Capítulo 3.

Alistair… no dejé de pensar en ti incluso dormida… tuve un sueño y estabas en él, nos conocíamos en la noche de la fiesta de mi cumpleaños, eras el hijo de un noble importante, no recuerdo quién… nuestros padres nos daban la noticia que nos íbamos a comprometer. Te veías tan atractivo con tu traje, me regalaste una flor de jazmín, mis favoritas, y dijiste encantado que nunca habías soñado con comprometerte con una muchacha tan hermosa, me llevaste al jardín y me dijiste que sería todo un honor hacerte tu esposa… era realmente feliz… todo era perfecto… sin embargo desperté y me di cuenta que era un sueño… bastante extraño, pero no deje de sonreír todo el día por ello como una tonta… el simple hecho de mirarte sin querer hace que me sonroje… esto está mal, me estoy dejando llevar por mis sentimientos, es la primera vez que me pasa y no sé cómo reaccionar, no sé cómo hablarte, y temo de si lo hago de decir alguna estupidez… Hacedor… ¿qué me está pasando?

¡Oh! ¡Estas enamorada! – dijo Leliana con emoción. El grupo se encontraba caminando hacia Risco Rojo, Alustriel no pudo evitar contarle a Leliana lo sucedido la noche anterior y su preocupación referente al tema Alistair.

¡Baja la voz! No lo estoy, solo fue un sueño extraño – Alustriel lo dijo con tono de vergüenza

Claro que sí, eso es amor, no hay por qué sentirse avergonzada ni ocultarlo, aunque te entiendo ya que no sabes cuáles son sus sentimientos hacia ti. – Leliana sonrió.

No sé si quiera dejarme llevar por el sentimiento, nunca antes me había pasado con nadie, y es confuso, no puedo pensar con claridad, no sé cómo actuar delante suyo, temo dirigirle la palabra y decir una tontería, y si hablo con él no sé qué cara ponerle, definitivamente no puedo verlo a los ojos, me sonrojo con estar cerca suyo, voy a explotar Leliana y tengo una misión importante por hacer, miles de vidas dependen de las decisiones que tome. Además somos dos guardas grises, no sé si esté permitido tener una relación con tu par en la orden… siento que estoy haciendo las cosas mal. – Alustriel mira hacia el suelo sintiéndose culpable por lo que siente

Bueno pero el amor no es algo malo, es la cosa más maravillosa que el Hacedor nos dio, es un regalo, una bendición. Se te ve más contenta y feliz cada vez que hablas con él. Yo creo que si aún no estás segura, aclara tus sentimientos, quizás sea algo pasajero por el tiempo que pasan juntos, o quizás no lo es y te encuentras ante la persona indicada. Cuando estés lista, confiésale lo que sientes, si él es el indicado te corresponderá.- Leliana sonrió

¿Confesarle? ¡¿Estás loca? Jamás haría semejante cosa, ¿Y si me rechaza y quedo como una tonta? Ciertamente me muero de intriga por saber qué opinión tiene de mí, pero no puedo, soy una chica, las chicas no hacemos esas cosas- dijo Alustriel alterada.

Como prefieras, en ese caso deja de preocuparte, las cosas fluirán solas de una manera u otra. Trata de relajarte, no ganarás nada con afligirte pensando en eso. disfruta cada momento, cada charla a su lado.- dijo Leliana.

Si, tienes razón, si él es el indicado, las cosas se darán solas. Bueno será mejor olvidarme del asunto por un tiempo.- dijo Alustriel.

El grupo avanza en el camino hacia el pueblo de Risco Rojo, para pedir ayuda al Arl Eamon, están a tres días de caminata.

Alistair, ¿qué es esto?- dijo Wyenne.

¿Un calcetín?- dijo Alistair

Es un calcetín sucio. ¿cómo ha acabado en mi saco de dormir? – dijo Wyenne

Puede que le gustes, ¿no? – Alistair rió- los calcetines son un poco tortuosos. En cualquier caso, no es mío. – dijo Alistair

Tiene tu nombre cosido. –dijo Wyenne acusándolo tranquilamente.

Oh… ja ja ja. Era parte del entrenamiento de los templarios, en la Capilla. Los hombres siempre estaban… mezclando sus calcetines. – balbuceó Alistair con nerviosismo. – bueno… eh… lo siento. Ya lo agarro. Uno de los que llevo ahora mismo empieza a estar un poco mojado y estaría bien cambiarlo. – dijo Alistair.

