Emma entró en casa de Mary Margaret y agradeció profundamente el que aún estuviese vacía. Se sentía como una tonta, aunque en el fondo sabía que no había una razón real para sentirse de esa manera, no lo podía evitar. Bajó la guardia, se dejó llevar por los gestos amables, las miradas intensas, las insinuaciones, y ahora se sentía como otra de las chicas tontas que seguro entraban y salían de esa casa. Decidió pasar el resto del día con su laptop trabajando a distancia, eso le haría olvidar el episodio y subir un poco más las paredes que muy cuidadosamente había construido alrededor de su corazón.

Terminó de responder un par de correos cuando bufó frustrada porque no se podía sacar de la cabeza al hermoso idiota que estaba pocas casas de distancia. Sin pensarlo mucho, y por un acto que parecía más por inercia que por realmente estar decidida a hacerlo, abrió el explorador de internet, y en el buscador colocó "Killian Jones". El rostro de Killian había aparecido frente a ella, había una corta biografía en wikipedia que decidió ignorar, siempre le han parecido inventadas, y bajó la ventana aún más, le seguían las páginas chismes, otras que hablaban de su actuación en la serie en la que trabaja con David. Recordó porque realmente se había sentido atraída a buscarlo, quería leer todo lo malo que decían de él, saber que tan imbécil es según el internet. Pero la verdad no consiguió nada realmente malo, todas las páginas coincidían en lo realmente apuesto y coqueto que es, había tenido quizás demasiadas novias, pero tampoco era el Charlie Sheen que esperaba. Aparentemente medio mundo se moría por besarlo y ella estuvo a punto de hacerlo, se sonrojó con ese pensamiento y el timbre de la puerta sonó al mismo tiempo, esto solo consiguió que sus mejillas se tiñera de un rojo aún más intenso. Sentía que la habían atrapado en un acto vergonzoso y cerró la laptop rápidamente, nadie más podía ver lo que había decidido averiguar en internet.

Caminó hacia la puerta sintiendo aún las mejillas calientes y soltó una risita, se sentía como una tonta adolescente, abrió la puerta sin pensarlo aún con una risa tonta, y se encontró nuevamente con esos ojos azules que la miraban hace nada desde una foto en la internet. Se regañó mentalmente por no considerar ni por un momento que podía ser él. Killian la miraba confundido, parecía estar esperando conseguirla molesta y en cambio le abrió la puerta una Emma Swan sonrojada y riendo "¿Hay alguien aquí contigo?" preguntó Killian frunciendo el ceño y tratando de mirar adentro.

"No" respondió Emma, si sus mejillas ya lucían menos rojas se habían vuelto a teñir en ese momento. Él pareció divertirse con la expresión de la chica y le sonrió aún confundido "¿Qué haces aquí?"

"Quería estar seguro que habías llegado bien a casa y no tengo tu número de teléfono" respondió.

"La distancia entre tu casa y esta es menos de una calle, puedo cuidarme sola" respondió aún parada en medio de la puerta para evitar que él pasara sin ser invitado como lo había hecho unas horas antes "Ya viste que llegué bien, puedes volver con tu amiga" dijo finalmente haciendo una seña en dirección a la casa de Killian.

"Mi amiga eres tú y aquí estoy" respondió con una sonrisa dando un pequeño paso al frente "Aquella chica ya se fue, y estoy bastante seguro que voy a firmar una orden de restricción, se ha vuelto una acosadora"

"¿Así le dices a todas tus ex novias?" preguntó ella mirándolo a los ojos.

"No. Así les digo a las personas que me persiguen y se meten en mi casa sin mi consentimiento" respondió acercándose otro poco más. Emma soltó la puerta derrotada, no quería tenerlo tan cerca, y entró al salón y se sentó en el sofá. Él la miró con una sonrisa triunfante y entró cerrando la puerta detrás de él "¿Puedo preguntar por qué lucías tan…feliz cuando abriste la puerta?" preguntó mientras se sentaba en el sillón frente a ella.

"Ninguna razón en especial. Algo que leía en internet" respondió ella apuntando hacia el laptop que había dejado en el mesón de la cocina, se miraron fijamente por lo que pareció unos largos minutos de silencio, pero que seguramente fueron segundos.

"Esta chica arruinó la poca confianza que tenías en mí ¿cierto?" preguntó

"Seguramente eres una buena persona para que Mary Margaret y David te tengan en tan alta estima, pero déjame decirte algo compañero, lo del casi beso no volverá a pasar" respondió ella mirándolo fijamente a los ojos, todas sus paredes estaban en posición nuevamente. Él le sostuvo la mirada y asintió en silencio "Ahora me gustaría descansar un rato" agregó Emma, buscando cualquier excusa para lograr que se fuera de la casa.

