Disclaimer: Nada me pertenece a excepción de algún que otro personaje y la historia en si. Todo lo relacionado con el mundo de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling.

Capítulo II, Planificación.

3 días para la batalla…

Aquella noche, la cabeza de Alastor Moody estuvo únicamente ocupada por estrategias, hechizos, formaciones, equipos… etc. Tener que planificar un ataque a "Villa Voldemort" en una sola noche no era difícil, era imposible. Pero el experimentado auror no se dejaba vencer por las expectativas. Comenzó por organizar los equipos:

E. Minerva: Rubeus H, Michel C, Susan B, Neville L.

E. Remus: Elphias D, Oliver W, Cormac M, Luna L.

E. Sirius: Charlie W, Nymphadora T, Aurora S.

E. Molly: Deddalus D, Alicia S, Hestia J, Hanna A.

E. Arthur: Kingsley S, Lee J, Seamus F, Jimmy P.

E. Bill: Fred W, George W, Séptima V, Ginebra W.

E. Alastor: Sturgis P, Angelina J, Zacharias S, Lisa T, Draco M.

Una vez hechos los equipos, paso a organizar la acción.

No podía ser un ataque directo, ya que los mortifagos les superaban en número y fuerzas, tampoco podían infiltrarse en tan poco tiempo ni intentar crear un túnel para entrar por debajo. Solo les quedaba el señuelo. A Alastor nunca le había gustado esa táctica, ya que implicaba que uno o dos equipos estuvieran solos frente a una situación imprevisible, y que para la acción principal tuvieran la falta de estos mismos. Pero tampoco veía otra solución para poder entrar. Aun así, intentó buscar otra solución durante toda la noche, hasta que a las cinco de la mañana acabó con los planos y las copias para cada equipo.


Sirius Black recorrió el largo trecho que separaba la clase de defensa contra las artes oscuras de la biblioteca. Fue mas por intuición que por convicción el saber que Hermione estaría allí, desde que había empezado la guerra cada vez iba menos, pero aun así el instinto le decía que la encontraría rodeada de libros. Atravesó la puerta de la gran sala y buscó entre las altas estanterías hasta que encontró a la chica leyendo "Cúmulos de energía" en un rincón.

-¿No tienes sueño?

-No.

Sirius se quedó algo insatisfecho con la seca respuesta, y también con la actitud de la chica, que ni siquiera levantó la vista del libro para contestarle.

-La reunión de Moody es a primera hora ¿no?

La pregunta de la chica pilló desprevenido al mago, que no sabia que contestar, ya que no quería que participara en esa ocasión. Pero tampoco podía ocultárselo.

-Si, pero no hace falta que vayas.

Ella levantó la cabeza y miró al hombre de forma inexpresiva. Al ver que él no seguía, levantó una ceja a modo de interrogación.

-No vas a participar, no tienes porque ir.

-¿Qué?

Silencio. Sirius savia a lo que se refería, ella quería participar, pero nadie había barajado esa opción. No quería decirle que nadie la veía en condiciones de afrontar otro ataque a "Villa Voldemort".

-¿Por qué?

-Porque no.

-Vas a tener que trabajarte más esos argumentos.

-No estas en condiciones.

Una sombra cruzó los ojos de Hermione, se le oscureció el semblante, y en aquel momento el mago sintió que ya no miraba a la misma persona. Él, que había sobrevivido a la primera guerra, sabía como aquellas situaciones cambiaban a las personas, era normal, cada uno tenía su forma de adaptarse. Pero ella lo había pillado desprevenido, no había dejado ver ningún cambio notable en su actitud desde que la guerra estalló, y ahora una actitud tan radicalmente distinta en un lapso de tiempo tan corto le había noqueado.

La chica se levantó y se acercó a la estantería a dejar el libro, después pasó frente a la atenta mirada de Sirius y salió de la biblioteca en silencio. El animago la siguió para intentar hablar con ella, esos silencios le incomodaban de sobremanera, pero al atravesar la puerta ya no estaba.


A las ocho de la mañana todos estaban ya reunidos en el gran comedor. Durante la noche anterior se había anunciado la reunión y, exceptuando los heridos graves que aun estaban el la enfermería, todos habían acudido.

Alastor Moody se colocó frente a todos en la tarima al final de la sala, observó a los asistentes, parecía que no faltaba nadie. Con un gesto de varita, hizo que el mantel de la mesa de profesores se elevara y quedara flotando a modo de pantalla. Mientras comenzaba a escribir con su varita los equipos en la tela, Albus Dumbledore les explicó la situación en la que se encontraban y el motivo de la reunión. No hubo quejas por parte de nadie. Entonces otorgó la palabra al maestro estratega.

