Capítulo 3: El rescate.
Kaoru había vuelto en sí hacia 30 minutos con las manos atadas a la espalda y tumbada en el suelo, estaba asustada, nunca en su vida lo había estado tanto, aquel extraño sujeto, alto, que vestía de negro y con unos ojos de loco asesino no ayudaban en nada a tranquilizarse y menos si aquel sujeto la observaba en silencio mientras limpiaba su katana.
-Eres bonita, pero no tanto como la anterior.
-¿perdón? – Kaoru alzó la ceja -no entendiendo nada.
-La otra amante de Battousai. Era más linda que tú.
- no soy la amante de ese tal Battousai, ¡no tengo nada que ver con ese hortera vestido de cuero, estúpido!
- jajaja ya veo por qué le gustas a Battousai, ¡eres más divertida que la otra!
Kaoru lo miró con el ceño fruncido y después suspiró ¿Por qué se empeñaba en discutir con aquel hombre? ¿Es que quería acabar muerta? Observo a su alrededor, estaban en medio de un claro de un bosque, no sabía cuánto tiempo llevaba dormida, pero parecía que fuera a amanecer. ¿había estado toda la noche en manos de aquel lunático? Se observó a sí misma, la ropa estaba todo el su sitio y en orden.
-¡JAJAJAJAJAJAA no eres mi tipo! – dijo Jine llevándose un cigarro a la boca, mientras se sentaba en una roca cercana.
- no entiendo por qué me has traído aquí. – dijo mientras forcejeaba por librarse de las ataduras de sus muñecas.
- Eres el mayor punto débil de ese asesino- Jine puso cara seria – el haría lo que fuera por mantenerte a salvo, asique eres mi mayor baza para que me entregue una información que quiero.
- Creo que estas equivocado, conozco a ese tipo de un par de veces, solo se estaba burlando de mí, yo no soy nada para el. No vendrá a buscarme.
Jine se levantó mientras tiraba la colilla de cigarro al suelo y se agachó junto a ella. La tomó de la barbilla sin hacerla daño y la sonrió.
-Entonces, ese de allí ¿quién es? – volteo la cabeza de la muchacha a la derecha.
No podía ser, pero… era el, el hombre de la máscara de cuero andaba en dirección a ellos, con pasos calmados y sigilosos, No parecía tener prisa por llegar, pero algo le decía a Kaoru que aquel tipo estaba ya pensando en las mil maneras de matar a Jine, los ojos ámbar relampagueaban ira y odio, el hombre portaba una katana desenfundada en su mano derecha.
-Suéltala, ahora. – fue lo único que dijo al detenerse a escasos metros de ellos.
- JAJAJAJAJAJA Creí que no te volvería a ver así por otra mujer, eres lamentable – dijo Jine entre risas histéricas.
- no lo repetiré, Jine.
- oh vamos, ya sabes que no la soltare si no me entregas lo que quiero.
- entonces te matare.
Kaoru observaba atenta la conversación de ambos, estaba clarísimo que se conocían bien de antes, ¿en algún psiquiátrico? ¿Por qué le tocaba a ella todos los locos del país? Entonces algo en el cuerpo de Kaoru hizo efecto, de repente sus pulmones se pararon, por mucho que intentaba coger aire, no conseguía llenarlos, era como estar debajo del agua.
-¿Qué haces Jine?
- sabes de lo que soy capaz, tu mejor que nadie.
Kaoru vio como el hombre enmascarado la miraba con ojos aterrorizados y que se dirigía hacia ella tomándola por los hombros.
-Aguanta Kaoru.
Kaoru se llevó las manos a la garganta entre lágrimas indicándole que no podía respirar y se ahogaba.
-Dame la información de Makoto Shishio que has obtenido gracias a Shinomori y la dejare libre.
-10 segundos. – dijo Battousai mientras acariciaba la cara de Kaoru dándola consuelo.
- ¿10 segundos?
- es el tiempo que te queda de vida. Reza al Dios que quieras.
Kaoru vio como Battousai se levantaba y se giraba en dirección a Jine, lanzándose hacia el con una velocidad sobre humana, las espadas de ambos chocaron y centellearon iluminando el claro del bosque.
