kali9105: Holi~ Pues aquí dejando un nuevo cap del crack fic, lamento la tardanza, fue culpa de Inucchi :v *hushe por su vida*

Inu4Neko: Maldita cobarde ewe La culpa es de ella, que despareció dos días, en fin discúlpenos y disfruten el capitulo.


Disclaimer: Akuma no Riddle le pertenece a Yun Kouga, si fuera nuestro Haruki se hubiera ido de viaje con Isuke...a su luna de miel (?"


–Chitaru ¿Qué significa esto?– La peli roja trago saliva nerviosa y desvió la mirada mientras pensaba como responder ¿Cómo le iba a explicar a su novia que paso la noche ebria con otra chica? además ni siquiera recordaba lo que había pasado. Sintió como Shiena tomaba su mano y la miraba suplicando una respuesta. Chitaru no podía mentir, no quería mentir, diría la verdad y afrontaría las consecuencias.

– La verdad no lo sé, bebí un poco en la fiesta a la que nos enviaron, desperté en casa de una de esas chicas y tenía estas marcas– noto que todas las mirabas estaban sobre ella, algunas molestas, otras preocupadas– p-pero no pasó lo que ustedes están pensando "o eso espero".

El ambiente era demasiado tenso, la tensión en el aire se podía cortar con un cuchillo, todas notaron el aura negra que se estaba formando alrededor de Otoya, pero nadie entendía el porqué, decidieron ignorarlo un momento y voltearon a ver a Shiena, la cual se acercó a Chitaru, la tomo le el cuello de la camisa, Chitaru cerró los ojos esperando el golpe, todas lo esperaron, pero la peli roja sintió solo el toque suave de una mano que tomaba suavemente su mentón y le alzaba la cabeza dejando al descubierto su cuello, Shiena estaba revisando las marcas y pasaba suavemente sus dedos por cada una de ellas.

– Tú no sueles beber, no deberías hacerlo.

– Lo siento, de verdad lo siento mucho. Sé que estuvo mal… – Shiena puso un dedo sobre los labios de Chitaru, dejándola confundida.

– No lo vuelvas a hacer, además que tienen prohibido dejar que las clientas lleguen a más y peor que se vayan otro lugar– suspiró y Chitaru asintió nerviosa– tengo que irme, nos vemos más tarde.

Shiena le dio un beso en la mejilla a Chitaru se apartó de ella dejando atónitas a todas y simplemente se fue cerrando la puerta, entonces se oyó un ruido muy fuerte: una silla cayendo y solo vieron una sombra purpura caminando a toda velocidad hacia Chitaru, la cual no salía de sorpresa al sentir las manos de la peli purpura sobre el cuello de su camisa.

– ¡Tú! ¡¿Cómo te atreves?!– le dijo sacudiendo a Namatame, la cual trataba de soltarse.

– ¡¿De qué hablas Otoya?!– Takechi la miraba con una furia desenfrenada.

– ¡Como te atreves a engañar y a traicionar a Shiena–chan! ¡¿Porque no le dijiste la verdad?! Ayer te fuiste con la enana, la misma que ayer besabas con una ternura con la cual nunca he visto que trates a tu novia ¡A tu novia! – dijo mientras la soltaba un poco para alzar el puño e intentar golpearla, pero Chitaru detuvo el puño de Otoya.

– Le dije la verdad, yo no sé cómo pasaron las cosas, no lo recuerdo– Otoya no soporto más y estrello su puño en la mejilla de Chitaru la cual cayó de espaldas al suelo.

– ¡Ella presume de que eres buena persona pero no lo eres! Aun así te prefiere a ti… y no a mí– ultimo lo dijo con un susurro y se lanzó de nuevo a golpear a Chitaru pero algo la detuvo, alguien tomó su mano y dobló su brazo hacia atrás sosteniéndola con fuerza, la peli purpura trato de soltarse pero no pudo hacerlo.

– ¡Basta! están asustando a Mahiru– dijo una chica de cabello plateado y ojos amatistas señalando a otra chica idéntica a ella, que se encontraba alejada de ellas.

– Shin'ya debiste hacer eso antes– Haruki suspiro aliviada de que las cosas se hubieran calmado un poco.

– No– Shin'ya señalo a la peli roja que seguía en el piso– se lo merecía.

