Dos caminos: Un destino

Después de haber sufrido tanto tiempo

Sólo quiero respirar

Intento escapar de lo que me hace daño

Busco salir de este oscuro lugar…

...SasuHinaNaru...


*** Disclaimers: ***

Los personajes de Naruto no me pertenecen,

son de Masashi Kishimoto.

(Si fueran míos Sakura se iría lejos y

Hinata se quedaría con Sasuke y Naruto a la vez)

¡Sin más que disfruten el cap!


Cap3:Un Nuevo Amigo…

El transito era realmente insoportable, sin darse cuenta termino atascado en medio de aquel cúmulo de automóviles sin poder avanzar ni hacia atrás ni hacia adelante. Un choque múltiple, donde afortunadamente no hubo heridos, había entorpecido la avenida de tal forma que lo único que restaba por hacer era armarse de paciencia y simplemente esperar a que despejaran la zona.

Él que siempre destacaba por su puntualidad en las reuniones, esa noche irremediablemente llegaría tarde; cogio su móvil y rápidamente marco el número de su hogar

-Casa de la familia Uchiha- contestaron del otro lado

-¿Hotaru? Soy Itachi, comunícame con mi madre por favor- pidió el ojinegro

-Si Itachi-san aguarde un instante- y con el teléfono en su mano (que era inalámbrico) camino directo a la enorme sala de la gran mansión, donde Mikoto Uchiha hablaba alegremente de trivialidades con su esposo Fugaku.

Con todo el respeto que caracterizaba a la muchacha, ingreso en la elegante sala de estar dirigiéndose a donde ésta se encontraba sentada con el semblante acongojado en un fino sillón blanco cerca de su esposo

-Mikoto-san, disculpe que la interrumpa pero Itachi-san esta al teléfono y desea hablar con usted- manifestó alcanzándole el tubo

La pelinegra asió el teléfono con delicadeza y hablo suavemente

-¡Oh Santo cielo Itachi! Estaba preocupada por ti ¿Por qué no has llegado?- pregunto dejando notar en su voz un leve tinte de angustia

-Lo siento okaasan, pero el transito se congestiono repentinamente, al parecer hubo accidente múltiple por lo que seguramente estaré estancado un rato más- y lanzando un pequeño suspiro continuo- Discúlpame pero no podré llegar a tiempo como siempre-

Mikoto escuchando la explicación de su hijo mayor sintió a la ternura invadirla por completo al punto de arrancarle una hermosa sonrisa que al propio patriarca de los Uchiha, al mirarla le hacia recordar que era lo que lo había enamorado de aquella mujer.

Ella sabia que el momento que más disfrutaba Itachi, era cuando todos los integrantes de la familia se encontraban reunidos compartiendo una cena o simplemente una tarde de domingo, por lo que buscando consolarlo le dijo

-No te preocupes hijo, tu padre y yo comprendemos la situación sólo que al ser siempre puntual y ver que no llegabas me preocupe por ti- argumento y volvió interrogar –Dime ¿Sasuke-chan se ha comunicado contigo?-

-No tú ya lo conoces, tarde pero te aseguro que asistira- le contesto

-De acuerdo, por favor cuídate y conduce con precaución- expreso su madre

-Si okaasan adiós- y sin mas colgó finalizando la llamada

¡Perfecto! Se perdería una deliciosa cena familiar por ese estupido congestionamiento de transito, inusual en el primogénito Uchiha solto un bufido exasperado, si su madre lo viera seguramente lo compararía con Sasuke cuando se molestaba por algo mostrando actitudes de un chiquillo y echaría a reír, una pequeña risilla divertida escapo de sus labios al imaginar tal escena y hundiéndose en el asiento de su coche se dispuso retomar su espera, hasta que la vio…


Luego de aquella conversación con Naruto decidió quedarse un poco más en aquel parque, a pesar de que él había insistido en llevarla a su casa y permanecer con ella, rechazo la oferta argumentando que necesitaba estar sola y pensar.

En realidad no mintió realmente necesitaba estar sola y pensar, una maraña de sentimientos la enredaba en una especie de nebulosa que no la dejaba ver con claridad.

Camino taciturna nuevamente en aquel parque que por la tarde la había acogido en una de sus tantas bancas, hasta que dio con un sitio que le proporcionaba la vista de una Konoha nocturna, admirada por la belleza de aquella imagen volvió a sentarse en otra banca esta vez de piedra y se quedo ahí ausente de lo que pasaba a su alrededor.

