Disclaimer: los personajes de SCC pertenecen al grupo CLAMP
Sakura PDV
Mei-Ling seguía dormida cuando entramos a la casa de la madre de Tomoyo a los tumbos, mojados. Nos sentamos a secarnos enfrente de la chimenea y la madre de Tomoyo horrorizada nos alcanzó toallas y ropa limpia. Shaoran, Luna e Hien fueron hasta su casa a cambiarse, Ieran Li llamó y Sonomi le pidió que le permitiera a Meiling quedarse, porque estaba muy sola en el departamento. Cuando quedé completamente seca y me cambié fui hasta la gran sala de estar y me senté con Tomoyo enfrente de la chimenea. Mei-Ling seguía allí, tendida en el sofá, desmayada y relativamente seca, dado que la protegimos como pudimos de la lluvia temiendo que esté enferma. Tomoyo la vigilaba, con el semblante contraído de preocupación. Me senté en el otro sofá con Tomoyo a mi lado, la miré con una cara que la puso más pálida de lo que es.
-todavía no despierta- suspiré
-Ya lo hará, no te preocupes…- me consoló Tomoyo
-Sí, pero no lo comprendo… ¿porqué se ha desmayado? No tiene fiebre y estaba perfectamente…-
-Tal vez… no, no creo que haya sido la comida- pensó Tomoyo
-Lo último que recuerdo es que ella tocó el cuadro de color sepia, y luego se desmayó-
-¡que extraño! Pero Mei-Ling no tiene magia así que no pudo haber sido afectada por el cuadro si estaba hechizado… ¿verdad?-
-No lo sé-
-Puede que sí, pero en todo caso, hay millones de cuadros y millones de estatuas encantadas alrededor del mundo ¿lo sabían? En mis casi 200 años de existencia, he visto al menos 500, la gente con magia y conocimiento de la misma los evita. Es como un mecanismo de defensa- explicó kero
-¿de verdad?-
-Sí-
Me aterroricé… y si a Mei-Ling le pasaba algo… ¡Jamás me lo perdonaría! ¡Porque yo podía verlo y no lo hice! No lo hice…
Agujas de coser atravesaron mi cuerpo con el más doloroso y silencioso de los dolores, el que nunca se iba, el remordimiento, la culpa. Y es que el tiempo NO vuelve, y si volviera, ¿quién dice que no olvidaríamos lo que hemos hecho y haríamos lo mismo? Porque intentaríamos arreglar algo que NO pasó.
Inútil.
Irónico.
Torturador.
La culpa.
Los ojos violetas de Tomoyo fueron hacia la chimenea, y me dijo con aire sabio:
-no tengas culpa, Sakura, estar enamorado es así-
-Tomoyo… ¿Cómo es que…? ¿Qué dices que…? ¿eh?- dije confundida.
-Es que, Sakura, estabas distraída como para sentirlo- me sonrió.
Me sonrojé y di vuelta la cabeza. De pronto tomé la mano de Mei-Ling, y la sostuve y pensé con todas mis fuerzas: vamos Mei, vamos, sé que puedes, perdóname, perdóname… Mei-Ling. Sentí su mano fría, sin vida… y de pronto cuatro pares de manos se pusieron sobre las mías, Shaoran, Luna, Hien… y Tomoyo. Todos haciendo fuerza por Mei-Ling. Todos deseando lo mejor para ella… de alguna manera ella siempre había sido la pesada Mei-Ling, la que siempre está encima, la atropellada y entrometida Mei-Ling.
Ahora era casi un cadáver.
Deseé con todo mi corazón que volviera la entrometida, atropellada, pesada… y querida Mei-Ling.
Meiling PDV
Niebla. Eso era todo. Niebla verde y violeta. Pensé que si salía de ésta les contaría a todos que conocí al fantasma de la bruja mala de La Bella Durmiente.
