes?

-Si no dejas de forcejear seremos tu peor pesadilla…

-¡QUE ME SUELTEN CON UN CARAJO!

-Deja de gritar…

-Malditos idiotas, no saben con quién se meten… no saben para quien trabajo…

-Nos vale… no sabes tú con quienes te estás metiendo. No debes seguir muchachas indefensas para tus perversidades

-¿Qué? No, no es lo que piensan…

…..

….

-Creo que la princesa se dio cuenta que la seguimos, esta ruta que están tomando no es ninguna conocida o que ella utilice.

-¿Estás segura Sara?

-Si capitán… La princesa no toma esta ruta por nada del mundo, es un poco… peligrosa

-Es una trampa, típico, ya se dio cuenta. Lleguen cuanto antes, hay que llevarla a casa Blan, su majestad la estará esperando.

-Si / Si capitán. –Sara y su otro compañero contestan al mismo tiempo y cortan comunicación.

Sara saca otro celular, marca una tecla y lo pone en altavoz. Al segundo timbre contestas.

-¿Qué sucede Sara?

-Sucede que está entrando a un barrio peligroso, mis compañeros van hacia allá, creo que se dio cuenta que la seguimos. ¿Dónde están ustedes?

-Pues… veras jejejeje, estamos en el hospital

-¿Qué? ¿Qué paso?

-Cuando nos hablaste, salimos prácticamente corriendo y Mikoto choco contra alguien... contra un ciclista

-¿Se encuentra bien?

-Sí, solo que tiene varios raspones y el ciclista se abrió la cabeza… No quisimos dejarlo tirado y herido, lo trajimos al hospital.

-Bueno, es una buena causa.

-Sí y volviendo al tema de Nat, ella no entraría jamás a ese lugar.

-¿Crees que…?

-¿Tu compañero ya se comunico con ustedes?

-No… eso es… Mai… ella sigue en el parque, algo debió desviar al inútil de Smith.

-Puede decirse que está a salvo… por ahora… Sara.

-Dime.

-¿Por qué el interés repentino de volver por Natsuki?

-Lo que sé es que los padres de su majestad quieren saber quién lo sucederá en el trono. Ahora solo hay tres candidatos, la princesa Nina, el príncipe Reito y la princesa Natsuki. Sabemos a quién quiere el Rey Viktor. Y no es difícil suponer que quiera volver a casar a la princesa Nat.

-Tiene sentido, la princesa Nina es mas de estudios que de gobernar y eso solo dejaría a dos contrincantes…

-Y con Natsuki casada solo sería un candidato posible.

-No me digas que… no…

-Siii…trata de casarla con el duque de Artai…

-Pero él es gay… o eso dicen…

…..

….

-Permítame invitarle un helado, por mi culpa termino en el piso.

-Gracias…

-Ah, disculpe. Soy Shizuru Fujino, mucho gusto. –La ojirubi sonrió de forma encantadora, Natsuki correspondió con una sonrisa también. Shizuru extendió su mano que fue tomada por Natsuki.

-Mucho gusto Shizuru, soy Natsuki, encantada de conocerla. -Natsuki se inclino un poco y girando un poco la mano que la saludaba deposito un beso sobre ella, se incorporo un poco para ver a Shizuru quien de nueva cuenta tenia teñidas sus mejillas de rubor. De pronto un balón dio de lleno sobre el rostro de Natsuki. Unos niños llegaron corriendo, disculpándose por el golpe.

-Creo que es un poco peligroso estar en el parque. Ya me caí de la banca y me dieron un balonazo. No quiero averiguar lo que sigue después.

-…

-Está haciendo frio para un helado, ¿le apetece un café?

…..

….

-Encontraron a tu hermana.

-Es una buena noticia…

En un campo del palacio real se encontraba Reito con un acompañante, un joven de menor estatura y pelo blanco. Estaban jugando golf. Reito lanzo y su tiro fue directo a caer en una trampa de arena.

-Todo marcha según el plan.

-Eso parece. No entiendo algo Reito ¿no sería más fácil hacer de cuenta que la princesa Natsuki renuncio cuando abandono el palacio? ¿Dejando solo a tu hermana Nina y a ti como candidatos?

-No es posible Nagi… la constitución de Carleya establece que todos los sucesores en la línea al trono deben de estar en igualdad de condiciones. Solo hay tres cosas que pueden impedir que alguien asuma el trono: la primera que renuncie por voluntad propia, como mi hermana Natasha. La segunda que se case con algún divorciado o divorciada, como mi hermana Nastia, prefirió a John antes que al trono. Y la tercera que su matrimonio sea con algún gobernante de algún territorio. Es lo que pretende hacer mi padre con Natsuki y el Duque Kazuya.

-Sabes mucho Reito.