-Se que estáis cansados, que habéis pasado mucho, pero puede que esta sea la ultima oportunidad para acabar con el mal que nos acecha. Podéis elegir, esperar aquí a que Voldemort os mate, huir y esperar a que os de caza, o pegarle con todas vuestras fuerzas ahora que no se lo espera.

Alastor hizo una pausa en su discurso para que recapacitaran. Nadie giró la cabeza para mirar a su compañero con inseguridad, nadie miró a Albus con duda, como a veces hacían, nadie pareció echarse atrás. Así que el auror decidió continuar con el plan.

-Aquí he asignado los grupos, por favor, colocaros detrás de vuestro jefe de equipo correspondiente.

Todos lo hicieron, pero en ese momento apareció Hermione entre la gente y se acercó a Moody y le pidió:

-Asígname en un equipo.

-No.-contestó secamente- No estas en condiciones para ir.

-Sabes que no es verdad.

El hombre la analizó con su ojo mágico y constató que tenia razón. Estaba en plena forma. Entonces la figura del director apareció a su espalda y miró a la chica dubitativo.

-Asígnale un equipo.-ordenó Dumbledore bajo la sorprendida mirada Moody.- Hablemos un momento en privado, Alastor.

Los dos hombres entraron en una cámara al final de la sala y cerraron la puerta tras de si, se colocaron en el centro de la estancia y Alastor dejó escapar un suspiro de cansancio.

-Pensé que no querías que Hermione fuera parte de la misión.

-Al principio creía que era lo más correcto, pero Sybill ha tenido una visión y la situación ha cambiado. Quiero que la pongas con Aurora, ella ya conoce la nueva situación y se encargara de todo.

-No se, Albus.

El auror caminó inquieto por la habitación pensando como afectaba eso a todo el plan, Aurora Sinistra estaba en el grupo principal, que era el encargado de coger la caja y traerla hasta el colegio. ¿Para que querría Albus a Hermione en ese grupo?, se preguntaba. No tenia sentido, el fuerte de la chica eran los hechizos de confusión y de protección. Aunque los de traslación también los dominaba no tenia la experiencia suficiente para algo así. Al final, se paró y decidió preguntarle directamente al enigmático anciano.

-¿Por qué exactamente?

-Es el grupo de menos integrantes, podrá servir de apoyo.

Alastor sabia que le estaba ocultando algo, pero el anciano siempre hacía lo mismo, por lo que no insistió y se resignó a obedecerle. El hombre salió de la cámara delante de Dumbledore y se acercó a la chica, le dijo que se colocara en el equipo de Sirius y que escuchara con atención el plan.

-El plan se basa en una táctica de distracción. Los equipos de Arthur y Molly se destaparan a un kilómetro de la villa, tenéis que fingir un ataque espontáneo totalmente desorganizado para que los mortifagos que guardan la casa vayan a por vosotros. Cuando estéis en plena batalla los demás equipos entraran. Lo principal es que el equipo de Sirius consiga acceder a la sala principal, así que el resto de equipos hemos de abrirles paso para que puedan llegar en el menor tiempo posible. Debe haber un comunicante en cada grupo, así que lo primero que quiero que hagáis es elegirlo. Y por ultimo, Arthur, Molly. –Llamó el mago- No quiero bajas en vuestros equipos, cuando veáis que os superan escapar. No quiero heroicidades por parte de nadie. Entramos, cogemos lo que buscamos y nos vamos. No vamos a capturar mortifagos. No vamos a acabar con Voldemort. Cada equipo dispone de una copia del plan.-Anunciaba al tiempo que iba repartiéndolas a los jefes de equipo.- Preparaos, solo tenéis tres días.

Los grupos comenzaron a organizarse, como Alastor había dicho primero eligieron al comunicante de cada grupo y pasaron a anunciárselo. Primero fue Minerva McGonagall, y la siguieron Angelina Johnson, Oliver Wood, Nymphadora Tonks, Alicia Spinnet -en nombre de los equipos de Molly y Arthur- y por último Ginny Weasley.

Seguidamente comenzaron por las estrategias de cada grupo, que al cabo de unas cuatro horas se pusieron en común con todas las demás. La acción principal se acabó de acordar una hora mas tarde, justo cuando entraron los elfos con la comida.