Otoya aún tenía la fuerza suficiente como para jalar a la peli plateada, la cual decidió ejercer más fuerza y en un movimiento Takechi terminó con la cara contra el suelo, mientras Shin'ya aun la sujetaba.

– Otoya, si no te calmas tendré que noquearte– la chica dejó de hacer un poco de presión al escuchar eso.

Chitaru se levantó del suelo sobándose la mejilla que ahora debía tener marcada al igual que su cuello, sentía ira hervir en ella, pero la culpabilidad era mayor, hasta cierto punto sentía que Otoya tenía razón en haberla golpeado, era una manera de pagar su culpa.

– ¿Namatame-san estás bien?– la única que se había movido después de la escena era Suzu.

– Sí, solo necesito un poco de hielo ¿Podrías pasarme un poco?– la peli roja sonrió en disculpa y Shutou se retiró para ir por lo que le había dicho.

– ¿Y porque le preguntas si está bien? ¿Acaso ahora es la victima? ¡¿De verdad?! Aquí a la única que le debería preguntar si todo está bien es a Shiena-chan– dijo con media cara aplastada contra el suelo y aun agitándose– Claro, sé que a ti no te importa, mientras ella moría de preocupación, tú ¡Tú te estabas besuqueando con la enana esa! – vociferó desde el suelo, todas se quedaron pasmadas al escuchar eso, menos Chitaru que al escuchar lo que había dicho la peli purpura sobre Hitsugi la había molestado mucho, camino hacia ella pero Haruki la tomó de las muñecas impidiéndole avanzar más.

– Ah pero que inútiles e idiotas son, ya paren con su intento barato de dorama– dijo una burlona voz que todos identificaron como Kaiba, el administrador del bar, entonces Shin'ya soltó a Takechi y Haruki a Chitaru– ¡Que obedientes! bien, ahora Haruki, Tokaku, Chitaru y Otoya, la abuela Azuma las necesita, quiere hablar con ustedes...de cierto asuntito– rió, mientras daba la vuelta y las chicas solo tragaron saliva a excepción de Tokaku.

A lo dicho por el albino, sabían que la situación era mala, muy mala.

Las cuatro se dirigieron al segundo piso del bar, donde se encontraban los dormitorios de varias de ellas y por supuesto el de la abuela de Tokaku, al estar frente a la puerta, Haruki y Chitaru se miraron con nerviosismo, ya se imaginaban por qué habían sido llamadas, tragaron saliva y miraron a la peli azul, la cual suspiro resignada y golpeó un par de veces la puerta, cuando recibieron autorización entraron.

– Quiero que me expliquen en este momento porque razón no llegaron anoche– ante esas palabras ambas peli rojas comenzaron a sudar por los nervios, mientras que Tokaku permanecía impasible y Otoya reía.

– Bueno ehm…– Haruki evito mirar a la dueña de ese lugar mientras pensaba que decir, al notar su problema Chitaru decidió intervenir.

– Las cosas se…complicaron.

– ¡No tienen por qué quedarse más del tiempo acordado!

– Yo regrese a tiempo, ya obaachan, relájate un poco no seas tan dura con ellas– le dijo Otoya sonriendo y mirando con burla a las demás.

– ¡Ya te dije que no me llames así!– dijo mientras tomaba lo primero que encontró en su escritorio y se lo lanzaba directo a la cabeza de Otoya– Y lárgate a bañar, aun apestas a alcohol– a lo cual Otoya solo esquivó el objeto y salió riéndose, dejando a Haruki, Chitaru y a Tokaku solas, ambas pelirrojas volvieron a tragar saliva, sabían que les iba a ir muy mal.

– Saben que no deben permitir que las cosas pasen a mayor grado– mientras mencionaba eso último fulminaba con la mirada a Chitaru– ¡Además, llegaron sin su pago! ¿Cómo es que ninguna de ustedes tontas pudo recordarlo?

Las chicas se miraron entre sí, se acusaban con la mirada, al final Chitaru era la que siempre cobraba y guardaba el dinero, porque según ellas era la más responsable, pero nadie dijo nada porque no querían recibir más regaños.

– Lo sentimos mucho – dijeron las tres al unísono, la anciana suspiro pesadamente.