Débil, desprotegida, ansiosa. Ansiosa por escuchar una voz. Su voz. Esa voz que escucho desde niña. Que conozco de antaño, que no escucho siempre, que me muero por tener. Porque de esos labios salgan las palabras Te Quiero.
Te Quiero… fuera de mi vida Mei-Ling. Eso le faltaba decir. Aunque no lo expresaba con palabras… me trataba con educación, con cariño, cómo a esa hermana que metes en el psiquiátrico.
¿Acaso estaba condenada a lo mismo? ¡Nunca encontré a nadie! ¡Nunca a alguien indicado! Los pocos novios que tuve fueron de palabra y sólo para olvidarme de él. Ella lo tenía, yo no. Desde hace tanto ya. Y yo que pensé que podría retenerlo.
Era como libro sin lector. Como paciente sin médico. Cómo dulce sin azúcar.
Olvidada, herida, amargada.
¿Saldría alguna vez de esta inconciencia?
Sí, era más llevadero, pero no me evitaba el dolor.
Y… ¡aburría! Solo niebla, verde y violeta, verde y violeta, verde y violeta…
Pero, me sentía diferente, poderosa.
Cómo si estuviera durmiendo muy profundamente y cuando volviera a despertar sería capaz de salir adelante, de llevarme todos los premios, de sacarla del camino.
De llevarme los trofeos.
De ya no tener que conformarme con oír su voz o verlo feliz.
JAH, sólo cuestión de tiempo.
vamos Mei, vamos, sé que puedes, perdóname, perdóname… Mei-Ling- Sakura…
Podía oírla… ¡era Sakura! Pero… ¿cómo? Estaba en coma.
Ella me hablaba, ella me pedía ¿perdón? ¿Tan buena podía ser?
Intenté hablar, donde estuviera ella estaría Shaoran, donde estuviera Shaoran estaría Luna, donde estaba Luna estaba Hien donde estaba Hien siempre había un adulto preocupado. Además quería hablar con Tomoyo, que siempre estaba con Sakura.
Pronto me calmé. Y seguí recargándome.
Cuidado Mundo…
… aquí viene Mei-Ling.
Pero… de pronto, todo mi odio, que se había encendido como una llama amenazando con quemarme el poco corazón que en estos momentos me quedaba, se congeló.
No sé cómo, ni me pregunten por qué, pero podía sentir quiénes se quedaban conmigo en cuanto eso sucedía. Supuse que ya llevaría al menos, un día en coma. Identificaba las energías con olores, algo muy extraño, o simplemente las sentía. A lo que supuse fue el anochecer del día siguiente, Mimy y Kero se quedaron conmigo, logré escuchar una pequeña charla que tuvieron:
-así que ahora estás en tu forma natural, Mimy- dijo Kero
-Sí, sólo puedo hacerlo por tanto tiempo cuando ellos duermen- declaró, aburrida
-¿y eso a qué se debe?-
-¡Bah! Por favor no otra vez… -
-Vamos dime- insistió el gordo Kero
-Bueno, yo no puedo generar mis poderes y ellos no tienen la fuerza suficiente para mantenerme más de dos horas en esta forma, a menos que duerman, y tampoco como para hacerlo de a uno como ocurrió cuando…- dijo, pensativa
-¿Qué pasó?- inquirió Kero
-Bah, me aburro y te lo diré. Hien se enojó con Luna hace mucho tiempo y se negó a darme su energía, y Luna se desmayó parecido a lo de Mei-Mei, sólo que por algo más de tiempo-
-¿Cuánto?- Kero estaba muy curioso.
-Algo así como tres días…-
-Wow eso es mucho-
-Sí, pero pobrecilla… no sabes lo que le costó mantenerme en esta forma por apenas diez minutos… Hien NUNCA se lo perdonó-
-¿el chiquillo ese tiene sentimientos? A mí me parece un cara de piedra.- dijo devorando algo.
