Disclaimer: Soul Eater no nos pertenece, ¡Son creaciones de Atsushi Okubo-sama! Para nuestra desdicha. o (TTuTT) (TTuTT) o

Summary: Semi UA/ leve OoC/ Maka después de una horrible fiesta de cumpleaños, desea no ser quien es...desea no vivir con Soul, desea ser distinta más madura y no necesitar de su compañero... ¿Una perdida de memoria?, ¿Un deseo cumplido?, ¿Un regalo?... ¿O una horrible pesadilla?


The wishes of the lost love

« ¿Ya no me recuerdas? »


Cáp. 3: Vainilla sky (?)

Cuatro años.

Si cada año tiene exactamente 365 días. Cada día tiene veinticuatro horas. Cada hora tiene sesenta minutos. Cada minuto tiene sesenta segundos. Cada segundo tiene... ¿Cuántas milésimas...?

—Maldición. — farfullé cabizbaja mientras recorría las calles a un ritmo majadero, para luego patear una piedrita y gruñir al aire.

¡Yo sabia la respuesta! ¡Claro que sí era facilismo!

¡Matemáticas de primer grado por el amor de Kami!

Suspire e intente calcular mentalmente quizás si multiplico los sesenta segundos... No. ¿Y si divido...1/1.000...?

Un sonido agudo tintineó frente a mí. Mientras toda mi ansiedad bajaba a cero, gire la vista para mirar la calle y me encontré con una acera totalmente vacía. Ni siquiera una mosca volaba por aquí. Aquí repetí intentando encontrar una casa que se me hiciera netamente familiar. ¡Diablos! ¿Donde es aquí exactamente? Rodé mis ojos y suprimí un grito mordiendo mi labio inferior.

Maravilloso, maravilloso. ¡Señoras y señores... Estoy absoluta y completamente perdida!

Mire en todas direcciones intentando encontrar alguna señal de vida. Pero nada. Estaba sola debía pedir instrucciones lo antes posible....

— ¡Auch! — gemí, cambiando de dirección mi mirada y frunciendo el entrecejo; podía sentir perfectamente como mis dedos ardían de dolor. Demonios, ¿Por qué dolía tanto?

Mis dedos formaban un puño, excesivamente enérgico. Y mi mano estaba acalambrada por el esfuerzo. Intente abrir la pequeña cárcel improvisada y de entre esta apareció un pequeño y simple trozo de papel; adornado con la caligrafía de quien es y seguiría siendo mi amiga. Patty. Los demás...

Sentí un ligero estremecimiento al salir de mis dudas infantiles. Suspire pesadamente al recobrar mi marcha...

"Soul" recordé al intente en que mi pecho se contraí no me acostumbraba al dolor. Aquel dolor de profesarlo lejano, porque aun como amigo, lo ansió, lo necesito cerca...

Con este papel, yo lo encontraría al fin. Algo me decía, que quizás no seria tan fácil el hecho de poder vernos otra vez. Lo sentía lejano. Incluso sus sonrisas parecían desteñidas en mis pensamientos, su voz, no era más que un eco silente. Y su pésima cocina... —Sin darme cuenta, yo ya no estaba sola en aquella calle...— Soul y sus calidos recuerdos me reconfortaban. Haciéndome sentir en casa otra vez-

—Bien, de alguna forma u otra, la oportunidad de encontrarlo no se desvanecía del todo. ¡Debo de ser optimista! ¡Ser fuerte! ¡¡Ya no tengo nada que perder carajo!! ¡¡Con este pa...!!-

¡¿Y... Donde quedo el papel?!

Sobra decir lo que paso después...

—¡¡Mi papel!! ¡¡Deténganlo!! —el pequeño trozo blanco volaba plácidamente por la calle, al menos unos dos metros enfrente de mi...

Y comenzó la carrera...

OH Dios mió, mal nacido viento. Siempre me pasaba lo mismo, ¡Claro solo a mi tenia que pasarme algo tan horrible...! Esquive las ramas y grietas del piso como pude, ya que los tacos me hacían arder los pies. ¡Alguien saldría herido de todo esto...! Me detuve bruscamente y arranque los lindos zapatos de mis pies, para poder correr más rápido. De escasas corrí lo más fuerte y rápido que pude. Mis pechos parecían brincar conmigo. No me acostumbraba a tener dotes tan grandes. ¡Diantres! Esto es tan vergonzoso... Si alguien viera este espectáculo no dudaría en reírse.

