INFIDELIDAD…la otra cara de Facebook
CAPITULO II
EL QUE BUSCA, ENCUENTRA
Fui a inicio, entre a mi muro y sin proponérmelo observé las palabras junto a las notificaciones… buscar personas, lugares y cosas.
Y con dedos temblorosos escribí el nombre Jacobo Black…
Por desgracia y a causa de todas las aplicaciones que tenia descargada en mi máquina, la búsqueda se volvió lenta mientras que mis pulsaciones eran aceleradas.
Luego de observar como se cargaba mi búsqueda, apareció una leyenda que decía "cargando los primeros siete resultados", mi asombro era de película, nunca me imaginé que tantas personas se podían llamar igual a él, aunque algunas tenian hasta segundo nombre, en total había mas de cien perfiles con ese nombre.
La búsqueda seria demasiado tediosa, por lo tanto comencé a buscar por descarte.
Tomé mi agenda, un bolígrafo y realicé una lista tentativa de que nombre podía ser el de su perfil.
Mierda, perdí mas de tres horas con esta maldita lista, dejando un total de treinta perfiles posibles.
¿ Y ahora que?¿Debía entrar a cada muro?.
Decidí hacer una segunda selección, si el tenia una cuenta y yo la desconocía seguramente era una de trampa.
Por lo tanto eliminé a todos los nombres de la lista que decían que tenían una situación sentimental ya sea casado u otras opciones que te daba el Face.
Gracias a Dios, mi lista se redujo considerablemente, dejándome un saldo de doce perfiles.
Para cuando terminé, el sol se filtraba por mi ventana, miré la hora en el ordenador y aun quedaba media hora para que termine su guardia.
Entré a Historial, borré todo lo que me delatará que hurgué buscando su Facebook, apagué todo y me fui a duchar.
Para cuando salí de la ducha, él se encontraba recostado en nuestra cama con ambos brazos sobre la almohada apoyando su cabeza muy pensativo.
– Hola…– lo salude tímidamente con una gran sonrisa. Lo amaba tanto.
– ¿Qué haces mi amor levantada a esta hora? – me sonreí, si supiera que anduve buscando algún indicio de infidelidad.
– Nada cielo, solo me quedé jugando y perdí la noción del tiempo.– le respondí mientras me vestía con un short y una remera sin mangas con la estampa de un dibujo de Mario Bros.
–¿ No tienes otra remera?. – su tono quejoso me puso en alerta, nunca le molestó la forma en que me vestía, por lo cual le pregunté algo confundida.
– ¿Qué tiene de malo mi atuendo?
– Es que pareces una niña, siempre usando remeras de videojuegos o sagas o más mierdas que ni conozco. – su tono sombrío me dejo sin palabras y fuera de juego.
– Si no me dejaras tanto tiempo sola, quizás no jugaría tanto. – No fue una respuesta inteligente, pero algo había cambiado entre nosotros y no me daba cuenta que era – Además no tengo hijos, como así tampoco una mascota que me robe el tiempo y mucho menos un marido que se preocupe que hago o a que juego.
Me miró sorprendido, era la primera vez que le respondía de esa manera y con la mirada altiva.
– ¿Con que no tienes un marido?, mira… te gustan los lujos y la ultima tecnología, tienes una mujer que por poco te limpia el culo y te quejas de que estas sola.
Y para tu información, mi trabajo paga todos tus caprichitos, tienes una tarjeta sin topé de gastos y la usas para tus juegos, tu auto es de un modelo de este año y no trabajas…¿No crees que fue injusto tu reclamo?. No me respondas, mejor lárgate de la habitación que me siento cansado y cerca del mediodía regreso al hospital.
– Pero…Jake…– mi voz sonaba estrangulada. – lo…sien…– no me dejo terminar la frase cuando me grito.
– ¡Lárgate, quiero estar solo! – tomé mis zapatillas y salí corriendo hacia la sala con los ojos con lágrimas, era la primera vez que me trataba tan mal, como si mi presencia le molestara o mi persona sobrara a su lado.
Me desplomé en el sillón, mis mejillas húmedas me recordaban lo sucedido hace un momento.
Tomé mi celular y le mande un texto a mi amiga.
…" Jess, me siento mal.¿Puedo ir a tu apartamento?"…
No tardo mucho en responder.
…"Claro que si linda, estamos desayunando con Alice"…
Busqué mi bolso, guarde mi móvil, mis cigarrillos. Fui a su despacho, guarde la Laptop en la mochila y sus accesorios.
Dejé todo sobre el sillón, fui hasta el dormitorio, tomé de mi placard una chamarra de jeans junto con mi agenda. Por suerte dormía como un tronco, me detuve a los pies de la cama y le dediqué una mirada con amor, como podía haber cambiado tanto, no entendía nada. Me acerqué sigilosamente y besé su frente con ternura.