Su dispersión le duro unos pocos minutos puesto que en sus pensamientos ligeramente fue tomando forma el escenario de esa noche que yacía latente en sus recuerdos, entonces irremediablemente torrentes de lágrimas anegaron sus blancas orbes y no soportando más la pena y el desconsuelo que la colmaba interiormente, deshago su abatimiento en ese solitario parque.

La luna redonda se alzaba grande y majestuosa en el oscuro firmamento, acompañada de un séquito de diminutos puntos brillantes.

La luz de este astro envolvía en su plateada claridad la figura de la joven que sentada en el banco de piedra ensimismada en su dolor continuaba soltando su aflicción en amargas gotas saladas.

Su rostro oculto entre sus temblorosas manos fue liberado y elevado al cielo, mientras en la intimidad de su corazón le preguntaba a Kami-Sama ¿Por qué?

El tránsito por fin se descongestiono, no supo precisar exactamente cuanto tiempo había transcurrido, pero lo cierto era que su reunión fue aplazada de inmediato cuando decidió aparcar su coche y dirigirse hasta donde aquella mujer estaba.

No comprendía muy bien que era lo que lo movió a acercarse, tal vez curiosidad, pero cuando finalmente reacciono se encontraba de pie frente a ella.

La mujer, todavía con el lamento en sus perlas lo miró sorprendida. A esa hora no esperaba que hubiera gente en el lugar; él por su parte tomo asiento a su lado manteniendo una distancia prudencial y como si nada ocurriese con su usual calma empezó a hablar

-¿Sabes? Este parque es mi favorito, aquí suelo venir por las tardes en mis recesos-

Su corazón latió con fuerza, sentía miedo ¿Por qué este sujeto se sentó a su lado y le hablaba como si nada? Instantáneamente una de sus manos bajo a su vientre como queriendo protegerlo, Itachi que por un momento enfoco su vista en la inmensidad del cielo prosiguió

-Oye tranquila no soy un asesino ni un maniático o algo que se le parezca- y posando sus negros ojos sobre la joven le regalo una pequeña sonrisa.

Hinata le miró con asombro no se esperaba esas palabras; las medito un momento solía ser ingenua pero no tonta, lo estudio en silencio unos minutos en los cuales ninguno de los dos dijo nada y después de deliberar dentro de si, esbozo una mueca que asimilaba una sonrisa y tímidamente comenzó a limpiarse aquellas gotas amargas que escapaban de sus dos ensombrecidos luceros

-Itachi Uchiha mucho gusto- expreso extendiendo su mano en señal de saludo


Vacía y fría fue la primera impresión que surco sus pensamientos al abrir la puerta de su casa y entrar. De pie en el vestíbulo de la entrada observo su hogar en penumbras, avanzo unos pasos hasta el living, encendió un velador y se dejo caer pesadamente sobre el diván establecido estratégicamente dentro de la estancia, cerro sus azules pupilas y los recuerdos del dialogo que había mantenido con su esposa por la tarde le llegaron con velocidad

FlashBack

Y ahora estaba ahí, mirándola embobado como el día de su boda, sentada en esa banca debajo de aquel árbol de Sakura que la arremolinada brisa

vespertina despojaba de sus hermosos pétalos haciéndolos danzar a su alredor, regalándole a Naruto una maravillosa visión de ensueño.

Cuando ella giro a verle, el palpitar de su corazón se detuvo por un momento, estaba más hermosa de lo que la recordaba y sus blancas lunas a pesar de

estar apagadas le mostraban una leve luz que para él era suficiente para encandilarlo.

Saliendo de su estupefacción le hablo

-Konnichiwa Hinata-chan-

Pero la ojiperla no contesto su saludo sólo se limito a verle para luego bajar la mirada y decirle quedamente

-Siéntate debemos hablar-

Sin refutarle, obedeció y espero a ella diera inicio pero la ojiperla se mantuvo en silencio,

las palabras se estancaron en sus labios, por lo que notándolo opto por empezar la

conversación

-Estoy aquí Hina-chan ¿Dime qué ocurre?- le indago con cierta ansiedad

La joven sintió un huracán de sentimientos en su interior, no podía dilatar más el motivo de

querer hablar con él por lo que respiro profundo buscando calma, lo contemplo un instante

y luego sin más rodeo pronuncio casi en un murmullo

-Estoy embarazada… de tres meses-

Sus azulinas pupilas se dilataron de asombro, repentinamente la felicidad inundo su ser

impidiéndole casi respirar, entonces una gran grito de alegría se agolpo en su garganta

que reprimió por miedo a asustarla

-¿E-estas embarazada? ¿De tres meses?- le pregunto con sus sentidos alborotados incrédulo, quizá estaba delirando

Ella hizo un movimiento con su cabeza en señal de afirmación y sin poder contenerse más Naruto la estrecho entre sus brazos.