¿Estaban de broma? ¡Se estaba ahogando! ¡Que le dé la maldita información! Kaoru cerró los ojos, se iba a morir, se moría, y… un momento, ¿vería a Kenshin? Lo extrañaba, sí, pero sintiéndolo mucho quería posponer esa reunión para más adelante, ella era joven. Kaoru se levantó como pudo intentando con sus últimas fuerzas coger aire mirando hacia el cielo el cual le regalaba un hermoso color anaranjado del amanecer. Ya había visto ese hermoso color antes.
-8 segundos.
Escucho decir al enmascarado mientras Kaoru empezaba a desvanecerse.
FLASH BACK.
Kaoru había llorado mucho esa noche, no había regresado a casa, toda esa noche en el cementerio había dado rienda suelta a su frustración y rabia, ya estaba amaneciendo y el cielo naranja coloreaba la silueta de aquella lapida, la lápida de su amor.
No podía creer que se hubiera muerto de repente, había mejorado mucho su situación aun estando de gravedad, él siempre la sonreía debajo de esos vendajes, parecía que estaba curándose, y de repente su corazón fallo, la llamaron al colegio para darla la horrible noticia, pero cuando llego al hospital la cama ya estaba vacía, no le dejaron ver el cuerpo de Kenshin el doctor Gensai la intentó consolar, diciendo que no querría ver las horribles cicatrices que el fuego provoco en aquel joven y que se llevara el recuerdo que habían vivido juntos esos últimos días.
-Kaoru…
La joven no se volteó, ni quitó la vista de la lápida, no lo necesitaba, sabía quién era: su padre.
-Papa, duele mucho, me duele mucho.
Kojiro Kamiya hizo voltear a su hija para enfrentarla, pudo observar los ojos rojos de la joven, y las ojeras de no dormir aquella noche, el hombre dirigió su vista a un árbol cercano y negó con la cabeza en señal de reproche, Kaoru fue a girar la cabeza para mirar donde lo hacia su padre pero él le tomo la mejilla con su mano amorosa, impidiéndole hacerlo.
-La vida, Kaoru, es una constante tormenta de sucesos dolorosos, pero entre tantas nubes cargadas de tristeza siempre hay claros, claros que llenan la vida de hermosa luz. Ahora no lo ves, pero algún día un hermoso claro sin nubes te envolverá en luz y ya no habrá más sufrimiento, las nubes pasaran, ya lo veras, asique toma aire y respira, sigue adelante, coge aire en tus pulmones con la misma fuerza con la que viniste al mundo, y sigue tu camino.
FIN FLASH BACK.
Dio un paso y otro y otro y otro, hasta alejarse de aquella pelea a muerte, nada le importaba en ese momento solo las dulces palabras de su padre, No iba a morir, ella era la Hija de Kojiro Kamiya uno de los 4 grandes kendokas de Japón de los últimos tiempos, y ella era su heredera, no era una chica corriente, era una kendoka.
Llorando de orgullo notó como sus pulmones se iban llenado dolorosamente de aire, al principio dolía, gritaba de dolor cuando sus pulmones cogían aire, pero entonces empezó a dejar de doler, giró sobre sí misma y vio a aquellos dos tipos que se habían olvidado de ella.
-5 segundos.- Rugió Battousai asestándole un golpe en el brazo derecho.
De repente Jine se percató del estado de Kaoru y se quedó atónito.
-No puede ser.
Battousai volteo un poco para mirar en la dirección que marcaba Jine. Ambos hombres miraban a Kaoru que respiraba con dificultad, pero respiraba al fin y al cabo.
-Me equivoque contigo muchacha, eres mejor que la otra.
Battousai, aunque miraba hacia Kaoru pudo notar los movimientos rápidos de Jine que estaba aprovechando su descuido para atacarle, pero eso es algo con lo que Battousai ya contaba, había caído en su trampa, de un solo tajo le corto el brazo a Jine. Ante la mirada horrorizada de Kaoru.
-2 segundos.
Battousai se acercó a Jine el cual yacía en el suelo intentando detener la hemorragia, Kaoru vio como Jine le sonrió al que iba a ser su verdugo.
-Estaba equivocado contigo, eres más terrorífico que Shishio.
Battousai sin miramientos le clavo la espada en el corazón.
-Se acabó tus 10 segundos, bastardo.
El silencio envolvió el bosque solo se oía la difícil respiración de Kaoru, la cual observaba a aquel tipo llamado Battousai que miraba absorto el cadáver que acababa de dejar. Aprovechó ese momento para dar pequeños pasos hacia atrás alejándose de aquel asesino, que le estaba poniendo la vida un poquito más difícil de lo que ya era.