-Puede ser…- rió la loba- ¿despertará Mei-Mei? la verdad, y con sinceridad, no la veo muy molesta hoy... pero está pálida-
-sí, está más pálida- asintió Kero
¿Mei-Mei? JA, me había olvidado ya del apodo… ¡cuando podré salir de esta horrible neblina! Es tan aburrido… y frustrante, y también invasivo o sea… ¿acaso saben que los escucho? Puaj, da asco, Sakura y Shaoran llegaron…diuujj están abrazados y él le acaricia el pelo… ¡Hey! ¡Un minuto! ¡Tengo el mejor oído que he tenido jamás! Puedo escuchar… el roce de la mano de Shaoran en el pelo de Sakura… Tomoyo y Luna cosen algo… Hien ronca… Mimy compite contra Kero en una carrera…
Aún así… es tan aburrido.
Shaoran PDV
Aquel día fuimos a lo de Tomoyo a ver a Meiling, de vez en cuando íbamos a verla, luego del colegio, o los domingos a la mañana, pero antes, Tomoyo pasó a buscarnos. Fue entonces cuando me percaté de Luna, sentada en el living de la casa.
Nos acercamos hasta ella, estaba todavía en pijama, recuerdo que la noche anterior ella y Sakura se quedaron a dormir en lo de Tomoyo, luego de que Sonomi, a pedido de mi madre, revisara una vez más a Meiling. Tenía la mirada perdida y murmuraba la misma frase hasta el cansancio. Las lágrimas le corrían por el rostro y parecía que tenía un severo trauma.
-Luna… hermana… ¿qué pasa?- pregunté
-No, Mei-Ling, no lo hagas- repitió
-Luna, vamos, dinos, Mei-Ling está aquí, dormida- la tranquilizó Sakura.
-Mei-Ling… no lo ataques, te caerás Mei-Ling, somos tus amigos…- murmuró
-¡Luna! vamos Luna no tú también- le rogó Hien mientras la sacudía y le limpiaba las lágrimas de la cara.
Eso me molestó, pendejo idiota, ¡qué se viene a hacer con mi hermana! Maldito…
-Sakura es tu amiga Meiling, ella te quiere, te ha ayudado, no le hagas esto… la matarás del disgusto… Mei-Ling piensa en Shaoran en Mimy, en Kero, en tu madre, en tu padre, en tus hermanos- rogó Luna
-Sakura… ¿Qué soñaste tú? – preguntó Tomoyo
Estábamos todos y Yue, y Mei-Ling lanzaba un ataque hacia alguien que se lo devolvía y ella caía…-
-¿Nada más?-
-No, en ese momento, me percaté de la presencia de Shaoran y desperté- aseguró Sakura
-¿Y qué hacías tú en el cuarto de Sakura a las 12 am?- preguntó Tomoyo.
-Eh… esto… yo… - dije, avergonzado, y después me puse a refunfuñar cosas que ni yo mismo entendía.
De pronto, escuchamos un suspiro de alivio.
-¿pero que has visto tan terrible, Luna?-
-Vi como morían… Sakura, Shaoran, Hien y Mei-Ling- dijo entrecortadamente.
-Pero… ¿cómo?- dije alterado
-Estábamos en un barranco… ¡no se no me pregunten lo he visto DEMASIADO BORROSO!- se quejó.
Lo mismo que Sakura nos contó ayer. Dijimos de manera rápida. El barranco… Mei-Ling. ¿Qué estaba pasando aquí?
Luna PDV
Me atormentaban imágenes que no lograba comprender, un barranco, Sakura, Shaoran, Hien y Mei-Ling. Pero… ¿cómo atar los cabos? Nada en mi sueño era detallado, nada.
Sólo podía percibir cosas. Cómo que, de alguna manera, Mei-Ling no estaba con nosotros. ¿Pero de qué manera? Y porque… sentía que Sakura estaba en peligro… y Shaoran, Hien e incluso la misma Mei-Ling.
Debía ser un sueño, sólo un sueño, nada más.