Hinata por su parte no supo como reaccionar sentía a la dicha y la tristeza mezclársele

sin embargo en medio de su turbación pudo percibir con inmensa desilusión

como aquellos brazos que una vez la hicieron sentir protegida ahora la hacían

sentir incompleta y vacía… ¿Acaso ya no lo amaba?

La voz del rubio de pronto la saco de sus cavilaciones

-¡Hina-chan es maravilloso! No sabes cuan feliz me haz hecho- le manifestó emocionado

La ojiperla deshaciéndose sutilmente de aquel abrazo intento decirle algo pero el Uzumaki adelantándosele a sus palabras le hablo con seriedad

-Antes de que digas nada sólo… sólo escucha- y la sujeto suavemente de los hombros para poder expresarse mejor-Sé que para ti no es fácil y ganarme tu

perdón será una tarea difícil pero… por favor déjame intentarlo quiero que empecemos de nuevo… Yo te amo Hinata- le termino de decir acariciando una de

sus mejillas

La Hyuga se quedo estática por las palabras y porque al sentir la caricia no le produjo

ninguna sensación de calidez, sabia que él estaba esperando su respuesta pero ¿Qué le diría? Ya no confiaba en él, había traicionado su confianza el día de

su aniversario, provocándole una gran herida en su interior, le había roto el corazón sin piedad.

El silencio los envolvió y Hinata reflexionaba su ofrecimiento ¿Volver a empezar?

Era algo que deseaba intensamente, pensar que todo eso que vivió en los últimos días

era el fruto de un mal sueño, que pronto iba a despertar y que Naruto recostado a su lado le iba mirar sonriendo tiernamente como cada mañana, no

obstante no estaba dormida ésta era su realidad, una cruel y desagradable realidad.

Pero se armo de valor y trato de ver claramente, no podía negarle otra oportunidad ¿No?

Suspiro agobiada, el rubio la miro inquieto esperando su respuesta, rogando para sus adentros que fuese positiva

-Tienes razón Naruto-kun no será fácil que ganes mi perdón, sin embargo no puedo negarnos otra oportunidad… por el bebe- le dijo acariciando dulcemente

su vientre todavia plano

-Entonces ¿No nos divorciaremos?- indago temeroso

-No Naruto-kun… ya no- le respondió con la inseguridad reflejada en su voz

Y no advirtiendo esto, rebozando de felicidad por tales palabras la abrazo suavemente, sin imaginar que las dudas dentro de los pensamientos de su

esposa se acrecentaban raudamente.

Fin de FlashBack

De un salto se incorporo ¡Iba a ser PADRE! ¡Por Kami! Esta noticia le devolvió los colores perdidos a su vida y más al saber que su amada Hinata le daría otra oportunidad. Encendió todas las luces de la casa ya no existía motivo para estar en penumbras y cuando llego a la planta alta se detuvo en medio del corredor que llevaba a las alcobas, la vergüenza se presento inesperadamente. Después de aquel suceso no había vuelto a pisar esa habitación, retrocedió hacia atrás regresando a la planta baja donde tomo el teléfono y llamo a sus padres

-¡Hola! Somos Minato y Kushina Uzumaki en este momento no lo podemos atender. Después del tono deje su mensaje y nos comunicaremos a la brevedad… Cielo ¿De donde se apaga esta cosa? ¿Qué dices? Piiiiiiiiiiiiiii-

-Definitivamente deben cambiar el mensaje del contestador- pensó y colgó. Iba a dirigirse a la cocina cuando el timbre sonó anunciándole una visita no esperada…


Estaba cansado se notaba en su rostro, sacudió la cabeza tratando de dispersar la fatiga que parecía querer ganarle a su cuerpo. Estaciono y salio del interior de su automóvil, observo los alrededores de la cochera de la casa de sus padres buscando el coche de su hermano pero no estaba. Se le hizo raro, Itachi siempre era puntual, probablemente le quedo trabajo pendiente que no lograba terminar. Corregir planos era complicado

Restándole importancia camino hasta una puerta que lo conducía hacia el interior de la mansión Uchiha, atravesó una gran galería de mármol de Carrara grisáceo y cruzando un corredor que guiaba a la cocina llego a la sala de estar donde su madre y su padre estaban reunidos.