Con su brazo derecho, realizó un movimiento, tapando su frente y su rostro realizó un gesto desagradable.
Con el corazón partido entre mis manos, me alejé de la habitación.
Tomé mi bolso, mi mochila y las llaves del auto y condujé hasta la casa de Jess, con lágrimas en los ojos.
Atravesé la ciudad a paso de tortuga, la calle atestaba de tránsito y de personas.
Al llegar, aparqué el coche en la puerta de su edificio, saludé a la recepcionista y subí al ascensor.
Jess me esperaba con la puerta abierta de su semipiso, seguramente le habían avisado de mi presencia.
No hice más que cerrar las puertas del ascensor, cuando sentí dos brazos que me envolvían y una mano que frotaba mi espalda, quizás fue porque lloraba a mares.
– Shhhh, cálmate – me decía Alice y frotaba mi espalda.
– Bella. – dijo Jess – ¿Has desayunado?
– No – respondí acongojada.
– Vamos, desayunemos y verás que todo va a estar bien.
Entramos a su lujoso piso, me senté en el sofá y desayunamos mientras le contaba a las dos, todo lo que hice desde que ellas se fueron hasta la discusión con Jake.
Ambas cambiaban los gestos de sus rostros, pasando desde el asombro a la bronca y desencadenar en ira.
– Siento mucho lo que te voy a decir, Bella. – dijo Alice algo afligida. – Pero es un bastardo y te engaña.
– No hay pruebas, no hay culpable. – le respondí mas que enojada, encima lo defendía y mi corazón me decía que había otra.
– Amiga, no te engañes ¿ no quieres descubrirlo?.
– No lo se. De ser verdad, me tendré que volver a mi pueblo con mis padres, con un divorcio encima y sin trabajo. – rompí en llantos.
– Si quieres podemos pedir ayuda y resolver todo de una manera civilizada.
– ¿Cómo Alice? ¿Con abogados? Voy a un estudio jurídico y le digo…"hola soy Bella y me quiero separar porque creo que mi esposo me engaña en Facebook"…, se van a burlar de mi.
– No tonta, mi hermano nos puede ayudar. ¿Quieres que se lo consulte? – Alice tomó el móvil y marcaba en el teclado.
– Por favor, dile que venga a trabajar a casa. – dijo Jess un tanto emocionada. – dame amiga una razón para ser feliz cuando ese Dios griego posé su mirada en mi rostro. – Alice solo le sonrió y se alejo hacia la ventana para poder hablar. Nosotros escuchábamos atentas la voz de Alice.
– Hola Edward…si, disculpa se que estas en tu horario de trabajo, pero necesitamos de tus servicios. Podrías ser amigable por una vez…– seguro que él le ponía peros del otro lado de la línea. – Es solo un favorcito, te pagaremos, necesitamos encontrar una cuenta en Facebook. Por favor…si, si…lo sé, pero es mi amiga y su esposo la engaña, recuerdas ese sentimiento… ¿No? – no me gustaba el argumento que usaba con su hermano. No iba a aceptar, todo estaba más que perdido para mí. – Gracias hermanito, te esperamos, ahí te paso la dirección. – cortó la llamada, Jessica imitó un desmayo de la emoción y Alice saltaba y aplaudía como una niña pequeña.
– Dime que no estoy soñando y ese hermoso vendrá a mi piso. – sonreía Jess como un payaso.
– Pasará a la noche, cuando termine su turno con las cámaras de seguridad. Trabajará aquí, así que dijo que le preparemos unas latas de cerveza y compremos pizza, le va a llevar algo de tiempo.
– Morí y esto será en unas horas el paraíso. – ¿tan hermoso era el hermano de Alice para que Jess se sintiera tan emocionada?
Tenía los ojos hinchados de tanto llorar, conversamos toda la mañana y mientras almorzábamos recibí un texto de Jake.
…"Hola hermosa, perdona por lo de esta mañana, sabes que eres el amor de mi vida. Lo siento"…
Me resulto muy extraño que el se disculpara, todo se leía raro.
Al segundo recibí otro de él.
…" Esta noche haré guardia. Te amo"…
Al terminar de leer rompí en llantos. Alice tomó el móvil y le respondió, mientras leía en voz alta y escribía.
…"Okey. Me quedaré a dormir en lo de Jessica. Nos vemos"…
– ¿Todas las noches hace guardia? – me pregunto Alice con su entrecejo unido.
– No, en teoría solo una vez en la semana, pero hace un par de meses que si.
– ¡Que bronca! Te juro que lo vamos a desenmascarar, sigo pensando que es un bastardo, no merece la pena.
