Por fin esta vez aparecerá Link! Por favor les pido que no se salten nada y comenten, me encantan los reviews porque dan esperanzas a seguir escribiendo! En serio, escribir no es muy fácil y más aún cuando tienes otras ideas en la cabeza.

Quiero disculparme porque estuve revisando los capítulos anteriores y le encontré algunos errores, me comí algunas cositas o!

Espero que les encante mucho, lo cierto es que en el fic Link tiene la apariencia del Link que se aprecia en Breath of the Wild, pero como tal no es el mismo, no sé si me entienden, el ambiente es algo parecido y bueno, no sé, estoy cuestionando eso…

Espero que les agrade esta versión de Link.

The Legend of Zelda no me pertenece, solo estoy pidiendo prestado sus personajes para hacer una historia de romance ^u^

Muchos kisses!

The Legend of Zelda: Hypnea Necklace

Episodio 2

El Héroe del Tiempo.

Sin más opción, ella se lo dejó a un bebé, y huyendo de su caza, corrió en las profundidades del bosque…

― ¡¿Pero qué mierda está pasando?! ¡¿Por qué estamos corriendo?! ― protestaba Zack mientras Daira lo arrastraba a toda velocidad, mientras estuvieran lejos del maldito taxi.

― ¡Sé que no me vas a creer! ― comenzó a explicar― ¡Pero al parecer todo tiene que ver con el collar que me dio mi mamá! ¡Hay… cosas que intentan arrebatármelo!

Zack hizo una mueca en señal de no entender absolutamente nada.

― ¿Qué tiene eso que ver con el taxista? ― preguntó Zack, y haciendo un poco de fuerza al doblar la esquina detuvo lentamente a Daira, y la pegó contra la pared― Escucha, Daira. No hay nada persiguiéndonos. ¿Por qué estás diciendo esas cosas?

― ¿Lo ves? Te dije que no me creerías― respondió ella, totalmente alterada. Zack secó un poco del sudor frío que Daira tenía en la frente, por culpa del miedo.

―No he dicho que no te creo― dio un suspiro―, solo creo que necesitas tranquilizarte.

Daira miró atentamente los ojos azules de Zack. Tras un rato en silencio, se calmó.

―Está bien. No ocurre nada― dijo Daira―. Solo quería armar una de esas escenas en las películas de ciencia ficción.

― ¿Quieres ir al Templo del Tiempo o prefieres quedarte en la habitación y descansar?

Daira sonrió, como diciendo: ¿en serio?

―Creo que no vinimos para descansar. Vamos al Templo. Y a pie― comentó―. Hay que disfrutar del paisaje.

Obviamente Zack no iba a creerla, así que, no iba a intentar hacer el más mínimo esfuerzo para forzarlo a hacerlo. Ella sabía que algo andaba mal, pero también sabía que todo estaba en su cabeza. ¿Por qué estaba alucinando cosas, escuchando cosas, sobre un collar? ¿Acaso es poderoso?

¿No lo había escuchado en su sueño? ¿Tenerlo le pondría la vida en riesgo?

¿Qué tan importante puede ser este collar, el supuesto "Collar de Hypnea"?

Había escuchado algo sobre ese nombre antes, pero no podía recordarlo.

A pie, Zack y Daira se dirigieron al Templo del Tiempo, que no quedaba demasiado cerca, digamos. Más o menos tardaron unas dos horas y medio en llegar, y ya había atardecido.

Aunque todo estaba hecho unas ruinas, le daba un aspecto algo salvaje y natural, con una belleza inigualable. El Templo del Tiempo era muy hermoso, y grande. Estaba rodeado de guardias y dos de ellos bloqueaban la entrada.

―Disculpe, señor― dijo Zack a uno de ellos, acercándose―. ¿Se puede pasar?

Tras un par de segundos, Zack regresó a donde estaba Daira, recostada en un árbol, observando todo con detalle su alrededor.

