-Laufeyson, Señor Laufeyson-replicó una voz ronca en la parte trasera de su cabeza.
El gran libro de historia cayó sobre su mesa haciendo volar las hojas sueltas sobre las cuales dibujaba hace un rato, antes de perderse en la asombrosa vista que le ofrecía su puesto junto a la ventana, la lluvia torrencial golpeteando con fuerza en los vidrios y a escasos centímetros con algo de dificultad un pequeño árbol intentaba mantenerse en pié.
-¡Laufeyson! esta será la última vez que debo despertarlo durante mi clase.
El maestro Clark sonaba tan enfadado como de costumbre, siempre regañando a los alumnos e intentando demostrar que aún le quedaba algo de autoridad sobre los adolescentes de su clase. Porque Historia suena aburrido hasta en pronunciarlo. Pero durante los meses anteriores a los encuentros pasionales entre Loki y Thor el ambiente en general, el clima, estaba algo más tenso de lo normal. Quizá era la forma en que el universo se pronunciaba en tal situación.
Los ojos verde esmeralda se encontraron con los grises un breve segundo, Loki lo hizo a propósito solo para desafiar a su maestro, porque lo observó con tal indiferencia, con tal asco que el hombre mayor comenzó a sudar, doblando una y otra vez una ya arrugada hoja con sus dedos amarillos por la nicotina mientras se paseaba detrás de su escritorio. El silencio se hizo en la sala de clases, solo la lluvia, el viento del invierno colándose por las ventanas podridas y una tos que intentaba romper con la incomodidad del momento.
-Loki Laufeyson, salga de mi sala, ahora-Ordenó intentando recuperar el control.
El joven obedeció por que de todos modos no quería estar en ese desagradable lugar. Su mente estaba con Thor, el tren, el bar, en aquella pequeña habitación de motel con olor a humedad y tierra, las mejillas rojas ante el pudor de ser por primera vez visto desnudo por otra persona, ambas rodillas raspadas por la fricción ejercida sobre la alfombra. Todas sus cosas fueron guardadas arrugadas al interior de su bolso negro solo para salir lo más rápido de lo que fuera permitido. Si había algo que le agradara en invierno era caminar bajo la lluvia y mojarse.
Necesito verte hoy.
Loki.
Era su tercer mensaje durante el día y todavía no conseguía una respuesta. Guardó el celular bajó su almohada y se durmió.
Estaba molesto, se sentía usado y molesto, pero más lo primero que lo segundo y viceversa.
Cumpliría 16 años a fin de mes. No tenía muchos amigos que invitar pero cualquier cosa le serviría para distraerse.
Uno de ellos, Balder, le consiguió una credencial falsa para ingresar a un local nocturno para jóvenes universitarios. El sujeto de la foto se parecía bastante a él, cabello negro cayendo hasta los hombros, un poco más bronceado y de ojos azules. Pero les serviría de todos modos.
-Hey Loki!-lo atrapó por la espalda una chica de segundo año de la cual no recordaba su nombre-¿no te emociona la idea de ir a un bar?
Sonaba bastante infantil, pero la morena no se equivocaba, le emocionaba la idea porque de cierta forma existía la "mínima" posibilidad de encontrarse con Thor, y eso era suficiente para él.
Loki le sonrió en respuesta, aunque no era la primera vez que pisaba un bar con una credencial falsa.
La chica se llamaba Jane, lo descubrió un par de días después durante el almuerzo.
No le pareció agradable al principio, no lo iba a hacer ahora luego de que invitara a todo el grupo de nerds de laboratorio a su fiesta.
