Fantasy Love Moon and Earth
Nota aclaratoria: Los personajes de Sailor Moon no me pertenecen son de Naoko Takeuchi se usan sin fines de lucro
Summary : La princesa de la Luna: Serenity tiene que casarse para asumir al trono y con ello poder imponer paz en el universo, sin embargo su prometido, su amado príncipe Endymión ha muerto al tratar de protegerla de un ataque enemigo. Diamante el príncipe de Némesis ha pedido su mano, pero ella ha decidido aceptar el reto del amor, una prueba que se pone a todos los caballeros (nobles y plebeyos) que aspiren a casarse con la princesa de la Luna, entre ellos destaca un joven enmascarado que hará lo imposible por ganarse el corazón de la princesa, ¿podrá ella olvidar al gran amor de su vida y entregarse al enmascarado por amor a su pueblo? ¿El amor es capaz de vencer todas las barreras que impiden su realización? Una nueva historia llena de fantasía y misterio, donde el drama y el romanticismo juegan un papel importante.
Capítulo 3. Un héroe aparece.
Estaba paseando en la noche por los jardines del palacio en el Milenio de Plata cuando una voz me sacó de mis pensamientos, era el príncipe Diamante – Veo que pasas mucho tiempo mirando a la tierra, aprovéchalo porque no podrás hacerlo cuando seas mi esposa – su voz me provocaba un miedo indescriptible
Armándome de valor y tratando de no mostrar mi miedo le respondí – Aún no lo soy y no he dado mi respuesta – mi voz era firme, pero al ver sus ojos nuevamente el miedo se apoderó de mí
- Eso está por verse, princesa, porque si no eres mi esposa por las buenas lo serás por las malas aun tenga que hacerte mía para obligarte – me dijo haciéndome estremecer por el miedo
- No te atreverás – le dije en forma sorprendida
- Por supuesto que sí – me respondió mientras me acorralaba con sus dos brazos entre un árbol y su cuerpo, al ver sus ojos pude ver el deseo malsano que tenía contra mí
- Suéltame, cómo te atreves – le grite furiosa tratando de romper su agarre
- No mi princesita, cómo te dije serás mía y porque no aprovechar ahora que tengo la oportunidad, no hay guardias cerca y puedo hacer contigo lo que se me antoje – dicho esto acercó su cara con la intención de darme un beso y me volteé, nunca permitiría que él me besara pero su rostro se fue a mi cuello y empezó a lamerlo, sentí tanto asco que traté de empujarlo con todas mis fuerzas, pero él era más fuerte, entonces levanté mis rodillas para pegarle en sus partes nobles, haciendo que me soltara, cómo pude empecé a escapar de ahí, sin embargo tropecé y pronto sentí un cuerpo sobre mí
- No mi querida princesa, no escaparás, esta noche serás mía y no tendrás más remedio que casarte conmigo – me decía mientras empezaba a levantar mi vestido, estaba aterrada, empecé a gritar, pero los jardines estaban un poco retirado de palacio, ya me sentía perdida cuando vi que "algo" venía del cielo y fue a parar a las manos de Diamante, el cual me soltó, por lo que aproveche para salir debajo de su cuerpo, el objeto que vi surcando el cielo era una rosa roja que se había incrustado en su mano en eso escuché una voz tan varonil
- El corazón de una princesa y su reino se consigue con amor, no a base de la fuerza –
Miré hacia dónde venía la voz un hombre vestido con un tuxedo negro apareció y se situó entre Diamante y yo, la cara de Diamante era de ofuscación, furia, rabia, se abalanzó sobre el recién llegado con intención de atacarlo, sin embargo "mi salvador" se defendió y le respondió el golpe, y vi caer el cuerpo de Diamante al piso, me alegré inmensamente, pero Diamante quiso la revancha atacando nuevamente y volvió a caer, estaba hecho un desastre mientras mi salvador estaba impecable, aunque sólo lo veía de espaldas, las cuales en ese momento me parecieron como una especie de muralla que me protegía del asqueroso príncipe, siguieron los intentos pero el resultado siempre era el mismo, Diamante en el suelo y mi protector de pie sin ningún rasguño, al ver Diamante que no conseguiría nada se fue no sin antes decirme
- Por hoy te salvaste princesa, pero recuerda serás mía –
- Jamás Diamante, jamás seré tuya –le dije furiosa
- Si no nos hubieran interrumpido en este momento lo serías – dijo mirando a mi protector con odio infinito, sin saberlo estaba cubriéndome detrás de él, a pesar de todo le seguía teniendo miedo a Diamante
- La princesa ya dijo lo que desea príncipe Diamante y créame que me encargaré de que se cumpla su deseo – escuché decir a mi salvador, como si hiciera un juramento hecho con devoción, cariño y protección hacia mi persona, seguidamente pude ver como Diamante se alejaba y cuando no lo veía no pude más caí en el suelo llorando desesperadamente, de pronto sentí que unos brazos me acunaban, al levantar la vista estaba ahí, no podía distinguir quién era, la máscara ocultaba algunos rasgos de su cara, con trabajo podía ver el color de sus ojos, sin embargo eran azules