Tras alimentarse debidamente cada uno se fue por su lado para estudiar bien lo que tenían que hacer, solo tenían tres días para prepararse, y debían hacerlo a conciencia.


2 días para la batalla…

Se estableció una rutina constituida por preparación y más preparación. Nadie hablaba, la tensión de la batalla inminente inundaba hasta el último rincón del colegio, nadie tenía dudas sobre la estrategia ni sobre su posición, ya que estaban más que acostumbrados a todo aquello.

Sirius ya se sabia de memoria todos los mapas, todas las señales y cada paso que debía seguir, así que decidió ir al despacho de Albus Dumbledore para charlar con él.

Al llegar se encontró con que el director ya tenía compañía, Malin Mirror. Esta, nada mas verle, se retiró a la planta superior del despacho con un libro entre sus manos, "Cúmulos de energía". Eso provocó que Sirius recordara a la Hermione que había visto aquella mañana, y que consecuentemente un escalofrío recorriera la espalda.

-Pasa Sirius.- invitó el anciano- creo que querías hablarme de algo.


Tocaban las cuatro de la tarde cuando Draco Malfoy tiró sobre la mesa el pergamino con todo el plan de ataque a "Villa Voldemort". Se lo sabia de memoria lo suficientemente bien como para saber que no necesitaba mirarlo mas. Se levantó del sofá y salió de la sala común de Slytherin para pasear un poco por los pasillos. En su recorrido, pasó por delante de la biblioteca y divisó una sombra moverse tras las estanterías. Se adentró entre ellas hasta que descubrió quien andaba por allí.

Hermione Granger leía tranquilamente en un rincón, pasaba las páginas con parsimonia concentrada totalmente en el libro que tenia delante. No se percató de la presencia del chico, o eso creyó él, que la observaba en silencio. Draco se percató de ciertos cambios en la chica desde la última vez que la había visto, tenia el rostro mas fino; los ojos ligeramente más oscuros, al igual que el pelo; las manos más delgadas.

En ese momento se preguntó si se lo estaba imaginando, ¿nadie mas lo había notado?, y pensó, que cada uno ya tenia suficiente con lo suyo como para fijarse en nadie mas. Eran débiles.


-Así que eso es lo que querías comentarme.

Albus miró intensamente a Sirius, era previsible que el mago le cuestionara su decisión, más aun tratándose de quien se trataba. El hombre esperaba una respuesta por parte del anciano, y él no quiso hacerle esperar más para exponerle sus motivos.

-Hermione esta preparada para esta batalla, se podría decir que ha salido del letargo en el que se encontraba expresamente para participar.

-¿Como puedes decir eso? esta clarísimo que en estos momentos es completamente inestable.

-¿De verdad lo crees?

Albus se inclinó hacia delante sin apartar la vista del mago y volvió a formularle la pregunta.

-No lo crees Sirius. En estos momentos es la persona más serena y con la mente más clara del castillo. Lo que pasa es que no quieres verlo. Las emociones te ciegan, siempre lo han hecho.


Hermione levantó la vista del libro al detectar la presencia de Draco, este la miraba intensamente. Al cruzarse sus miradas ninguno de los dos apartó la vista, se quedaron estáticos observándose el uno al otro. Se mantuvieron así largos segundos hasta que él rompió el silencio.

-¿Como estas?

Hubo otro largo silencio, en el que ella se levantó, dejó el libro en su lugar correspondiente, y se dirigió a la salida. Pero cuando pasaba frente a Draco este apoyó un brazo bruscamente sobre la estantería impidiéndole el paso. Hermione se paró en seco, se encontraba entre dos columnas de libros que llegaban casi al techo, en un extremo una pared con una pequeña ventana y al otro extremo Draco Malfoy impidiéndole el paso. Le dirigió una mirada amenazante que este respondió con otra desafiante.

-No te vas a escapar tan fácilmente.

-Aparta.

-No.

Hermione intentó pasar empujando al chico pero este la cogió por las muñecas y la acorraló contra las estanterías. Intentó deshacerse de su agarre pero no tenia fuerza suficiente. Le exigió que la soltara, pero él no lo hizo, así que forcejeó un poco hasta que le atinó en la espinilla y este la soltó. Salió corriendo de la biblioteca sin ninguna dirección notando como la perseguía. Draco era mas rápido que ella, así que solo le quedaba la opción de esconderse, con esta idea en mente se coló por la primera puerta que apareció frente a ella.