Se detuvo al ver que el hombre había girado su cabeza y la miraba fijamente.
-Kaoru, ¿estás bien?
La joven simplemente asintió aterrorizada y retrocediendo aún más al ver que el enmascarado se acercaba a ella aun con la katana ensangrentada.
-Kaoru por favor, no me tengas miedo.
-Eres un asesino.
-sí.
- y yo soy testigo.
-lo eres.
- ¿vas a matarme?
-no.
-¿Por qué?
- porque te amo.
- ¿Qué? ¿Cómo puedes amarme? No nos conocemos. No entiendo nada yo….
Había sido demasiado, Kaoru cayó desmayada en los brazos de Battousai, el cual la observaba en silencio, había orgullo en su mirada ámbar, se había desecho de la hipnosis de Jine Udo. Pocas personas tenían esa determinación mental para romper aquella barrera, era una chica fuerte, y él la había subestimado.
-Perdóname Kaoru por lo mal que lo estoy haciendo contigo.
El hombre se quitó la máscara ante la joven desmayada, y se bajó la capucha dejando volar una preciosa cabellera roja, que se mecía con el aire fresco de la mañana.
Era un joven guapo, un poco más mayor que la joven que sostenía en sus brazos, su cara estaba marcada con una gran cruz en la mejilla izquierda y en el cuello tenia cicatrices de quemaduras y espadas adivinando que el resto de su cuerpo se vería igual, sus ojos ámbar brillaron violetas al observar el bello rostro durmiente de la chica, su nariz acaricio la de la chica en muestra de su cariño. Iba a posar sus labios sobre los de Kaoru.
-Siento interrumpir esta escena pero deberías devolverla a su casa ya.
-Buenos días a ti también, Shinomori. – Dijo Battousai entre dientes.
Aoshi Shinomori se acercaba a ellos con la mirada puesto en el cadáver de Jine.
-Será muy difícil mantener a Saíto alejado de esto, ¿sabes? Y más ahora con el cadáver de Jine.
Battousai se volvió a poner la máscara y la capucha.
- No hace falta que descubra ningún cadáver – dijo alzando el cuerpo de Kaoru en brazos. – ¿cuento con el oniwabanshu para hacerlo desaparecer?
Aoshi suspiró irritado.
-está bien, nos encargaremos de borrar su rastro. – Shinomori se agachó junto al cadáver.
- ¿qué quería?
- la información que me hiciste llegar a través de Kaoru sobre Makoto Shishio. Tenías razón, nos estaban vigilando. Me arriesgué mucho al meter a Kaoru en esto. No creía que eran tan listos.
- yo también me estoy arriesgando, si Misao, se entera de esto…
- lo sé. – Dijo Battousai comenzando a andar. - Nos corta la cabeza a ambos: yo por fingir mi muerte y tú por ayudarme.
- No es broma. – el tono de Shinomori aunque calmado, parecía irritado.
- ya lo sé, lo digo en serio, Misao es digna de todo mi respeto. – Dijo Battousai con total sinceridad.
Kaoru ronroneo entre las sabanas de su cama, había dormido como un bebe, se estiró lo más que pudo y sonrió feliz… 1 segundo…2 segundos…
Se incorporó de un solo golpe al recordar todo lo que había pasado. Se levantó de la cama con las manos en la cabeza y miró la cama ¿Cómo había llegado hasta allí? Se miró al espejo ¿Quién le había puesto ese camisón de seda negro que NUNCA se había atrevido a ponerse porque era demasiado sexy?
Miró por toda la casa, en cada rincón, en cada armario, por si ese idiota de cara de cuero estaba escondido, lo iba a matar.
Intentó tranquilizarse y pensar en todo lo que pasó, las imágenes de su cabeza fueron tomando forma relatando todo lo ocurrido en aquella noche, entonces recordó un nombre: Makoto Shishio.
¿Quién era? ¿Por qué era importante para ese loco? Y lo más importante, al oírlo le parecía familiar ese nombre.
Kaoru se dirigió al salón donde, en un rincón con una mesita pequeña de escritorio tenía un pequeño computador portátil, lo encendió, abrió la página del buscador y escribió el nombre de Makoto Shishio.
Nada.
Kaoru se levantó de su asiento y giro sobre sí misma, ese nombre le recordaba algo, pero ¿el que? Kaoru observo hacia un rincón donde tenía olvidado un Boken, lo habia dejado allí el viernes después de una sesión agotadora en el dojo Maekawa.
