Recuerdos
Narración en un recuerdo
(Aclaraciones)
(Dudas)
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– En el centro del valle de las sombras, se encontraban 4 chicos chibis con dolor de cabeza, mirando a dos chica, caminando de un lado a otro, con grandes cantidades de ropa, pero cada vez más la cambiaban, todos los chicos fruncieron el ceño molestos
– ¿Cómo fue … – comenzó Shin
– … que … – continuo Hayato
– … terminamos en … – continuo Tsubasa
– … esto? – termino Tomoe, a todos les cayó una gota en la cien
– O es que pensabais estar todo el día vendados por el valle – dijo Yui con una sonrisa, llevaba una polera cualquiera con una falda rosada
– No, pero … no podías escogerlo y llevarlos – dijo Hayato con el ceño fruncido
– No … no – dijo Yui negando con la cabeza – ¿Si nos les gustaban? – fingió inocencia
– Yui-chan … – dijo nerviosa Miu, todos la miraron con cara de "salvadnos" – Pero Yui-chan tiene razón, pensabais andar desnudos por todas partes – dijo en reproche, ellos negaron
– Solo queremos que compren algo rápido y larguémonos – dijo Tomoe apresurado
– Si se quedan ahí parados como nos iremos – dijo Yui con burla, ellos intentaron matarla pero que caso había. Comenzaron a ver la tienda y las ropas, se probaron miles de ropas, Hayato salió primero al fin dispuesto ya que Yui dijo que le quedaba bien, él se lanzó contra el piso. Llevaba el cabello como siempre, una camisa negra, con un chaleco-camisa verde con bordes verde claro, se amarraba con un botón dorado al principio de la camisa, esta le llegaba hasta la cintura y la camisa más abajo, usaba un pantalón algo holgado entre crema y blanco con dos correas negras mirando hacia abajo y botas negras algo largas. El siguiente fue Tomoe
– ¿Por qué tanto negro? – cuestiono. El llevaba una camisa negra con cuello alto y algo holgada y sin mangas, tenía dos largos guantes negros, hasta un poco más del codo con correas marrones oscuras que casi no se distinguían de lo oscuros, más un pantalón negro algo ajustado, con botas largas del mismo color y el pantalón entraba dentro de ellas, con correas iguales a los de los guantes pero en rojo
– ¿Cuál es el problema? – dijo arqueando una ceja, ella se acercó con un peine y le peino el cabello, a él le salieron dos orejas de zorro – ¿Por qué tanto cambio? – se quejó, ella no hizo nada si no que se fue feliz, el abrió la boca y su rostro tenía tres rayas de depresión. Después salió apresurado Tsubasa con camisa blanca, un chaleco gris y un abrigo largo azul que dejo abierta y cuyo mangas están enrolladas debajo del codo, mostrando muñequeras roja purpúreas. También lleva pantalones de color azul oscuro con botas negras hasta las rodillas, ella acento y lo hizo con un dedo.
– Qué alivio – declaro cayendo al suelo. Por último de los hombres salió Shin con una chaqueta negra con botones negros y bordes negros, debajo una camisa roja fuerte con sus audífonos y una cadena plateada, un pantalón blanco con botas largas hasta las rodillas con una correa dorada, tenía dos guantes blancos, miro a Yui con cara de pocos amigos y esta solo se rio con diversión
– Nos toca a nosotras ¿no crees, Miu-chan? – dijo metiéndola en un probador, luego de sacarla con ropas muy extravagantes o muy reveladoras, se decidió por atar dos mechones de la parte delantera en dos trenzas diferentes, hasta la mitad del mechón, que llegaba a la cintura, el resto le seguía llegando a los talones. Usaba un collar negro con un rayo plateado en centro, una franelilla negra al final triangular y le llegaba hasta un poco después de su vientre, encima llevaba una camisa corta hasta un poco más arriba del ombligo, negra que caía desde el hombro izquierdo, en ella había un circulo blanco con ondas a su alrededor y dos rayas arriba y otras abajo, más unos largos guantes negros con bordes blancos y algo holgados. También llevaba una falda rosada, más medias negras, aunque la izquierda le llegaba hasta el muslo en la otra había una pulsera o tobillera con un pequeño bolso, y la media era corta y tenía rayas blancas y botines rosado crema, con puntos y bordes fucsia
– Me quedo con esto, Yui-chan... onegai – dijo ya asustada, mientras que ella se cambiaba Yui ya había escogido lo suyo. Ella llevaba un largo, de color azul claro, luz-chaqueta como-capa, que rodea su camisa blanca. Por debajo de su camisa, un collar de talla de madera está oculto, sólo las líneas de las cuerdas se muestran. Ella también lleva cortos, pantalones de color naranja que soplan hacia fuera. Ella lleva calcetines negros largos con botas marrones. Con varias pulseras negras
– Vale, pues te queda de lo más chulo – declaro con las manos en la cadera. Todos salieron de la tienda, pero una caravana paso y sonidos de metal se escucharon
– ¿Traficantes de esclavos? – dijo Miu confundida y preocupada, Yui coloco el mismo rostro
– Por más que luchemos por que no pase, en otro continente no tenemos ningún derecho – dijo Shin
– Tal vez si – dijo Hayate
– ¿A qué se refiere Hayate-sensei? – dijo Tomoe
– Pues, nos han citado a una isla cerca de Sindria, están traficando muchos esclavos y están secuestrando en la noche – dijo Sayaka seriamente mirando a los 6 guerreros
– ¿Sindria? – pregunto Shin confundido
– ¿Ese no es el lugar donde gobierna el rey de los 7 mares? – dijo Miu esta vez, el acento – ¿Eso queda a 3 días en barco? – cuestiono nuevamente, todos negaron, los inmovilizaron y se los llevaron al muelle.
– ¿Cómo es que … terminamos aquí? – dijo molesto Hayato mirando el mar por donde navegaban
– No se puede hacer nada – dijo White, llevaba una camisa negra con cuello alto y holgado, tenía dos muñequeras rojas y pantalones negros, también llevaba su delantal en manos
– Vamos a ver al tío Ja'far – dijo en cambio feliz Nai, el llevaba una polera sin mangas con capucha con una cruz roja, con un pantalón blanco con zapatos ninjas hasta las rodillas negros.
– Sería el único lado positivo de ir a Sindria es ver al tío Ja'far – dijo con un puchero viendo el mar
– ¡Pues nosotros no le vemos él lado positivo! – gritaron el resto –menos Shin que meditaba– casi matando a Hayate
– Menos mal que le hemos dado un remedio para todo el viaje – dijo Sayaka con una sonrisa nerviosa
– Pero aún quedan dos horas – dijo Hayate con una sonrisa picarona a los cinco chicos – Porque no son más como Shin, tranquilo y pacifico – lo señalo, él se quitó dos tapones de los oídos
– ¿Nani? – dijo chibi, a Hayate le cayó una gota en la cien
– Yato, ¿no tienes algún modo de hacer que vayamos más rápido? – cuestiono Yui tirada en el suelo, Hayato lo miro (Dudas: Ha – ya – to, Yato o Haya)
– No, no tengo nada – dijo molesto se lanzó en el piso
– 2 horas con 59 minutos después
– Al fin vamos a pisar tierra – dijeron todos al ver la ciudad, trompetas sonaron y les dio la bienvenida un hombre de cabello purpura muy largo, con ojos dorados, más una túnica blanca con muchos adornos
– Sinbad-sama – dijeron todos haciendo una reverencia
– Bienvenidos – dijo un hombre de cabello blanco corto y ojos verde oscuro. Ambos niños de cabello blanco se abalanzaron al hombre que correspondió su abrazo – Cuanto tiempo niños, White – ambos adultos tuvieron un duelo de miradas que paro gracias a los niños que preguntaron para que los dejaran
– ¡¿Donde esta la tía?! – él se sonrojo pero negó
– Ja'far que forma tan contundente de hacer que dejes de odiar a tu ex-cuñado – dijo entre burlas Sinbad
– ¡URUSAI! – gritaron ambos tratando de matarse
– Y el suele ser una persona tranquila – dijeron todos refiriéndose a quienes convivían el día a día. Se rieron un poco y fueron al castillo para explicarles mejor la misión. Sinbad estaba sentado en su escritorio y a su lado izquierdo un hombre de cabello rojo fuerte y ojos rojos afilados y del derecho Ja'far.