-Okaasan, padre buenas noches- saludo

-¡Sasuke-chan! Que suerte que has llegado- dijo su madre tomándole ambas manos mostrando su alegría por su presencia

-¿Y mi Oniisan? ¿No llega aún?- pregunto intrigado

-No querido, tu hermano esta demorado en la avenida al parecer ha habido un choque múltiple que entorpeció el transito- le explico ésta

-Mikoto-san la cena ya esta lista- le anuncio Hotaru la mucama

-De acuerdo entonces pasemos al comedor- secundo Fugaku poniéndose de pie – Itachi ya no debe tardar- y sin mas los presentes se encaminaron a dicho lugar


Miro la mano extendida en pos de saludo, titubeo un momento hasta que finalmente lo correspondió

-Hinata… Hinata Hyuga- y se soltó

-Bonito nombre, significa un lugar soleado- le comento-Aunque al parecer el sol se escondió para ti- expreso mientras veía los rastros de su aflicción

Interrumpiendo el contacto visual poso sus perlas en la lejanía y como recordando pregunto

-¿Alguna vez has sido espectador en primera fila de una traición?-

Itachi se asombro más que por la pregunta por el agonizante dolor que sus palabras ocultaban, tal vez había sufrido una gran decepción amorosa pero no podría asegurar hasta que punto, aunque la forma de expresarse le decía que existía algo más.

-Sinceramente no… Pero si lo deseas me puedes decir que te ocurrió, sólo si lo deseas- le manifestó tratando se precavido

No tenia muchos amigos, las únicas personas cercanas a ella eran sus tíos, su primo a quien consideraba como su hermano y Kiba Inuzuka su mejor amigo de la universidad que se encontraba en Francia en una convención de Fisiatras donde exponían las nuevas técnicas de rehabilitación.

No era una chica muy sociable, su personalidad retraída logro en sus tiempos de universidad que sus compañeros la tildaran de "rara" por lo que nadie más que Naruto y Kiba estaban con ella.

La ultima vez que se comunico con Kiba fue por teléfono y después de lo sucedido, pero no se atrevió a hablarle sobre la infidelidad de Naruto, lo conocía tan bien que estaba segura que si le hablaba de ello, dejaría todo y tomaría el primer vuelo con destino a Konoha, no obstante no lo podía permitir por lo cual fingió un bienestar que no vivía.

Y ahora aparecía aquel hombre de la nada, ofreciéndole su tiempo para que le contara de aquello que la tenia tan apesadumbrada, pero que mas daba no tenia nada que perder, por lo que con esa pena tan onda que la atormentaba empezó a narrarle su mal


Esa noche cenaron temprano, Hanabi se fue a su alcoba a leer un poco, a la vez que él se encerraba en su estudio bajo llave para no ser molestado, una vez allí se sirvió una copa de brandy de un mini bar que tenia, luego se aproximo al sillón de su escritorio donde se acomodo para disfrutar de aquel liquido.

Nadie se aventuraba a entrar ahí, la única persona con autorización era Ayame su criada que lo hacia para mantener la limpieza del lugar.

En las paredes colgaban en total cinco cuadros familiares, en el primero aparecía Hiashi abrazando a una mujer de estado avanzado de embarazo con largo cabello lacio negro azulado ambos compartían una gran sonrisa, la fotografía les fue tomada un día de campo un mes antes del nacimiento de la primera de sus hijas, la mujer era Hikari Hyuga su difunta esposa; en el segundo se lo vislumbraba nuevamente a él pero esta vez de costado alzando en el aire a una pequeña niña de unos tres años con el cabello corto y negro azulado ambos también sonreían calidamente, esa toma la había hecho Hikari la escena le pareció tan tierna que sintió la necesidad de plasmarla.

Sobre la chimenea, colgaban los otros tres, en el centro se hallaba el retrato de Hikari ampliado de cuerpo entero donde lucia un hermoso kimono lila con pétalos de rosas bordados y en su rostro una bella expresión de alegría; del lado derecho Hinata de pequeña también de cuerpo entero sosteniendo en sus bracitos a un pequeño conejo blanco que igual que su madre vestía un kimono pero de color azul con flores de Sakura bordadas y finalmente a la izquierda estaba Hanabi con sus manos hacia atrás sonriendo e ídem que su madre y hermana mayor exhibía un kimono rojo con pájaros bordados.

Miro los retratos detenidamente conmemorando esos tiempos felices vividos junto al amor de su vida y no pudo evitar pensar en Hinata, la culpa lo asalto sorpresivamente y la mascara de frialdad cayo de repente.