– Mejor dejemos todo así. – dije apenas en un susurro.
– Ni loca, esto es algo personal y se como te sientes, viví junto a mi hermano el ser engañado y es horrible.
Pasamos toda la tarde conversando sobre cualquier cosa, hacia más de veinticuatro horas que no dormía.
Cada vez que bostezaba se me caía un par de lagrimas, realmente daba lastima, me dolía la cabeza y la nariz de tanto secar con los pañuelos descartables.
Jess me dió un cuarto de Clonazepam para descansar, tomé la caja de pañuelitos y me recosté en el dormitorio de mi amiga, acurrucada y con extensas y gordas lágrimas que rodaban sobre mis mejillas hasta que me quede dormida.
Edward POV
Aun era de mañana, me encontraba terminando el turno noche del día anterior, en mi lugar de trabajo, en dos horas, pasaría por mi apartamento, comería algo, me cambiaría de ropa y volvería a salir, pasaría unas cinco horas en la oficina de mi amigo, revisaría sus cámaras de seguridad y cerca de la hora de la cena, volvería a casa a descansar hasta el otro día.
Así era mi vida, dos trabajos, entre uno y otro estudiaba y algunas mañanas iba a la universidad a cursar.
En mis ratos libres, navegaba por la web o visitaba algún blog interesante.
Pero una corazonada me advertía que hoy seria un día distinto a mi monótona vida.
Y no me equivocaba, cuando sonó mi móvil y era mi hermana
– ¿ Alice?¿Qué pasa?. Estoy en el trabajo, espero que sea algo realmente importante. – cuando escuche que necesitaba de mis servicios, pensé lo peor. – ¿En que te has metido?¿ Ya no eres una niña? – no tuve mas remedio que echarme a reír, era un juego de niñas. – Ni pienses que me voy a enrededar en un problema de pareja. – mi hermana nunca aceptaba un no, encima era una duende manipuladora, usar el pretexto de Tanya para que trabaje para ellas y sus amigas.
No me pude negar, le sugerí que comprara cerveza y pizzas. Me paso la dirección para que me diera una vuelta a la salida de mi trabajo.
Tenia la intuición que iba a ser una noche extremadamente larga.
Al cortar la llamada, salí hacia mi segundo trabajo.
Mi mente recordaba una y otra vez a la pesada amiga de Alice.
Ojala que no sea su casa, me ponía de los pelos cuando una mujer me miraba intensamente y transmitiéndome con la mirada sus más oscuros deseos.
Realmente no tenía ganas de lidiar con una mujer esta noche.
Entre cafés y programas de software pase toda la tarde.
Tomé la hoja con la dirección, subí a mi coche y manejé con cautela hacia mi destino.
Para mi desgracia, recordé haber traído en alguna oportunidad a mi hermana hasta aquí y la dueña de la casa era sin dudas la pesada de su amiga.
Toqué el timbre y un rostro libidinoso me sonrío de manera poco decorosa.
Gracias a Dios que mi hermana acudió a mi rescate en unos segundos.
– Hola hermanito…gracias por venir. – tomó mi mano y me arrastro literalmente hacia la sala en donde se encontraba una Laptop sobre una mesa. No puede evitar reírme ante su actitud.
– Alice, déjame trabajar y en silencio. – lo decía por los gemidos que emitía su amiga en mi dirección. A la cual miré sonriéndome.
– Escucha Edward, mi amiga necesita entrar al face de su esposo y solo tú puedes hacerlo. – mi hermana sabia que era muy hábil en cuanto a tecnología se refiere, realmente iba a ser una tarea muy sencilla.
Instalé un programita que desactivaba por una hora la contraseña y luego lo bloqueaba hasta que se abriera de la manera tradicional.
Mi hermana me facilitó el nombre del marido.
Y por arte de magia y mi ingenio entramos a su muro.
Pero lamentablemente no era.
Miré la lista de la agenda de su amiga y para mi asombro había una lista interminable.
La noche iba a ser realmente larga.
– Alice, no voy a terminar más. Hasta quizás no sea ninguno de estos, hasta puede tener un nombre de fantasía.
– ¿Cómo un nombre de fantasía? – me preguntaron ambas, con rostros sorprendidos. Me reí por lo ingenuas que eran en el mundo del Facebook.
– Por ejemplo, eh oído que un compañero de trabajo usa en lugar de su nombre, "corazón amor", todas mueren por él y es seguramente una cuenta de trampa. – podía ver la desilusión en el rostro de mi hermana.
– Resulta que es más difícil que buscar una aguja en un pajar. – se sentó derrotada en el sillón.
Me quedaría un poco mas, para luego decirle que la búsqueda fue infructuosa y me iría a mi casa a dormir. Pero no podía ver la tristeza de mi hermana.