– Lárguense de una vez antes de que las deje sin comida una semana– las chicas asintieron y dieron la vuelta para irse– Ah, olvide decirles que ese dinero se les descontará de su sueldo– Haruki volteó rápidamente para protestar– no hay excepciones, lo debieron pensar antes de comenzar su diversión, ahora ¡Largo!– Chitaru abrió la puerta, para dejar pasar a sus compañeras, pero la abuela Azuma habló de nuevo– Tokaku, tú te quedas– las otras chicas solo la miraron compasivamente y salieron.

La peli azul se giró para mirar a su abuela la cual la miraba con los mismos ojos azules penetrantes que ella había heredado, se sentía nerviosa, pero trataba de ocultarlo mostrándose impasible como siempre, no sabía que decir o que hacer, ojala Takechi estuviera aquí, para aligerar el ambiente pesado que se había formado. Esa idiota siempre lo hacía desde que eran niñas, desde que la abuela Azuma en un acto único de compasión la había recogido de la calle, aunque ahora que habían crecido y viendo que Otoya se dedicaba a lo mismo que ella, se preguntaba si solo había sido compasión.

Salió de su ensimismamiento para ver a su abuela mirando por la ventana ¿Se había tirado tanto tiempo pensando?

– ¿Tokaku, sabes que estoy molesta contigo verdad?– la Azuma menor no sabía si debía contestar o no o solo dejar que la mujer mayor siguiera con su monologo, se debatía en contestar cuando la mujer volteó a verla su voz era más relajada que cuando las otras se encontraban con ellas– No entiendo tu comportamiento, no es digno de una heredera Azuma, sabes que todo el esfuerzo que se hace es para que tu heredes esto, varias generaciones han llevado este lugar y aunque suene extraño ya es una tradición que un Azuma se haga cargo, ¿alguna vez te ha faltado algo?– Tokaku movió la cabeza negativamente.

– Nada me ha faltado en base a tus ideales.

– No son mis ideales, es la vida que debes llevar– la mayor se notaba molesta, sabia el camino que tomaría esta conversación.

– La tía Mako no decía lo mismo.

– ¡No te atrevas a mencionar a esa traidora! Abandonó este lugar por algo tan absurdo como el amor– hace un par de años, la menor de sus hijas se había ido de ese lugar cosa que no le agrado, mucho menos al saber que se iba a vivir con alguien que recién conocía argumentando que lo hacía por amor– al menos tu nunca has pensado en esa clase de tonterías, eso no existe, ya lo aprenderá de mala manera al igual que tu madre– Tokaku miro a su abuela molesta, nunca conoció a su madre pero por las cosas que su tía le había contado sobre ella le tenía cierto nivel de cariño al igual que a su tía y odiaba que se metieran con las personas a las que les tenia aprecio aunque estas fueran muy pocas.

– La tía Mako decía que no puedes tomar todas nuestras decisiones, desearía haberme ido con ella.

Tokaku no sintió venir la cachetada que su abuela le propinó, solo se tambaleó un poco al sentir el impacto y la miró con la misma severidad que había aprendido de su abuela, su mejilla picaba, pero se resistió al impulso de sobársela.

– ¡Tú no te puedes ir de aquí! Tienes que tomar el lugar que tu madre no pudo tomar y que esa desagradecida no quiso tomar, la vida me dio dos hijas, las cuales solo me pagaron con ingratitud, una largándose y la otra enamorándose de un imbécil ¡Que solo jugo con ella y la dejo con una cría en el vientre!– la Azuma menor no respondió nada, tenía ganas de largarse de ahí, pero sabía que si se iba podría ser peor– Tu madre se enamoró de ese tipo, el amor no sirve de nada el amor es una basura comercial, que solo sirve para vender una ilusión a las niñas ingenuas, por eso Tokaku, nunca, nunca te enamores... ahora sal de aquí, tienes trabajo más tarde.

La peli azul no sabía que decir, solo salió de ahí mientras se sumía en sus pensamientos, su abuela nunca le había hablado así, solía ser cruel, pero con ella y Otoya se moderaba un poco ¿De verdad era tan malo el amor? ¿Ella algún día encontraría el amor? ¿La persona de la que se enamoraría solo la utilizaría y después la dejaría?