¿te lo vas a poner? ¡Está sucio! – dijo Wyenne horrorizada.

Y seco. No sé si te has dado cuenta, pero no viajamos en una diligencia de lujo. –dijo Alistair.

Estas adquiriendo hábitos repulsivos – dijo Wyenne

El día fue avanzando de a poco, encontrar pequeños grupos de asaltantes en el camino es cosa bastante habitual, derrotarlos no resulta problema alguno, ya que están listos para atacar mercaderes indefensos. Al caer la noche el grupo dispone a armar el campamento, Alustriel piensa que es el único momento donde puede hablar con tranquilidad con Alistair, buscar una excusa para charlar durante las guardias no es difícil.

sé que es prematuro decidir si me gusta Alistair o no, pero mientras trato de descifrar eso, me gustaría saber más sobre él. Seguramente al hablarle, pierda el miedo que tengo y me acostumbre a su presencia

Alistair, ¿puedo acompañarte mientras cenamos? – preguntó Alustriel.

Por supuesto, cualquier cosa por mi guarda preferida – dijo Alistair sonriendo

idiota, no digas esas cosas, me costará más perder el miedo de hablarte

¿Te puedo hacer una pregunta?

Eso fue una pregunta, Alustriel – dijo Alistair sonriendo.

Jaja tienes razón… bueno, que sean dos- dijo Alustriel sonriendo.- ¿Qué te hace cambiar la Iniciación?

¿Aparte de convertirte en guarda gris? – dijo Alistair.

Me refiero a los cambios físicos – especificó Alustriel

Mmm, ya sabes, le pregunté eso mismo a Duncan y todo lo que me dijo es "Ya lo verás". – dijo el muchacho.

Intenta probar eso conmigo – dijo Alustriel riendo.

Para ti tengo otras historias, créeme – dijo Alistair.

¿Duncan no te lo dijo? – pregunto la chica.

No es que Duncan quiera guardarlo en secreto, es que los guardas grises no hablan mucho de ese tema. Supongo que no es algo agradable. – dijo Alistair. – el primer cambio que advertí fue un apetito más voraz. Solía despertarme a medianoche para hacer una incursión a la despensa del castillo. Creí que iba a morir de hambre. – dijo el muchacho mientras comía. – Devoraba cada cena como si fuese la última y me ensuciaba toda la cara. Cuando levantaba la vista, los demás guardas grises me estaban mirando…. Y nos reíamos hasta caer al suelo. – dijo Alistair recordando esas épocas.

Yo no he sentido nada parecido – dijo Alustriel mientras comía un trozo enorme de pan

¿De veras? Porque el otro día estuve viendo como engullías la comida y pensé "Menos mal que hace mucho ejercicio"- dijo Alistair riéndose.

¿Me estas llamando… cerda? – dijo Alustriel con todo de interrogatorio mientras comía su pan.

Claro que no. Nunca he visto como comen los cerdos. Nunca – dijo Alistair molestando mientras miraba atentamente como Alustriel comía su pan.

¡QUÉ ESTA DICIENDO! ¡Lo voy a matar!

Alustriel hizo ademán de pegarle un golpe al joven guarda gris

Ja j aja. ¡Es una broma! ¡es una broma! No me mates – dijo Alistair riéndose a carcajadas.

Eres un tarado. – dijo Alustriel molesta.

Oh… y también estaban las pesadillas – continuó el joven – Duncan dijo que era parte de lo que nos hace sentir los engendros tenebrosos. Tocamos su… Bueno, no sé cómo decirlo. Su "mente colectiva". Y cuando dormimos es todavía peor. Aprendes a bloquearlo después de un tiempo, pero al principio es duro. Se supone que es peor para los que inician durante una Ruina. ¿cómo te va a ti? - preguntó Alistair

He tenido algunos sueños extraños – dijo Alustriel recordando su sueño con Alistair y sonrojándose.

Algunas personas no pasan muchos problemas, pero no es frecuente. Otros duermen bien toda su vida. Supongo que son más sensibles. –dijo el muchacho. – sin embargo, al final todos acaban igual. Al alcanzar cierta edad llegan las verdaderas pesadillas. Así es cómo un guarda gris sabe que ha llegado su hora.

¿de qué estás hablando? –preguntó inquieta Alustriel.

