Junjie meditaba en el garaje, Kord lo había limpiado para que el asiático tuviera espacio. Había terminado su sesión de Babosa Fu con Joo-Joo y las demás babosas, quizás practicaron una hora o dos.

El ojicafé respiraba lentamente, dejando que el oxigeno fluyera en su sangre, trataba de calmarse; ¿saben por qué? Pues la respuesta es simple: Trataba de calmarse de Goon. Esa babosa malvada lo poseyó y lo hizo hacer varias cosas horribles. Matar gente, aterrorizarlas, torturarlas y tejar escombros sus casas. Goon había sido tan fuerte que logro que la mente de Junjie quedara dormida mientras hacia lo que quería, es decir, Junjie no sabía que hacia Goon con su cuerpo, solo que al despertar vería el resultado de los actos.

Lo mismo había pasado con Joo-Joo, solo que esta vez, actuaba a su querer. Al hacerse malvada, la Infierno se volvió fiel a su poseído amo y quemaba vivo a sus víctimas, no fue hasta que fue curada por Doc que se dio cuenta de lo que hizo. Por esa razón, la babosa estaba con Doc y una de las babosas Hexlet para que se olvidara de los actos y que entendiera que él también estaba poseído por si mismo al hacer eso.

Ambos babosa y lanzadora tenían que purificarse de la culpa que siente sobre sus hombros en este momento, si no, pierden toda conexión entre ellos.

~.~.~.~.~

PDV de Junjie

Olvídate y perdónate Junjie, no fue tu culpa… Aquella babosa de gran poder te controlaba. No eras tú mismo.

Pero mate a mis padres, mi novia, mi familia, mi pueblo…

¡Concéntrate! ¡Deja de lamentarte! Estabas poseído, como lo que paso con Eli Shane. Tú sabes bien que Goon es muy fuerte.

Pero mi alma es más poderosa que él.

¿Entonces, porque no usaste tu alma? Si la hubieras usado, ¿hubieras detenido todo lo que supuestamente hiciste?

Si.

¡No! No podías, de todas maneras ibas a dejarte caer en las manos de Goon.

–Estoy volviéndome loco, hablo con mi mismo…– murmulle molesto. Esperen…

–Estas demasiado loco, Junjie…–

¡Esa voz! Estoy soñando.

Abrí mis ojos, rápidamente poniéndome de pie. Mis lanzadoras, las cargue con Joo-Joo y mi babosa Electroshock. Baje mi vista, ¡sorpresa! Joo-Joo y mis babosas eran malvadas de nuevo.

– ¡Tu!– Dije entre dientes mientras miraba a Goon, este estaba enfrente de mí, pequeño como debería ser.

– ¿Qué pasa Junjie? ¿Alegre de verme?– dijo la babosa con su voz grave. Sonrió con la boca abierta, enseñándome sus filosos dientes.

Lancé un bufido. ¿Yo alegre de verlo? –Ni lo mencionas babosa. – dije mientras arreglaba mi postura a una más firme. La risa grave y la luz roja y verde me impedía parecerme más fuerte y temible. Mi postura cambio a una más miedosa y vulnerable.

Goon había crecido bastante, era doce veces más grande que su tamaño normal.

–Sabes Goon, ahora tu tamaño no me a-asusta tanto como antes. – dije con ninguna sonrisa alguna. Buen intento Junjie, tu voz salió quebradiza. Era cierto, por que Goon solo se reía y me miraba a los ojos.

Sentí un gran dolor en las extremidades, mi corazón, todo me dolía. Solté un grito de dolor. ¿Cuál era la causa? Cuando abrí mis ojos (pues las había cerrado), vi un espejo frente mía. Era un niño de nuevo. Mi pelo largo como siempre pero el fleco para atrás, dejando ver mi frente de nuevo.

–Junjie. – sentí como un nudo se me formaba en la garganta. Mamá… Di la media vuelta; ahí estaba, su pelo negro liso, piel blanca y sus ojos verdes. Mi madre enamoraba a cualquiera cuando era joven. Se veía mayor ahorita, solo era yo quien había cambiado. Tenía setenta años, pero su belleza jamás se fue.

– ¿Por qué?–

– ¿Por qué, qué Madre?– ¿de qué estaba hablando?

La mire a los ojos, se estaban llenando de lagrimas.

– ¿POR QUÉ NOS MATASTE JUNJIE?– grito mientras lagrimas negras y rojas salían de sus ojos. – ¿POR QUÉ?– Sus ojos tornaron negros y su boca agrando mientras sus dientes crecían por miles, pero eran pequeñas.

Jadee. –Yo no hice nada. – mi voz estaba aguda y sostuve mi garganta. Mi madre se me acercaba más y más rápido. Repetía lo mismo cada vez, y una y otra vez su voz tornaba grave y espantosa.

–AHHH!– grite mientras mis pequeñas piernas corrían a la puerta. Pero no me acercaba. Solo se alejaba más de mí. Mi madre ya no era mi madre, era una persona totalmente diferente con uñas largas. Era un monstruo.

Mira detrás de mí y vi mas de las monstruosidades hechas por mi mente.

¿Era mi mente? ¿O era algo más? ¿No había alguien más aquí? ¿Qué paso antes de esto? Ya no lo recuerdo… ¿o sí? Un chillido me saco de mis pensamientos, estaba arrodillado en una esquina, aun un niño, pero yo no era ese niño. Solo me estaba viendo a mi mismo desde otra perceptiva.

El rincón… el lugar donde mi padre me mandaba cuando hacia algo mal. Ahí estaba yo, llorando con las rodillas cerca de mi pecho. Joo-Joo no estaba conmigo en ese entonces. Solo tenía a nadie… ¿Pero de donde oí ese chillido?

Unos pasos pesados captaron mi atención y vi a mi padre enfrente de mí (el otro yo), lo tenía agarrado en las manos, el cuello. Mi madre sin saber lo que pasaba. Yo recuerdo, una vez grite cuando mi hizo lo mismo, pero me castigo aun mas fuerte después que mi mamá vinera a ver lo que pasaba. Desde entonces, jamás grite cuando me castigaba físicamente y verbalmente. Créanme o no, pero… ahí aprendí, a ser fuerte.

Mi padre era de estatura mediana, ojos cafés como los míos, pelo corto con nariz grande. Su barbilla era fuerte, por lo que me daba miedo cada vez que lo veía, siempre traía barba larga.

Veo como le pega a mi pequeño yo, una y otra vez, repitiendo "Es por tu propio bien Junjie, me lo agradecerás algún día."

Y lo hago ahora, pero aun me da miedo cuando sueño con él.

Mi vista se torno negra y colapse al suelo.

Al despertar, Goon estaba justo enfrente mía. –Dulces sueños Junjie. Espero que no logres salvar a estas cavernas, así fallaras de nuevo…– dijo con una risa malvada. Después abrió su boca y me comió.

– ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH! ¡ESTA VEZ NO!–

~.~.~.~.~

Junjie despertó en el suelo acostado. Al sentarse, la misma voz grave que lo atormentaba le hablaba.

–Hola Junjie.– dijo Goon.