Sin querer sus pensamientos se fueron hacia aquella chica con la sonrisa más hermosa que había visto y sin querer metió la mano al bolsillo y apretó el papelito que aquella chica peli naranja le había dado. Esa chica había sido diferente a cualquier otra persona que hubiera conocido antes la trato de una manera dulce sin razón alguna. Sin poder evitarlo llevó su mano a sus labios y una ligera sonrisa apareció.

Luego de ser regañada Haruki fue camino a su casa, le descontarían dinero de su paga, eso significaba que tendría problemas con los gastos de su familia, su actual trabajo apenas le permitía cubrir sus gastos y deudas con el hospital, pero le daba tiempo para pasar con sus hermanos y su madre, así que era su mejor opción por ahora. No era algo de lo que se sintiera muy orgullosa, pero sí muy agradecida con Otoya por conseguirle el trabajo, desde que entro a trabajar en ese bar su situación mejoro un poco, pudo costear el tratamiento del hospital de su madre y esta finalmente se recuperó. Pero aun debía dinero al hospital y debía costear los gastos de la escuela de sus hermanos.

– Debería buscar un segundo trabajo mientras termino de pagar las deudas– suspiró frustrada, hace tiempo que no tenía tantas preocupaciones por sus gastos, ahora todo por culpa de esa hermosa chica tsundere de cabello rosa estaba metida en ese problema.

Chitaru se sentía culpable, ahora por su culpa Haruki perdería dinero y ella estaba consciente de que la chica lo necesitaba, comúnmente era ella quien recibía los pagos pero todo por culpa del alcohol y de esa adorable chica esta vez no lo hizo. Necesitaba hablar con alguien que pensara de forma calmada y que no le fuera a buscar pelea, así que camino hasta la barra pero notó que se encontraba vacía. Se sintió un poco decepcionada hasta que sintió una mano sobre su hombro.

–No acostumbrabas tomar y ahora planeabas pedirme alcohol a mí– pregunto Suzu divertida.

– Sabes que no es así.

– Lo sé, lo sé, ven tenemos que curarte esa herida, Otoya se pasó un poco– Se dio la vuelta y se dirigió hasta su cuarto seguida de la peli roja. Una vez ahí Chitaru se sentó en el suelo mientras Suzu revisaba la el golpe marcado por la peli purpura– Así que… ¿Quieres contarme lo que pasó?

Chitaru bajó la mirada.

– No lo sé, yo solo…– suspiró– No te molestes, había una chica, aun luce como una niña se veía bastante tierna e inocente, así que quise impedir que bebiera alcohol porque creí que era menor de edad, pero no lo era, entonces me pidió beber con ella y… no me pude negar, algo en sus ojos, en su voz, en la forma en la que me lo pidió me hizo que fuera imposible negarme. Como sabes mi resistencia al alcohol es nula así que no recuerdo mucho, desperté en su departamento.

– Entonces tú y ella…

– ¡No! No lo sé, cada vez que trato de recordarlo me punza la cabeza.

– Bien, en base a eso, primero ¿Por qué te acercaste a otra chica si tú tienes novia? Creí que solo ibas a cuidar a esas tres– Suzu puso una especie de crema en el rostro de Chitaru–segundo, Otoya dice que la besaste no debiste hacerlo, tercero ¿De verdad quieres a Kenmochi?

La peli roja desvió la mirada, no sabía si debía responder o no, pero Suzu se adelantó.

– Responderé por ti, la respuesta a la primera pregunta es: No pudiste evitarlo y la respuesta a la última no estás segura– termino de decir y cubrió la herida de su mejilla.

La pelirroja suspiró, era verdad, ella no estaba segura que sentía por Shiena, le gustaba eso no había duda, siempre le había parecido una chica muy tierna y atractiva, pero a pesar de todo nunca sintió esos latidos tan fuertes como cuando vio a la pequeña peli azul, cuando la vio reír junto a la otra chica de sonrisa gatuna.

– Hitsugi.

– ¿Cómo dices?– la pregunta de Suzu, la sacó de sus pensamientos.

– Que se llama Hitsugi, la chica...de anoche…y si tienes razón no pude evitarlo, supongo que de alguna manera tengo que resolverlo, gracias por curarme y por ayudarme Suzu – le sonrió, la peli azul le devolvió la sonrisa y se despidió de ella.