Los años que transcurrieron se encargaron de mostrarle en el monstruo que se convirtió abandonado a su hija, negándole amor paternal y protección. Todavía recordaba claramente el día que su primogenita le suplicaba que no la alejara de él, que no la abandonara

FlashBack

Su dolor seguía latente, a pesar de que habían pasado cuatro años de la muerte de su esposa la sentía como si fuese muy reciente. Esa personalidad

alegre y jovial que alguna vez tuvo pereció el mismo día que le informaron su deceso después del parto de su última hija.

Las semanas pasaban y el carácter de Hinata cada vez se asemejaba más al de su madre incluidos sus gestos y persona.

Ya no soportaba tenerla cerca porque todo en ella la recordaba.

El rechazo se hizo presente y las habituales muestras de cariño que antaño le ofrecía

desaparecieron

Su comportamiento hacia ella fue cambiando radicalmente y se empeño en ejercer una presión que no debía sobre la niña.

-¡Eres una vergüenza! ¡Mírate! No puedes resolver un problema tan sencillo-

-L-lo siento padre… Tienes razón soy una vergüenza-

Al cabo de un tiempo en sus pensamientos empezó a rondar la idea de que el carácter de ésta era exclusivamente de los débiles y por ende una muy mala

influencia para su hija menor; según el veía no avanzaba en nada de lo que se le enseñaba para el futuro.

Varias noches seguidas la oyó llorar en la soledad de su habitación, ahogaba los hipidos con la almohada, pero él simplemente la ignoraba y seguía de largo

a su alcoba. Su ceguera era tan grande que en su amargura y capricho que congelo sus sentimientos para ella.

Hasta que una mañana llego a la conclusión de que no era una digna heredera Hyuga, por lo que de ahora en más sólo centraría su atención en Hanabi

quien siendo pequeña, demostraba poseer una gran inteligencia y destreza.

Finalmente tomo una determinación, el destino de Hinata estaba decidido.

Rápidamente se contacto con su asistente

-Kaede soy Hiashi busca de inmediato un internado para señoritas en Europa para Hinata, una vez que lo tengas inicia los tramites de inscripción, luego

llama a la aerolínea y compra un boleto de ida ni bien te digan la fecha de ingreso de la niña-

-Si Hiashi-san ¿Algo más?- pregunto extrañada por la orden de su jefe

-No, solo cuando tengas todo listo me llamas, no puede pasar de hoy- y colgando el teléfono dio por finalizada la comunicación.

Ese día su hermano fue a visitarlo con su esposa.

Hizashi a través del enorme ventanal de la sala que tenia vista al jardín, pudo ver a su sobrina sentada abrazando sus rodillas a orillas de la laguna artificial

con el semblante triste y ausente, pero no dijo nada atribuyo aquel comportamiento al sentimiento que le causaba no tener a su madre.

Antes del mediodía, hablando de negocios y trivialidades con su hermano el teléfono de la mansión sonó

-Casa de la familia Hyuga- contesto una criada

-Habla Kaede Aizawa asistente de Hyuga-san- dijo la voz del otro lado

-Un momento por favor- pidió la empleada

-Hiashi-san tiene teléfono es su asistente- le informo entregándole el tubo

-Dime-

-Hiashi-san ya todo esta listo, el internado al que asistirá esta en Londres y se llama British School, también compre el boleto de ida como me ordeno, su

vuelo es para las seis de la tarde de hoy- indico Kaede

-Perfecto cinco y media el chofer la dejara en el aeropuerto- y sin darle tiempo a decir nada mas colgó

-Ayame- llamo a la criada

-Si Hiashi-san-

-Ve a la alcoba de Hinata y prepara sus maletas- le ordeno

La mujer asintió y en silencio partió a la habitación de la niña a preparar su equipaje.

-¿Hinata-chan se va de viaje?- indago Hizashi sorprendido mirando a su esposa

-Si a un internado de señoritas en Londres- le respondió secamente y continuo –No puede permanecer más en esta casa ¡Es una vergüenza para mi

familia! Por lo que decidí enviarla a ese lugar… Quizá así aprenda algo-

-¿Cómo puedes hablar así de tu hija? ¡Es una niña! ¿Te has vuelto loco?-le reprocho airado su hermano

-¡Una niña débil! ¡Que nunca debió de haber nacido!- le grito con furia

De pronto la mirada horrorizada de Hitomi se centro en la entrada de la sala, allí parada con sus perlas anegadas en lagrimas se encontraba Hinata quien

había presenciado toda la discusión.