-Tengo que saber las leyes de mi país. Además mis abuelos la estiman mucho… si solo decidimos ignorar a Natsuki no aceptaran ningún nombramiento. Los buitres están al acecho de que demos un paso en falso y con eso estallaría una guerra al desconocer al futuro rey y todos nuestros enemigos llegarían para destrozar y repartirse el botín… Y es algo que no podemos permitir…

Reito saco la pequeña pelota de la trampa de arena y sonrió, pensando que su hermana pronto estaría casada y el tendría el camino libre para asumir el trono.

-Kazuya es gay ¿no?

-Ni idea de mi futuro cuñado… si lo es o no, no me importa… lo único que me interesa es el que se case con Natsuki y se la lleve a su distrito, lejos de nosotros.

…..

….

-Smith ¿Qué ocurrió? ¿Quién te hizo esto?

-… -El susodicho no responde, parece dormido.

-Solo esta desmayado… -Sara le ha tomado el pulso.

-Esa chica es un demonio ¿Cómo se atreve a hacerle esto a Smith? –Dice su compañero.

-Más respeto. La princesa es incapaz de golpear hasta el desmayo a alguien. –Sara responde.

-¿y cómo justificas esto?

- Les dije que este lugar es peligroso…

-Dejen de discutir, hay que llevarlo a un hospital para que lo revisen. Y avisar a su majestad del giro de los acontecimientos.

-Si Capitán.

…..

….

-¿Dónde está la señorita? -Tadaho y Raí llegaban al vehículo y solo encontraron al chofer.

-Ella me dijo que iría con ustedes

-No puede ser… hay que separarnos para buscarla, tu quédate aquí por si vuelve. –Raí le dijo al chofer quien asintió temeroso.

…..

….

Por su parte Natsuki y Shizuru se dirigían a una pequeña cafetería lejos del parque. Natsuki no quiso entrar ahí argumentando el costo de las bebidas, la verdad es que no quería entrar tan pronto a ese lugar donde le habían roto el corazón. Shizuru no cabía de felicidad, por fin sabia el nombre de su persona especial, Natsuki, le sabía a gloria ese nombre. Y no solo eso, ahora caminaba a su lado y le había dado un beso en su mano.

Natsuki a pesar de no portar ropa ostentosa y de estar alejada de sus raíces por más de tres años conservaba su presencia, su aire de realeza. Algunas personas las miraban caminar y solo podían suspirar, era un cuadro por demás hermoso, dos bellas mujeres en compañía mutua, ambas guapas, distinguidas. La mayoría sabían quién es Shizuru Fujino, algunos y algunas estaban envidiosos de Natsuki, aunque también algunos, pero en su mayoría algunas féminas estaban envidiosas de Shizuru por la bella joven desconocida que iba a su lado.

Al llegar, Natsuki abrió la puerta para que la ojirubi entrara primero, le acerco la silla. La cafetería tenía varias parejas y las mujeres al notar el trato de Natsuki miraron a sus parejas con molestia. ¿Por qué no eran así con ellas? Ordenaron. Estaban en silencio, ninguna decía nada.

-Tu / Disculpa. –Ambas rieron, habían hablado al mismo tiempo.

-Shizuru… te he visto en algún lado…

-Si en el aeropuerto… -Shizuru respondió con demasiada prisa. Natsuki no le tomo mucha importancia y no lo tomo a mal. Desconocía el sentir de Shizuru, quien mentalmente se reprendía por ser tan obvia.

-Oh…

-Si… fue hace un mes que llegue a Japón y me ayudaste a… con mi maleta…

-Cierto… perdón… veo muchas personas pero te recuerdo, solo me tomo un poco más de tiempo.

-No te preocupes.

-Regresabas de tus vacaciones…

-No, regrese de un internado. Mis padres me enviaron a Alemania para perfeccionar mi alemán, regrese el día que te conocí… Perdón, que te vi en el aeropuerto.

-¿Un internado? ¿Cuánto estuviste allá?

-Cinco largos años…

Y poco a poco fueron platicando mas amenamente, parecían viejas amigas que se estaban poniendo al corriente sobre sus vidas o un par de tortolitas conociéndose más, varios en el local las miraban como lo segundo, por las miradas que se regalaban. Estuvieron alrededor de una hora, conversando, la ojirubi relatando sus aventuras en Alemania. Natsuki escuchándola atentamente. El teléfono de Shizuru sonó, era un mensaje de su prima.

Alissa: ¿Dónde estás?

Shizuru: En una cafetería.

Alissa: Dime donde para ir por ti. Raí esta como loco, no te localizan,

Shizuru: En una cafetería en…

-Disculpa Natsuki ¿Dónde estamos?

-Ah estamos en el barrio del centro.

-Gracias -Shizuru estaba por contestar cuando su celular se apago, la batería estaba muy baja.