– ¿Jéssica, puedo pasar al baño? – la aludida me sonrío para luego contestarme.
– Si…es una de las puertas al final del pasillo.
Me levanté de la silla y caminé por el pasillo, mierda había tres puertas, pensé en preguntarle cual era, pero ni ganas de ver su rostro babeando por mí.
Así que, abrí la primera puerta y era la cocina.
Caminé unos pasos mas y parado frente a la segunda puerta mi corazón se acelero sin motivo aparente, apoyé la mano en el picaporte y giré el pomo.
Era una habitación, en el interior se hallaba una tenue luz sobre una mesita de luz.
Y sobre la cama, hecha un bollito se encontraba una frágil mujer, muy bella que provocó el disparo en mis latidos.
Sentí una inmensa necesidad de protegerla.
Mis ojos recorrieron su cuerpo, las líneas de su rostro, sus labios, su cuello.
Todo ella era una invitación a amarla.
Me dio pena que haya llorado tanto, lo deduje por la cantidad de pañuelos descartables que se encontraban esparcidos por la cama y el suelo.
Salí lentamente de la habitación, cerré la puerta y me dirigí al baño.
Mientras lavaba mis manos, me observé en el espejo, no me reconocí, apenas esta mañana mi rostro denotaba cierto atisbo de tristeza, mientras que la imagen que reflejaba en estos momentos me mostraban cierto brillo en mi mirada, quizás un brillo de esperanza, ojala que esa mujer no sea la que es engañada, porque tendría su corazón roto como el mío y las posibilidades de conocernos se reduciría a la misma nada.
Al salir del baño, me volví a sentar en la maquina y realicé la pregunta del millón, tan esperada.
– Alice no veo a tu amiga por aquí, no será que esto corre por cuenta tuya… ¿verdad?
– Como crees, me ofendes. Bella ha tomado una pastilla para dormir y eso es lo que esta haciendo en estos momentos. – ¡lotería! , no tenía posibilidades con ella. Mi corazón estalló en mi pecho, de repente solo quería salir de aquí.
– Alice, mejor me voy a casa y sigo desde allí, mantén tu cuenta abierta, que te mandaré los enlaces.
– No es necesario que te marches, recién has llegado y aun no has comido. – sonó tan libidinoso el comentario de Jéssica, como si ella fuera a ser la comida y yo el postre. La miré sobre mi hombro y le sonreí, eso fue lo que me causo, risa, por ser tan regalada, ni en un millón de años la tocaría ni con un palito.
No le respondí, tomé mis cosas y me marché.
Al llegar a mi casa, abrí mi cuenta, el programita y reduje la lista de posibles perfiles a solo diez.
Abrí uno por uno, ninguno era.
Hasta que fui iluminado. Y publique un mensaje en el muro de mi hermana.
…"llámame ahora"…
En un instante sonó mi celular.
– Alice, escúchame en silencio y no digas una palabra solo dí si o no, no me fío de esa amiga tuya…¿de acuerdo?.
– Si…
– Dime ¿el esposo es médico y trabaja en la clínica de cardiología que esta frente al obelisco?
– Si.
– Bien, cuando Bella se despierte, llévala a su casa y ahí te daré su cuenta y contraseña, ya lo tengo. Trata de ser discreta.¿ Entendiste?
– Si.
Al cortar la llamada.
Abrí el Facebook, en donde dice correo o teléfono, ingresé el correo que tomé prestado del muro de un contacto mío y en contraseña, utilicé la que me envió mi programa a mi mails.
Al abrirlo, sentí bronca, como podía ser que un ser tan despreciable, tuviera doble vida.
Lo que me restaba averiguar es porque Victoria, mi compañera de trabajo lo tenía de contacto a "corazón amor".
Mierda, ¿será que mi compañero de trabajo, era el marido de Bella?
Como se complicaban mas las cosas.
Ni lo dudé, le envié el enlace a Alice. Apague todo, he intenté dormir, a pesar que en mis pensamientos, tenia solo al rostro de Bella.
DISCLAIMER
Crepúsculo, Twilight, New Moon, Eclipse, Amanecer, Breaking Dawn así como el resto de títulos y personajes asociados a la serie escrita por Stephenie Meyer,
Son propiedad de Stephenie Meyer y asociados.
Este fanfic es un trabajo hecho por una fan (luz de luna), creada con el único propósito de entretener y de dar vida a estos geniales personajes en otro contexto que son de mi invención.
NO permito que se publiquen en ningún otro sitio.
La información o algunos nombres están tomados de los libros editados en español por Alfaguara (Santillana) y por las webs de Stephenie Meyer . Las imágenes e información de la película pertenecen a Summit .
By Luz De Luna
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