Un silencio profundo se apodero de la estancia donde ninguno de los presentes pudo formular palabra, la destrozada niña sólo tenia la vista fija en su padre

mientras el eco de esas crueles y frías palabras resonaba con fuerza en su cabecita.

No dijo nada sólo bajo la mirada y tan sigilosamente como llego se fue.

Hizashi quien no pudo soportar tal escena le lanzo un golpe a su hermano en el rostro quien perdiendo el equilibrio por el impacto cayo sentado al suelo.

-¡Eres un maldito desalmado!- exclamo

Éste entretanto se ponía de pie solamente le dijo mirándolo con rencor

-Puedes golpearme todo lo que quieras, aún así Hinata se marchara-

Las horas pasaron y el momento de partir llego, los tíos de la ojiperla a pesar del incidente continuaron allí, muy en el fondo albergaban la esperanza de

que Hiashi a ultimo momento recapacitara, pero no sucedió.

El chofer aguardaba en la entrada con el coche en marcha, las maletas ya estaban guardadas en baúl, sólo faltaba la niña.

Con inseguridad bajo las escaleras, en la puerta su padre y sus tíos la esperaban, éstos últimos la acompañarían hasta el aeropuerto no la dejarían sola.

Avanzo hacia ellos el momento había llegado, lucho contra su tristeza no quería llorar, se prometió ser fuerte pero al verlos se derrumbo e inevitablemente

amargas gotas saladas resbalaron por sus pálidas mejillas

En medio de su pena se aferro a su padre quien se mantenía quieto sin atinar siquiera a tratar de contenerla, y comenzó a suplicar ante la atónita mirada

de sus tíos empañada de dolor

-¡Padre por favor no me alejes de ti! ¡Te prometo que dejare de ser débil!

¡Que seré una buena niña! Pero por favor no me alejes de ti- le suplico

Mas él ni siquiera la escuchaba.

La escena realmente era angustiante pero se torno insoportable cuando la niña se soltó y retrocediendo dos pasos hacia atrás abatida cayo de rodillas en

tanto continuaba suplicando, Hitomi sintió partirse su corazón en dos al ver a su sobrina en el suelo implorando y a su cuñado desde su altura observarla

con desden

Sin pensarlo se acerco a la niña, se acuclillo a su costado y la abrazo en tanto le susurraba dulcemente al oído

-Sé fuerte cariño por favor… Piensa que nos tienes a nosotros, te amamos como si fueras nuestra hija… Por favor pequeña no hagas esto… Ven iremos

contigo al aeropuerto-

Empezó a desesperarse, Hinata no le respondía, seguía allí arrodillada frente a su padre sin parar de llorar murmurando suplicas casi inaudibles, Hizashi

notando la desesperación de su esposa se contuvo de golpear nuevamente a su hermano que aun yacía impávido frente a su hija.

También se acerco a la niña y delicadamente la tomo entre sus brazos.

Hizashi fue hacia la puerta de salida y la abrió, antes de marcharse junto a Hinata quien estaba en sus brazos y su esposa,

volteo hacia el lugar donde Hiashi seguía de pie de espalda a ellos y con todo el resentimiento que en su corazón se anido le dijo

-Hazte ala idea que desde hoy para ti he muerto y será mejor que contactes a tus abogados porque quiero la parte que me corresponde de la Compañía

Hyuga-

Luego ordenaron al chofer cambiar las pertenencias de la niña al maletero del coche de Hizashi, una vez cumplido el pedido, Hitomi se ubico en el asiento

del copiloto mientras su esposo se acercaba y acomodaba a la pequeña en su regazo cerro la puerta subió a la parte del conductor y arranco alejándose de

aquel lugar.

Esa tarde Hitomi Hyuga se contacto con su agente de viajes para conseguir boleto en el mismo avión que su sobrina, ahora más que nunca no la dejaría

sola

Hiashi por su parte al quedar solo se encerró en su estudio a beber.

Fin del FlashBack

Repentinamente algo tibio y húmedo surco su mejilla, deslizo su mano derecha casi temblorosa hacia arriba y limpio aquella gota salada que escapo de su orbe plateada y se impresiono.

La ultima vez que supo lo que era llorar fue cuando su amada Hikari murió sin embargo aquel desdichado recuerdo removió esas emociones que creyó perecieron en el pasado.

Trato de aclarar su mente, pero cuando se recobro se encontraba de pie frente a la fotografía donde se veían a él y a Hinata sonrientes, sus dedos trémulos acariciaron la imagen de su hija hasta que finalmente sus ojos enrojecieron y un caudal amargo empezó a trazar grandes cauces en su rostro, aquella fotografía se mezclaba con la Hinata de su recuerdo, abatida en el suelo de rodillas suplicante frente a él.