¡Ouch! ¡Piedra, piedra! basura, hoja, rama, rama, piedra ¡Trozo de vidrio! ¡Papel!

Me aválense en un brinco, para poder atraparlo velozmente, ates de que el viento lo apartara otra vez. Caí al piso de una forma seca, rasmillando el lindo vestido azul e lastimando mis muslos por la fricción de los pedruscos. Aunque el dolor era insoportable, el trocito de papel estaba en mis manos. Y eso era lo único que realmente importaba.

Sonreí triunfante y estaba apunto de levantarme cuando unos aplausos me sacaron del trance...

— ¡Pero miren que chica! ¡Tan valiente y fuerte como una yegua! —siseo una voz masculina cerca . — ¡Definitivamente eres mi tipo de mujer! ¡¡Te sobra la pechonalidad (1), preciosa!!

Sentí el calor en mis mejillas, al recordarme una vez más... que estaba en un lugar público. Dude unos segundo en levantarme. Deseaba encontrarme unos cuantos metros bajo tierra...

—No tengas miedo querida. No hay nadie más que yo y Philip aquí—rió— ¡anda chica-mono levántate no tengas pena!

Las palabras del hombre eran algo rasposas, como si estuviera enfermo o algo por el estilo. Había algo en su voz que me hacia confiar en él. Sonaba tan preocupado y amable... Gire mi cabeza intentando no ser tan inocente y pagar por ello luego.

Me levante con cuidado y gemí furiosa al percatarme de que mi vestido estaba mojado... Había caído dentro de un charco lodoso y lleno de hojas.

Reí tontamente y me gire hasta el hombre.

Una sonrisa blanca como la cal fue lo que me encontré, una barba frondosa de un tono gris y blanco. Con los cabellos enmarañados, con hileras de arrugas marcadas en lo que antes fue una risa o un enojo, y sentado pacíficamente en el piso, me sonrió. Acaricio a un perro de grandes proporciones que se encontraba descansando a su lado y musito tranquilo:

—El es Philip o Phil como le dicen sus amigos—presento al perro y luego suspiro dejando que las arrugas de su rostro crearan verdaderos surcos—Bien, es tu turno ¿Cuál es tu nombre chica-mono?

Dude unos segundos, el si debía o no confiar en él anciano. Ante el dolor de mis piernas y su sonrisa tranquila, opte por confiar en él. Después de todo en una pelea frente a él, era bastante obvio que podría ganar sin dudarlo. Me senté a su lado tranquilamente y suspire.

—Maka Albarn... — conteste. Mientras acariciaba al perro de melena dorada y de alguna forma extraña, todo mi cuerpo se lleno de paz, alegría... y la tranquilidad que tanto me hacia faltaba.

—Bien Maka, ¿Puedo llamarte Maki? A mis amigos suelo ponerles sobre nombres... ¿No te molesta?—Yo negué con la cabeza, "Maki" sonaba bonito a decir verdad—Me alegro, tú a mi puedes llamarme Dani. —Volvió a sonreírme y luego suspiro como si algo lo molestara— ¡Tengo que decir que me casaría contigo! ¡Pero no me lo permiten! Te confesare algo... Yo soy el "papa" ¡y estoy en una misión secreta!

¿Papa? ¿Misión secreta?

— ¿Una misión secreta...? —balbuce sorprendida.

Además de estar senil. Me recordaba un poco a mi difunto abuelo... Kami y Spirit dijeron que había muerto de cáncer pulmonar cuando yo era pequeña, pero aun así, el olor a tabaco y hierba buena de mi abuelo, siempre me acompaño. Más incluso que su recuerdo. Quizás el cariño que siento por este anciano, es ver a mi abuelo en sus ojos.

—¡¡Shh!!—Me hizo callar poniendo uno de sus sucios dedos, delante de sus labios— ¿Es secreta recuerdas?

—Lo siento—le sonreí cubriendo mi boca con la mano. — ¿Y en que consiste tu misión?... si se puede saber claro...

—Pues, a decir verdad. Solo puedo decirte que todo tiene su causa y consecuencia. Nada es casualidad....

Me quede en silencio, ¿eso quería decir que el destino me había guiado hasta él? Reflexione disfrutando aquella paz tan preciosa.

La calle estaba completamente vacía. Solo yo, el anciano y el perro Phil nos encontrábamos en ella. Como si no fuera un trozo de la cuidad. Si no más bien un lugar privado, donde yo podía descansar y dejar de pensar tanto en los porque.