– La misión consta en: – hablo el hombre seriamente mientras su mirada se volvía sombría – Atrapar a los bandidos traficantes de esclavos – ellos movieron la cabeza hacia un lado.
– Es muy … - comenzó Yui.
– Sencillo – culmino Hayato.
– No tanto, son magos clase "B" – aclaro Ja'far con los brazos metidos en sus largas mangas.
– Bueno, si son tan fuertes ¿por qué no lo han hecho? – pregunto Miu bajando su flejillo, dando un poco de miedo.
– Hace poco secuestraron a la flor morada de este reino, por eso es que no nos arriesgamos con Sin – aclaro nuevamente Ja'far – Y ¿desde cuándo das miedo? – ella se encogió de hombros – Bueno ¿aceptan? – Miu sonrió de medio lado.
– Moshiro (claro) – todos posaron con orgullo. Miu su sonrisa de medio lado, Hayato sus manos en la nuca, Yui en la cintura, Tsubasa una en la nuca y la otra en un bolsillo, Tomoe y Shin con una sonrisa divertida con las manos en los bolsillos.(Es de esas imágenes que quedan grabadas y pasmadas en un anime).
– Todos estaban parados en un círculo de noche esperando algo que viniera, esperaron tales como ninjas.
– 5 horas después
– Se lo están tomando en serio – dijo Sayaka lejos de ellos. Era cierto seguían en la misma posición, un shiruken vino hacia ellos, era gigante. Yui lo pateo como si de nada se tratara y cayo de pie, un montón de gente vestida de negro o blanco desgarrado apareció.
– ¡Tomen a la albina! – exclamaron, ellos reaccionaron y comenzaron a golpear a todo lo que se le atravesara y a alejar a la gente que trataban de llevar. Pero Miu se estaba adelantando demasiado ya que había visto algo que no le gusto que se llevaban una niña.
– ¡Miu no te adelantes! – grito Tomoe, ella no hizo caso, varias aves la cortaron e hizo que desangrara un poco de los cortes llego hacia el albino oscuro y lo iba a golpear pero cerro sus bellos ojos sombra y cayó en sus brazos. Él la tomo de la cintura como a la otra niña.
– El poder de mi veneno es hermoso – él se relamió los labios y salto llamando la atención de todos al ver la cabellera blanca moverse – Nos vamos ahora – dijo tranquilamente y el resto se retiró. Yui creo su látigo y atrapo a uno antes de que escapara.
– Ni se te ocurra – ese tono frío mataría a cualquiera con solo escucharlo, el hombre se puso pálido de pies a cabeza. Yui lo arrastro hasta el escritorio de Sinbad y lo puso encima aun sombría – ¿Donde? – dijo de lo más tranquila con una sonrisa santa, pero un aura de "dime o te mato lentamente".
– Ya sé de donde la llaman "el látigo sombrío" – susurro Sinbad a los dos acompañantes que asentaron.
– Ni que te lo fuera a decir, cría sin pechos – a Yui le cayó un letrero que decía "pecho-plano" y su aura aumento.
– Sin pechos ¿eh? – suspiro y lo tomo de la camisa – ¡Sabes acabáis de secuestrar a la Flor del Valle de la sombras, te has metido en un gran problema amigo. Has buscado guerras en Sindria, el valle de las sombras y toda la capital del cielo. Más a unos de los 5 guerreros más importantes y por ultimo...! – a todos se le cayó la boca -menos a los que ya lo sabían- por lo siguiente que dijo – ¡A la última descendiente de los Eater y la Angel-Loid de la Luz! – al hombre le bajaron los colores y hablo.
– Está en la parte oeste de la isla de unas 15 horas, si es tan fuerte como dices, y tan importante el King le habrá puesto esposas anti-magia y anti-fuerza – declaro el hombre, Yui seguido le dio un golpe en el rostro y se fue con sus amigos.
– ¿Van a ir ahora? – pregunto Masrur.
– Conociendo a Miu... – comenzaron todos inclusive Ja'far –…si no la han descubierto, hará un plan para liberarlos a todos así dando su identidad – todos le aclararon chibi a lo que a Sinbad y a Masrur les cayó una gota en la cien.
– Miu abrió pesadamente sus ojos estaba en una caravana y tenía solo cuerdas, sonrió mostrando sus dientes y rompió el carruaje, todos voltearon a verla y su sonrisa. Miu salto y le dio una patada a varios quitándolos de su camino, busco su espada y comenzó a golpearlos y mandarlos volando, piso varias cabezas creando círculos mágicos. Iba saltando y golpeándoles en áreas donde no los mataba pero dejaba inconscientes, se dio vuelta viendo a las mismas aves, las tiraba pero sin embargo la rasguñaba y era en el rostro. Ya no pudo más y cayó al piso. Cuando volvió a abrir estaba en una celda con unos gigantescos grilletes en los pies y en las manos esposas gigantes cuadradas.
– Onee-san, la otra Onee-san ha despertado – dijo una niña de cabello castaño y ojos oscuros, vestía como una campesina, a su lado se encontraba una chica con capucha pero, se veía lastimada, pero claramente sus ojos eran rosados.
– ¿Estás bien? – cuestiono mientras se levantaba, mostrando los mismos grilletes y esposas que ella.
– Si, ¿tu? – la chica encapuchada sonrió ante el comentario de Miu.
– Llevo más tiempo que tú, no te preocupes – Miu se incorporó como pudo.
– Perdón que pregunte ¿Quiénes son? – la niña castaña sonrió al igual que la de ojos rosados
– Ella es Misu y yo soy Haruka – aclaro la de ojos rosados, Miu le sonrió.
– Miu Star – hizo una pequeña reverencia sentada. Pasaron hablando todo el día como si no estuvieran en una celda, pero las más grandes eran conscientes de lo que pasaba.
– Miu Onee-san como termino aquí – la mencionada se rasco la mejilla – Ahora que recuerdo, tú eras la que me quería salvar – declaro, Miu acento.
– Que valiente – dijo Haruka – Ahora que lo pienso, porque Misu ¿estás aquí? – la niña comenzó a llorar.
– Me separaron de mis padres, y no sé lo que pasa con ellos – las dos movieron sus manos nerviosas chibis, pero luego sonrieron.
– Lograremos escapar de aquí, es una promesa – Misu sonrió y se acostaron a dormir. A la mañana siguiente, Haruka y Miu abrieron sus ojos ambas estaban al costado de Misu y se exaltaron al verla respirar agitadamente y con la cara roja, ambas se pararon y comenzaron a golpear la reja – ¡Ayuda, alguien está muy enfermo, necesitamos medicinas! – gritaban mientras golpeaban la reja casi rompiéndola. Un hombre llego y las tomo a las tres y caminaron por el desierto de la isla y las tiraron delante del hombre de cabello plateado.
– Necesitaban algo mis pequeñas flores – dijo sin prestarles atención, cosa que las cabreo.
– ¡Misu necesita medicinas, onegai! – suplicaron de rodillas.
– No hay nada de eso aquí – ellas abrieron sus ojos – en todo caso, los leones tienen tiempo sin comer, enviadla – Miu lo iba a golpear con los grilletes, pero él las electrocuto a ambas y colocaron a Misu en lugar alto donde pondrían atraparla los leones gigantes.
– Misu – ella les sonrió con lágrimas en los ojos, ambas chicas bajaron la mirada al suelo y se miraron.
– Para ayudar a alguien solo necesitas… valor.
– Ambas chicas se lanzaron y pusieron en el hueco de la llave de los grilletes de las manos un tubo que estaba ahí que comenzó a oxidarlas.