Miraba sin mirar, tenía a Hien y Tomoyo enfrente mío, intentando calmarme, y Shaoran y Sakura que intentaban averiguar qué pasaba y consolarme.
Me sentía terrible por que, de alguna manera, sólo era un sueño.
¿Tenía que ser yo tan débil?
¡No quiero que me atiendan a mí, no lo necesito!
O tal vez sí. Pero no quiero quitarle a Mei-Ling la atención, es ella la que se lo merece. La que lo necesita.
Shaoran me abrazó después de las quejumbrosas palabras que musité y me acarició el pelo para consolarme, pero yo me recompuse. Era un sueño, y yo no puedo ser débil.
Es un sueño. Sólo un sueño.
Le agradecí a Shaoran y a los demás por ayudarme y me enfrasqué en ayudar a la inconciente Mei-Ling.
Cuando llegué al costado de su cama y vi sus ojos, cerrados, y su ceño, fruncido, un escalofrío me recorrió la columna vertebral.
Meiling no era la misma.
Meiling me suponía una amenaza.
Mi instinto me decía que me aleje.
Mi cerebro… que me quede.
Mi corazón estaba en un aprieto.
Es sólo un sueño, me repetí.
Sin embargo tardé un buen rato en convencerme de esto.
Sakura PDV
Cuarto día. Seguía siendo un misterio para mí el sueño de Mei-Ling. Pero… ¿Cuándo despertaría
¿Cómo?
En este momento es la pregunta del millón.
Sakura PDV
Fui al salón, sin nada más que hacer y me coloqué para ver en el gran televisor de plasma el documental de castillos europeos y palacios chinos. Este aburrimiento y esta preocupación se parecían a escalar una montaña, recorrer un camino largo, o en su defecto hacer treking.
Aquel domingo nos habíamos levantado muy temprano para poder ir a lo de Tomoyo y desayunar todos juntos.
Preparamos con Luna algunas cosas en la cocina, y la llevamos hasta donde estaban Hien y Tomoyo, a donde Kero y Mimy acudieron con rapidez, había una pequeña mesa de vidrio en la cual pudimos acomodar la gran bandeja, charlamos un rato y apareció Shaoran, muerto de sueño y en estado zombi, a comer un poco, yo estaba sentada en el piso, y él terminó boca arriba con la cabeza apoyada en mi pecho, comiendo medio dormido mientras yo le acariciaba el pelo. Nadie notaba nada extraño en nuestro comportamiento.
-Esto está muy rico- dije
-Que suerte que te ha gustado- dijo Luna
-Mmm si, esto, mucho queso, pero muy rico- Shaoran hilaba las frases como un sonámbulo.
-El pastel también…- dijo Mimy
-¡ese lo hizo Tomoyo!- rió Luna.
-No me extraña los pasteles de Tomoyo son los mejores- dijo Kero
-¿Sí? ¡Por eso te daré ración extra hoy Kero!- dijo Tomoyo.
-¡SIII!- gritó Kero
-¡Yo también quiero!- protestó Mimy
Me senté en el sofá y, como no tenía más que hacer, me puse a charlar con Tomoyo mientras observaba tristemente a Meiling.
-Así que has capturado todas las cartas… ¡que trabajo!- me felicitó Luna
-Sí- admití.
-¡Es muy valiente! Y no sabes los trajes… le quedaban ¡divinos!- dijo Tomoyo.