—Dime querida... ¿Qué puede hacer el papa por ti?

Una sonrisa fugaz se dibujo en mis labios. Y recordé la cusa de todos mis anhelos, problemas y deseos.

Soul.

—Dani, ¿conoces esta dirección? —le mostré el papel arrugado y roído por la suciedad.

—Umm—exclamó poniendo una de sus manos bajo su mentón en un gesto pensativo— A si que todo, se debe a esto ¿no? —yo hice un gesto vano que el interpreto sin más—Sip, lo conozco, ¡Es una cuadra más abajo!

—Gracias—le sonreí maravillada, de pronto el destino había girado a mi favor — ¡En verdad muchas gracias Dani!

—JeJeJe—rió el acariciando su cano cabello— ¡No es nada! Maki... solo quiero aconsejarte algo... ¿Tomarías la recomendación de viejo un papa en acto de servicio?

—Dime... —murmure atenta.

—Soul... No es el de antes... Ahora su vida es distinta sin ti, su carácter su apariencia—sus ojos grises se volvieron serios y severos— Cuidado con tu frágil corazón...Que puede ser fácilmente partido en dos... —su voz término siendo un suave murmullo.

Mis cabellos se erizaban y muchos escalofríos recorrían mi columna vertebral.¡Yo nunca había mencionado a Soul en voz alta!

— ¿He? —grite anonada.

— ¿Dije algo malo querida? —el pregunto y luego dijo... —Si no te apresuras no llegaras antes del anochecer... ¡apresúrate Maki...!

Sin saber realmente que decir... De mi boca solo salieron dos palabras:

—Gracias Dani.... —


Piso numero cuatro. Departamento sesenta y ocho.

Confine el lugar al menos unas diez veces y transpire lo que no había transpirado corriendo en todos estos largos y muy agitados días.

Subí cada escalón, imaginando como podría verse mi compañero después de estos años. ¿Cómo era realmente su rostro? La pregunta me dolía y carcomía por dentro. Había olvidado, lo había perdido era casi una traición. Porque yo ya no recordaba sus facciones, ni siquiera su voz se denotaba clara en toda la neblina de mis recuerdos.

Llame tres veces a la puerta blanca frente a mí. Mientras mi cuerpo se agitaba y mi cabeza daba vueltas. Las ansias me estaban devorando por dentro. Y pronto alguien abrió la puerta...

—Sí, ¿deseas hablar con alguien? — una chica salia de la puerta, vestida con una camisa holgada y larga. Una sonrisa tibia y acogedora se formo en ellas al observarme. Yo solo sabía que no era Soul...

—Yo, lo siento me equivoque de dirección—apenada baje mi mirada al papel. Departamento sesenta y ocho...

—No tengas miedo, dime, puede que yo conozca a quien buscas... —La guapa mujer de ojos azules se recostó sobre la puerta y cruzo los brazos en su pecho.

—Pues...—suspire y me prepare para lo que venia—Su nombre es Soul... Soul Eater Evans... —mi voz y mi rostro se mostraron nerviosos al pronunciar su nombre en voz alta.

—Ah—su semblante cambio, como si la hubiera ofendido de alguna forma...—El no se encuentra ahora, esta de viaje. — Abrí los ojos como platos. ¿Es que acaso ella lo conocía?

— ¿He? — fue lo único que salio de mi boca.

—Pero, no te preocupes. —Sonrió—yo soy su prometida. Puedes decirme lo que quieras y yo le dejare tu mensaje...

No...

No...

No...

— ¿P-Prometida? — Murmure más para mí que para ella...—Yo... No...

—Le dejas un mensaje o ¿no? —

¿Soul...? ¿Por qué...? Dime que esta mintiendo...

—No... — ¿Soul...? —El... no debe acordarse de mí...

Y todo se volvió rojo.


¿Cuantas milésimas tiene un segundo?

0,001s

Lo que demoro en derrumbarse todo.


(1) Pechonalidad: habla de la personalidad, pero en los pechos xD

Frase agregada gracias a Paula-Eric. ^^v


Kami-sama y Lenalee Rose reportándose o_ó XDD

Jaja bueno aquí les dejamos la conti de nuestro fic (que casi dejamos abandonado ToT T-T Gomen)

Ejem…:3 esperamos y les guste

: D nos despedimos

BYE!


¿¿Review??