Tomo el retrato entre sus manos la observo un momento más y luego la acerco a su pecho en una especie de abrazo dejando de reprimir el llanto que luchaba en su interior por emerger al tiempo que murmuraba

-Perdóname Hikari… Perdóname donde quiera que estés por lo que le he hecho a nuestra pequeña-

Después de tantos años abría la celda en la aprisiono sus sentimientos dejándolos libres al fin


Abrió la puerta y al instante se quedo petrificado la persona que menos quería ver en ese momento se encontraba de pie ahí en el umbral de su entrada con una bolsita de comida china para dos y una enorme sonrisa

-¡Sakura! ¿Q-qué haces aquí?- sus ojos se desorbitaron de la sorpresa

-Naruto ni que hubieras visto un fantasma- le dijo con aire juguetón y dándole un pequeño beso en los labios entro sin esperar la aprobación del Uzumaki

Con la nueva noticia que lo tenia felizmente alborotado, olvido por completo a su amante pelirosa, que después de aquel día la esquivaba sin descanso, Sakura cansada de su desaire y animada por la llamada de su rubia amiga Ino Yamanaka decidió presentarse en su casa así sin mas.

Como ya conocía la casa se traslado libremente hacia la cocina donde deposito la bolsa que contenía la comida, en tanto esto ocurría el rubio se quedo parado en mitad del corredor que conectaba a la cocina con el living-comedor.

Con una bandeja en su manos donde cargaba la comida caliente y dos tazas de té, camino por ese mismo corredor hasta toparse con Naruto en la mitad, éste que se encontraba cabizbajo levanto su mirar y sus zafiros se enfocaron en la alegre pelirosa que de antemano pudo presagiar que lo que estaba por ocurrir no iba a gustarle en lo absoluto.

Se aproximo hasta el Uzumaki con la preocupación brillando en sus grandes jades y le interrogo

-Dime Naruto ¿Sucede algo?-

-Si Sakura debemos hablar- le respondió con seriedad


La cena concluyo sin noticias de Itachi, muy a pesar de lo que creían éste nunca llego, ni volvió a llamar, pero como él conocía del motivo de aquella reunión su presencia no era tan indispensable, por lo que una vez acomodados en el living y bebiendo café Fugaku le comento a su hijo menor

-Sasuke el motivo de esta reunión fue para informarles a ti y a tu hermano que finalmente el acuerdo de unificación entre las compañías Uchiha y Uzumaki finalmente esta firmado- expreso y continuo- Ahora serán una sola. La presidencia quedara al mando de Itachi y de ti y la vicepresidencia estará bajo la responsabilidad del hijo de Minato-

Aunque no estaba de acuerdo prefirió no reclamarle a su padre el haberlo involucrado en aquel negocio, por lo que como siempre ya se las ingeniaría para dejarle todo a Itachi, él ya tenia su profesión era medico y era feliz, no le interesaba en lo mas mínimo participar de dicho puesto.

-Y el próximo sábado por la noche se hará una fiesta de gala para festejar esta "unión" definitiva entre ambas familias- anuncio su padre

-Eso quiere decir que esta semana tengo mucho por hacer ¡Oh Kami! ¿Me alcanzara el tiempo?- se pregunto Mikoto

Fugaku y su hijo echaron a reír definitivamente Mikoto Uchiha era especial.


-… Y hoy hablando con él… le dije que estaba embarazada- finalizo Hinata su relato

Itachi la observo luego de que hubiera terminado de narrarle su historia, la fragilidad que mostraba era absoluta así como las secuelas que le dejo esa traición. En su vida había sufrido tal acto, pues él nunca estuvo enamorado de nadie, al igual que su hermano las mujeres pasaban por su lecho sin compromiso alguno, amaba su libertad y hasta el momento no tenia necesidad de estar con alguien.

-¿No te has casado muy joven?- le pregunto curioso

-No… este año cumplo veinticuatro- le respondió

-Y me dices que no jajaja- rió

La musical risa del Uchiha finalmente logro calmarle la angustia que hasta unas horas atrás sentía.