– Por cierto, no sabía que a Chitaru-chan tenia gusto por las niñas pequeñas– solo se quedó parada un momento, para oír reír a Suzu, no pudo evitar sonrojarse un poco y reír ligeramente, gracias a la peli azul ahora se sentia tranquila. Ahora tenía que resolver sus dudas. No quería darle la razón a Otoya y dañar a Shiena.

Era más de media tarde el dolor de cabeza había cedido un poco, pero aun así no tenía ganas de salir de su cama, cama que aun olía a ella...a Haruki, a esa stripper con la que había pasado la noche, tan solo recordar esas escenas en su mente la hacían sentir su piel hervir de nuevo, aquellas manos la habían recorrido con una habilidad impresionante, pero claro, la pelirroja era una mujer acostumbrada a eso.

Su estómago interrumpió sus pensamientos, por la resaca, no había tenido ganas de comer nada, lo único que quería era devolver el alcohol que había consumido, aunque, lo que ella recuerda es haber consumido poco de ello, pero ahora no importaba, lo único que quería era comer algo y darse un baño. Quizás eso la haría sentirse mejor.

Ya por fin después de un baño y algo ligero de comer, se fue a sentar a la sala, vio que todo estaba limpio al parecer la muchacha de servicio había entrado a limpiar mientras se duchaba, se sentó en un sillón y vio que su teléfono estaba en la mesita de centro, recordó que lo había dejado ayer ahí antes de que todas llegaran, una pequeña luz parpadeaba indicando algo, lo tomó y se asombró un poco por lo que vio: 15 llamadas perdidas de Sumireko.

A la Hanabusa la había conocido desde hace unos años atrás, estudiaron en la misma escuela pero en grados distintos ya que la chica era menor. Sus padres fueron quienes las presentaron, a Isuke no le agradaba la gente, pero ella no era tan mala, en realidad le había parecido interesante ya que la chica se desenvolvía bien, era inteligente y era muy interesante, sin embargo no era el tipo de persona que atraía a la peli rosa, así que pronto perdió su interés. Hasta que, por malas jugadas del destino, había terminado comprometida con ella.

El compromiso era algo de lo que no podía deshacerse tan fácilmente, Isuke lo sabía y aunque Sumireko había crecido para convertirse en alguien digna de ser comprometida con ella, aun así ella no quería perder su libertad y vivir toda la vida con alguien que no la llenaba por completo, con la cual no se sentía viva, sin querer la imagen de la pelirroja se le vino a la mente pero ¿Porque en este momento pensaba en ella? quizás era curiosidad, quizás era algo más, como que su cuerpo le reclamaba sentirse en llamas como la noche anterior, pero en ese momento una llamada volvió a entrar asustándola provocando que casi tirara el celular, pero evitó que cayera y lo abrió, no tuvo que adivinar quién era, desvió la llamada, dejo su celular ahí y volvió a su cama a acostarse. Sin embargo el olor de la chica peli roja había desaparecido al ser cambiadas las sabanas, sabía que lo que estaba pensando probablemente estaba mal, pero mañana iría a ver a la enana de Nio, quería saber cómo localizar a la bombera pelirroja.


Inu4Neko: Isuke llamará a Haruki quiere mas hard 7u7 hay que decirle que nos pase el numero de la bombera hot.

kali9105: Isuke te matará antes de dartelo xD Pero que golpazo le metio Otoya a Chitaru, pobre de mi príncipe león, ya quiero saber que pasa el proximo cap :v

Inu4Neko: Kali no se como decirte esto... Tu lo escribes! Asi que sabes que pasara en el proximo! XD golpearon a Chitaru, golpearon a Tokaku, es el capitulo de los golpes o qué? Ahora estuvimos mas dramáticas y menos random. Pero ojala les gustara.

kali9105: De verdad?! Diablos xD JAJAJA esto parece más a algo escrito por mi, lo digo por el drama, yo soy más dramática xD Pero como dice Inucchi, esperamos que les gustara.

Inu4Neko: Ahora si alguien tiene alguna queja, amenaza de muerte, quiere lanzar tomates o ladrillos discutanlo con la anciana *pone a Kali de escudo y huye*

kali9105: Y porque solo yo? D: Bueno ya pues, pues solo me queda decir, que gracias por sus reviews, follows y favoritos, Inucchi y yo, esperamos que nos sigan apoyando en este dramático y crack fic.

Que el fandom de AnR en español siga creciendo!