Bueno, hasta ahora no lo he dicho pero todos los personajes, quitando a la protagonista-Doll- pertenece a nuestro querido Oda. Espero que os guste este cap ;)

Observaba la analítica que tenía delante, todo estaba normal. Parecía que no iba a tener mucha dificultad en curar a dicho paciente, aunque por lo que había visto Chopper había hecho grandes progresos con la joven. Resignada por quedar en segundo lugar, Doll, entró en la habitación del tal Vergo para hacerle una revisión de sus heridas. Pero se paró en seco a ver un hombre de casi tres metros de pie, al lado de la cama, llevaba un ostentoso abrigo de plumas. Doll frunció el ceño. ¿Era la hora de las visitas? Recuperó su serenidad y sonrió amablemente.- Disculpe señor, puede salir un momento. Tengo que hacerle la revisión al paciente.- detrás de ella entraba Penguin quien se quedó estático al ver quien había en la habitación. Doll se aventuraría a decir que podía escuchar el acelerado corazón del enfermero.

-No- Sus palabras fueron tajantes.- Vergo, me dijiste que tu médico era Law... no esta niña.

-Soy su residente y él me ha confiado a este paciente para que le trate, por favor, sal de la sala.- Se había puesto más seria aún.

-No- y su sonrisa se ensanchó, aunque algo le decía que no era bueno que hiciera eso.- Me parece una falta de desconsideración que Law no trate en persona a un pariente. Estaba seguro de que hoy lo vería.

-Ese niñato se desentendió de mí lo más pronto que pudo.- gruñó por lo bajo el moreno, tumbado en la camilla.

-Lo siento, él no os atenderá. Señor.- miró al rubio.- Son normas del Hospital, los familiares deben estar afuera mientras el paciente es revisado y curado si es necesario.

-No, Law me deja quedarme...

-Pero el médico soy yo- le cortó la chica bastante cabreada.

-D...Doll.- le susurró Penguin.- N...no pasa nada... podemos hacer una excepción ¿verdad?

La chica fulminó al enfermero y este tragó saliva. Él solo quería salir ileso de aquella habitación. El aura de ésta se estaba volviendo demasiado tenso.

-Bien, si no cumples las normas, no atenderé al paciente.- dicho esto se dio la vuelta pero antes de poder salir una gran mano le agarró del brazo y le hizo darse la vuelta. Su mano le apretaba cada vez más.

- Lo curarás mientras el señorito Penguin llama a Law ¿verdad?

-No puedo ser...- susurró Penguin.- Law todavía no ha llegado al hospital. Siempre nos manda un mensaje al busca a todos sus enfermeros...y... bueno... él no lo ha hecho todavía.

-¿Law faltando al trabajo?- Doflamingo soltó a la chica y empezó a reírse escandalosamente.- Parece que a alguien le ha pasado algo.

-Quizás solo éste descansando.- le defendió la joven.- Se queda hasta tarde y es el primero en llegar.- recordó los acontecimientos del otro día. Estaba segura que su jefe no había dormido nada la otra noche.

Escuchó los dedos de Penguin marchar algo en el busca. Seguramente lo estaría avisando que viniera rápido. "Idiota" pensó Doll.

Doflamingo le miraba muy serio. Parecía que tenía ganas de estrangular a la pequeña. ¿Acaso no sabía quién era él? ¿Acaso no sabía que solo con una orden podía acabar con su insignificante miseria? Era un pez gordo. Casi mandaba más que el propio presidente. Esa estúpida se las pagaría, pagaría la insolencia que estaba mostrando.- ¿Cuál es tu nombre?

Doll lo analizó, su instinto más básico le decía que no dijera su nombre pero sería estúpido no hacerlo. Solo tenía que agachar la cabeza ese hombre para ver la placa que había en su pecho, dónde se podía ver el nombre. Pero no hizo falta, el moreno se adelantó.

-Se llama Eustass Doll, ¿curioso verdad?