―Están en reparaciones. Al parecer es peligroso porque el techo está dañado y puede caerse― explicó Zack―, pero no importa. Cuando anochezca nos vamos a meter a escondidas. No caminamos mucho en vano.

― ¿Meterse? ¿A escondidas? ― Daira se resaltó― No es el Gran Árbol Deku, Zack. Si aquí nos agarran…

―No lo van a hacer porque encontré una forma de entrar. Hay un subterráneo que lleva a uno de los pasillos del Templo. Dicen que está hecho ruinas pero que hay solo un camino y no se puede perder― Zack sonrió―. ¿A quién no le gusta algo de aventura?

―No me gustan las aventuras― comentaba Daira mientras caminaban en un pasillo súper oscuro lleno de cucarachas, ratas, escombros y agua potable.

Zack iba delante de ella, y ambos tenían encendidos las linternas en sus celulares. Apenas hacía algo de ayuda, pero se podía avanzar. Zack se giró completamente y detuvo el paso de Daira.

―Vamos, Daira. Es solo un par de cucarachas.

―Tienes una araña en la…

― ¡Ahhh! ¡Quítamela! ¡Quítamela!

Zack comenzó a dar unos estúpidos saltos mientras provocaba un eco horrendo en todo el pasillo oscuro, al mismo tiempo que se sacudía todo el cuerpo. Daira no evitó soltar una gran carcajada, al punto en que tuvo que agacharse y agarrarse el abdomen porque no podía aguantar la respiración.

― ¡No tengo nada, eres una mentirosa!

― ¡Ja, ja, ja! Le tienes miedo a las arañas…― Daira cerró los ojos y dio unos cuantos golpes al suelo por la gracia.

De repente, se escuchó un fuerte ruido más adelante, un ruido muy extraño.

― ¿Qué habrá sido eso? ― preguntó Zack― Anda, levántate― Zack agarró por los brazos a Daira para ayudarla a levantarse―. Veamos lo que ocurrió.

Tras apurar el paso, Zack y Daira vieron que el paso estaba cortado por unos escombros de rocas. Genial.

― ¡No puede ser! ― Zack parecía histérico. Agarró por los hombros a Daira y comenzó a moverla para adelante y para atrás― ¡Nos vamos a quedar sin oxígeno! ¡Vamos a tener que reproducirnos!

―Inteligente― dijo Daira, seriamente, deteniéndolo―. Podemos salir por donde mismo entramos, y… eres un pervertido.

―Ah, no había pensado en eso.

― ¿Tampoco pensaste en que si nos reproducíamos los bebés iban a gastar más el oxígeno? De hecho, tú y yo aquí dentro, no podríamos durar ni los nueve meses.

―Es jodiendo. Hay una entrada justo arriba de nosotros― ambos miraron hacia el techo, y efectivamente había un conducto―. Me lo dijo el guardia.

― ¿Acaso ese guardia no te dijo demasiadas cosas? ― dijo levantando una ceja.

―Creo que lo soborné un poco.

Zack ayudó a Daira a subir primero, y ella pudo ver la habitación en la que estaba. Era amplia, echa escombros pero tenía el techo intacto. La habitación era oscura y tenía una clase de escultura en medio, de color negra. Tenía algunas escrituras antiguas. Daira le tendió las manos a Zack y lo subió también. Ambos estaban curiosos por saber qué habitación era precisamente aquella, y qué significado tenía aquella escultura de piedra caliza y lo que tenía escrito en ella.

― ¿Sabes leer hyliano antiguo? ― preguntó Daira.

―Para nada― respondió Zack―. Tu collar está brillando.

¿En serio?

―Oh, por Dios, Daira, tu collar está brillando― recapacitó Zack su manera de decirlo de antes, y esta vez sorprendido. Daira miró su collar que lo había metido bajo la ropa, que brillaba. Lo sacó, y efectivamente, estaba brillando. La escultura en forma de ortoedro creó una especie de agujero pequeño en el centro, que comenzó a brillar. Daira miró a Zack y luego se quitó el collar, y lo insertó en el agujero. Parecía un puerto USB.

