Astoria
Londres, sinónimo de Draco Malfoy, sinónimo de dolor, sinónimo de amargura...
No quería volver...
Volver significaba soportar un terrible dolor, el dolor de saber que no me había elegido a mí, el dolor de saberlo casado con otra. ¿Por qué demonios tenía que volver a Londres? ¿Por qué no podía quedarme en Francia en mi exilio autoimpuesto? Estaba bien allí, era feliz en Francia, o al menos lo más feliz que podía ser sin él.
—Señorita Greengrass —me llamó uno de los hombres de la mudanza, volteé a verlo sin demostrar emoción alguna en mi rostro, nadie nunca ha podido saber cuán destruida estoy por dentro—, ¿Este cuadro debe llevarse a la otra galería con los demás?
Observé el cuadro por unos minutos, considerando si era factible o no llevarlo conmigo. Si era capaz de dejar ese maldito cuadro atrás significaría un avance en mi vida, significaría que dejé ir a Draco Malfoy y lo había olvidado para siempre. Sí, lo mejor para mí era dejarlo. Sabía que era lo que debía hacer.
—Envuélvalo y que lo llevan a Londres con mis cosas personales —dije sin poder evitarlo, me maldije a mí misma por ser tan débil, aun asi agregué: —. Trátenlo con cuidado, es una pieza delicada.
Pieza delicada… Pieza delicada mi trasero. Era una maldición con la que cargaba desde hace años y parecía que nunca iba a acabar tal maldición.
...
Hermione
El día había transcurrido de una manera muy lenta, no puedo decir que había sido también aburrido, fue más bien frustrante. Tenía que repasar junto con el idiota pelirrojo una serie de leyes que las cosméticas debían seguir a cabalidad, así evitaríamos multas y demandas. Él no me estaba prestando la menor atención, podía verlo con sus ojos fijos en mí como si de hecho me estuviera escuchando, pero en realidad estaba perdido en un lugar lejano desde lo que me imaginaba que podían ser horas enteras.
—Debería estarme prestando atención —repliqué con tono de voz severo, parecía una profesora dándole un regaño a un alumno que no realizó la tarea—, esto es importante, señor Weasley.
—Estoy prestando atención —se defendió el descarado.
— ¿A si? ¿De qué estaba hablando?
—Algo de trabajo —contestó como si tal cosa sin una pizca de vergüenza. Ese hombre lograría que me diera una ulcera y apenas era el primer día de trabajo, estaba segura que la pasaría mucho peor a partir de ese día.
— ¿Algo de trabajo? —repetí con un chillido involuntario, él me observó como si estuviera loca, pero el loco era él, ¿Qué clase de loco tenía Draco por socio?
—Y algo muy aburrido por cierto —continuó sonriendo, su sonrisa era extraña y su mirada lo era aún más, parecía divertido el idiota. No, no lo parecía, él se estaba divirtiendo a mi costa y no lo iba a permitir.
—Pues mañana debe realizar un informe explicando todo lo que hablamos hoy —mandé con malicia—. Los empleados deben entender por qué es tan importante cumplir estas leyes.
—Señorita Granger…
—Señora Malfoy —puntualicé—, soy la señora Malfoy.
—Sí, claro —dijo con algo parecido al desprecio—. Ya lo sé. Pero creo que ese trabajo es para su asistente, no para mí que soy uno de los socios.
—Pero ya que usted me estaba prestando la total atención a pesar de lo aburrido del asunto imaginé que podría realizar un pequeño informe para los empleados que seguramente, como usted, el asunto les parecerá aburrido al extremo.
La cara de ese hombre me pareció graciosa en extremo, puede que incluso un poco adorable, resultaba fácil y divertido jugar con él, no me había divertido tanto en mucho tiempo. Y esa afirmación me golpeó duramente, ese extraño había logrado tantos cambios de humor en mí que resultaba sumamente extraño.
— ¿Qué te parece si lo hacemos juntos y presentamos una pequeña charla para los empleados? —inquirí sin estar segura si era porque era una buena idea para el trabajo o si realmente quería pasar tiempo con ese idiota y saber a ciencia cierta qué demonios me hacía sentir, no era posible que estar con alguien fuera así. De pronto me molestaba, de pronto me divertía, de pronto me enternecía, y al segundo siguiente quería golpearlo en la cara.
—Suena a tarea escolar —replicó frunciendo el ceño.
— ¿Soy tú profesor acaso? —dije como respuesta, él se sonrojó visiblemente pero no respondió, solo alargó su mano y tomo uno de los muchos libros que yo tenía en el escritorio y se dispuso a leerlo.