- No llore princesa, está a salvo – me decía – el príncipe no le volverá hacer daño se lo puedo asegurar
- Gracias por salvarme, pero estoy segura que el consejo me obligará a casarme con él – le dije llorando, sólo faltaban tres semanas para mi contestación
- Debería buscar en los decretos olvidados, en especial el decreto 30-6-3-8 – al decirme eso me quedé sorprendida, de pronto se paró y me ayudo a hacer lo mismo – debo marcharme, no se preocupe, nadie le hará nada, ahora está a salvo – dicho esto se marchó tan rápidamente sin que pudiera preguntarle quién era, rápidamente me dirigí a mi habitación para después caer en un profundo sueño donde escuché a mi amado Endymión "siempre te protegeré mi amada Serenity" después de que escuché esa voz sentí un remanso de paz que inundaba mi interior
Estaba amaneciendo cuando me levanté, me sentía muy feliz, era extraño, pues tenía tiempo que no sentía esa emoción, desde que mi amado Endymión se fue, tal vez el recordar sus palabras en sueño era una premonición, una vez vestida me dirigí al salón donde se encontraban mis guardianas, por supuesto estaba vacío, miré mi reloj era demasiado temprano, en ese momento se abrieron las puertas y me asusté, después de lo que pasó la noche anterior debía ser más precavida, di un suspiro era Amy y Zoecyte, al verme se asombraron, no era de madrugar
- Serenity, ¿pasa algo? – me preguntó Amy acercándose a mí
- Amy, ¿hemos leído los decretos olvidados? – le pregunté recordando lo que me dijo el enmascarado
- No Serenity, esos decretos sólo pueden ser leídos por los príncipes por nadie más, ¿Por qué lo preguntas? – me miró algo extrañada
- Es que ayer Diamante quiso propasarse conmigo – le dije toda roja, al ver su cara de rabia y angustia pero no sólo era ella, sino también el general me apuré a decir – no pasó nada, un enmascarado me salvó, me hablo del decreto 30-6-3-8 ¿sabes qué dice? –
- No Serenity, pero después del desayuno podemos ir e investigar – me dijo, en ese momento llegaron las demás y por supuesto le conté todo lo que pasó
-Princesa – me dijo Jedite – le pido un disculpa, no debimos haberla dejado sola, si algo le llegara a pasar no podríamos perdonárnoslo, se lo debemos a Endymión
- Gracias Jedite, pero realmente fue una falta mía, no debí ir sin escolta a los jardines, la próxima vez les avisaré – dije para no preocuparlos
- Hazlo princesa, aunque sea tarde, o avísale a las chicas, ellas nos pueden decir, pero es importante protegerte – me expresó, sólo le dedique una sonrisa, me di cuenta de que ellos a pesar de no estar su príncipe se seguirían preocupando por mí
Momentos después mis guardianas y yo nos encontrábamos en el salón de los decretos, era inmenso, pero teníamos que buscar "ese decreto en particular", pasamos casi dos días buscándolo, hasta que al fin lo encontramos el decreto 30-6-3-8, al leerlo nos quedamos sorprendidas
Decreto 30-6-3-8 El casamiento de la princesa
La princesa cuando no encuentren pretendientes o cuando el pretendiente que la pida en matrimonio no sea del agrado de ella, podrá solicitar que aquellos que deseen su mano incluido en que la solicitó en matrimonio se sujete a las tres pruebas
- La prueba de la verdad
- La prueba del valor
- La prueba del verdadero amor
Sólo aquel que pase las tres pruebas será digno de casarse con la princesa, en caso de que ningún pretendiente logre pasar las tres pruebas, la princesa tendrá un año más para buscar esposo, teniendo en cuenta de que puede volver a solicitar las tres pruebas por tres años consecutivos si después de estos tres años no hay pretendiente que logre pasarlas, la princesa podrá gobernar sin la necesidad de casarse
En caso de que dos participantes queden empatados podrán someterse a una prueba más para las cual se le pedirá apoyo a una de las sacerdotisas del planeta Saturno
Las pruebas se encuentran en el libro secreto de las pruebas, que se encuentran en las bibliotecas de los planetas Mercurio, Marte y Venus respectivamente, para ello es importante que sólo la princesa y aquellas personas que considere de su entera confianza son las que pondrán las pruebas, ningún miembro del consejo podrá participar en la elección de las pruebas, sólo estarán para que las pruebas se realicen de la manera más correcta posible
Fin del Decreto 30-6-3-8
- Chicas esto es lo que estaba buscando, con este decreto puedo evitar mi matrimonio con Diamante – dije entusiasmada, realmente estaba feliz de poder negar al compromiso con Diamante
- Sin embargo amiga, has pensado que pasaría si Diamante logra pasar las pruebas – me dijo Rei, al escucharla me sentí que caí de golpe de mi nube, no me había puesto a pensar en que Diamante podría pasar las pruebas
- Pero Rei, tal vez Diamante no logre pasar las pruebas, es decir, conociéndolo no creo que pase la prueba de la verdad – expresó Amy, al escucharla un brillo de esperanza apareció nuevamente en mi.