– ¡VAMOS POR TI… MISU! – los grilletes de sus manos se rompieron y comenzaron a correr. Haruka se adelantó y su cabello se desplegó mostrando que era morado y golpeo a uno en el rostro rompiéndole la mandíbula, acto que siguió Miu saltando alto y pisando la cabeza de uno quitándole la cabeza. Ambas saltaron y cayeron con fuerza encima de cinco haciendo un gran cráter, varios Golems aparecieron.
– Haruka-san, salva a Misu… yo me encargo – ella acento y se fue saltando. Miu respiro y salto, se paró en la mano de uno que la lanzo al aire y ella dio una vuelta estrellándose de rodillas contra la pared haciendo otro cráter y rompiéndola cuando se impulsó y con un solo puñetazo. Haruka rompió la cuerda con su boca y tomo a la niña mientras caía y cayo de pie, la niña miro asombrada la cabellera morada de la chica que le hizo la seña de que no dijera nada. Miro a Miu que se tronaba los huesos tranquila, a lo que las otras dos les cayó una gota en la cien. Las tres saltaron y lo único que fueron a pedirle al hombre plateado.
– Las llaves – Haruka y Miu extendieron la mano para que se las dieran, el temblando les dio las llaves para todos, rápidamente fueron y buscaron medicina para Misu y se la dieron, luego a liberar a todos, en el proceso Miu y Haruka recuperaron sus armas. Luego Miu sonrió.
– Tardaron demasiado – Haruka la miro sin entender – Si no quieres que sepan quién eres mejor cúbrete la cabeza – le puso de nuevo la capucha a la oji-rosado y siguieron con su trabajo. Al terminar todos salieron y Misu encontró a sus padres, Miu movió su mano felizmente mostrando atónitos a todos – ¡Llegan tarde! – exclamo mostrando sus dientes.
– En la batalla es otra y en la vida es así de feliz… – pensó confundida. Todos se acercaron y curaron de los heridos la oji-rosado no vio la cara que buscaba y decidió acercarse a Miu.
– No está, lo sé, iremos todos así yo misma te felicitare por tu trabajo – sin mirarla ni siquiera ante su toque hablo, se dio vuelta y le tomo la mano – Tranquila – Haruka solo miro el suelo. Todos regresaron a Sindria y Haruka fue al palacio junto con Miu que no soltaba su mano -Y Shin llego al punto de creer que era hombre ya que era más alta que Miu- llegaron al despacho de Sinbad y Haruka abrió lentamente las puertas.
– ¡Volvieron, veo que con buenos resultados! – dijo Sinbad, se fijó en la figura indescriptible de hombre o mujer de Haruka – ¿Quién es él? – a ella le cayó un letrero de hombre, pero luego se quitó la capa marrón desgastada, mostrando su verdadera figura, una chica de una estatura media, con ojos rosados y cabello morado cortado cuadradamente que le llegaba hasta la cintura, con ropas desgatadas de hombre.
– Haruka... – murmuraron sin palabras Masrur y Ja'far.
– He vuelto... padre – Sinbad se paró lentamente y algo que nadie esperaba, la abofeteo tanto que hizo un sonoro sonido que hizo que Miu reaccionara y se colocara delante de ella.
– ¡¿Por qué hizo eso?! – Haruka bajo su flequillo y se tocó la cara – ¡¿No se supone que Haruka-san es su hija? – Haruka le toco el hombro.
– Está bien, me la tenía merecida – Miu abrió los ojos al ver las pequeñas lágrimas que quedaban en aquellos ojos rosados.
– ¡Claro que no! – Ja'far le iba a tocar el hombro pero White lo detuvo – ¡Claro que no está bien! ¡¿Que tan malo fue lo que hiciste?! – lo último lo dijo muy preocupada.
– Yo no soy una guerrera, solo soy la princesa – todos se sorprendieron, pero más Miu que le tomo los hombros y la comenzó a zarandear.
– ¡No me vengas con eso! ¡Tú misma te encargaste de 20 leones del tamaño de esta sala! ¡Rompiste cadenas anti-magia al igual que yo! – Haruka comenzó a temblar.
– Nada de eso vale, ni siquiera si conquistas un calabozo – lágrimas cristalinas salieron de sus ojos.
– Entonces ven con nosotros, te daremos un buen entrenamiento...
– Es imposible, aun no puedo pensar por mí misma tengo 16 años – le sentencio Haruka mientras retrocedía. Miu la soltó y mando a Sinbad al suelo y luego lo alzo con una mano.
– Ya descubrió la fuerza – dijo chibi Ja'far a White que acento.
– Sinbad-san ¿Qué significa esto? ¡Haruka-san es una gran peleadora! – le grito Miu asustando a Shin y el resto de sus acompañantes, cuando se decidía a algo, lo hacía completo.
– Bueno – de algún modo se lanzó al suelo y se levantó mirando a la albina – Si le gana un encuentro a Sharrkan la dejare ser parte de su equipo – Haruka se asustó.
– No puedo contra Pisti – dijo nerviosa.
– No, contra Sharrkan y nadie más – a Haruka le cayó una gota en la cien.
– Está bien, contra Sharrkan – hizo una reverencia y salió del cuarto para ir a otro y luego esperar. Se había cambiado de ropas, ahora llevaba su flequillo recogido en una trenza de lado. También tenía una capa negra un poco rara ya que le llegaba hasta las rodillas y tenía cuello alto y se sostenía en el pecho de ella por botones rojos e hilo dorado, tenía una correa verde oscura donde se sostenía una lanza bastante larga con una filosa hoja. Tenía una camisa negra que se veía casi hecha de vendas, sus brazos estaban cubiertos por ellas y tenía guantes negros completos. Usaba una falda negra con borde blanco y dos correas desde su cintura verde oscura, sus piernas también estaban llenas de vendas y llevaba unas botas que le llegaban un poco después del tobillo negras con gris.
– Haruka-san, ya puedes salir – dijo desde el otro lado de la puerta Miu, ella vacío sus ojos rosados y se colocó una bufanda verde y la metió dentro de la capa y salió junto con Miu, llegaron a un campo de entrenamiento, normalmente había gente ahí, pero solo estaban los ocho generales, los cinco chicos y la familia. Sharrkan es un hombre de cabello blanco ligeramente largo y ojos verdes claro.
– Te lo dejare fácil Haruka, usare solo una espada...
– No te contengas – Haruka recobro su brillo y tomaron un tono decidido – Si quiero ganar, no quiero que lo hagas con las reglas de mi padre – eso tomo a todos sorprendidos – Serán las mías, si llego a caer por más de 20 segundos pierdo al igual que tú, ¿te parece? – en su rostro se formó una sonrisa orgullosa, el hizo la misma. Una mujer de cabello azul con ojos de igual color se colocó en medio.
– Que comience el duelo – bajo la mano y se retiró rápidamente para ambos peleadores chocar sus armas y hacer un gran sonido. Haruka piso el pie de Sharrkan haciendo que el baje la cara y ella lo golpeo con el bastón de la lanza moviéndolo un poco. Haruka hizo un movimiento ágil y lanzo varios kunais pequeños y luego ellos brillaron atando a Sharrkan con una banda plateada.
– Técnica secreta: Clones de sombra kunais – lanzo otros tres que brillaron verde y se volvieron muchos, Sharrkan se liberó justo a tiempo y con su espada los esquivo aunque la mayoría se volvieron humo y los tres reales le atraparon la ropa tirándolo al piso, luego ella salto y apunto con su lanza y el junto sus dos espadas evitando que lo golpeara. Con las piernas la lanzo por el estómago al cielo y le lanzo una espada que estaba cerca con el pie, ella se quitó la correa que tenía y se la hizo como el arma que usan Ja'far y Hayato, atrapando la espada y devolviéndola, cayendo ella a unos metros de él volvió su correa a donde estaba y Sharrkan fue con a por ella apuntando, Haruka paro su ataque con su lanza y le trataba de golpear también pero se le hacía difícil cuando por lo tomo de una mano, él le agarro el cuello y la lanzo, vio su brazo y mano derecha donde estaba el cinturón izquierdo de ella que lo jalo y Haruka lo recibió con los pies.