Esto era como una película. La escultura gigante comenzó a partirse en unos fragmentos blancos y al cabo de un rato, se fueron acomodando, formando una especie de engranaje brillante y gigante, de colores entre azul y violeta. Daira y Zack estaban completamente sorprendidos, soltando las linternas y dejándolas caer al suelo. Ella recuperó su collar antes de que se convirtiera en basura y se lo puso. No se esperaban algo como esto. Comenzaron a aparecer unos extraños símbolos, que si bien sabía, representaban a las tres regiones de Hyrule. Y en el centro, la Trifuerza.

―Están allá arriba― se escuchó desde la entrada por la que habían pasado, además, algunas luces entraron desde ahí, como una linterna.

―Tenemos que escondernos― dijo Zack.

― ¿Es que no lo habías sobornado? ― preguntó Daira.

― ¡Solo a uno, no llevo mucho billete encima! ― respondió.

Entonces uno de los guardias logró verlos al subir parte de su cuerpo.

― ¡Aquí están! ― dijo él.

Daira dio unos pasos hacia atrás, y justo antes de tropezar, unos brazos le abrazaron el abdomen desde atrás y la empujaron hasta el interior del engranaje. Zack la agarró, pero fue en vano, ya que sintió como si una extraña fuerza la estuviera atrayendo hacia el interior.

― ¡Zack! ― gritó― ¡No me sueltes, Zack!

― ¡No lo haré, Daira!

Pero al cabo de los segundos, sus manos se vieron obligadas a desunirse, haciendo que Daira desapareciera en el interior del engranaje.

Cuando abrí mis ojos lo primero pude observar era el Templo hecho ruinas. Al parecer había amanecido, pues el interior estaba algo más iluminado. Parecía algo diferente…

Estaba tirada en el piso, dada la situación, obviamente. ¿Dónde estaban los demás? ¿Y Zack?

La primera imagen que me vino a la cabeza es que los guardias lo arrestaron, ¿pero qué hay de mí? ¿No me vieron?

Quizá lo hicieron… pero en aquel entonces no tenía conciencia de que todo acababa de empezar. El comienzo de una gran aventura.

Tras mirar un rato el ambiente, Daira se percató de algunas diferencias. Inclinándose para poder levantarse, se dio cuenta de que algo le agarraba el abdomen. Miró sorprendida. Unos brazos la estaban rodeando. Sonrojándose completamente, comenzó a respirar profundo y fugazmente utilizó toda su fuerza para separarse de él.

― ¡Imbécil, pervertido! ¡Zack, eres un idiota! ¡Eres un roba pollo! ― no sabía qué estupideces le estaba gritando, pero mientras lo insultara, bien. Le dio una patada en el estómago para hacerlo sufrir. Entonces Daira miró al muchacho, rubio, acostado, abrazándose el abdomen, donde ella le había dado, diciendo algunas maldiciones. Vestía de un color azul, con marcas en blanco que formaban una especie de espada. Bajo este vestido, llevaba una especie de pantalones, o una licra, y unos botines marrones― Y tú… ¿quién eres?

― ¡Pero serás idiota! ― gritó el joven, en el pasto, y luego se resignó del dolor―ay, lo siento, lo siento… perdóname…

¿Eh?

―Así que admites que eres un pervertido, ¿eh? ― Daira sonrió.

―Sí― respondió él―, un momento, ¿qué es pervertido?

― ¡No te hagas el inocente! ― le gritó Daira― ¡Solamente dime dónde está Zack!

―No conozco a ese tal Zack― el muchacho se sentó y levantó la cabeza.

Daira se sorprendió tras encontrarse con un rostro joven, de quizá unos dieciséis o diecisiete años, con facciones totalmente perfectas. Su cutis no tenía ningún defecto, y su piel era blanca. Sus ojos eran de un intenso color azul, casi podía asegurar que brillaban, y poseía unos labios perfectamente bien alineados Su cabello era algo entre naranja y castaño. Largo, sedoso y con mucho brillo, se lo recogía con una sexy y pequeña coleta atrás.