- En eso tienes razón Amy, Diamante nunca se ha caracterizado por ser sincero – expresó Mina y realmente tenía razón, ese hombre siempre hacía las cosas atacando por atrás
- Por supuesto, tampoco creo que pase la prueba del valor – comentó Lita – Así que Serena no debes temer, Diamante no pasará las pruebas – al escucharlas nuevamente mi corazón volvió a latir
- Entonces chicas, creo que ha llegado el momento de decirle al consejo mi decisión – dicho esto me dirigí al salón del trono para informarle a mi madre para que ambas le informáramos al Consejo de la respuesta que le darían al príncipe Diamante
Realmente el ambiente se sentía hosco, tal parecía que los miembros del consejo presentían cual sería mi respuesta
- Muy bien princesa, supongo que ya tiene su respuesta – me dijo el concejal Kepanboi
- Así Consejal Kepanboi, mi respuesta es que no acepto casarme con el príncipe Diamante – le dije firmemente, no podía mostrar miedo
- Pero princesa, tiene que casarse antes de su cumpleaños – se dirigió a mi otro de los concejales
- Lo sé, Conseja Nodoi, pero quiero apegarme al decreto 30-6-3-8 - expuse, al hacerlo vi que varios miembros del consejo aprobaron mi decisión, sin embargo tanto el conceja Kepanboi como Nodoi, no les gustó mi respuesta, así como a otros tres miembros
- Esto es inaudito, no puede rechazar al príncipe Diamante – dijo exasperado Kepanboi mirando con odio
- Ya lo rechacé, quiero realizar el decreto, si voy a conseguir un esposo, éste tendrá que luchar por ese honor – le dije mirándolo fijamente, al sentir mi mirada desvío la suya, sabía que había ganado esa batalla, pero tendría que seguir así
- La princesa tiene razón, no se le puede imponer un esposo, y si alguien quiere hacerlo deberá luchar por el honor de ser nuestro rey – expresó el concejal Truntad, el cual me dio una mirada de confianza, la mayoría de los miembros lo apoyaron y tanto Kepanboi como Nodoi así como los otros tres miembros que parecían estar de su lado no tuvieron más remedio que aceptar
- Muy bien princesa, el consejo aprueba su propuesta, ahora sólo falta comunicárselo al príncipe, le deseo suerte – me dijo Truntad – pero no se preocupe cuenta con todo nuestro apoyo
- Gracias concejal Truntad – le dije mientras le daba una sonrisa de agradecimiento, sabía que Diamante no iba tomar bien el rechazo sobre todo porque seguramente lo sabría antes de que yo se lo dijera le pedí al concejal Truntad que citara al príncipe Diamante para darle mi respuesta y así lo hizo, al otro día a primera hora se encontraba ahí, todavía se le veían algunos pequeños moretones que mi salvador enmascarado le había hecho y no pude evitar sonreír
- Muy bien princesa, supongo que ya tiene una respuesta sobre mi proposición – dijo molesto, por lo que pude notar que ya sabía de antemano la respuesta
- Así es príncipe y realmente me halaga que usted haya pensado en mi, pero no puedo aceptarlo – le dije seriamente
- Pero princesa, usted debe casarse antes de su cumpleaños – me dijo tratando de no sonar furioso
- Lo sé, pero está un decreto donde dice que aquel que desee ser mi esposo debe luchar por ese honor y eso es lo que pienso hacer – le dije firmemente, él tenía que darse cuenta que haría cualquier cosa por no pertenecerle
- Entonces participaré, supongo que puedo hacerlo – expresó un tanto molesto
- está en su derecho príncipe, si desea participar no puedo oponerme – le dije serenamente, sabía que él intentaría cualquier cosa por ser mi esposo
- Entonces ten por seguro princesa, que lucharé por ganar el derecho de ser su esposo – me dijo mirándome lascivamente, sólo lo miré con una expresión fría mientras pensaba "eso está por verse"
continuará
Hola chicas, ayer quise actualizar, pero no pude, sin embargo hoy le entrego este nuevo capitulo, es algo corto, pero aparece Tuxedo Mask, si chicas Tuxedo Mask, despues sabran porque aparece él.
espero que les guste la actualización y me lo hagan saber con muchos reviews
Cherrie SA
18 - enero - 2010