– ¿Qué tipo de contenedor tiene Haruka? – cuestiono Yui mirando a Tomoe. Haruka hizo algo con las manos mientras en su cara salían sombras con forma de árbol, a Yui le cayó la mandíbula por los suelos – ¡Contenedor de Sombras! – Tomoe le tapó la boca, Haruka lanzo la lanza y Sharrkan la lanzo al cielo ella se atrajo con la sombra de la lanza y apareció en el cielo y se apoyó en ella y casi le daba a Sharrkan si no hubiese sido por las espadas.
– Es un contenedor o magia celestial – aclaro Tomoe quitando la mano de la boca de Yui.
– Pero usa las sombras igual que tu – Yui se comenzó a revolver la cabeza – A ver, está el contenedor doméstico, el contenedor interno de una persona y el metálico ¿verdad? – se estaba haciendo un 8 ella misma, mientras que los otros dos chocaban sus armas – ¡Tomoe! – él tenía sus audífonos y Yui comenzó a zarandearlo.
– Bueno, los contenedores domésticos se usan cuando se hace un contrato con un contenedor metálico que es que se conquista de un calabozo, yo conquiste el de la sombra o el calabozo numero 68 (no sé si exista pero lo colocare) – Miu coloco una cara derrotada y todos la miraron llorar cómicamente.
– No sigas mientras yo este – hizo una seña de silencio y Sayaka le dijo:
– Miu-chan, tú tienes dos contenedores internos y uno de herencia, que más quieres – a ella le salió un bombillo.
– Eso quiere decir que no necesito un contenedor metálico conquistado – le tomo las manos a Sayaka con ojos de estrella, mientras ella negaba con la cabeza – Continua – a Tomoe le salió una gota en la cien.
– Bueno continuando, Yui tu conquistaste la celda número 95 y tu contenedor es de magia amarilla, el de Hayato es de la celda 105 y su contenedor es de magia explosiva o magia verde, Tsubasa la celda número 92 y su magia es de la galaxia y Shin no tiene si no un contenedor familiar – todas hicieron un "Ah...". Volviendo a la pelea con Haruka y Sharrkan aún no terminaban, Sharrkan lanzo a Haruka y esta se estrelló contra sus propios pies, hizo que los vendajes de sus brazos tuvieran vida propia y atraparan a Sharrkan y comenzó a darle vueltas por todos lados. El resto vio a Sinbad que miraba todo sin interés alguno -o eso creían ellos- vieron de nuevo la pelea y era como Sharrkan se liberaba.
– Has practicado mucho, Haruka… pero aun no es suficiente – lanzo uno de los kunais de la chica hacia ella rozándola y haciendo que su cachete sangre. Haruka apareció de un lado de él y lo golpeo y luego en otro lado, apareció en distintos lados y lo golpeaba fuertemente y rozaba con su arma, Sharrkan la aparto y ella quedo parada y sonrió.
– Mira donde quedas parado – el miro el piso y había un círculo mágico de donde salieron vendas para atraparlo, ella salto en la punta más alta del estadio – Shichiseiken (Gran Chariot) – con su arma convoco 7 pilares de luz del cielo y todos se los lanzo a Sharrkan que se reflejaron en sus ojos haciendo que sonría, hubo una gran oleada de viento y tierra por todas partes – 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, … – contó esperando que él no se levantara.
– 10, 11, 12, 13, 14 … – contaron Masrur, Nai, White y Ja'far.
– 15, 16, 17, 18… – contaron Tomoe, Hayato, Yui, Miu, Sayaka, Hayate y Tsubasa mientras que Shin solo se atinaba a ver.
– 19… – contaron todos los anteriores.
– 20… – todos voltearon a ver a Sharrkan en una parte distinta a donde había aterrizado el ataque de Haruka, él sonrió y dio su ataque: Foraz Saiqa – su espada se convirtió en una especie de látigo que brillo y tomo a Haruka del cuello y luego le pisoteo la cabeza unas dos veces y la pateo lejos contra una pared iba contra ella y lo paro con sus manos, le pateo el estómago.
– Mama quiero ser igual a ti – resonó en su cabeza y tomo el látigo y atrajo a Sharrkan hacia ella – ¿Que estoy haciendo? – se sonrió a si misma – ¡Aun puedo seguir luchando! – su cara tenía sangre pero siguió peleando, tiro a Sharrkan que solo le dio un golpe en el estómago lo bastante fuerte como para que botara sangre por la boca y cayera en el piso.
– 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10 … – contó Sinbad, ellos se asombraron, la chica no se paraba y tenía su flequillo bajo, Haruka intento pararse – … 11, 12, 13, 14, 15 … – al quedar de rodillas volvió a caer al suelo de boca abajo – … 16, 17, 18, 19 … 20 – cerro sus ojos. Haruka comenzó a temblar en el suelo se colocó de lado como pudo, y se colocó la mano en el rostro pero se veía claramente que estaba llorando. Sharrkan le dio la espalda pero, con orgullo y todo bajo la mirada, ella se había esforzado y mucho.
– No puede ser… Haruka-san... – dijo Yui mientras se tapaba la boca.
– A pesar de todo no pudo con alguien que le duplica la edad – dijo Shin cruzado de brazos – Miu que vas a… – vieron la marca de la sombra de la albina ahí, chibis con ojos abiertos. La chica estaba ahí abajo llamando la atención de todos, inclusive la de Sinbad.
– No llores – Miu entrecerró sus ojos.
– ¿Que hice? Miu-san, deje tu honor por los suelos… perdí... – estaba muy triste para hablar.
– No hay razones por la cual sentirse avergonzada, Haruka – la llamo por su nombre, haciendo que ella se pudiera sentar en el suelo pero cayo de rodillas – Has luchado bien, me siento feliz de haberte propuesto ser parte de mi equipo … aun la propuesta sigue en pie – le extendió la mano haciendo que la chica la tome – Así que no llores más – Haruka se las limpio y acento, le soltó la mano confundiéndola – Ahora … – un aura roja la rodeo con su sonrisa santa asustando a todo a su alrededor – ¡¿COMO POR QUE DEMONIOS, SINBAD-SAMA NO HA CAMBIADO DE OPNION?! – el grito se pudo haber escuchado por toda Sindria, el aura roja había crecido en la chica que señalo al peli-morado asustado – ¡Ya que Haruka no gano, tu yo tendremos un duelo! – los ojos de Sinbad se hicieron dos bolitas blancas del susto que daba la niña de 15 años.
– ¿Cómo una niña de 15 años da tanto miedo? – le susurro a Ja'far que se encogió de hombros.
– 15 años y medio – le señalo y luego suspiro – ¿Le vas a dar el permiso? – el medito unos momentos, mientras cerraba los ojos.
– Haruka corría detrás de su padre, buscando una explicación de un ¿por qué?
– ¿Por qué no puedo ir? – le grito cerrando la puerta con fuerza del despacho de su padre.
– Que no y punto, Haruka – ella coloco las manos en el escritorio.
– No has mandado a nadie a esa isla y se están llevando a la gente de tu propio país – hizo una pausa, al ver que él no la miraba, apretó su puño para luego señalarlo- Esta bien… yo iré quieras o no – se dio vuelta sorprendiendo a los que estaban en la sala.
– No tendrás autorización de salir en barco ni del castillo – le tomo la chaqueta sin pensar en lo que iba a decir después – Si sales de este castillos, perderás privilegios de princesa y todos los lujos que te has dado hasta ahora – mintió. Ella no cambio su mirada y lo miro con esa misma.
– No huiré – esas palabras resonaron en su mente y la vio irse.
– Fuiste muy duro – le regaño con su tono neutro Masrur.