-ay sí, he visto las fotos que me has dado, son hermosos Tomoyo-chan ¡Tienes un don!- aplaudió Luna
-Gracias, gracias- dijo Tomoyo mientras me tomaba las medidas-
-Y muy apropiados…- continuó
-Sí- dijo Tomoyo
-Pareces cansada, Sakura- notó Tomoyo
-Sí, esto cada vez se parece más a escalar una montaña, la preocupación es difícil- dije
-Sí… eso es cierto pero Meiling va a despertar, Sakura, hoy incluso la hemos visto mucho menos pálida-
-¡que suerte!- me alivié- pero es como si ya quisiera que terminara esto… -
-Sí, yo también – admitió Luna- pero hay cimas que no quisiera alcanzar…-
- bueno creo que Mei-Ling se ha tomado un lindo rato para recargar energías ¿no lo creen?- rió Tomoyo
-¡ESO ES!- dije, iluminada por las ideas
-¿qué pasa, Sakura?- dijo Tomoyo
-Ya sé que hacer, sólo necesitamos a Shaoran y… si funciona ¡Mei-Ling despertará mañana!-
Mi plan era algo "simple" fue como cuando Shaoran me ayudó dándome energía para poder cambiar las cartas de luz y oscuridad, si a Mei-Ling le faltaba energía, nos juntaríamos entre todos y tomando mi báculo le daríamos un poco de la nuestra, Shaoran no se debilitó ni perdió sus poderes por ayudarme, ¡así que no había riesgos!
Shaoran no se mostró muy contento con eso de que andemos apuntando a la gente, y más con dos "espejos" entre nosotros. Pero a la vez nos vendrían bien, fuimos a la habitación de Mei-Ling, Tomoyo insistió en que nos pusiéramos trajes especiales, Shaoran se puso su habitual traje verde, Hien uno parecido pero blanco, gris y azul, Luna se puso una camisa tradicional china marfil y blanca con detalles plateados, hecha de seda, lo mismo que los pantalones. Tomoyo me dio un traje que tenía guardado de hace mucho, color lavanda muy suave con detalles en un celeste violáceo, parecido a un vestido sin mangas lavanda estampado en otro tono más oscuro, cruzado con distintas cintas de raso celeste, y un gran moño en la espalda con gorro a juego.
-Sakura ¡Estas divinaa!- dijo con su habitual tono
-¡Sí Sakura!- dijo Luna
¡y a ella le quedan geniales!- se jactó Tomoyo.
-Es verdad… Sakura… te ves muy linda- me dijo Shaoran y me abrazó. Me sonrojé.
Luego Kero nos indicó a mí y a Shaoran apuntar el báculo hacia Mei-Ling, para maximizar el efecto, Hien y Luna harían de espejos poniéndose a cada punta de la cama y reenviándolo a Mei-Ling como si fuera una "Y". Tomé mi báculo, y con Shaoran lo tomamos los dos, y apuntamos hacia Mei-Ling pero instantáneamente se desvió a los costados hacia Hien y Luna.
-¿Ahora?- preguntó Hien-
-¡Ya mismo!- contestó Kero
Ambos apuntaron a Mei-Ling, aunque hayamos mandado NADA de energía porque ni siquiera estaba cansada el rayo dorado fue hacia la cabeza y corazón de Mei-Ling, que abrió los ojos y dijo con aire soñoliento:
-¡Me hubieran dejado dormir!-
Todos reímos y la miramos con ternura mientras echábamos un suspiro de alivio.
Mei-Ling PDV
Primero, antes de que mi desarrollado oído lo escuchara, capté su esencia, sus esencias, una era floral, fuerte y con olor a jazmín y miel, ésa era Tomoyo. Otra, era con olor suave dulce, empalagoso, muy concentrado pero suave, aromático, a cerezos, rosas y fresas, Sakura. La tercera tenía olor a rayos de sol y lavanda, orquídeas y hielo seco o eso me vino a la mente era Shaoran… qué magnífico olor…
Rápidamente me contrastó uno totalmente opuesto, con olor a lluvia y cítricos, cómo una tarde en algún lago y muy, muy dulce pero equilibrados, cómo de orquídea, Luna.
¿Quién lo diría? El olor de Shaoran era fuerte y cálido cómo el medio día en pleno enero. El de Luna era cómo una tarde de primavera u otoño, suave.