-Todos hemos pasado por lo mismo, pero cada cual reacciona a su manera.- explicaba Albus Dumbledore a un crispado Sirius Black- Ella como todos ha luchado y ha perdido, y eso hace mella en las personas. Que su reacción a la situación haya sido tardía ha sido por Ron y Harry, que ejercían un apoyo moral muy fuerte. Pero como ya sabes, en situaciones así toda fuerza moral es poca, y siempre acabas sucumbiendo a la situación. Siempre pasa. Si creíste por un momento que con ella seria distinto es que eres un iluso. Además cabe añadir que su situación no es de las mejores del castillo, y lo sabes.

Cerró la puerta a su espalda y observó la estancia. Era circular y de techo muy alto, todas las paredes estaban cubiertas de armarios de ese tipo en que una cabe de pie, y en el centro una gran cama con unas sabanas que llegaban hasta el suelo. Sin pensárselo dos veces se escondió debajo de ella. Y justo cuando se quedó quieta entro Draco por la puerta.

-Genial.-suspiró el chico- Que mejor sitió para esconderse que un armario.

Comenzó a abrir los armarios uno tras otro de forma juguetona, pero al llevar cuatro se acercó a la cama y retiró el cubrecama que llegaba hasta el suelo. Se plantó frente a ella y agachándose, metió los brazos bajo la cama y de un ágil movimiento sacó a la chica de su escondite y la dejó suspendida en el aire sujetándola por los brazos.

-¿Te crees que soy idiota?

La lanzó sobre la cama y se colocó a ahorcajadas sobre ella, presionándole los muslos con sus pies para que no se moviera. Hermione intentó golpearle pero él capturo sus muñecas y la hizo estirarse sobre la cama.

-Si crees que a mi puedes engañarme como a los demás te equivocas, te conozco mejor que nadie, puedo ver a trabes de ti. Y ahora mismo veo que estas indefensa.

Juntó las muñecas de la chica sobre su cabeza y las agarró con una sola mano para dejar la otra libre. Con esta sujetó la cara de ella desde la sien hasta la mandíbula y la obligó a mirarle a la cara.

-Mírame.-ordenó- ¿Dónde esta Ron ahora?


-Después de lo sucedido con Ron, Harry cayó rendido y se apoyó en ella. ¿Pero y Hermione? Al tiempo que intentaba proteger a Harry y darle toda la fuerza posible estaba esforzándose porque a ella no le afectara. En cierta manera tanto él se apoyó en ella como ella en él. Eso funcionó, hasta que la situación se volvió insostenible.


-Vamos dilo, ¿Dónde esta Ron?... yo te diré donde esta…

Draco se acercó a ella hasta que sus labios casi rozaban su oreja y tras un suspiro dijo:

-Ron esta en el ala de psiquiatría del hospital San Mungo, dentro de una habitación bien acolchadita donde no puede hacerse daño.


-Todos cambiaron, Harry cambio, pero ella seguía como siempre, apoyándole. Dando ánimos a todos cuando no podíamos más, incluso después de la muerte de sus padres siguió igual de estoica. Pero en algún momento tenia que caer, y Harry fue la gota que colmó el baso.


-¿Y Harry? ¿Donde esta ahora Harry? O mejor dicho, ¿con quien esta ahora el niño que vivió?

Draco observó a la chica, lo miraba con rabia, con odio, pero él sabia que eso no era así. Le puso la mano en la mejilla y se acercó mirándola a los ojos.

-Eso que ahora sientes no es lo que crees, no es rabia ni tampoco odio, y mucho menos hacia mí. Dime Hermione ¿Dónde esta Harry?

Las lágrimas empezaron a aflorar en los ojos de la muchacha, notaba un inmenso nudo que le oprimía la garganta y casi no la dejaba respirar. Entonces notó como Draco la sacudía mientras le gritaba de nuevo que donde estaba Harry, y ahí explotó:

-¡Muerto!-gritó con todas sus fuerzas.-Harry esta…

El llanto ahogó sus palabras y notó como Draco dejaba de retenerla para abrazarla. Le pasó los brazos por la espalda y rodó por la cama dejando a Hermione sobre su pecho, llorando desconsoladamente. Sentía como el cuerpo de ella temblaba bajo sus brazos, y como se agarraba a su camisa con fuerza.

-Ya esta… -decía con calma mientras le acariciaba la espalda- Solo tenias que dejarlo ir, no podías ir a la batalla con todo ese dolor dentro.