Extrañamente una vez que se metió en ello seriamente Ron resultó ser de mucha ayuda, aunque lucía mortalmente aburrido, eso no implicó que trabajara menos. Realmente se puso serio una vez que quiso hacerlo, y extrañamente todo se volvió más ameno. Hacia la medianoche recibí una llamada de Draco, y solo por eso supimos la hora que era, pues ninguno de los dos sintió el correr del tiempo mientras trabajábamos, tuve que disculparme con mi esposo y prometerle dejar el trabajo de inmediato y volver a casa cuanto antes para que se calmara. Draco no era celoso conmigo, pero no le gustaba que trabajara de más, él sabía que si me dejaba podría quedarme a vivir en el trabajo. Se volvió sobreprotector conmigo en ese aspecto luego de que una vez colapsara mientras estudiábamos juntos. Me hizo prometer no obsesionarme con el trabajo y no descuidar mi salud.
Ron me acompañó hasta mi auto y se disculpó por haber trabajado hasta tarde, yo también me disculpé con él, me subí al auto y noté que él no se fue hacia el suyo hasta verme partir. En realidad no era tan idiota a veces, solo algunas veces.
…
Ron
¡Que si era mi profesora! Por dios, si esa mujer supiera todo lo que pasó por mi mente en ese momento me hubiera denunciado por acoso sexual. No sé qué era lo que tenía, pero había algo en ella que me excitaba en extremo, la noche en que la vi por primera vez quedó grabada en mi memoria, y no podía quitarme esa sonrisa de mi mente. Lo peor es que esa noche soñé con ella, y no eran sueños precisamente angelicales, aunque ella sí que me estaba llevando al paraíso. ¡Dios quería tanto hacerla mía! Y cuando se molestaba y sus mejillas se ponían rojas era cuando más bella se veía, su ceño se fruncía y su nariz se respingaba hermosamente, cuando hacía eso solo podía pensar en estrellarla contra la pared y besarla salvajemente. Eso era: con ella quería ponerme salvaje, muy salvaje. Quería besarla, quería tocarla, quería hacerla mía…
Pero ella siempre tenía que recalcarme que estaba casada con el imbécil de Draco Malfoy, él no merecía a una mujer como ella. ¿Acaso ella sabía quién era su esposo? N lo creía, no lo creía en lo absoluto. Yo me estaba metiendo en la boca del lobo y tenía muy claro mis responsabilidades, lo que podía y no podía hacer, y tener algún tipo de relación con ella era una de esas cosas.
Si Harry supiera lo que esa mujer me hace sentir y pensar me sacaría de ese lugar de inmediato y entonces mi carrera se iría al caño. No, yo no tiraría mi carrera por un polvo, no importa lo mucho que me atrajera esa mujer, yo no haría absolutamente nada con ella nunca. Aunque sería difícil no caer en la tentación yo sabía que lo lograría.
—Llegas tarde, Ron —dijo Pansy con su usual cara de pocos amigos.
—Tuve que trabajar hasta tarde —repliqué sin mucho interés.
— ¿Trabajar? —repitió subiendo una ceja—, ¿De verdad estas trabajando?
—Fue para lo que entré ahí, ¿o no?
—Solo no olvides cuál es tu trabajo en ese lugar.
—No lo haré…
—y recuerda que Granger es una zorra —finalizó dirigiéndose a la habitación.
—Malfoy —gruñí, ante lo que Pansy se detuvo en el umbral de la puerta—. Su apellido es Malfoy, Pansy. Que no se te olvide quién es.
Pansy no dijo nada más e ingresó a la habitación, pero yo pude ver cómo apretó el puño con fuerza antes de entrar. Pansy tenía que aceptar tarde o temprano la situación, y era mejor para mí dejarme en claro que ella era una mujer casa y era mejor no pensar tanto en ella. Entré al baño dispuesto a darme una ducha antes de irme a dormir, apenas había pasado un día y ya estaba increíblemente cansado, solo esperaba que el trabajo terminara rápido y poder sobrevivir todo ese tiempo.
...
Fin del capitulo!
Feliz día de la mujer a las chicas que me leen! Tenía tiempo sin subir capitulo, pero últimamente tardo un poco en hacerlo!
Este capítulo va dedicado a la hermosa Yamikaty!! te adoro aunque extraño tus reseñas en mis historias
He estado imaginando la historia de Drastoria y me está encantando! Será hermoso escribirlo!
El Hanny esta basado en un experiencia que tuve aquí en Lima, y que extrañamente fue con una chica (ya lo explicaré mejor cuando llegue a esa parte) Y el Drastoria surgió por una conversación que tuve con un ex novio y al instante imaginé a Draco y Astoria, y definitivamente será así!
Quiero escuchar sus teorías de lo que está sucediendo! Ron está casado con Pansy? Por qué Ron está trabajando en la empresa de Draco? Qué tiene que ver Harry en todo eso? Qué secretos esconde cada personaje?