El último era una mezcla de canela, vainilla y jengibre, ése olor me encantó, era suave y equilibrado pero fuerte y placentero y parecía ser también como una tarde de lluvia. ¿Hien? ¿Quién lo diría? El tenía el mejor olor.
-Gracias, Mei-Ling Li- dijo una voz
-¿quién es?- dije internamente, enervada.
-Mi amo no te lo dirá ahora- dijo otra voz- pero te puedo asegurar que vendrás con nosotros- su voz ronroneaba, como un gato
-¿y eso quien te lo hace creer, mocoso?- grité en mi fuero interno
-Ya verás – dijo él
-Ah y ¿por qué iría yo?- espeté
-Porque te enseñaremos a manejar tus "habilidades" serás fuerte y poderosa y podrás derrotarla, quedarte con tu interés, por más burdo que sea- -propuso la voz, me emocioné y enervé al mismo tiempo
-¡él no es burdo! – grité
-Bah da lo mismo, buscaremos a alguien más- dijo con desinterés, al ver mi oportunidad escaparse le detuve.
-Espera- dije
-Ah, ah, muy bien- felicitó
-¿Qué tengo que hacer?- me interesé
-Obedecer las órdenes de mi amo, y, por supuesto, traicionarlos-
-¿a… a Sakura? ¿A Shaoran? ¿a Tomoyo? ¿a Luna…? ¿a Hien?- dije entrecortadamente
-Pues claro, quién sino-
-Yo… yo… lo haré-
-Bien… debes ponerte en contacto conmigo una vez cada…- comenzó
En ese momento una corriente eléctrica me sacudió, volviéndome a la vida, más fuerte y decidida, me hice la cansada, aunque estuviera mejor que nunca. Miré una vez a cada uno a los ojos, sin detenerme en ninguno. Ni en los ojos verdes de Sakura y los azulados-agua de Hien, que me miraban con empatía y ternura. Ni en los ojos grises de Luna, alegres y llenos de vida. Menos en los de Shaoran, duros, laxos, que parecían acusarme pero se aliviaban. Menos aún en los de color violáceo de mi amiga Tomoyo, que me sirvió hasta de pañuelo cuando Shaoran rompió nuestro compromiso.
Simplemente fruncí el ceño y dije con aire soñoliento:
-¡Me hubieran dejado dormir!-
Ahora tenía un plan. Él me contactaría.
Yo lo recibiría.
Y esos ojos que yo amaba, volverían a verme, o mejor dicho comenzarían, a verme de manera especial
Porque yo lo era
Porque lo merecía.
Él fue. Es y será mío.
Aunque él no quiera.
PDV desconocido.
Observé la escena con detenimiento, a través de los ojos de Meiling, y me encontré con una escena de película, Shaoran y Sakura, de repente el la apretaba contra su costado y le daba un beso en la mejilla, ella se ruborizaba y le decía al oído algo parecido a "te amo". La chica que utilizaba como cámara de vigilancia irradiaba olas violentas de agresividad, que reprimía fácilmente. A su lado una chica con una cámara de video captaba a su amiga Sakura, y sus ojos violetas me escrutaban o más bien, escrutaban a mi intercesora, como si tuvieran rayos X incorporados. A su lado, una chica de largo cabello marrón miraba hacia el horizonte, concentrada en otra cosa, y abría de a ratos los ojos grises, cómo si estuviera viviendo una escena en la que se sorprendía y el sentimiento durase.
Ah, ah, dato interesante, un pequeño guardián, que identifiqué como Kero, comía como loco con otra pequeña criaturita blanca. Así que Yue no estaba con ellos… habría que esperar a estar en Japón.
Siguieron las risas y me marché a mi propia mente, dado que no necesitaba ver nada más.
Me descubrí con el corazón latiendo a un ritmo irregular, cuando capté el reflejo de la chica a través de la cual veía y me asustó lo que vi.
Mis ojos, que por un momento se mostraron enteramente reales en los suyos eran NEGROS.
