Después de la cena estilo "Uzumaki" Sarada se había ido a casa acompañada de Sakura ya que estaba por el camino pues apenas había salido del trabajo en el hospital.

- ¿Segura que no quieres quedarte Sakura-san?

- Muchas gracias Hinata, pero Sasuke está solo en casa y no sabe cocinar.

Mamá tu tampoco eres muy buena Eran los pensamientos de Sarada o más bien de todos los presentes.

- E-está bien – contesto Hinata con una sonrisa forzada – Sera en otra ocasión entonces.

Sakura asentía mientras se marchaba con su linda hija, Boruto y Sarada aunque eran muy amigos no se despidieron como normalmente lo hacían ¡Con un escándalo total!, las dos madres habían notado aquel cambio…

se marcharon Pensó el rubio menor suspirando completamente.

-**

- ¿Cómo estuvo la cena?

- ¡Genial! Parece que lord hokage me va a entrenar y de paso le patee el trasero a su enfadoso hijo en los video juegos – sonreía victoriosa la chica.

- Siempre estas alegre cuando estas con el ¿verdad? – sonreía su madre tiernamente.

- N-no es lo que tú piensas mamá – contesto sarada intentando esconder su leve sonrojo

- ¿Qué es lo que yo pienso? – Sakura sonreía aliviada de que por lo menos su hija está casada con su primer amor.

- ¡Mamá! Deja eso

- jajaja está bien hija pero… ¿Cómo estuvo tu segundo beso?

- ¿A-a q-qué te refieres?... ¿Segundo?

- Me refiero a un grito que se escuchó en todo konoha "¡Idiota me acabas de robar un beso!" "¡Tarada fuiste tú la que me beso!" algo así.

- ¡N-no pasó nada!... ¿Enserio se escuchó?

- ¿y bien? – Sakura le daba ligeros golpes con el codo.

- Estaba un poco nerviosa y después lo regañe por los nervios y no paso de ahí

- Entonces estabas esperando que algo pasara – Sarada se había sonrojado completamente mientras quedaba paralizada – Es normal a tu edad hija y pensar que Boruto fue tu primer amor desde niña

- ¿Eh?, pero que cosas dices mamá

- Siempre lo seguías y decías cosas de porque no era como tu padre, sabes eres muy parecida a Hinata con Naruto jajaja, tal vez deberíamos salir las tres ¿no crees?

- ¿Enserio la tía Hinata era la que seguía al tío Naruto? Y no madre no hagas nada por favor hoy la tía Hinata me miraba de una manera extraña y se burló de Boruto y de mí

Sakura estaba riendo a más no poder mientras su hija le hacía berrinches, estaba feliz de que por lo menos su hija estuviera enamorada de ahora su esposo, pero… ¿qué era lo que sentía Boruto?. Sakura sabía que cuidaba mucho de su hija y que le tiene mucho cariño pero ¿amará a Sarada?.

Llegaron a su hogar y para sorpresa de ambas Sasuke estaba sentado en la sala sin hacer absolutamente nada, solo estaba sentado con los ojos cerrados.

- Y-ya llegamos papá.

- Sarada, ven aquí.

Sarada miro a su madre y esta negaba con la cabeza diciéndole que no sabía nada, ella estaba nerviosa ¿sería por lo del beso? Rogaba a los cielos que no por eso dejara de entrenar a su amigo o complicara la relación aún más. Llego a estar frente a él mientras su madre se sentaba a lado de su esposo.

- Siéntate Sarada.

- S-si…

- Sarada tu quiere ser hokage ¿verdad? – Sarada asintió nerviosa – ¿Qué tanto quieres ser hokage? ¿Protegerías a la aldea inclusive si el consejo te quisiera lastimar?

Sarada estaba confundida pero aliviada que no sacara el tema del beso con su compañero de equipo, cerró los ojos y pensó solo un pequeño momento de no más de 15 segundos.