― ¿Una… chica? ― preguntó Daira.

― ¡No soy una chica, es que acaso no te das cuenta! ¡Si fuera chica tuviera algo de pechos!― gritó el joven, y luego la miró detenidamente― Pero bueno, no es necesariamente imprescindible tener pechos para ser una mujer, como es tu caso.

Je, je… Je, je, je.

― ¡Esto es para que aprendas cómo tratar a las mujeres! ― protestó Daira, tras haberlo golpeado y haberle dejado una buena marca en la cabeza.

― ¡Perdón, perdón! ¡Me rindo! Llévame ante Ganondorf…

Un momento.

― ¿Ganondorf, quién es…? ― preguntó la muchacha― ¿Acaso estás algo tostado?

Tras fijarse en sus ropajes, y en su rostro fijamente, entonces lo reconoció.

―Ah, ya veo. Eres un cosplayer― sonrió la chica.

― ¿Qué es un cosplieyer? ¿Un nuevo tipo de monstruo?

―Es "cosplayer", tonto. Ya sabes, lo que eres. Alguien que se viste como un famoso, un animado o cosas así― Daira suspiró―, y en tu caso, si adivino bien, debes ser el Héroe del Tiempo. Por eso mencionaste a Ganondorf, la personificación del mal. Pues te equivocas, si existiera, que lo dudo rotundamente, jamás estaría de su lado.

―No sé cómo asimilarás esto, pero soy el Héroe del Tiempo― Daira se rió a carcajadas―. Sí, ya sé. Pensabas que era un tipo fuerte y grande.

En cambio era delgado, pero atlético.

― ¡Yo sé cómo luce el Héroe del Tiempo! ― rió Daira― ¡Lo di en clases!

―Vaya… ¿ya todo Hyrule me conoce? ¿Hasta hablan de mí en la escuela?

―No solo hablan, es todo un aburrido semestre hablando de la estúpida leyenda de Hyrule donde un estúpido héroe vestido de verde rescata a la inservible princesita de un tipo grande y malo que quiere dominar el mundo. Típico, aunque las series se ven bastante bien, ya sabes, porque como la historia es famosa, las mejores corporaciones se…

El muchacho se levantó fugazmente, le tapó la boca con una mano y se escondieron tras una de las columnas del Templo.

― ¿Pemo é merda stás blando? ― se pudo escuchar a penas duras de Daira, debido a que el muchacho aún la agarraba.

―Shh― la cayó. Mirando hacia el centro, le quitó la mano de la boca, y miraron a dos personas cubiertas con una capa oscura cada una. No se les podía observar el rostro, y parecían ser personas muy bajas de estatura. Parecían estar algo desfigurados…―. Ellos son bokoblins, secuaces de Ganondorf. Están repartidos por todo Hyrule, y éstos dos me están buscando― susurró.

― ¿Por qué? ¿Eres algún tipo de delincuente? ― preguntó ella en voz baja.

―Ellos son los delincuentes. Ya te lo dije. Soy el Héroe del Tiempo.

―Incluso si fuera verdad, el Reino de Hyrule ha estado en paz durante más de cinco generaciones. Ya no existen las peleas entre los héroes y los demonios. Despierta, estamos en el siglo XXIV. (24)

― ¿Pero qué dices? ― preguntó el muchacho, sin entender, y la miró directamente a los ojos― Estamos batallando contra Ganondorf, él tiene el control. Estamos apenas comenzando el año 100.

¿Qué?

Las personas vestidas de capas oscuras comenzaron a decirse cosas extrañas, algo que Daira no entendía. Estaban hablando como si fueran… extraterrestres o algo así.

― ¿Qué dicen?

―Dicen que se van a separar para buscarme. Al parecer uno buscará fuera del Templo, y el otro inspeccionará aquí― respondió el muchacho.

―Esto tiene que ser una broma― protestó ella―, estás jodiéndome bastante. Pero yo me voy de aquí, no quiero tener nada que ver con aficionados a leyendas.