"Bien, te voy a dejar descansar" dijo poniéndose de pie y caminando hacia la puerta. Emma se puso de pie también y comenzó a caminar detrás de él, quería asegurarse que saliera por la puerta "Gracias por la compañía hace un rato y disculpa todo lo malo" agregó cuando ya estaba frente a la puerta colocándose de frente a ella, luego tomó su mano derecha y la besó suavemente, una vez más la había sorprendido.

"Uhmm…Sí claro…ehhmm gracias" dijo finalmente cuando consiguió palabras, él antes de soltar su mano la apretó cariñosamente, salió por la puerta y la cerró. Emma se recostó con la espalda contra la puerta, este hombre la dejaba sin palabras, eso era nuevo.

Al final del día cenó con Mary Margaret y David, a quienes solo les contó que había tenido un agradable almuerzo con Killian, lo cual no era mentira. Ellos habían halagado a Killian, diciendo que era una persona de un gran corazón, leal y considerado, Emma no dudo que así fuera, quizás era todas esas cosas para sus amigos, pero no para las mujeres que se involucraban con él, así que había tomado la decisión de no volver a caer, él era una persona en la que no podía confiar, no de esa manera.

Para su segundo día en Vancouver, Mary Margaret la había llevado a pasear en la ciudad, hicieron compras, almorzaron, hablaron por horas, ya había olvidado lo geniales que eran esta clase de días con su amiga, y ahora tendría que comenzar a extrañarlo desde el principio cuando volviese a Boston. Cuando ya estaban por volver a casa David llamó a Mary Margaret para decirle que se encontraran con él en un bar. Mary Margaret condujo el auto hasta el lugar, un hermoso bar en una marina, el bar parecía estar situado en un puerto, justo sobre el agua. No fue hasta el momento en el que se bajaba del auto y Mary Margaret dijo algo sobre Killian, porque David estaba con algunos compañeros de trabajo, que Emma sintió su estomago voltearse y en un instante sus manos estaban sudorosas. Respiró profundo y se regañó mentalmente, no pasa nada, solo es un hombre increíblemente atractivo y coqueto, ella ha lidiado con hombres peores.

Entraron al bar, había pocas personas. Al fondo se encontraba un grupo de aproximadamente 8 personas. Mary Margaret caminó directo hacia ellos, Emma la siguió de cerca. Odió que la primera persona que reconoció fue a Killian, lo bueno es que ya sabía hacia donde no mirar. Tan pronto las vio David se puso de pie y saludo a su esposa con un beso y a Emma con un abrazo, Mary Margaret siguió saludando a todas estas personas que ya conocía, y David comenzó a presentárselas uno por uno, luego de que saludó a Ruby que también se encontraba con el grupo. Primero conoció a una hermosa rubia de cabello largo y trenzado, Elsa. La siguiente persona fue un hombre más bajo que ella, algo tosco pero amable, Leroy. Luego conoció a un hombre con el cuál Ruby evidentemente estaba coqueteando, Victor. Luego un hombre con una sonrisa amable que usaba lentes, Archie. Cada vez se acercaban más a Killian, y la verdad Emma no esperaba verlo tan pronto, estaba un poco nerviosa.

Junto a Killian estaba un hombre alto de cabello oscuro, con ojos azules, una sonrisa encantadora, y una barba algo más desaliñada que la de Killian. El hombre se había puesto de pie frente a ella, le había disparado una sonrisa desarmadora, y la miró directo a los ojos con demasiada intensidad.

"Hey" fue lo único que dijo.

"Hey" respondió Emma de vuelta.

"Mi nombre es August, August Booth" dijo el hombre ofreciendo su mano para estrecharla. Emma sostuvo su mano.

"Emma Swan" respondió ella, y para su sorpresa August tomó su mano y la llevó hasta su boca y le dio un suave beso.

"Un placer conocerte Emma" agregó el hombre con suavidad sin dejar de mirarla a los ojos. De pronto se escuchó a alguien aclarar su garganta fuertemente y tanto Emma como August voltearon siguiendo el sonido.