-Hinata-chan hay situaciones en las que la vida pone a prueba nuestra templanza, debes ser fuerte contra la adversidad no sólo por ti ahora en tu interior crece un pequeñín que te necesita-

-Lo sé sólo que no es fácil, las imágenes del esa noche vienen una y otra vez a mi cabeza-hizo una pausa y continuo –Hoy me propuso volver a empezar, acepte pero… ya no estoy segura de lo que siento por él- concluyo

-Yo creo que eso debe a que todavía estas dolida y es lógico pero debes tratar de olvidar si quieres volver a empezar- le dijo

-Aún sigo sin entender que fue lo que hice mal para que pagara mi amor de esa manera-

Itachi sintió pena realmente estaba dolida y tratando de hacerla sentir mejor siguió

-Ve el lado bueno, si a ti no te hubiera ocurrido nada nunca te habría conocido, eres afortunada tienes personas a tu alrededor que te quieren y hoy te has ganado un nuevo amigo- y le guiño el ojo

Hinata se sorprendió ¿Un nuevo amigo? Y una calida sonrisa afloro en sus labios, se sintió feliz ahora tenia un nuevo amigo.

Contemplaron unos minutos el paisaje nocturno hasta que la ojiperla reviso su reloj

-Es tarde debo irme- le anuncio a su nuevo amigo

-¿Qué hora es?- pregunto él

-Diez y media en punto-

-De acuerdo vamos te acompaño-

Hinata iba a rebatirle pero Itachi ya había emprendido la marcha hacia su coche, por lo que resignada le siguió.

Por la avenida todavía circulaban unos pocos y aunque el movimiento en las calles de la cuidad aun persistía con los minutos parecía mermar. Cuando llegaron al automóvil el Uchiha quito la alarma de seguridad destrabo las puerta y abrió la del copiloto, Hinata titubeo pero al final entro al coche, luego Itachi fue hacia lugar de conductor se acomodo el cinturón de seguridad y arranco con destino la de la ojiperla.


Dejo la bandeja sobre una pequeña mesa de la sala, y se sentó, Naruto por su parte imito el gesto. La incertidumbre la estaba carcomiendo hasta que el rubio hablo

-Lo siento Sakura pero esto debe terminar-

Sus ojos abrieron y sus pupilas se dilataron por tal declaración, las lagrimas empañaron sus ojos y empezó a llorar. El ojiazul a pesar de todo continúo

-Los años pasaron, entiéndelo ya no siento nada por ti más que un afecto. Amo a Hinata y…- pero no pudo seguir Sakura fuera de si lo interrumpió

-¡¿Un Afecto? ¡Maldito mentiroso siempre me has amado a mi, me lo has dicho todas la veces que estuvimos juntos!-

Tenia razón en los cinco meses que llevaba de estar con ella se lo decía incansablemente, pero no era más que un mero espejismo pues él había comprendido que amaba a su esposa.

-De verdad lo siento, pero me he dado cuenta que a quien amo es a Hinata, además ahora va darme un hijo-

Un mar caía de sus ojos, esto no podía estar sucediendo, seguramente era una artimaña que esa insulsa había inventado para que volviera con ella; frenéticamente empezó a negar con su cabeza mientras lo miraba fuera de si.

El Uzumaki preocupado no sabia como actuar por lo que en un impulso solo atino a abrazarla, se acurruco entre sus brazos permaneciendo un buen rato buscando sosegarse y repentinamente sintió la necesidad de salir de ahí, necesitaba pensar.

Bruscamente se deshizo de aquel abrazo lo miro de frente y sin que Naruto lo previera Sakura le dio un beso desesperado que él no pudo evitar responder, después dejándolo completamente aturdido se fue.

En sus pensamientos una idea se había fijado: No renunciaría al amor del rubio…

To Be Cont…


Holaaa!

Espero que este capitulo les haya gustado tanto como a mi

Como veran, ha salido a relucir un poco del pasado de Hinata,

Y a su vez ésta ha ganado un nuevo amigo.

Les comento que este cap me hizo llorar de solo imaginarme la escena

De ella suplicando a su padre fue horrible.

En fin esta semana vagando por Wiki Naruto lei que Hinata estaria

A punto de ser mas heroína que Sakura francamente no se si sera verdad

Pero igual me hizo muy feliz leerlo XD

¡Por fin dejará el papel secundario!

Bueno para cerrar quiero agradecerles una vez más el que leean este fic

Y que me dejen sus comentarios como digo siempre

Me animan a continuarlo =D

¡Bien! Antes de despedirme hasta el prox cap quiero agradecer a los

Lectores que dejaron Reviews =)

**Sophie Giralt de Cullen**

**Ragheyra**

**Maribelteka**

**Yuemai**

**Mina**

**Yuri Akiza**

**Niki Hyuga**

¡Gracias! Me despido y como siempre espero sus reviews =)

Que tengan un bonito día o tarde o noche =)

¡Sayooooo!

Atte: Ori-chan23