Daira se levantó para irse.

―Disculpen― llamó a las personas encapuchadas. El muchacho se golpeó la frente con su mano―, verán, sucede que vine de viaje junto con mi amigo Zack, pero nos metimos aquí a escondidas. Entonces no sé qué sucedió que mi amigo desapareció. Me encontré con un imbécil que se hace pasar por el Héroe del Tiempo. Perdonen si soy grosera, pero me largo de…

Las personas se quitaron la capa. ¿Personas? ¡Monstruos!

―aquí…― continuó Daira.

Entonces aquellos monstruos rojos dieron un fuerte grito salvaje y sacaron sus armas. Con intenciones de acabar con ella, corrieron para atacarla, y la rubia dio un fuerte grito.

Entonces apareció el muchacho, que ni se sabe de dónde sacó una espada, comenzó a atacarlos con facilidad mientras Daira estaba en el suelo, sorprendida, estupefacta por lo sucedido.

¿Qué debía hacer? ¡Huir, claro!

Daira se levantó para encontrar la salida. Por raro que sonase, ya no estaba el agujero por donde había entrado a aquella habitación. Pero existía una puerta. Ok. La puerta. Corrió hacia ella, pero era muy grande y casi ni podía abrirla. No tenía la fuerza como para ello. Se giró de espaldas para ver que uno de los monstruos se dirigía hacia ella, mientras que el muchacho atacaba el otro.

― ¡Link, necesito ayuda! ― gritó ella.

Entonces el muchacho derribó al monstruo y de un solo tiro se acercó rápidamente al otro y lo derribó por atrás, justo antes de que golpeara a Daira.

Ella miró a los monstruos que estaban en el suelo, algo fuera de sí, y luego miró al muchacho. Tenía algo de un líquido morado en su cara y sus ropajes. ¿Sangre? La miraba fijamente.

― ¿Cómo sabes mi nombre? ― preguntó el muchacho.

― ¿Tu nombre?

―Me llamaste "Link".

¿En serio? Daira no podía recordar eso.

―Link es el nombre del Héroe del Tiempo…― reaccionó Daira― ¿no?

―Te estoy diciendo que yo soy el Héroe del Tiempo― insistió, hablando tranquilamente―. Tras haber salvado a Hyrule varias veces, fallecí. Pero esta vez la población de Hyrule es tan poco poblada que no pudo nacer un nuevo héroe. Así que, las Diosas y los Sheikah, me revivieron para poder salvar a Hyrule una vez más.

―No puedo creerte― continuó ella―. Está en contra de mis principios. Sean lo que sean esos monstruos, pueden haber sido algo planeado. No puedo creerte.

Link ya sabía lo que ocurría. Ella era lo que él estaba buscando. Ella venía del futuro, y pasó al pasado a través del Portal del Tiempo.

―Te haré creer― convencido, guardó su espada y abrió con facilidad la gran puerta del Templo, y tras haber salido completamente de aquel gigantesco templo. Estaba rodeado de árboles, tal y como Daira sabía, pero… en más multitud. Link la agarró del brazo para dirigirla. Tras cierto tiempo, llegaron a un acantilado, con vista de todo el reino. Casi todo estaba vacío, y lo único que podía verse aparte de árboles y montañas a la lejanía, era la Ciudadela. Rodeada de altas paredes, y mucho más alto que ellas, un enorme castillo. ¿Y los rascacielos? ¿Dónde están las carreteras?

― ¿Es… Hyrule? ― preguntó ella, sorprendida, sintiendo la brisa del viento.

―Bienvenida a mi mundo― sonrió Link―. Atravesaste el Portal del Tiempo, y llegaste a esta época. Ahora puedes saber que todas esas "estúpidas" leyendas son reales.

Maldición. Daira recordó. Fue tragada por el Portal cuando trataban de huir de los guardias. Pero, según recordaba, más bien alguien la impulsó hasta allí.