-La muerte de Harry era lo peor que podía pasar, todo el mundo tenia puestas sus esperanzas en él y en esa batalla final. Pero salió mal. Y no solo eso, si no que ella fue la única que estuvo ahí. No sabemos como se desarrolló esa batalla, ni tampoco sabemos que ocurrió los nueve días siguientes, ni como llegó a la situación donde la encontramos, ni siquiera dejó que Poppy le hiciera un examen.

Sirius intentó recordar aquel día y le sorprendió la facilidad que tuvo para visualizarlo.

"Estaba de guardia por los alrededores del colegio. Había pedido el puesto de guardia para aquel día porque no aguantaba más tiempo en la enfermería. A la altura del bosque se cruzó con Albus, que observaba hacia su interior con el ceño fruncido.

-¿Que pasa, Albus?

-He notado un cambio en la magia del lugar, pero no han saltado las alarmas y no detecto nada. A lo mejor son los centauros que se mueven.

Comenzaron a caminar por el límite del bosque sin mediar palabra cuando oyeron un ruido procedente de él, se quedaron mirando en la oscura penumbra, pero no vieron nada.

Se dirigieron al castillo y antes de entrar se detuvieron a echar un último vistazo, y fue entonces cuando la vieron. Al principio les pareció más un animal que cualquier otra cosa, pero al acercarse descubrieron a Hermione cubierta casi totalmente de barro cargando a su espalda el cuerpo inerte de Harry. La chica jadeaba de cansancio, y al verles cayó de rodillas al suelo y dijo entrecortadamente:

-Hemos huido… (Algo inaudible)… enfermería… Harry….

Acto seguido Sirius cogió el cuerpo de Harry en brazos y lo llevó corriendo a la enfermería, Hermione y Albus corrieron detrás suyo hasta allí para que Poppy le atendiera."

-Cuando Poppy cercioró que estaba muerto ella estaba delante, fue cuando comenzó su letargo. Pero creo que algo debió pasar. Poppy me dijo que Harry llevaba por lo menos siete días muerto.

-Ella dijo nada mas llegar que estaba vivo… no tiene lógica.

-Por eso no podemos saber la gravedad de la situación ni evaluar su estado. Solo tenemos lo que nos muestra, y yo la veo más serena y centrada que nunca.


1 día para la batalla… o eso pensaban…

Alastor Moody llamó a todos al comedor y no tubo que esperar ni diez minutos para tenerlos a todos allí. Todos parecían preparados para lo que viniera, cuando Moody les reunía allí con tanta urgencia era por algo importante, y ese habito no daba pie a pensar nada bueno.

-Sabíamos que teníamos el tiempo justo… -empezó escogiendo cuidadosamente cada palabra- Y… bueno… teníamos menos tiempo del que pensábamos.

Nadie dijo nada. Todos esperaban expectantes que continuara para enterarse de la gravedad de sus palabras.

-Voldemort ha comenzado a moverse. –Continuó apesadumbrado- Y puede que si nos retrasamos más no lleguemos a tiempo. Por lo que… en una hora salimos hacia allí, y atacaremos al anochecer. ¿Alguna objeción?

No hubo objeciones. Cada cual se dirigió a su cuarto a prepararse y en una hora estaban todos de vuelta en el comedor. Partieron hacia "Villa Voldemort" media hora mas tarde bajo el sol de mediodía, les esperaba un largo vuelo hasta su destino.

Albus observó como se alejaban montados sobre sus escobas, y deseó que todo saliera bien. Cuando se perdieron entre las nubes puso su vista sobre la chica que lo esperaba frente a su pensadero. Permanecía absorta en el líquido que el recipiente contenía como si le fuera a revelar el sentido de la vida. Hasta que el anciano profesor la sacó de su ensoñación:

-Malin. -llamó- ¿crees que morirá?

-No lo creo… tendría que suceder algo extraordinario para eso.

-Y si así fuera.

-Entonces significará que los maestros han perdido la razón. Pero a ellos eso no le afecta en absoluto, viven al margen… -dijo mientras pasaba la manó sobre la superficie de piedra del pensadero.- ¿de verdad que no lo sabe nadie mas? ¿Ni Minerva, ni Severus?

-No. Eso es algo que sabrán a su debido tiempo, como ya te dije una vez.

Malin sonrió y pasó sus dedos por la superficie del agua dejando ondas a su paso, mientras murmuraba:

-Perfecto…

Lain9.0