- No sé porque me dices eso papá, pero el consejo no es todo konoha y en este pueblo hay gente buena como mala ¿verdad? Y no por la gente mala voy a odiar a toda la gente buena que hay aquí.

Sasuke apenas y cambio su expresión serena por un intento de sonrisa pero su familia que ya lo conocía sabía los cambios de expresión del patriarca Uchiha y sabían que estaba contento.

- Bueno hija, al final del examen chunin te tenemos que decir algo importante.

- ¿Por qué no me lo dices ahora papá? No eres de los que se van por las ramas.

- porque la prioridad es tu examen.

- por cierto papá el séptimo quiere que mañana nos acompañes a entrenar.

Sasuke asintió mientras se dirigían todos a la cocina, para suerte de Sarada a su papá se le ocurrió comprar comida para llevar a casa y así evitar la horre… deliciosa comida que preparaba su madre. Comieron sin entablar una conversación, todo era bastante serio muy diferente a la cena estilo Uzumaki.

Estaban Sasuke, Sarada y Boruto en el campo de entrenamiento 3 esperando al hokage los tres tenían un completo silencio, era demasiado incómodo para ambos genin pero parecía que el veterano disfrutaba la tranquilidad o eso aparentaba.

- Boruto – le llamo Sasuke – ¿Qué opinas de Sarada?

Boruto estaba confundido con esa pregunta, el quedo pensativo y Sarada era un milagro que siguiera de pie como si nada, a ella también le interesaba saber lo que el rubio opinaba no era momento para sonrojarse y/o desmallarse.

- Pues… creo que ella tiene muchas habilidades digna de ser Uchiha… hummm y lo único que le faltaría a ella para mejorar seria experiencia en combates reales, en general creo que ella podría convertirse en hokage… y además, no nada.

Sasuke seguía sin cambiar su rostro aunque dentro de él estaba alegre de que su pupilo admirara tanto a su hija y aunque joven y sin experiencia tenía razón su pequeño alumno, Sarada estaba completamente sonriente ya que su amigo jamás la alababa siempre se la pasaban peleando y el restregándole en la cara que siempre "le patea el trasero"

- Cuando mi hija se convierta en hokage ¿tú que piensas hacer Boruto?

- Sensei… yo tengo mi sueño de superar a mi padre y por supuesto que no romperé una promesa como lo hizo el, seré la mano derecha de su hija y la protegeré como se lo prometí sensei.

- E-espera Boru-tonto, ¿Se lo prometiste a mi padre tambien?

- S-si – contesto Boruto volteando hacía su sensei el cual ignoro completamente – Se-sensei diga algo por favor.

- Entonces lo que me dijiste a mí solo era porque se lo prometiste a mí papá ¿Verdad? – dijo Sarada en un tono triste – ya veo…

- N-no es eso, ¡Sensei ayúdeme!

- Cuando le pregunte a Boruto porque quería ser entrenado por mí me contesto dos cosas, 1 Que quería vencer a su padre y 2 quería proteger…

- ¡E-espere! – Boruto interrumpió a su maestro – n-no diga nada.

Sarada estaba confundida y dolida pero se le había quitado ese dolor, acaso ¿él entrenaba para protegerla? Estaba alegre al pensar eso… tal vez si es su primer amor, se enamoró de un tonto rubio travieso e infantil…

Tres shuriken volaban casi sin hacer ningún ruido y a centímetros de tocar a su víctima este tomo los shuriken como anillos al dedo.

- ¡¿Por qué todos intentan matarme con shuriken?!

Gritaba Boruto al ver a su padre sonriente acompañado de Mitsuki y otra persona que el no conocía ¿tal vez su madre?.

- Bien Naruto llegas tarde ¿para qué trajiste a orochimaru?

- Tenia cosas que hacer en la oficina pero deje un clon de sombras haciendo el trabajo y lo traje porque quiero revivir a los 3 sanin de konoha.

- Ya veo, pero Naruto-kun sería mejor que Sakura estuviera en mi lugar yo fui el maestro de Sasuke y no podemos haber dos estilos de serpiente.