– Seguro no la querías dejar ir, solo por qué quieres pasar buenas noches con mujeres – Ja'far puso su manga en la boca.
– El pervertido de los siete mares – concordaron a lo que a él le salió una vena roja en la cabeza.
– Urusai – coloco su mano en su mejilla, estaba preocupado y mucho. Ya había perdido a una persona importante en su vida y no quería perder otra. Ya se había arriesgado antes en:
– Padre… quiero que me entrenen – era una versión de Haruka de 12 años.
– Aun eres muy pequeña, Haruka-chan – dijo Pisti.
– Lo dice la enana que no ha crecido en 20 años – a la rubia se le clavo un letrero de mujer sin desarrollar – Vamos, dadme una prueba para que me entrenen – se emocionó mucho, Sinbad se agacho a su altura.
– Si conquistas el calabozo número 90, te dejaremos – ella lo miro y sonrió.
– Si – el no espero esa respuesta. Tres días habían pasado y temía lo peor para su pequeña hija de tan solo doce años.
– SINBAD-SAMA, HARUKA-SAMA, HARUKA-SAMA HA VUELTO – el abrió sus ojos y todos en el castillo salieron, la chica tenía su lanza con la famosa estrella en su hoja, estaba llena de sangre y con unas heridas profundas.
– Tadaima (he vuelto) – una cara preocupada se volvió en una feliz para todos, menos para la de Sinbad, unas imágenes pasaron por su mente.
– Sin, mira Haruka está en perfecto estado tienes que …
– Me niego – Sinbad callo a Ja'far que puso una cara molesta.
– ¿Por qué? ¡He cumplido la misión! – le grito molesta Haruka parándose.
– He dicho que no, mira cómo has vuelto llena de sangre… ¡Me niego a que seas una guerrera! – Haruka retrocedió.
– Mentiroso, mentiroso… ¡Mama si me hubiese entrenado y no hecho a un lado como lo haces tú! – se fue corriendo con lágrimas en los ojos.
– La hiciste llorar...
– Sinbad, aun te niegas a buscar a Haruka – dijo Masrur.
– Ella dijo que se encargaría sola que lo haga – respondió sin mirarlo.
– Ya que tu no lo has hecho, yo le he pedido ayuda a mi ex-cuñado – dijo Ja'far.
– ¿White? pero tú lo odias – dijo con un tic Sinbad.
– Pero a mis sobrinos no – hizo un demán con la mano – Además escuche que Miu se hizo la guerrera Angel-Loid – eso le abrió la boca hasta Masrur.
– Esa niña blandengue es una Angel-Loid – dijo Sinbad.
– Sin, estás hablando de mi sobrina – su cara se tornó sombría – Bueno, yo también me sorprendí, pero recuerda que Natsumi dijo que ella tenía un magoi muy fuerte – dijo molesto y recordando a su hermana.
– La misión consta en: – hablo el hombre seriamente mientras su mirada se volvía sombría – Atrapar a los bandidos traficantes de esclavos – ellos movieron la cabeza hacia un lado.
– Es muy… - comenzó Yui.
– Sencillo – culmino Hayato.
– No tanto, son magos clase "B" – aclaro Ja'far con los brazos metidos en sus largas mangas.
– Bueno, si son tan fuertes ¿por qué no lo han hecho? – pregunto Miu bajando su flejillo, dando un poco de miedo.
– Hace poco secuestraron a la flor morada de este reino, por eso es que no nos arriesgamos con Sin – aclaro nuevamente Ja'far – Y ¿desde cuándo das miedo? – ella se encogió de hombros – Bueno ¿aceptan? – Miu sonrió de medio lado.
– Moshiro (claro) – todos posaron con orgullo.
– Sinbad miro a su hija, que tenía aquellos ojos de su madre que el tanto amaba.
– Está bien – todos sonrieron – Pero …
– Siempre agregas el bendito, "pero" – Haruka hizo una mueca al decirlo en voz alta – Continua.
– Alguien tendrá que protegerte y ser tu equipo personal – ella coloco una cara de "envía a alguien de aquí me suicido" – No ser nadie de aquí, si no del palacio carmesí – miro a todos los chicos y señalo al chico de cabello largo.
– ¿Eh? – articulo Tsubasa.
– Si, ¿cómo te llamas? – hizo una pose de igualdad.
– Tsubasa Kuroh – dijo nervioso, Sinbad le toco los hombros.
– Serás el acompañante de mi hija en este viaje, también deberás cuidar de ella y… – recibió un golpe por parte de Ja'far y Masrur.
– No tiene 5 años – le dijeron fríamente. Él la miro con una sonrisa que le fue devuelta por la chica.
– Bueno, como último recorrido iremos a Balbadd – hablo jovialmente Sinbad.
– ¿No te has echado ya a todas las mujeres de Sindria y quieres más? – coloco una cara graciosa pero a la vez molesta a lo que Masrur y Ja'far la siguieron.
– ¡Que no! – grito molesto de su desconfianza – Voy a visitar a un viejo amigo que decidió vivir allá – se cruzó de brazos aun molesto.
– Te refieres a Alibaba y Morgiana – se aventuró Masrur a lo que el acento.
– ¿Balbadd? – se preguntó Shin mentalmente, se puso un dedo en el mentón a comenzar a pensar.
– Shin-kun, ¿qué pasa? – Miu lo miro preocupada, el vio sus ojos azules preocupados, le dio una leve sonrisa.
– Estoy bien, no te preocupes, k.o.b.i.t.o – deletreo lentamente el apodo de la chica que frunció el ceño e intento pegarle mientras que él le tenía de la cabeza chibi (tenía esa mirada de Usui Takumi cuando molesta a Misaki). El resto se rio de ellos, tenían ya bastante sin molestarse. Fueron al barco y zarparon, duraron bastante tiempo en el maldito barco -según los nuevos 8 guerreros y Miu llego al punto de tratar de suicidarse, pero Shin la detuvo- hasta llegar a la república y algo llamo la atención de los tres mayores que ya la habían visitado, estaban todos los habitantes muy apagados.
– Algo no me cuadra – dijo Sinbad ganándose la mirada de todos.
– Es cierto, la última que vez que vinimos la gente solía estar feliz – dijo Masrur.
– Bueno, creo que deberíamos descansar, en especial esos 8 – señalo a los felices chicos, pero a la vez cansados que alababan el piso, Sayaka se rio de ellos, mientras que Hayate los miro decepcionado.
– Vamos al hotel, chicos – aclaro Sinbad y todos lo siguieron.
– Hoy no vas a necesitar niñera – dijeron Haruka y Ja'far al uniso con una cara graciosa y divertida hacia el Rey de Sindria.
– N-No se preocupen no me voy a emborrachar – hizo un demán con la mano y vio a su hija y a Ja'far.
– Piedra, papel o tijeras… 1, 2, 3… – Haruka saco tijera y Ja'far papel.
– Te toca esta vez – le señalo feliz de ser libre esa noche de cuidar de que su padre no lo tiraran en el mar como la última vez que se emborracho solo o sin compañía real.
– Maldita seas, Haruka... – murmuro viendo su mano. Esa noche hubo una fiesta y como era de esperarse Sinbad se emborracho y termino con muchas mujeres, Ja'far lo dejo a su suerte ya que quería dormir y esperando que no pasara lo que paso hace años. No, se adelantó demasiado.
– Oye tú, te vez sospechoso – se escuchó.
– ¿Sospechoso, donde? – cuestiono el hombre de cabello morado, que raramente...
– ¡Te ves sospechoso donde quiera que mires! – el miro hacia abajo, solo tenía una leve toga.
– Ya ha aparecido – dijo una voz en la sombra.
– Se había tardado – concordaron otras dos. Una pasó rápido y le golpeo la cara a Sinbad.
– ¡Te has emborrachado viejo! – le grito Haruka molesta de que su padre fuera un insensible con sus promesas. Después estaban con un Sinbad vestido y con una Haruka molesta de verdad.
– Ya me he disculpado Haruka – ella hizo un puchero, aun molesta. Sinbad intento abrazarla como un padre en serio arrepentido, pero ella lo mando a volar a la otra pared.
– ¡Urusai viejo! – el quedo boca abajo. Ambos se sentaron nuevamente.
– B-Bueno, creo que deberíamos empezar por saber… – hablo Sayaka que parecía nerviosa de la relación padre e hija – ¿por qué la gente de esta república tiene almas tan bajas? – sus ojos tomaron un tono de "me dicen o los mato a todos con un chasquido". A todos menos a Miu les corrió un escalofrío por la espalda, al igual que Miu, esa mujer cuando se lo proponía daba miedo, Sinbad suspiro sonoramente.
– Eso es lo que voy a descubrir – Sinbad coloco una cara sombría. A la hora estaban tres personas enfrente de los 5 adultos y Haruka como princesa, aunque detestaba que lo hiciera por esa razón. Dos eran dos hombres y una mujer. Todos portaban un color de cabello negro y ojos color dorado, aunque uno de ellos los tenía negros y era el que portaba corona de uno de comerciante de Balbadd.
– Comerciante y parte de la república de Balbadd Adham Saluja – el primero que era como un enano.
– Afíl Saluja, segundo comerciante y parte de la sociedad alta de la república de Balbadd– el segundo hombre, de cabello negro y ojos dorados que parecía nervioso.
– Adila Saluja, hermana de Afíl es parte de la sociedad alta de la república de Balbadd – era una chica de cabello negro y ojos dorados.
– Ja, ja, calmad Sinbad… cuanto tiempo – hablo Adham.
– Han crecido, familia Saluja. Al parecer ya forman parte del consejo de Balbadd – hablo Sinbad.
– Gracias, Sinbad-san …
– Gracias, tu barriga ha crecido mucho también Haruka-chan – ese comentario corto el de los dos hermanos.
– Mira quien habla – le comenzó a mover la barriga al hombre pequeño.
– ¡Dejadme! – le grito. Sinbad tomo a su cabreada hija de que le dijeran gorda.
– Negocios y respuestas primero, Haruka – hizo un sonoro sonido contra la mesa esta se fue del cuarto hacia el de sus amigas – ¿Qué pasa con la gente de este país? Y ¿con el comercio de Sindria? – cuestiono molesto Sinbad – ¡Además ¿dónde demonios esta Alibaba?! – los dos hermanos retrocedieron y colocaron una mirada triste.
– Ah, es una pena... pero Alibaba murió hace 16 años – resonó eso en la cabeza de todos los presentes – Y retomar el comercio es imposible – dijo Adham – ¡Ya tengo muchos problemas internos con Balbadd! – exclamo molesto.
– Alibaba… ¿muerto? – murmuraron.
– Hace dieciséis años, pasaron muchas cosas – pensó Sinbad – ¿Problemas… internos? – luego continuo.
– Miu se estiro, estaba en una habitación con Yui y Haruka. Se limpió las lágrimas de sueño de sus ojos.
– Buenos días, Yui-chan… Haruka.
– Aunque ya es medio día – aclaro un poco nerviosa Haruka.
– Es que anoche estaba tan emocionada que me dormí porque estaba exhausta – dijo abrazando su almohada con cara de gatito – Que bueno que Haruka y Yui-chan no rompieron nada – recordó que estaban saltando en las camas pero sus contenedores estaban ahí – ¡Qué bueno que ahora seamos tres chicas en el equipo de las sombras!
– Bueno, sobre la conversación de anoche… – hablo Yui nerviosa.
– Ah... sobre "Mavis la chica maravilla" – contesto con una sonrisa Miu mientras arreglaba su cabello.
– Mavis "la chica maravilla" es muy famosa. Es la jefa de un grupo de ladrones que están causando problemas en Balbadd – las tres recordaron las palabras de la sirvienta.
– Esa "agrupación de ladrones" está evitando el paso hacia el valle de las sombras – dijo decaída Yui – ¿Que deberíamos de hacer…? – miro a Miu que iba con una sonrisa en el rostro.
– Al parecer a ustedes también les dijeron – hablo felizmente Hayato, que estaba con el resto.
– Ahora que lo pienso, esa "agrupación de ladrones" tiene un nombre muy peculiar... – hablo Tomoe.
– ¿La "tropa del rayo"? – cuestiono alterado Sinbad – ¿Qué es eso?
– La razón de nuestro problemas internos – hablo Adham – Son un grupo de terroristas que se oponen al país … – continuo – Al principio eran solo 40 ladrones de los suburbios, sin embargo … hace dos años... ellos invadieron la tesorería y saquearon todo, con esos fondos de guerra adquirieron poder. Desde entonces la política ha estado inestable y esos tipos han estado ganando apoyo ¡Con eso sus filas han incrementado hasta convertirse en una enorme familia de centenares de hombres! – hizo una mueca molesta – Además ellos han adquirido la magia negra... ¡Se han vuelto una fuerza anti-gubernamental ni el ejército puede controlarla! Para empeorar las cosas, ellos distribuyen los botines robados hacia los pobres – coloco una mano en su mejilla – ¡Lo que los hace ver como héroes! – su cara se tornó azul y suspiro – Son unos idiotas, sus robos nos hacen subir los impuestos del país – se comenzó a sacar los mocos.
– ¿Impuestos? – pensaron.
– Ustedes tienen una mala reputación saben – hablo chibi Sinbad.
– ¡CA-CALLATE… ESTO ES UN GRAN PROBLEMA AHORA! – grito – ¡ADEMÁS UNA TIA RARA SE LES HA UNIDO! ¡EN SERIO ESA CHICA MARAVILLA! – se remarcaron varias venas en su rostro – ¡SI NO FUERA POR ELLA YA HABRIAMOS...! – Adila le tapó la boca nerviosa junto con Afíl.
– Nii-san… ese tema… – hablaron nerviosos, a él le salió un signo de exclamación en la cabeza mientras al resto uno de interrogación.
– ¿Qué? – dijo Sayaka.
– ¡NADA ESTA RESUMIDO EN SIMPLES VENTAS! – hizo una pose orgullosa -de las malas- y les apunto – ¡"La tropa del rayo" tiene la culpa de que no podamos retomar el comercio… ¿por qué no salen ustedes mismos y arreglan el asunto por ustedes mismos?! – sus primos colocaron sus caras azules del sustos.
– Ya veo… – hablo sombríamente Sayaka – Entonces está bien que nos engarcemos ¿verdad? – saco una daga de tomo dorado y plateado -de quien sabe dónde- ellos se abrazaron entre si asustados más cuando la clavo en la mesa. Poso un pie encima de la mesa – Entonces iré a exterminar a esa "tropa del rayo" ¡Por nuestra propia cuenta, sin ayuda del ejercito! – el resto se exalto asustados.
– ¡I-I-IMPOSIBLE AUN SI TU ERES SAYAKA OKIURA! – grito Adham, pero ellos ya estaban ya muy lejos del palacio.
– ¿Qué hacemos Nii-san? – pregunto Afíl.
– No importa lo que hagan, no retomare el comercio con Sindria, si van contra la "tropa del rayo" les darán una muy buena pelea – contesto chibi Adham.
– Miu, Yui, Hayato y Tsubasa miraban ilusionados -en especial Miu que literalmente le babeaba la boca- un pescado con mantequilla.
– ¡Este es el famoso besugo asado bañado en mantequilla de Balbadd! – hablo Sinbad con una sonrisa mostrándoles el pescado.
– ¡Su secreto es que aunque sea un besugo, tiene huesos muy blandos y es una verdadera delicia cuando lo comes con vainilla! – hablo esta vez Haruka con una sonrisa. Ya después de haberlo comido – A todo esto ¿Aun no les he presentado personalmente a los subordinados de mi padre? – hizo una mueca molesta al decir lo siguiente – y los míos – murmuro – Ja'far… debéis de conocerlo como el tío de Miu y de Nai-kun… y el Masrur – una sonrisa se formó en su rostro, miro a Shin un momento – Shin, Masrur es un fanalis ustedes dos tienen los mismos ojos – Shin miro fijamente al señor – Pero es imposible tus ojos son ámbar – negó con la cabeza y con las manos.
– No des ese tipo de ilusiones – Tsubasa coloco una mano en su cara.
– Es un gusto – dijo fríamente.
– Es el nuestro – todos los del palacio se levantaron e hicieron una reverencia con su tono característico.
– ¿Qué has hecho que? – Haruka frunció el ceño al ver la sonrisa de su padre – Te has dejado robar todos los contenedores y le has hecho una declaración tan audaz a esos primos y no tienes ninguna– apretó su puño con tal de no matar a su padre.
– Eso no funcionara.
– ¿Qué? – repitieron Haruka y Ja'far.
– Recuerda que Alibaba nos dejó cierto poder sobre esta tierra hace años, aunque ya no esté con nosotros siento que tengo una deuda con él, una muy grande – el albino y la peli-morado miraron al hombre y bebieron de sus bebidas – No puedo mantenerme al margen y ver como su nación cae en el caos – Haruka y Ja'far cerraron sus ojos con fuerza y luego sus ojos se contrajeron del asombro y escupieron la bebida que tenían en manos. Sinbad se dio vuelta cuando vio la espada de Miu con dos alas y con otra forma muy distinta a la simple llave, era más fina y plateada con un destello azul. Sinbad toco la espada ya normal – Miu ¿también eres una Magi? – cuestiono confundido.
– ¿Magi? ¿Qué es eso? – la albina se colocó un dedo en el mentón sin saber – Ahora que lo pienso, me han dicho ya muchas veces así – se encogió de hombros – ¿Sinbad-san usted conoce a otros Magi? – pregunto curiosa – ¿Quién eres exactamente? – Haruka contrajo una risa y Sinbad se sorprendió.
– ¿Eh? ¿No me conoces? – sus ojos se volvieron dos esferas blancas.
– Para ser sincera solo lo conozco un poco por el tío Ja'far – se rasco la nuca, Sinbad tocio.
– ¡El hombre que ha viajado incontables rutas y navegados viajes incalculables, que ha navegado los siete mares del mundo, que ha conquistado siete calabozos y construido su propio país! – hizo pose extravagantes ante todo lo dicho – Maestro de siete genios, gran rey de los siete mares, ¡Sinbad! – los ojos de Miu estaban contraídos.
– E-eso es... – comenzó – ¿asombroso? – extendió sus brazos mientras sus ojos se hacen esferas, la cara de Sinbad estaba chibi con varias rayas de depresión y sus ojos son esferas – Aunque no estoy segura de entenderlo bien …
– ¿No? ¿Aunque seas una Magi? – se acercó un poco a ella. Esta cambio su rostro a uno serio.
– Sinbad-san ¿me puede decir que es un Magi? – su mirada mostró tristeza – No estoy segura de entenderlo.
– Esta arma fue forjada por un viejo amigo, es casi imposible que alguien la alce con tanta facilidad como vos – se la entregó a arrastras – Lo que puedo decir es que esto – señalo la estrella de muchas puntas en el borde amarillo de la espada – es algo que solo puede hacer un Magi. Solo un Magi puede producir suficiente magoi como para transmitirla a esta espada y cambiarle la forma, magoi es la energía producida por los Rukh. La gente ordinaria solo es capaz de usar solo el Rukh disponible en sus cuerpos, pero los Magi no están limitados y pueden usar la energía del Rukh que los rodea fácilmente e ilimitadamente – Miu abrió sus ojos sorprendida y exaltada – Los Magis son amados por los Rukh – la imagen de Miu siendo rodeada por una esfera de luz que es provocada por ciertas aves de luz – Los Magi son asombrosos – esta se rasco la nuca avergonzada y coloco su espada en su espalda. Miro a los chicos del palacio.
– Ahora, tengo un pedido para vosotros.
– ¿Cuál es? – respondió Hayato.
– ¿Estarían dispuestos a ayudarme a capturar a un grupo de ladrones que están causando problemas por aquí? – Hayato sonrió, pero Ja'far fue contra Sinbad agarrándolo.
– ¡Espera, Sin! ¿Planeas involucrar a esos niños? – esa palabra resonó y estuvo de fondo en los 4 chicos.
– ¿Por qué no? ¿Lo hicimos hace unos días? Además Miu es una Magi, ella es tocada por el destino y tiene habilidades apropiadas para su puesto.
– Pero no deja de ser mi sobrina... – Ja'far frunció el ceño.
– Y también, no tenemos ni un solo recipiente de metal ahora – sonrió cruzado de brazos, Ja'far y Haruka intentaron ahorcarlo.
– ¿De quién es la culpa? – gritaron enojados, Miu miro a Yui preocupada.
– ¿Qué deberíamos hacer? – Yui camino hacia cerca del mar.
– Debemos regresar al valle de las sombras, y si esa tropa bloquea el paso al ser destituida podremos irnos ¿verdad? – hablo fría y calculadora.
– Es por eso que estamos aquí – dijo Sinbad.
– También queremos investigar a alguien, si la misión es exitosa ¿podríamos averiguar cosas sobre esa persona? – miro los ojos dorado oscuro del hombre.
– De acuerdo.
– ¿Qué piensas, Miu-chan? – miro a la chica bajita.
– ¡Lo haremos! – dijo Miu moviendo su cabello mientras miraba a los otros.
– ¡Genial! ¡Entonces comencemos a planear, Miu! – una sonrisa plena se formó en su rostro, le tomo las frágiles manos a la niña.
– ¡Bien!
– Entonces, ustedes dos pueden esperar en el hotel – la cara de Haruka y Yui se formaron chibis confundidas.
– ¿Qué? – articularon, Sinbad le tomo los hombros a ambas.
– Aunque sean dos fabulosas magas, no dejare que dos señoritas como vosotras peleen – comenzó a arrastrarlas lejos, ambas fruncieron el ceño – Vamos – un aura morada y amarilla rodearon a las niñas, se podía jurar que Yui transmitía fuego amarillo, Sinbad abrió sus ojos como platos.
– También pelearemos – dijeron con un puchero.
– Como digan… – los ojos de Sinbad volvieron a ser esferas blancas.
– Creemos que el objetivo del Grupo del Rayo es, o la mansión del mercader rico, Aljaris, – Ja'far mostró el mapa – o la del noble, Haldhub.
– ¿Por qué piensas eso? – dijo Tomoe.
– Información falsa ha sido esparcida por movimientos del ejercito – hablo – Este grupo parece tener también apoyo del gobierno.
– Incluso dentro del gobierno... – dijo Haruka, algo no le cuadraba a ella ni a su padre.
– Sí. El grupo del rayo es más popular entre la gente de lo que creíamos – Sinbad emitió un sonido y miro al techo.
– Suena a Deja vu – dijo Sinbad.
– Disculpe – resonó la voz de Yui – Si la gente apoya al grupo del rayo, ¿haríamos lo correcto en detenerlos? – estaba dudando un poco del plan.
– Eso creo – dijo Sinbad – Distribuyen el dinero que roban entre la gente, de ese modo, consiguiendo el apoyo de la gente. Es por eso que la gente los llama ladrones caballerosos. Pero creo que los ladrones hacen eso solo para que sus crímenes parezcan justificables o tal vez estemos escuchando demasiada propaganda. Bueno, eso es lo que se me ocurrió – miro a Miu que está a su lado – Esa es mi historia y me apego a ella. Vosotros deberían pasar un poco de tiempo reflexionando sobre esto, y actuar de acuerdo a sus conclusiones. Así es como he logrado llegar tan lejos ¿Que opinan? – todos miraron fijamente uno de los lugares señalados en el mapa.
– En la noche muchos guardias del gobierno estaban reunidos y caía la lluvia levemente.