― ¿Tú me trajiste?

―Con propósitos, no― respondió el muchacho―. Las personas como yo, los elegidos, tenemos ciertas "visiones". Entre ellas, había una que solía repetirse mucho. Un collar.

El Collar de Hypnea.

―En mis sueños, éste aparecía colgando del cuello de una muchacha que vivía en otra época― continuó―. Ya que era importante, comencé a buscar el Portal, y pude sentir la presencia del collar al otro lado de él. Sin embargo no podía abrirlo, al parecer estaba… bloqueado.

Claro, por eso en vez de ser un engranaje, al principio era una estatua.

―Pero de repente se abrió. Al parecer tú abriste el Portal del futuro y entraste. Tuvimos suerte de no acabar en el abismo porque nos metimos al mismo tiempo en el Portal, podíamos haber quedado en un eterno vacío― expresó―, pero las Diosas quisieron que vinieras conmigo a mi época. Necesito el Collar de Hypnea. Si no me lo das ahora, no podré salvar a Hyrule y fallaré. Si eso pasa, lo más probable es que el futuro lleno de paz que tanto conoces cambie drásticamente.

O sea, la vida cotidiana de Daira no será la misma si no se queda a ayudar al Héroe. Es como si… existiera otra "Daira" mientras ella vivía en el futuro, ya que su vida era llena de tranquilidad… Esas cosas del tiempo están completamente fuera de base.

― ¿Puedes entenderme? ― preguntó Link.

―A estas alturas, supongo que tengo que hacerlo― comentó Daira. Se quitó el collar y se lo dejó en sus manos―, puedes quedártelo. No lo necesito. Solo quiero irme a casa. Llévame de vuelta, por favor.

―Será un placer― Link y ella se dirigieron de nuevo al Templo del Tiempo, y abriendo de nuevo el Portal, Daira se despidió de Link y entró.

Llegó rápidamente a su época. Entró por el agujero y salió del Templo. Zack no estaba ahí, quizá los guardias lo habían atrapado. Al salir, notó que los árboles eran más escasos que en el pasado. Natural, obvio.

No recordaba el camino, pero si encontraba el acantilado al que Link le había llevado en el pasado, si apenas existía, podía saber dónde quedaba la ciudad. Era de noche y podía ver muy poco, y se escuchaban extraños ruidos. Entonces llegó al acantilado y miró la Ciudadela.

Ay, no.

Con los edificios hecho añicos, que ni siquiera eran los mismos, ya que eran menos desarrollados, la ciudad era un desastre. Humo por todas partes, y muchas de las zonas eran basureros. No veía ninguna población. El castillo se veía diferente y tenía en la cima la bandera de las gitanas del desierto.

―No puede ser…― dijo Daira y cayó de rodillas al suelo― ¿Qué hice mal? Le di el collar…

―Ven, Daira.

Se resaltó al escuchar aquella voz.

―Tienes que regresar― volvió a escuchar.

― ¿Daira? ― ella giró su rostro para encontrarse con su mejor amigo, Zack. Vestía completamente raro y estaba lleno de polvo. Se acercó a ella y la abrazó― ¿Dónde estabas? Te estaba buscando…

―Pero los guardias…― Daira negó con la cabeza― ¿Por qué Hyrule está así? ¿Qué sucedió?

― ¿De qué hablas? ― preguntó él―Siempre ha sido así.

hasta encontrar el Templo del Tiempo, donde un día debería regresar, para salvar a Hyrule de las manos del mal…

Muchas gracias por leer! Espero que les haya gustado, disculpen si este capítulo está mucho más corto que el anterior. No olviden dejar sus reviews!

Creo que voy a tardar un poco en subir el próximo capítulo, ya que verán, mi casa está en construcción T_T así que no tengo mucho tiempo para hacer estas cosas. Y con tanto lío, no puedo concentrarme…

Estaba pensando en subir esta historia también en inglés para que los demás también puedan leerlo, porfi dejen sus comentarios respecto a esto! ^_^

Los quiero!