"Swan" dijo Killian tomando la mano de Emma que aún se encontraba en la mano de August y la haló hacia él rodeándola en un abrazo, luego se separó lo suficiente para verla con una sonrisa juguetona. Todo había sido muy rápido y Emma estaba aún un poco confundida. Antes de responder volvió su mirada a August que los miraba con interés, y eso pareció molestar a Killian, quien frunció el ceño y con suavidad, sin soltar su mano la volteó para dirigirla hacia un asiento cercano colocando su otra mano en lo bajo de su espalda, el asiento estaba junto a Ruby quien tan pronto la vio se le abalanzó en un fuerte abrazo. Emma estaba confundida ¿Qué acaba de pasar? Se sentó en el asiento junto al de Ruby y notó que Killian se sentaba al otro lado.

"Killian querido, ¿podrías buscar algo de beber a Emma?" preguntó Ruby.

"Por supuesto" respondió mirando a Ruby, y luego dio toda su atención a Emma "justo te iba a preguntar que deseas, amor"

"Lo mismo que ustedes" respondió mirando rápidamente los vasos.

"Como desees" respondió guiñándole un ojo y poniéndose de pie para dirigirse a la barra.

"¿Qué fue eso?" preguntó Ruby cuando estuvo segura que Killian no escucharía.

"¿Qué?" preguntó Emma confundida.

"Killian prácticamente te meo encima para marcar territorio" respondió la chica con una risita. Emma le torció los ojos.

"¿Eso es lo que fue eso? Aunque estoy segura que hay una metáfora menos asquerosa" respondió frunciendo el ceño en un gesto de asco pero con una sonrisa en el rostro.

"En serio Emma ¿Pasó algo con Killian ayer?" preguntó Ruby con una curiosidad que no podía esconder ni queriendo.

"No, no pasó nada" respondió Emma demasiado rápido y Ruby le dio una sonrisa pícara.

"Si tu lo dices" dijo finalmente guiñándole un ojo.

Killian regresó al poco tiempo con tragos para los tres, habían brindado y pronto se les unió Mary Margaret y David. Mantenían una alegre conversación, en la que otras personas a veces intervenían. Killian se había mantenido cerca de Emma y si era posible cada vez se acercaba más, estaba atento a cada necesidad de ella, le decía pequeños chistes privados, Emma no lo podía negar, le gustaba la atención, el permitirlo no significa que le debe un beso ni nada. Notó que Mary Margaret miraba con atención la interacción entre ellos, pero no hizo ningún comentario. En algún punto Killian se había disculpado para ir al baño, dejando el asiento junto a Emma libre, pero no permaneció así por mucho tiempo. August en definitiva había esperado pacientemente el momento en que Killian dejara el espacio libre.

"¿La estas pasando bien?" preguntó August tan pronto estuvo sentado junto a ella unos minutos después que Killian había desaparecido.

"Muy bien gracias" respondió Emma con una sonrisa, este hombre también era atractivo, de una forma diferente a la de Killian, pero lo era.

"Me alegra que así sea ¿Estás con Jones?" preguntó casi en un susurro acercándose a su oreja. Emma lo miró a los ojos.

"No, somos…amigos" respondió lentamente, no estaba segura si considerar su relación de pocos días como una amistad era adecuado, pero ya él había usado ese término anteriormente y le pareció el más adecuado.

"Oh, disculpa mi indiscreción…Pero tenía curiosidad, normalmente cuando uno ve a una mujer con Jones es porque está con él, especialmente una tan hermosa como tú" dijo con una sonrisa de satisfacción logrando que Emma se sonrojara por la forma en la que terminó la oración y la forma en la que la miraba.

"¿Todo bien, Swan?" escuchó la voz de Killian y su mirada rápidamente viajo en dirección al sonido. Y ahí estaba con el ceño fruncido frente a ella, Emma asintió en silencio. No estaba acostumbrada a que dos hombres tan atractivos le dieran atención al mismo tiempo, era algo nuevo y confuso "Me dijo David que nos vamos" agregó Killian con un gesto más suave, mirándola a los ojos, tratando de ignorar la existencia de August.

"Oh, está bien" respondió Emma volteándose a hablar con Ruby quien abrazaba cariñosamente a Victor, mientras la chica le explicaba que ella se quedaría un rato más, Emma no pudo ver el concurso de miradas de odio a sus espalda entre August y Killian. Finalmente se volteó y cuando iba a despedirse de August, éste la haló hacia sí en un abrazo, escuchó a Killian murmurar algo que no entendió y apenas August la soltó Killian le ofreció su antebrazo y ella sin titubear lo tomó. En la puerta del bar estaban esperando David y Mary Margaret.

"Espero que hayas tenido un día genial, Emma" dijo David cuando la tuvo cerca, Emma asintió con una sonrisa.