El rubio arrugó más el ceño y la sonrisa se borró por un momento. Dio a un paso hacia el frente. Y clavó sus ojos en la chica. Levantó su mano lentamente y la iba acercar hasta su fino cuello.

-Baja la mano.- Todos se giraron para ver a Trafalgar Law, estaba despeinado, respiraba con dificultad y llevaba un pañuelo negro alrededor del cuello. Su rostro era una máscara helada. Aunque en sus ojos se podía ver desprecio. Para la sorpresa de Doll el rubio hizo caso y bajó la mano.- ¿Qué pasa aquí?

-No me deja realizar la cura.- sentenció Doll. Law alzó una ceja.- No se marcha

-Me temo que tendrá que hacer caso al médico, tiene que salir.

-No me trates de usted.- Doflamingo parecía más enfadado que hace unos minutos.- Exijo que lo cures tú y no está…

-Ella está perfectamente cualificada para hacer este trabajo y no se discute más. Al menos que me obligues a llamar a seguridad.

Doflamingo pasó entre amos y antes de salir de la habitación miró a Law y le hizo una seña para que saliera con él. El aludido suspiró y salió detrás del hombre. Doll contempló a Law salir y se puso manos a la obra. Las heridas no se habían infectado e iban en buen camino.- Penguin, hazle las curas. ¿Cómo ha dormido señor Vergo? ¿Ha notado alguna molestia?- Una de las múltiples golpes que Vergo traía era en su cabeza. El hombre negó simplemente. Salió dejando al enfermero dentro.

La imagen que se encontró al salir le pareció un tanto curiosa. El rubio estaba delante de Law, completamente serio y con las gafas de sol quitadas. Law lo fulminaba con la mirada y tenía el ceño demasiado fruncido. Se retaban el uno al otro. Entonces, Doll, se dio cuenta de que el rubio tenía agarrado de la bata al otro. La joven carraspeó y ambos se separaron.

-Informe.- dijo Law secamente.

-Todo va bien, si sigue así hasta esta tarde podremos darle el alta.

Law asintió y se dispuso a marcharse pero llamó antes a Doll para que se acercara.- Acompáñame.- Ella asintió y le siguió. La voz de Law sonaba un poco más rasposa de lo habitual. Entraron en el despacho de éste.- Dale el alta ya y no te vuelvas a acercar a esa habitación.

-Espera aún debe estar en observación...

-Yo soy el médico jefe y si digo que se le da el alta, se le da. Quiero a ese par fuera de este hospital ya. Ahora lárgate y prepara el alta.- Su voz sobaba demasiado arrogante para el gusto de la chica.

Doll lo fulminó con la mirada pero salió sin decir nada. Law se sentó en la silla de su escritorio y puso los codos sobre la mesa para finalmente poner la cabeza sobre las manos.

Flashback

-Fufufu así que tiene a la pequeña de los Eustass bajo tu mando... ¿Cómo esta su hermano?

-No lo he visto ni lo quiero ver...

-¿Es él el que te ha hecho lo del cuello?- Doflamingo alzó su mano para retirar el pañuelo de éste.

Law le dio un manotazo.- Olvidate de mí y de mis problemas. Te lo dije hace cuatro años y te lo vuelvo a decir ahora: Desaparece de mi vida.

Fin de Flashback

Con lo bien que iba todo... Se llevó una mano al cuello. Si quería que la dejase en paz, la dejaría pero que después no viniera quejándose. En ese momento Doll solo era una persona más, no aquella niña llorona que había visto hace mucho tiempo. Movió la cabeza para quitarse los recuerdos de ella. Hacía mucho tiempo que los había encerrado en el sótano de su mente.

Doll contemplaba como aquellos dos se iban. A pesar de las heridas el hombre que se llamaba Vergo andaba orgulloso y delante aquel hombre extravagante. Entonces recordó dónde lo había visto, en la casa de Law. Estaba en aquella foto. Si no recordaba mal era su hermano mayor. Decidií seguir trabajando, ya preguntaría después.