Oh, ya veo. Nunca te hemos contado esa parte ¿verdad? – dijo Alistair.- Bueno, además de todas las "maravillas" que supone ser un guarda gris, no tienes que preocuparte por morir de vieja. Tienes treinta años. Tómalo o déjalo. La infección es una sentencia de muerte. Tu cuerpo no podrá soportarla. Cuando llega el momento, la mayoría de los guardas grises van a Orzammar y mueren en combate en vez de… esperar. Es la tradición.

¿asique… voy a morir? – dijo Alustriel shockeada.

Todos vamos a morir. Cuando Duncan me lo dijo, me enfadé. Me puso la mano en el hombro y me dijo: "lo importante no es cómo mueres, sino cómo vives"- dijo Alistair tristemente.

¿por qué Orzammar? , no me suena a un lugar bonito para ir a morir…- dijo Alustriel.

Allá donde hay enanos, siempre se encuentran engendros tenebrosos. Los guardas grises más ancianos se dirigen a los Caminos de las Profundidades en busca de una última batalla gloriosa. – dijo el chico. – no es que haya que esforzarse para encontrar engendros tenebrosos durante una Ruina, pero es la tradición. Los enanos nos respetan por ello.

Que alegre… asique voy a morir – dijo Alustriel tristemente.

¿no te preguntabas por qué manteníamos el secreto de la Iniciación a los nuevos reclutas? Pues ya lo sabes. – dijo Alistair.

Me siento traicionada. Esto está mal – dijo Alustriel molesta.

¿crees que los guardas grises existirían si pidiéramos voluntarios? Quizás habría algunos, pero tú no estarías aquí, y probablemente yo tampoco. Y hay que terminar con la Ruina. – sentenció Alistair.- Ya sabes… Duncan empezó a tener pesadillas de nuevo. Me lo dijo… en privado. Dijo que no tardaría en ir a Orzammar. Tiene lo que quería, solo espero que fuera digno de él. – dijo Alistair con tristeza.

Será recordado, Alistair. Como los demás.- dijo Alustriel

Lo sé. Acabar con la Ruina… hará que todo merezca la pena. ¿verdad? – dijo Alistair.

La Ruina… Me siento una tonta, estoy más preocupada por mis sentimientos por Alistair que por la Ruina… me pregunto, en este momento, ¿cuántas personas estarán muriendo a causa de los ataques de los engendros tenebrosos?, ¿cuántas personas desprotegidas? ¿Cuántos pueblos, quizás? Lothering fue el primero en caer, pero… ¿cuántos más habrán si no nos damos prisa?... ¿cómo derrotaremos al Archidemonio? Espero que para cuándo pueda reunir al ejército no sea demasiado tarde para Ferelden… y para el resto de los reinos…

Drizzt se acerca hacia Alustriel y posa su cabeza en su regazo emitiendo un gemido de tristeza.

Oh… Lo siento Drizzt, sólo me perdí en mis pensamientos. En tiempos así hay que ser optimistas, ¿no?

Drizzt ladra con aprobación.

Tú también extrañas nuestro hogar ¿verdad? Debes extrañar molestar a Nan en la cocina. Qué temperamento tenía esa mujer, era muy gracioso verla molesta – recuerda Alustriel con gracia.

Drizzt ladra con aprobación, y se echa a sus pies a descansar y disfrutar del calor de la fogata. Alustriel termina su cena y permanece allí pensando en todas las preocupaciones que acechan su mente.

Ambos se entienden muy bien, ¿eh? – dijo Alistair.

Si… es mi mejor amigo, estamos juntos hace muchos años, sólo él entiende cuándo estoy preocupada en verdad. – dijo Alustriel.

¿qué es lo que te preocupa?- pregunto Alistair

Bueno… nada en especial, muchas cosas a la vez digamos… pero no importa, ya se me pasará- dijo Alustriel

Puedes contármelas sin cuidado, si quieres. No andaré chismorroseando con los demás miembros del grupo, si eso te preocupa. –dijo Alistair con una sonrisa – después de todo, somos amigos, ¿no?

Si… tienes razón. En todo caso estoy segura que son las mismas cosas que te preocupan a ti también, como guarda gris.

y el descifrar lo que siento por ti.

Ah… la ruina… bueno no hay mucho qué pensar, aunque sí es algo de lo cual preocuparse, tranquila daremos lo mejor de nosotros, preocupémonos de ella mejor cuando estemos en el campo de batalla y tengamos que cortarle la cabeza al archidemonio. – dijo Alistair.

Si, tienes razón. Qué descanses Alistair. – dijo Alustriel

Los demás miembros del grupo se fueron a dormir, y Alustriel le tocó hacer la primer guardia con Zevran.