- No la llame por que tiene mucho trabajo en el hospital, Sarada está aprendiendo jutsu medico con ella así que estaremos bien como estamos ahora, lo que quiero hacer es que veamos un combate de nuestros pupilos y así veamos cómo podemos ayudarles a mejorar, después cada quien decidirá como entrenar a sus alumnos.

- ¿Pupilos? – pregunto Sasuke.

- Tomare a Sarada como mi alumna – le dijo mientras tenia contacto visual – no estoy preguntándote Sasuke, lo estoy afirmando.

- ¿Cómo piensas ayudarle a entrenar e Sharingan?

- Recuerda que kurama sabe a la perfección como funciona y le puede enseñar.

Los adultos habían dado por inicio el combate de los tres mientras estos se dedicaban solo a observar los movimientos de sus alumnos, orochimaru estaba sonriendo al ver a Mitsuki tan animado en su pela contra sus compañeros de equipo.

Boruto había hecho un clon de sombras mientras decidido peleaba con ambos al mismo tiempo. Mitsuki se lanzó a Boruto mientras su brazo se estiraba rodeándolo por completo Boruto hizo un rasengan muy diminuto para no dañar a su compañero, este lo arrojo hacía el desapareciendo de su vista y golpeándolo en el abdomen dejándolo fuera de combate.

Sarada había activado el Sharingan así pudo diferenciar entre el original y el falso, esta sonrío mientras hizo dos clones de sombra copeando la técnica de su compañero.

- Vamos Boruto juguemos un rato – dijo con una sonrisa – esta vez yo te pateare el trasero.

Los clones de ella se habían ido a direcciones contrarias mientras la original golpeaba el suelo profocando que los clones de Boruto desaparecieran y el original saltara por los aires, Sarada le lanzo unos shuriken mientras sus clones se acercaban a donde se supone él iba a caer. Boruto por su parte hizo otro clon para cambiar la dirección de su caída arrojando al original hacía sarada.

Sarada se sorprendió del cambio de trayectoria de su compañero y preparo un chidori para interceptarlo, este hizo un rasengan y justo milisegundos de tocarse Naruto apareció sosteniendo la mano de ambos lanzando a Sarada a la derecha y a Boruto a la izquierda.

- Naruto eso era innecesario, Boruto ya sabe controlar el rasengan a voluntad, en este combate tu hijo es el ganador.

- Esto me trae recuerdos – sonrió sorprendido – pero aquella vez te hubiera volado el brazo si kakashi no te salvaba.

- Nos hubiera salvado esta ultima vez – dijo con una pequeña sonrisa – pero en esta vez tu hijo supero con creces nuestro progreso de cuando teníamos

- Sabes… creo que nuestros hijos tienen un gran futuro y una carga de tener el mismo nivel que sus predecesores – Naruto y Sasuke se miraron por un momento – … no te preocupes Boruto será un Uchiha para restaurar tu clan.

Ya los adultos se habían marchado y los jóvenes genin decidieron caminar un poco en la aldea para relajar los músculos después de la paliza que les había dado Boruto.

- Te ha entrenado bien Sasuke-sama, no me esperaba que utilizaras el jutsu del 4to aun.

- No es justo yo tarde mucho en perfeccionar el chidori y estoy segura que te iba a ganar, te hizo un favor tu padre

- Deberían de sentir lastima por mí ¡Sasuke-sensei me entrena hasta morir!, una vez casi y me rompo una pierna y la mano me la fracture me la tuvo que sanar mi padre.

Sarada y Mitsuki estaban sorprendidos que su compañero entrenara tanto, generalmente el hacía uso de su talento que heredo del 4to y nunca entrenaba tanto para mejorar un jutsu.

- oye Boruto ¿Por qué entrenas tan duro? – pregunto Mitsuki directamente.

- Hummm… para superar a mi viejo y patearle el trasero.

- ¿Y la otra razón?... – pregunto sarada.

- ¿C-cual otra razón?

- Mi papá nos dijo que tenías otra razón ¿no es así?

- N-no sé de qué me estás hablando… - Boruto miraba a todos lados buscando alguna clase de excusa – T-te lo diré después del examen chunnin.

- Me siento excluido ¿es por qué los hice besarse? – pregunto metiéndose en medio de ellos dos.

Ambos se ruborizaron al recordar su beso accidental mirándose por unos segundos y después mirando al piso como si fuera lo más interesante de todo el universo.

- Saben que les gustó, no se enojen por pequeñeces – les dijo Mitsuki sonriendo.

Ambos se sentaron en una banca ya que sentían que tarde o temprano se iban a desmayar, ambos se recargaron con las manos a los costados lo cual sus manos se tocaron por un momento ellos se miraron de reojo y se sonrieron al mismo tiempo hasta que Mitsuki interrumpió nuevamente.

- ¿Ya son novios? ¿Se van a besar otra vez?

Ambos estaban mirando a su compañero con ganas de darle un buen golpe si no fuera porque Sakura caminaba por ahí saludándolos con la mano mientras se acercaba ahorita ambos serian ninjas renegados de konoha.

- Niños como están, tiene rato que no te miraba Mitsuki – dijo golpeando fuertemente la espalda de este mientras sonreía – hola Boruto.

- Hola tía Sakura, ¿está en un descanso?

- Algo así, quería tomarme un respiro y la 5ta tomo mi lugar por un momento, ya que están aquí quieren venir a comer algo – dijo Sakura que en lugar de parecer una pregunta era un ¡Vengan!

- Lo siento Sakura-sama pero tengo asuntos con mi padre fuera de la aldea hoy – dijo Mitsuki yéndose en una nube de humo.

- No quiero molestar tía Sakura, casi nunca pasan tiempo juntas no quiero molestar – contesto Boruto.

- no es molestia, además ella ceno en tu casa la otra vez considéralo un pago por la molestia – le dijo sonriendo.

- ¡Ella no es molestia! – grito pero al darse cuenta que ambas féminas lo miraban extrañado se sonrojo y giro su rostro lo más lejos posible de su mirada – N-no fue molestia.

- Tu tampoco lo eres, ven a platicar un rato con nosotras… también Sarada quiere que vengas ¿verdad?

- ¿Eh?... n-no es que no quiera – dijo ruborizándose poco.

Ya ambos en un puesto de ramen muy conocido (ichiraku) estaban alegres comiendo mientras charlaban de cualquier cosa, del entrenamiento, de cómo se hicieron amigos, las travesuras que hacían y como Naruto sobreprotegía a Boruto dándole misiones sencillas.

- Y entonces Sarada brinco a un árbol pero era nueva en el control del chacra y se cayó de cabeza si no fuera por mi ahorita tuviera una marca tía jajaja – Boruto ya se sentía cómodo entre las féminas y charlaba alegremente.

- Cállate tonto que fue tu culpa que me desconcentrara

- Yo no te empuje o te hable esa vez para que me eches la culpa.

- ya ya ya niños – decía Sakura alegre – Veo que se divierten mucho entrenando, serán grandes ninjas ¿han pensado en hacer dúo?

- ¿Dúo? – preguntaron al mismo tiempo ambos genin.

- Si, una pareja ninja encargada de misiones B o superior, claro que todo dependería de su examen de la semana que viene.

- Los exámenes chunin los pasaremos riendo ¡enserio!}

- a veces eres muy molesto pero esta vez tienes la razón, solo espero que no hagas trampa Boruto.

- Ya te dije que no lo volveré a hacer, ¿siempre me lo tienes que recordar? – gritaba Boruto haciendo reír a Sakura al ver la discusión de la joven pareja.

Todo marchaba bien en el puesto de ichiraku, gritaban, bromeaban y reían alegres y si no hubiera sido por la alerta que sonó en todo konoha esa tarde hubiera sido muy alegre…