Cuando fue en busca de Law este salía de su despacho y sin mirarla siguió andando. Ella le siguió y llegaron hasta dónde estaba Chopper que reía con su paciente. Law rodó los ojos. Y empezó a escuchar el informe de la joven cuando la puerta se abrió de golpe. Era Sachi.

-¡Law! ¡El niño! ¡Lo siento avisé a Kureha antes!

Law salió corriendo y Chopper y yo salimos detrás. Cuando llegamos Kureha ya estaba en la puerta tranquilizando a dos padres y al lado Daven. Estaba mirando al suelo y tenía los ojos vidriosos. Kureha fulminó con la mirada a Law y le hizo una señal para que le siguiera. Chopper y yo fuimos tras ellos.

-¡Estás loco! ¿Cómo se te ocurre dejar a un interno cuidar solo a un paciente?

Law, a todo pronóstico, elevó la voz.- ¡Por qué, maldita bruja, me has enseñado así!- hasta Kureha pareció sorprenderse.- ¡Me diste a los mejores de la promoción! ¡Pues claro que puedo confiar en ellos!- miró a Daven y bajó la voz pero eso no hizo que sus palabras fuesen menos duras.- Te he estado observando y a pesar de llevar tres semanas en urgencias sigues poniéndote blanco y dándote nauseas... ¿Fue idea de tu padre?- el chico lo miró sorprendido.- ¡Oh, venga! ¿Estudiaste medicina por qué tu padre es médico? ¿Quién no conoce al maravilloso doctor Daven, especialista en neurología? Mira, niño, no tienes que seguir los pasos de tu padre. Ahora lárgate y dile que no quieres estudiar medicina.

Al estar mirando a Daven no vio venir la torta que le dio Kureha.- Trafalgar, no todos son como tú. No todos llegan aquí con un estómago de hielo y unos nervios de acero.

-Lo sé, pero sé identificar muy bien a los que no valen. Si sigue queriendo seguir con la especialidad, sácalo de mi grupo. Yo solo quiero los mejores.

-¿Desde cuándo no duermes?- le cortó Kureha. Law pareció confundido.- ¡Contesta!

-Creo... que desde la semana pasada...

-Bien pues yo quiero médicos descansados, así que hoy ya has terminado tu turno. ¡Vete a casa!- Law le dirigió la mirada más amenazadora que jamás le pude haber visto Doll- No soy una vieja senil, Law. Y te conozco como si fueras mi propio hijo. - la mirada de Kureha se volvió demasiado elocuente.- Ve a casa, descansa y por una vez en tu vida tomate algo para dormir. Te lo pido como amiga, no como tu superior.

Law cerró los ojos, suspiró y esbozó esa sonrisa torcida. Ahora que Doll se fijaba era la primera vez en lo poco que llevaban de mañana que Law volvía a su actitud de siempre.- Te haré caso a medias. Estaré en la sala de descanso, como has dicho no puedo dejar a mis residentes solos.- Y antes de que la doctora dijera algo se marchó.

Kurega dio un golpe fuerte en la mesa y contempló a los tres jóvenes. Chopper y Doll estaban con la boca abierta y Daven aguanto las lágrimas. "Son niños" pensó la mujer.- Daven, no le hagas caso. He conocido a médicos estupendo que a pesar de llevar muchos años en la profesión se le han seguido revolviendo las tripas cuando ha visto una herida abierta. - Miró a Chopper y a Doll.- ¿No tenéis nada que hacer?

-Sí.- dijo Chopper y salió corriendo.

-Acabo de dar de alta a mi único paciente.- tragó saliva.

-¿Ya? ¿No estaba bajo vigilancia de 48h?

-Sí pero el doctor Trafalgar me ha pedido que le diera el alta ya.

Kurega suspiró. Sabía que la presencia de ese hombre no era del agrado de Law pero tampoco era para que se pusiera así. Desde luego ese día el médico estaba alterado.