– Está lloviendo – dijo Ja'far escondido con: Nai, Yui, Hayato, Shin y con Miu – Me alegro que ustedes hayan decidido unirse a nosotros – miro la cara de su sobrina baja.
– Aunque todavía no sé qué es correcto, pero… – miro a su tío fijamente – voy a hacer esto solo para saber los motivos de estas personas si es correcto o no. Haré cualquier cosa con tal de saber eso, solo por ser la Angel-Loid de luz puedo saber si la gente miente o no – sus ojos reflejaron decisión, Ja'far sonrió y le removió su cabello.
– Buena respuesta – su sobrina le sonrió.
– ¿Los otros están vigilando la otra mansión?– dijo Shin cruzado de brazos.
– No se preocupen – dijo Ja'far con una sonrisa – Aunque Sinbad parece sospechoso.
– ¿Parece? – repitieron todos los niños menos Shin.
– Bueno, sí, es una persona que no solo alaga de su título, por eso Hiroto y Haruka lo admira tanto – sonrió.
– Sinbad, Sayaka y Haruka estornudaron de la nada.
– Es tan frío esta noche – dijo Sinbad.
– Lo es – dijo Hayate, Sayaka lo tomo de la cintura.
– ¡No te muevas hace frío! – pidió chibi.
– No me uses como rompe vientos – dijo chibi molesto.
– ¡Hey! ¡Ustedes! – todos se dieron vuelta hacia arriba – ¡Dejen de hablar y tomen la guardia de mi mansión más seriamente! – pidió un gordo comiendo de un pollo – No puedo creer que el ejército este tan falto de gente que solo podía disponer de ustedes 9 para protegerme, ¡Estoy tan nervioso que no puedo comer! – Haruka lo miro fríamente.
– Está comiendo en este mismo momento – dijo chibi Haruka.
– Se ve rico – dijeron Sinbad y Sayaka. A lo lejos se divisaba una figura femenina muy, muy delgada con algo en brazos, Sayaka se acercó a ella y la tomo en brazos.
– Oye ¿Estas bien? – Sayaka sintió un filo y se apartó de la mujer que casi la atraviesa con su daga – ¿Que fue eso? – pregunto exaltada, abrió sus ojos azules como platos, la mujer cayo de rodillas enfrente de otras personas habían sido rodeados, Sayaka y Sinbad crujieron sus dientes.
– ¡No puedo producir leche! ¡Necesito comida! – se levantó del suelo y los apunto con la daga – ¡Si se meten en nuestro camino, los… m-mataremos! – declaro la mujer con un bebe desnutrido, Sayaka abrió sus ojos como platos.
– Esos perros de los barrios bajos, ¡fuera de aquí! – el dueño de la mansión lanzo un pedazo de pollo casi completo, la mujer reacciono y corrió hacia él, lo iba a tomar pero una mano pálida tomo la suya.
– No necesitas hacer eso, las riquezas de los nobles vienen de sus impuestos – la mujer desnutrida la miro fijamente – Si no sientes que se lo merecen, entonces deberías devolverlo, pero … no tomen vidas – la mujer acento con los que los acompañaban y se fueron.
– ¿Está segura de esto? – dijo Hayate moviendo la linterna. Esta camino y le dio la espalda.
– Solo acordamos capturar al grupo del rayo – se colocó la capucha de su vestido y suspiro – Sin embargo, para este país ya es muy tarde – miro el palacio fijamente con sus ojos azules.
– La lluvia está cayendo muy fuerte – dijo entre risas un hombre, la lluvia que cae es ¿rosada?
– Tío Ja'far, creemos que Sinbad-san podría haber sido atacado – dijo Nai corriendo con el resto. Pararon en seco al ver a todo el mundo reírse, Shin se tapó la boca junto con Yui.
– ¡Chicos, no huelan este ambiente! – dijeron ambos chicos de sentidos agudos, jalaron a todos y saltaron y se colocaron una capucha cada uno. Escucharon como las espadas chocaban.
– Los ladrones aparecieron – dijo Shin.
– Parece que los atraparon en una ilusión – dijo Ja'far atrás de ellos y se giraron sobre su cuerpo – ¿Notaron el olor de la lluvia rosa? No es producto de manos humanas, debe ser magia extraña – miro hacia un lado. Lejos una chica mantenía su mano en alto y de ahí parecía salir la lluvia.
– Tu dije de lluvia escarlata es tan tenebrosa como siempre, Rikka – dijo un hombre a la chica llena de pirsings.
– Deja de hablar y empieza a usar tu dije de lluvia dorada corrosiva, Hassan – dijo fríamente al hombre con un solo ojo ya que es tapado por una banda blanca. Él sonrió de medio lado y saco una espada con un dije dorado, la paso por una pared y esta comenzó a derretirse.
– ¡Vamos! ¡Nuestro objetivo es la mansión de ese gordo feo! ¡Volveos locos! – todos comenzaron a ir con ellos. Varias personas fueron sujetadas por cuerdas y látigos, la gente miro hacia arriba encontrando a los sombríos, Ja'far, Yui, Nai y Hayato.
– ¿Son parte del ejército? – gritaron.
– No, pero por varias razones debemos detenerlos – dijo Nai, sus ojos estaban muy serios y tiene la misma arma que la de Hayato y Ja'far.
– ¡Malditos! – todos saltaron recogiendo sus armas, llegaron al piso y fueron llenados de una masa oscura proveniente de la lluvia oscura que caía.
– ¿Magia oscura? – dijo Yui casi siendo asfixiada.
– No te equivocas niña, es la espada de lluvia oscura, más conocida como...
– ¡Sangre negra! – exclamo Nai
– Correcto – todos se dieron vuelta con sus ojos contraídos molestos, vieron a un chico de unos 18 años cabello negro y largo portador de ojos verdes opacos – Ahora no pueden mover un dedo.
– ¡Marko! – exclamo alguien.
– Deja ir a mis compañeros – dijo frío.
– Nuestro líder y nuestra fuerza han llegado – una figura bastante delgada de mujer con simple vestido blanco hasta el muslo, que se ataba en la cintura varias veces, más un cinturón, con un trapo cubriendo su cara y un poco sus ojos, un collar de cinta roja tejido, iba descalza y de sus tobillos hasta arriba lo que parecían ser unas largas tobilleras doradas. Shin apareció de la nada y acabo con varios que se dirigían a su grupo.
– ¡Marko va hacia ti! – exclamo alguien, Shin hizo un movimiento y su cola apareció. Este movió su brazo y la masa negra lo hizo caer al suelo con esfuerzo.
– ¿Un alma de gato? – dijo el chico sorprendido y atrás se podía ver a la chica sorprendida.
– ¡Shin-kun! – exclamo arriba Miu preocupada, la chica la miro a ella también y se sorprendió por el cabello blanco. Shin casi escapa pero el peli-negro apretó en su cuello y cayó al piso.
– ¡Vamos! ¡Entren de una vez! – grito él. Miu los miro fijamente.
– Esa debe de ser la chica del grupo que tanto hablan... si tengo que hacerlo … – tomo su espada y esta comenzó a brillar para cambiar de forma de nuevo y esta colocarse enfrente de todos con las enormes alas de la espada, se situó encima de ella parada y extendió sus brazos – ¡No los dejare pasar! – dijo decidida.
– Es imposible, es imposible que derrotemos a esa chica – dijo un hombre retrocediendo, el peli-negro alzo su arma, pero la chica le tomo el hombro.
– ¿Qué pasa amiga? – la miro fijamente mientras pasaba por su lado.
– Yo me encargo – su voz seria resonó en sus oídos. Paro a unos metros de Miu que la miro fijamente y retrocedió un poco, esta toco el trozo de tela que cubría su rostro y lo desato lentamente mostrando un rostro fino de una chica de 16 años, cabello rubio atado en una coleta alta la cual llegaba a sus pechos y portadora de unos ojos color rubí llenos de dolor, pero estaban decididos, Miu abrió sus ojos cuando una cola amarilla transparente salió de su cuerpo
¿Quién… eres… tú?
