Buenas :)
Este es el último capítulo de la tabla. Espero que os guste.
Título: Adicciones (i)legales
Autora: nessa j.
Trío: Sirius/James/Remus
Rating: NC-17 sexo explícito
S E X O
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Resumen: "Remus sabe que Sirius y James son una mala influencia. Pero es (muy) difícil resistirse a ellos."
JODERDIOS
Remus es buena persona, magnífico estudiante y un perfecto prefecto. Su pasatiempo favorito, después de escuchar música clásica (y a veces a los Beatles), es leer. Se pasa horas muertas en la biblioteca, Madame Pince le tiene cariño, siempre tan aplicado el chico. No hay día en que al menos un profesor no le felicite por su excelente tarea, siempre lleva los deberes hechos y saca sobresalientes en los exámenes. Remus es un chico diez, estudiante modelo y no sabe blasfemar (para eso está Sirius), pero
LAPUTAMADRE
No lo dice en voz alta (por Merlín, eso ya sería demasiado), pero a duras penas lo retiene en la boca, evitando que se le escape en cada jadeo. Lo piensa y no puede pensar en nada más, aparece sólo, de golpe, repentinamente y sin avisar. Porque, aunque Remus no diga palabrotas, a veces las piensa. Y ¿sinceramente? regalaría toda su colección de vinilos de Beethoven a cualquiera que en su lugar no pensara eso. Porque ¿con sinceridad? que Sirius le esté comiendo la polla mientras James le da por culo da para pensar esas cosas. Esas y muchas más.
Está sentado encimaensobre James. Con las piernas abiertas y el culo abierto, subiendo y bajando, con las manos de James en sus caderas marcándole el ritmo. James siseando y clavándole los dedos, estirado bajo él, viendo la espalda de Remus subir y bajar con fuerza, con brazos temblorosos apoyados en la cama. Sirius con la boca abierta delante de Remus, prácticamente sin moverse pero con la lengua preparada, parece un perro esperando la caricia de su dueño, dejando que Remus se encargue de hacerse a sí mismo una mamada con su boca. Cree que Sirius también le está metiendo un par de dedos por el culo de James, pero no está muy seguro. Remus intenta no pensar demasiado en lo que está pasando porque está seguro que si piensa mucho se correrá dentro de YA. Aunque es posible que se corra de todas maneras.
MIERDACOÑO
En la habitación sólo se oyen sus gemidos y alguna que otra palabra con voz ronca y sucia, la mayoría blasfemias.
La piel de Remus arde como si toda su sangre estuviera hirviendo, quemando y deshaciendo cada rincón de su cuerpo, tensando sus músculos. Sube y baja cada vez con más rapideza, notando la facilidad con la que se mueve James dentro suyo y la boca dispuesta de Sirius que apreta y succiona cruelmente. El mundo se viene encima suyo cuando en un último movimiento nota la polla de James tocar su próstata y entierra su propia polla en la garganta de Sirius. Cuando se corre, Sirius traga y Remus no se da cuenta de que en un grito ahogado jadea "DIOS".
Deshecho y con el pulso desorbitado se deja caer a un lado encima de la cama, con la vista algo borrosa y sin recordar del todo su nombre. Pasa un rato hasta que tiene fuerzas para moverse y girar su cabeza hacia la derecha, donde a pocos centímetros de él, Sirius penetra con fuerza a James. A Sirius, que hace más de un año que no se corta el pelo, los mechones negros se le mueven rápidamente tapándole la cara, cuando James arquea su espalda por la llegada del orgasmo y expone su cuello, Sirius lo muerde furiosamente, ahogando sus propios gemidos. Remus aparta la mirada de golpe, ahogándose en preguntas que le asaltan rápidamente en cuanto sus neuronas vuelven a funcionar otra vez.
Sirius y James son unos gamberros. Por lo menos dos veces al día son expulsados de clase y no hay semana en la que McGonagall no les amenace con nuevos y cada vez más originales castigos (aunque ninguno parece funcionar). Sirius y James son merodeadores natos, animagos ilegales y con el apellido "Delincuente". Filch los odia a muerte y tienen cinco archivadores llenos de detenciones sólo para ellos. Han superado el récord de castigos de todos los que han pisado Hogwarts, son la peor pesadilla de la Señora Norris y los únicos estudiantes que simpatizan con Peeves. Su mayor pasatiempo es fastidiarle la vida a Snape, fumar maría y emborracharse hasta tropezarse con piedras invisibles los viernes y sábados. Nunca hacen los deberes pero sacan notas brillantes y son las personas más inteligentes que Remus ha conocido. Si fuera por ellos, usarían las páginas de los libros como papel de fumar, rompen corazones cada día y los suspiros de medio mundo son por ellos.
Sirius se levanta de encima de James y se acerca a Remus. Tiene la mirada oscura y el cuerpo lleno de sudor y restos de semen, Remus se aguanta las ganas de tirarse encima de él y lamerle entero. Sirius se sienta encima de sus piernas exhibiendo su erección. Empieza a mastubar a Remus mientras le mira fijamente, en menos de diez segundos Remus vuelve a estar duro como si llevara una vida sin correrse. Con voz rota Sirius llama a James y vuelven a enroscarse los tres en sábanas sucias y mojadas, dejando atrás cualquier rastro de cordura.
Remus sabe que Sirius y James son una mala influencia. Pero es (muy) difícil resistirse a ellos.
¡Hasta pronto!