De repente se hizo la luz. Corrió hacia su habitación, abrió el armario y saco una caja llena de recuerdos del pasado: trofeos de torneos de kendo, fotos y periódicos, y rebuscó hasta encontrarlo, ¡allí estaba! Una foto de un artículo de hacía 13 años, del primer combate al que se presentó Kenshin: Akira Kiyosato sostenia orgulloso un trofeo de kendo y a su lado un hombre alto y guapo sonreía a la cámara. Al pie de foto subrayaban:
Akira Kiyosato y su Maestro: Makoto Shishio logran por tercer año consecutivo la victoria en el torneo nacional de Japón.
Kaoru miró la portada del Periódico ''Daily Tokyo'' ¡el mismo donde trabaja Seijuro!
Kaoru corrió y agarro su celular y marcó el nombre de Seijuro Seta.
-¡Hola Kaoru!
-Seijuro ¿Dónde estás?
-estoy en Osaka, cubriendo una gala benéfica creo habértelo mencionado.
Kaoru se mordió la lengua, era verdad, ¡que desconsiderada¡
-Cierto Soujiro… eh.. ¿Cuándo volverás?
-Pues no pronto, después tengo que coger un vuelo hacia Filipinas para cubrir el desplazamiento del primer ministro de visita oficial, después tengo que seguirle a Thailandia y la India. No creo que podemos vernos hasta dentro de dos o tres semanas…
- ah, ya que pena….
- ¿pasa algo Kaoru? Te noto preocupada. No me llamabas para saber cuándo nos veríamos ¿verdad?
- qué pena contigo Soujiro, soy muy egoísta, te llamaba por si podías ayudarme en una investigación, busco información sobre una persona. Pero ya hablaremos cuando vuelvas.
- no pasa anda Kaoru, no estoy molesto, te ayudare en tu búsqueda cuando vuelva, lo prometo, dime el nombre, así podría ir adelantando algo y así no me aburro en mi viaje.
- veras, busco algo relacionado con el nombre de Makoto Shishio…
-¿Makoto Shishio? No me suena, ¿Quién es?
- ese es el problema, quiero saber quién es, creo que tiene que ver con algo del mundo del kendo, y no sé por qué me da la sensación que forma parte de la historia de mi pasado. Lo único que tengo que le relaciona es un antiguo periódico del Daily Tokyo de hace 13 años.
- …. Kaoru no quiero que sufras más recordando el pasado.
- lo sé, gracias Soujiro, pero te lo agradecería mucho…
- ah… está bien cuenta con ello. Hare unas llamadas y veré lo que pueda hacer.
- ¡Gracias Seta!
- Cuídate Kaoru.
Seijuro Seta colgó el celular y miro al hombre que estaba sentado en frente de el, mientras bebía de un sorbo un vaso de Hibiki (un whiskey japonés). Soujiro lo miraba como si nada, aun si la apariencia del hombre era totalmente estrambótica: totalmente vendado de pies a cabeza, bajo una yukata de color morado.
-Señor Shishio, parece que Himura ha movido ficha. Le está buscando.
El hombre vendado sonrió y apretó tanto el vaso de whiskey que lo estalló en su mano.
-Que empiece la fiesta.
CONTINUARA...
CONTESTANDO AL LECTOR.
Lica: Battousai es un pervertido, y trae a la vida de Kaoru esa chispa que le falta. Como ya has visto, Misao no sabe nada, y Aoshi esta al filo del acantilado jujuju, cuidado señor Shinomori! ¿saldrán vivos estos dos? la mama de Kaoru esta pasándolo de fabula ¡ni se acuerda de su hija! jajajajajajaajjaja. espero seguir en contacto contigo. Besos.
Andry:
Me alegro que te guste, y espero que disfrutes con este capitulo. ^_^
PajaritoAzul:
Gracias por tu comentario, espero que de verdad sea un éxito jajaja, en verdad a veces pienso que no le gusta a nadie, auqnue con los mensajes que deja LICA son mas que suficientes para hacerme continuar, Aoshi tiene mucho que ocultarle a Misao , la pobre no sabe nada, en cuanto lo sepa... ¡arde troya! Tomoe es un personaje que es un ''mal necesario'' XD para que el buen amor triunfe, o sea siento mucho hacerle esto porque en el manga me cae bien, aunque no comparto su forma de pensar o ser.