"Emma, ¿no tienes ningún problema si viajas de vuelta con Killian?" preguntó Mary Margaret, la mirada de Emma viajó de ella a Killian quién la miraba con una sonrisa complacido "Para que no vaya solo…Vamos todos al mismo lugar" agregó Mary Margaret con ese tono dulce y manipulador que ya le conocía muy bien, pero no pudo decir que no. Lo último que quería era que sus amigos sospecharan de cómo le afectaba estar cerca de este hombre.

"Está bien" respondió finalmente y se dejó escoltar hasta un hermoso vehículo negro que estaba estacionado unos puestos a la derecha del de Mary Margaret. Killian abrió la puerta del copiloto y cerró la puerta cuando Emma estaba cómodamente sentada dentro del vehículo, dio la vuelta al carro y se sentó junto a ella en el puesto del piloto. "¿Y quién lleva el carro de David?" fue lo único que se le ocurrió preguntar.

"David se fue conmigo al estudio esta mañana…Cinturón de seguridad" dijo estirándose sobre ella para agarrar el cinturón sus caras estaban a pocos centímetros, él la miró y le soltó una media sonrisa cuando notó que ella solo miraba sus labios y un ligero tono rosado comenzaba pintar sus mejillas. Haló el cinturón de seguridad y con un movimiento lento lo aseguró hasta que se escuchó un click. Luego volvió a su lado del vehículo y colocó su propio cinturón de seguridad.

"¿Puedes manejar? No has estado bebiendo" preguntó ella tratando de sonar estable.

"La verdad solo me bebí un trago… y no estamos tan lejos de casa, por eso nos gusta este bar" respondió mientras encendía el carro, luego lo ponía en movimiento. Esperó que David sacara del lugar el auto de Mary Margaret y luego lo comenzó a seguir "Aunque en este momento me gustaría estar saliendo de un bar más lejano de casa" agregó finalmente, aunque sonó más para sí mismo que para ella.

"¿Por qué?" preguntó más para mantener su mente concentrada en una conversación y no en lo endemoniadamente atractivo que se veía conduciendo este auto.

"Porque eso me daría más tiempo contigo" dijo dejando ver la carretera por un segundo para mirarla, sus ojos se encontraron y ella se sonrojó casi instantáneamente. Seguramente era el ron que había estado bebiendo que la hacía sonrojarse con tanta facilidad, se mentía sí misma.

"Me alegra saber que tus mejillas tienen vida propia esta noche y no qué te sonrojaste con alguna idiotez que te dijo Booth" dijo sin dejar de mirar hacia la calle esta vez, Emma se sonrojó nuevamente. Muy perceptivo Killian, sus mejillas tenían vida propia esta noche, esa sería la excusa desde hoy y para siempre cada vez que recuerde esta noche.

"¿Estas celoso?" preguntó mirándolo con atención. Al escuchar la pregunta Emma notó que Killian se puso serio. La miró por un segundo antes de volver su atención a conducir.

"Creo que sí, pero no de él. Me hubiese gustado hacerte sonrojar yo" dijo finalmente con seriedad aún sin mirarla.

"Killian, ayer hablamos sobre esto" agregó Emma un poco molesta.

"¿Sobre qué exactamente? Yo solo recuerdo que dijiste que un 'casi beso' no volvería a pasar….tus palabras" dijo con una sonrisa triunfante.

"Yo solo voy a estar dos semanas aquí, no tiene sentido que perdamos tiempo y energía en perseguir algo entre nosotros" respondió ella, segura de que las razones las daba para él y para ella misma, porque mientras más tiempo pasaba con él más necesitaba explicarse a sí misma porque es que se estaba negando esto con él.

"Eso lo entiendo Emma, pero quiero conocerte mejor sin temor a que cualquier cosa que diga o pase a mí alrededor te hará alejarte de mí" dijo, Emma reconoció la entrada a la urbanización, y se sintió decepcionada de que el viaje había sido realmente corto. Pronto David estaba metiendo su auto en el estacionamiento de su casa y Killian se estacionó en frente para dejar a Emma. Pero ninguno de los dos se movió o dijo algo, Mary Margaret se despidió desde la entrada moviendo su mano y David la siguió.

"Tuve una vida muy difícil, muchas personas me han decepcionado, es mi costumbre no confiar en la gente que acabo de conocer" dijo finalmente Emma tan pronto David y Mary Margaret desaparecieron dentro de la casa, como si es que ellos podrían escucharlos conversar dentro del auto.

"Todos tus amigos confían en mí ¿Podrías tomar eso como una inspiración?" dijo él luego de soltar su cinturón de seguridad para poder acomodarse en el asiento y mirarla de frente. Ella lo miró y con una suave sonrisa asintió lentamente, una gran sonrisa se dibujó en la cara de Killian.

"¿Podrías demostrarme un poco de ese espíritu dándome tu número de teléfono o debo pedírselo a Mary Margaret?" preguntó levantando las cejas con una sonrisa. Ella pareció dudar y él decidió no darle espacio a una negativa "¿Qué te parece si me dejas guardar en tú teléfono mi numero? De esa forma podrás escribirme cuando estés lista para que yo tenga tú número" explicó, Emma sacó de su chaqueta el teléfono, lo desbloqueó y lo puso en sus manos. Killian no dudó en anotar pronto su número de teléfono y almacenarlo en la lista de contactos "Bien, ahora por favor no te muevas, permíteme abrirte la puerta" dijo mientras le entregaba el teléfono.

Killian salió del auto, dio la vuelta por el frente y abrió la puerta para Emma, luego ofreció su mano para ayudarla a salir, finalmente le ofreció su antebrazo como lo había hecho en el bar y ella no dudo en entrelazar su brazo con el de él. Caminaron en silencio hasta la puerta.

"Sana y salva" dijo Killian cuando sus brazos se separaron ante la inminente despedida.

"Eres todo un caballero" dijo ella con una sonrisa.

"Te lo dije" dijo, ambos buscaban cualquier frase en sus mentes para alargar unos segundos más este momento. Killian dio un paso al frente tomando el espacio personal de Emma, sus narices casi se tocaban "Buenas noches Emma" dijo casi en un susurro, Emma alternaba su mirada entre sus ojos y sus labios.

"Buenas noches" respondió ella casi en un susurro mirándolo fijamente a los ojos. A la mierda toda la basura que se había estado diciendo a sí misma, agarró las solapas de la chaqueta de cuero de Killian y lo atrajo hacia ella los pocos centímetros que los separaban. Sus labios chocaron en un beso apasionado, Killian respondió el beso instintivamente pero aún no sabía muy bien qué hacer con sus manos, había sido demasiado sorpresivo, una de las manos de Emma viajo hacia su cabello manteniendo sus cabezas unidas, una de las manos de killian se enredo en la rubia cabellera de Emma, algo que desde que la conoció quería hacer. Cuando ya ambos necesitaban aire separaron sus bocas pero unieron sus frentes, jadeando.

"Eso fue…" atinó a decir Killian, el adjetivo que seguía a esa oración no estaba seguro cual era, increíble, perfecto, genial, o simplemente no había una palabra que lo describiese.

"Una cosa de una sola vez" completó Emma liberándolo y dando un paso atrás "Debes irte a casa" dijo abriendo la puerta.

"Buenas noches" dijo él dándose la vuelta, caminando hacia su auto. Emma cerró la puerta.

Tan pronto estuvo dentro cerró la puerta y se recostó de ella. Ese tenía que ser el beso más increíble que haya compartido con alguien en toda su vida. Escuchó el auto de Killian, prestó atención mientras lo escuchaba alejarse. Subió a su habitación y se recostó en la cama, tomó su teléfono y buscó en la lista de contactos el teléfono de Killian, lo miró fijamente.

Killian entró en su casa, aún sorprendido por lo que acababa de pasar, pero aún más sorprendido por lo que sentía. Esta mujer acababa de besarlo, posiblemente desde hoy lo calificaría como el mejor beso de su vida, y el aún sentía una explosión de emociones dentro de él. Subió a su habitación y se tiró en la cama, cerró los ojos para verla nuevamente frente a él, y su teléfono soltó un pitido, el sonido que tenía para anunciarle los mensajes de texto.

"Buenas noches, Killian" leyó en la pantalla desde un número que no tenía almacenado. Lo primero que hizo fue guardar el contacto 'Emma Swan'. Porque no tenía dudas de que era ella, y con una sonrisa en el rostro escribió una respuesta.

"Duerme bien, amor. Yo por mi parte acabo de ser besado apasionadamente y dormiré con una sonrisa en el rostro"

"Qué casualidad, me acaba de pasar lo mismo ¡Buenas noches!" leyó la respuesta que recibió de Emma. Decidió no escribir más nada, porque aprovecharía al máximo este nuevo método para comunicarse con ella del que ahora disponía, pero no justo ahora. Emma Swan es una mujer a la que tenía que manejar con cuidado. Y le gustaba, ya estaba aburrido de las mujeres que no le daban ningún trabajo para conquistarlas.