El peor color, el negro. El que, si no es natural, indica que la persona ha perdido el alma. Más bien si tiene magia pero esos son detalles.
Me estremecí.
Había perdido el alma.
Alguna vez… ¿oyeron hablar de cómo los colores de los ojos se relacionan con el alma? Bueno si no, escuchen bien.
Ningún ojo es completamente negro, porque si no, no se vería directamente su pupila, si no muy oscuros, bueno, las personas con magia muy avanzada sólo ven los colores de los ojos de verdad, siendo los colores indicadores de ciertas características:
Marrones oscuros: personas misteriosas, amables, de carácter fuerte
Marrones claros: personas sensibles, de pensamientos amables y flexibles
Ambarinos: personas abiertas, honestas y testarudas
Azules: personas que tienden a ser muy adaptables a su ambiente
Verdes: personas naturales y frescas, sensibles y confianzudas.
Grises o plata: soñadores y alegres.
Los ojos negros, cuya pupila ya no se ve son aquellos cuyos cuerpos han sido tomados, o sus almas, robadas o destrozadas.
Bueno, pues, mi alma no estaba.
Y lo peor es… que no tenía motivo para recuperarla.
Seguí observando, y vi como mi anfitriona iba de acá para allá, vigilando junto con Tomoyo y la otra chica a Shaoran y a Sakura, esperando filmarlos. En fin, Shaoran estaba cargado de mala suerte.
De pronto, un recuerdo sacudió su mente.
Ieran, la madre de Shaoran estaba al borde de gimotear porque extrañaría a sus hijos, persiguiéndolos y ordenándoles que se queden en casa al mejor estilo Grinch o dictador.
¿Las hermanas mayores de Shaoran? Pues ellas fueron insufribles, peinaron, maquilaron y torturaron a Meiling y la chica de los ojos grises, o Luna como ellos la llamaban, o depende, de vez en cuando, si estaban enojados le decían Yuzuki, para agregarle un detallito macabro a la cosa, Shaoran, con quince años, tuvo que someterse a ser vestido de mujer por sus hermanas, siendo que si no lo hacía se ponían a gimotear y él se iba en… ¿6 días?
Shaoran, iba por la casa, con un severo ataque de limpieza y nervios que disimulaba con dejar en paz la casa para su madre, acomodando cosas, barriendo cuando no se lo veía o tocando desafinadamente el piano hasta calmarse o quedarse dormido, armando las valijas o llamando a Sakura 24 horas al día. O eso es lo que llegué a ver desde los ojos de Meiling.
Luna estaba todo el día durmiendo. Se levantaba a las 12 AM, preparaba el almuerzo como compensación a su madre, a la 1 PM comían, ella se quedaba en el ordenador o bien tratando sin efecto de calmar a Shaoran, cuando su amigo de ojos azulados y cabello caramelo volvió ella se concentró en molestarlo o hacerle bromas y en una ocasión Meiling la descubrió quedándose dormida en los brazos del chico cuando éste la levantaba temprano para que acompañara desde mi anfitriona hasta su madre a buscar pasajes o papeles del viaje. Lo que no ayudaba con sus nervios a Shaoran. Meiling consideró este episodio como uno más, ya que, una vez en la casa se había quedado dormida encima del perro que tenían, un Colie, que era igual de dormilón que ella.
Meiling suspiraba y se aburría al evidente nerviosismo del ambiente y la frustraba que Shaoran se preocupara tanto por Sakura, ya que su interés amoroso nunca se había fijado o preocupado así en ella, lo que le provocaba ataques de ira contra el mismo Shaoran o en su defecto su jocosa gemela que estaba todo el día de un inquebrantable buen humor o en su defecto contra el amigo de ésta, Hien, que estaba muy suelto y a quien mi anfitriona disfrutaba con alterar, dado que costaba mucho.
Alguien me llamó y de repente me salí de los ojos de mi anfitriona.