-¿Ya te tienes que ir?

-Si… pero mi celular se pago, no puedo pedirles que vengan por mi…

-Te acompaño si gustas, claro, si quieres.

-Te lo agradezco Natsuki pero es algo retirado, pediré un taxi. Aunque no se cómo, mis números de emergencia están en el celular.

-No puedo ayudarte, no tengo un celular que puedas usar.

-En serio… ¿Por qué? Eres la primer persona que conozco que no tiene un teléfono celular.

-Son peligrosos, me pueden localizar. –Natsuki le guiño un ojo a Shizuru quien sonrió por el misterio comentario de la ojiverde. Lo vio como una broma mientras que para Natsuki era algo muy delicado.

…..

….

-¿Dónde está la señorita? ¿Le contesto? - Raí interrogaba a Alissa.

-Sí, me dice que está en una cafetería, pero no se la ubicación, parece que el celular se apago, intento llamarla y me dice que no está disponible.

-En una cafetería, hay cientos en la ciudad.

-Vayan búsquenla cerca de su ultima ubicación, yo me encargo de mis tios y abuelos mientras llega.

-Gracias señorita Alissa.

-De nada… ya vayan…

…..

….

-Y aquí estamos ¿segura que no quieres que te acompañe? De verdad Shizuru, es lo menos que puedo hacer. Me sentiré más tranquila si te acompaño.

-Bueno… yo…

Ambas estaban en la base de una flotilla de taxis.

-Está bien, acepto que me acompañes si no tienes nada que hacer, no quiero que tengas problemas por mi culpa.

-No te preocupes.

…..

….

-Que irónico, mi padre es dueño de una empresa de telecomunicaciones y mi celular se queda sin batería.

-Así es esto Shizuru. ¿Vives aquí?

-No, es la casa de mis tios, pero tenemos una cena…

Nat estaba asustada, reconoció la casa de Alissa, sin darse cuenta llegaron ahí, la plática con Shizuru era demasiado interesante que ni cuenta se dio por donde caminaban. Entre la entrada y la banqueta había más de cinco metros de largo, al lado de la banqueta unos arbustos algo grandes servían de cerca. Natsuki miraba la entrada con temor y tristeza, mientras Shizuru hablaba sobre sus abuelos y tios. De repente la puerta se abrió y Natsuki inmediatamente se tiro al piso, no quería que la vieran, acción que no paso desapercibida para Shizuru quien giro su rostro para ver a Natsuki tendida sobre la banqueta. Giro su rostro para ver a su prima quien fue quien abrió la puerta.

-¿Dónde estabas?

-Yo… -Shizuru giro su rostro para ver a Natsuki quien con la mano le hizo la seña de que caminara. Shizuru se agacho para estar a su altura.

-Gracias por acompañarme nos vemos Natsuki. –Y se incorporo.

-¿Estás bien? –Alissa salió para encontrar a su prima.

-Sí, solo me agache a abrochar mi cordón. –Shizuru camino, no quería que viera a Natsuki.

-Todos están preguntando por ti ¿y tu perdida?

-Perdón

Llegaron a la puerta de entrada, Shizuru pasó y Alissa observo que su zapatilla no tenía cordón alguno, giro para posar su mirada en los arbustos, tenía el impulso de ir y ver que había allí.

-Vamos Alissa.

Y la puerta se cerró, Natsuki se giro para quedar boca arriba, respiro. Esa era la casa de Alissa y le basto para saber que Shizuru es su prima. Vaya que el mundo es pequeño, se quedo ahí algunos minutos recuperándose de la impresión, tenía sus ojos cerrados.

-Aquí estas pequeña bribona. –Natsuki abrió sus ojos para ver a Yamada, uno de sus jefes.

-¿Qué haces aquí?

-Soy mecánico, estos ricos ocupan de mis servicios de vez en cuando.

-Ah.

-¿Tu qué haces ahí?

-Descanso jejejeje

…..

….

-¿Siempre llega tan tarde?

-No, regularmente llega temprano, no es usual su retraso, majestad.

En un pequeño apartamento se encontraban Mikoto y Mai sentadas en un sofá junto con Sara. Frente a ellas estaba el padre de Natsuki y su secretario, más atrás en sillas individuales el capitán y los dos compañeros de Sara, el de camisa amarilla ya recuperado solo con algunos puntos en su ceja y labio.

De pronto se escucho que alguien ingreso una llave en la cerradura y abrió la puerta, todos giraron sus rostros y vieron entrar a Natsuki a su hogar quien al ver la improvisada reunión quiso salir corriendo pero un tipo no se lo permitió.

-Vaya hija, tres años sin vernos y lo primero que quieres hacer es salir corriendo. No recuerdo haberte educado así…

-Padre ¿Qué hace aquí?

-Vengo a tu boda, cariño.