Trafalgar cerró los ojos, estaba tirado, cuan largo era, en el sofá de la salita de descanso. Intentando relajarse y dejar de pensar… cosa casi imposible en él. Era un día mierda y le había tocado llevarse todos los marrones. Y ahora, encima, Doflamingo había echado el ojo a Doll. Solo esperaba que se le pasara e ignorara a la chica. Ella no tenía culpa de lo que pasó hace tantos años. Suspiró amargado. Cerró los ojos, escuchó la puerta abrirse. Los pasos se pararon pero volvieron a moverse, de una manera cuidadosa hasta la zona de las taquillas dónde escuchó como se abría una. Y ahora, tras cerrarse la taquilla, escuchó como esos sutiles pasos se acercaron hasta él. Por curiosidad abrió sus ojos y se encontró con Doll, tenía una bolsa en la mano. Le sonrió con cautela.- Tu chaleco.- Law volvió a cerrar los ojos. -¿Te encuentras bien?...No me ignores…- dijo un tanto fastidiada la chica.

-¿No tiene nadas que hacer?

-No…

-Estas en un hospital. Siempre hay algo que hacer, ve a dónde veas que necesiten ayuda. No te metas en algo demasiado grande para ti…

La chica suspiró y salió de allí. Le hizo caso a su jefe y fue para urgencia. Hizo cosas menores: coser brechas, atender a mareados, brazos rotos, etc. Las horas se pasaron rápido. Y cuando salió se sorprendió a ver a Killer allí. Estaba apoyado en su moto mientras fumaba un cigarrillo. Por fin algo bueno le estaba pasando a Doll. La chica sonrió y casi corrió para llegar hasta él.

-Buenas.- dijo Killer con una gran sonrisa en sus labios.- ¿Vamos?

-¿A dónde? - preguntó Doll curiosa.

Killer tiró el cigarro al suelo y le tendió un casco.- A mi casa.

Doll se puso roja y aceptó el casco que el rubio le tendía. Se subió a la moto y ambos se dirigieron a casa del mayor. No iba a negar que estaba nerviosa pero en lo profundo de su mente no podía quitarse de la cabeza a Law. Tenía que admitir que estaba preocupada por su jefe. Lo estaba, no lo conocía mucho pero estaba segura de que él no perdía los papeles con tanta facilidad.

Ambos bajaron de la moto y entraron en el departamento de Killer. Doll se sentó en el sofá y se estiró. Killer volvió con ella con un refresco y se sentó a su lado.- ¿Qué tal el día?

-Raro...- dijo simplemente mirando su refesco.

-¿Raro? ¿Te molestó Trafalgar?

-¡Oh,no! No me ha hecho nada... solo que han pasado muchas cosas, imaginate ha perdido los estribos.

Doll pudo ver como Killer abría los ojos de manera desmensurada.- ¿Trafalgar Law perdiendo los estribos? ¡Ja! Entonces si que han pasado cosas...

-Sí...- murmuró Doll pensativa y preguntandose si el moreno estaría bien.

Notó como una mano le acariciaba el pelo y miró a Killer, quien le estaba estaba sonriendo de manera juguetona. Doll no era tonta y sabía que Killer querría terminar lo que parecía que iban a empezar ayer.

Y ahora os digo:

Zarina Hiddleston : Me alagan tus palabras y espero que te sigan gustando mis capítulos. Tengo muchas cosas en mente con este fics. Besos^^

TheCreepieJoker : ¿Suerte solo? Ojalá yo tuviera esos dos para mí solita, aunque pensando en lo que pasará más adelante... no sabría que decirte, ya me contarás cuando pasen más capítulos. Sobre Kid, quería sacar ese lado tierno que NUNCA veremos en el anime de verdad y, además, le pega ser el hermano protector. Muak!

Panthera Kira: la seguiré e intentaré que quede genial ;)

Hoy ha sido el salón de manga de Jerez y he visto a muchos Law... y menté no paró de volar XD Y se me ocurrieron hasta cositas para el fics que ya veréis muuucho más adelante (: