Los personajes de Ranma ½ no me pertenecen, son de la sublime Rumiko Takahashi. Solo se los presté para hacer este fanfic el cual es sin ánimo de lucro.

Por si alguien me estaba esperando, les dejo una pequeña continuación.

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Pasos suaves recorrían la casa, terminando los quehaceres del hogar y dejando el desayuno listo para su esposo, tarareaba una canción mientras caminaba de un lugar a otro. Vestía un kimono sencillo pero elegante, su cabello café recogido en un moño le daba un toque delicado. Volteó a ver el reloj de la cocina, y se dio cuenta que ya era hora de salir si quería regresar a tiempo para el almuerzo de bienvenida en casa de los Tendo.

—¡Mujer! ¿Qué es todo ese ruido que estás haciendo? — le preguntó su esposo mientras se desperezaba — ¿No me digas que vas a ir a traer a Ranma? Ya está grande para que su mamá vaya por él a la universidad.

Nodoka pasó frente a su esposo ignorándolo monumentalmente mientras se dirigía a la salida de su casa para poder tomar el bus que la llevaría a su destino; Genma la vio incrédulo ya que una vez más ella lo estaba ignorando, sin tratar de llamar su atención se dejó caer en el konatsu y empezó a engullir su desayuno rápidamente para poder seguir durmiendo, no podía creer que después de tantos años ya viviendo juntos ella siguiera comportándose indiferente ante su presencia; sin embargo, sabía que por más que tratara de llamar la atención de su esposa no iba a tener éxito. Terminó su desayuno y decidió regresar a dormir, sabía que la tarde sería larga en casa de los Tendo.

Nodoka se encontraba en la estación de buses esperando que el bus saliera hacia Tokio, estaba muy concentrada y ansiosa porque iría por Ranma a la universidad. Recordaba tristemente las pequeñas cosas que dejó de hacer debido a la testarudez de su marido de llevarse a Ranma lejos, durante ese el tiempo de su niñez ella no pudo hacer este tipo tareas simples, como su primer día de clases, sus primeras tareas, las pequeñas fiestas infantiles o las reuniones entre adolescentes cuando ya crecían, se encontraba ilusionada de poder ir a traer a Ranma, aunque este ya no fuera un niño pequeño.

Por estar concentrada en sus pensamientos Nodoka no sintió el tiempo transcurrido hasta llegar a Tokio, apresuradamente bajó del autobús y tomó un taxi que la llevara a la universidad de Tokio, quería llegar a tiempo antes que su hijo terminara de empacar sus cosas del dormitorio.

Una vez llegó a la universidad se dirigió directamente a los dormitorios de los varones, era el segundo año que ella seguía esta rutina; mientras caminaba veía ya a varios padres caminando con las pertenencias de sus hijos fue cuando se recordó que probablemente hubiera sido buena idea decirle a Genma que fuera con ella, pero dejando rápidamente esos pensamientos se apresuró a llegar a la entrada del edificio de dormitorios donde sabía que Ranma residía.

Identificándose con el encargado del edificio, tomó camino al dormitorio 408; tocó suavemente la puerta y abrió con la llave que el encargado le dio, cuando entró se llevó la sorpresa que Ranma todavía no había terminado de empacar al no verlo en la pequeña sala asumió que seguía durmiendo por lo que empezó a guardar todas las cosas de su hijo en las pequeñas cajas que tenían en el dormitorio. Acercándose a la mesa de la sala vio dos platos con restos de okonomiyaki, pero sin darle mayor importancia solamente la limpió; luego se acercó al perchero para empezar a guardar la ropa que tenía colgada ahí y se sorprendió cuando notó que había un abrigo más pequeño, un abrigo de mujer, frunciendo el ceño empezó a inspeccionar detalladamente la sala observando que debajo de los sillones se encontraban unos tacos negros.

Nodoka necesitaba que Ranma le diera explicaciones, se encontraba enojada con su hijo por el hecho de que estuviera con cualquier compañera de la universidad sin la aprobación de ella. Ella le decía insistentemente que ninguna mujer sería para él a menos que fuera Akane, y ella sabía que Ranma se encontraba perdidamente enamorado de su amiga de la adolescencia, pero no entendía porque razón Ranma no se lo decía a Akane. Ella no permitiría que Ranma dejara a un lado su felicidad por el simple hecho de no tener el valor suficiente para decírselo a la mujer que él amaba.

Si su padre no fue exitoso al momento de formar al hombre que dijo que iba a formar ella se iba a encargar de hacerlo. Con paso firme se acercó a la puerta del cuarto de Ranma y empezó a tocar la puerta insistentemente, ella sabía de qué mal padecía su hijo, y eso era de tener un sueño pesado; pero ella no iba a dejar las cosas así Ranma la iba escuchar y se iba a asegurar que quien fuera que estuviera con él no le quedarán ganas de volver.


Akane se empezó a despertar, los rayos de sol empezaban a ser molestos, ella se encontraba muy cómoda sintiendo el calor de Ranma, su fuerte agarre por la cintura no la dejaba moverse con libertad. Los tragos de la noche anterior ya estaban empezando con los efectos secundarios en su cuerpo, la luz empezaba a ser molesta por lo que decidió darse vuelta y refugiarse en el torso de Ranma volteándolo a ver vio su rostro apacible, de pronto se dio cuenta que de un golpeteo constante en la puerta que la terminó de despertar; escuchando atentamente no podía creer que la voz de tía Nodoka se escuchara al otro lado de la puerta.

Zafándose rápidamente del abrazo de Ranma se levantó apresuradamente de la cama causando que Ranma se empezara a despertar. Akane buscaba frenéticamente su ropa por todo el cuarto de Ranma, mientras este se desperezaba, ella se empezó a poner el vestido que llevaba la noche anterior dejando que Ranma observaba la curvatura de su cintura y su fina espalda.

Akane estaba vestida casi completamente cuando los golpes en la puerta se volvieron más fuertes causando que Ranma se terminara de despertar. Akane se volteó y Ranma pudo detallar la mirada de súplica que su amada tenía; sentándose a un costado de la cama y empezando a vestirse con su bóxer escuchó la voz que estaba al otro lado de puerta.

—¡Mierda! Es mi madre. – susurró dando un brinco y buscando su camiseta para terminarla de vestir. Vistiendo rápidamente su camiseta se acercó cuidadosamente a la puerta mientras escuchaba que su mamá está del otro lado tocando sin cesar.

Ranma sintió como Akane se aferró fuertemente a su camiseta, refugiándose en su espalda. Dándose la vuelta lentamente sus miradas se encontraron, Ranma pudo detallar el nerviosismo que Akane sentía, sus pequeñas manos lo tomaban fuertemente de su camiseta manteniéndolo cerca de ella.

Ranma sin pensarlo más la tomó entre sus brazos y le dio un abrazo para tranquilizarla.

—Estamos juntos en esto, no lo olvides Akane – le susurró para luego darle un beso sobre su cabello. No queriendo romper el contacto que tenía Ranma la estrecho más fuerte entre sus brazos transmitiéndole seguridad.

—¡Ranma! – exclamó Nodoka una vez más – Abre la puerta de una vez, no es muy caballeroso de tu parte dejarme acá esperando – le dijo con una voz suave.

Las palabras de Nodoka causaron que la pareja brincará separándose unos centímetros, viéndose a los ojos sabían que no podían retrasar más el encuentro con Nodoka.

—Al mal paso darle prisa, ¿o no? – le dijo Ranma a Akane dándole un ligero beso en los labios causando que ésta se sorprendiera. Le dio una sonrisa para darle ánimos y Ranma se acercó a la puerta para abrirle a su madre mientras que Akane se refugiaba detrás de su espalda.

La puerta se empezó a abrir lentamente, Nodoka espero a que Ranma le abriera la puerta, ella se encontraba enfurecida, aunque por fuera demostrara una calma perturbante.

—Hola mamá – le dijo Ranma tímidamente mientras abría la puerta asomando su cabeza – Que… Que sorpresa verte acá.

Nodoka empujó la puerta suavemente para poder entrar a la habitación de su hijo, dando pequeños pasos entró a la habitación causando que Ranma y Akane se tensaran, Akane se aferraba fuertemente a la camiseta de Ranma temblando ligeramente.

—Buenos días, hijo – le dijo suavemente mientras inspeccionaba la habitación lentamente, Ranma se encontraba tenso mientras su mamá se mostraba impasible ante él. Pasando la vista por toda la habitación hasta llegar a Ranma y a su acompañante quien se escondía detrás de su hijo, molestándose de gran manera debido a la actitud aniñada que demostraba, le continuó diciendo, viéndolo a los ojos de manera cortante – Entonces, ¿alguien que me quieras presentar?

Akane se estremeció al escuchar a Nodoka y sintió cómo Ranma se tensó inmediatamente. No había razón por la cual debían de retrasar él encuentro más, por lo que se armó de valor y decidió salir de su escondite para enfrentarse a su tía.

La mirada dura de Nodoka no dejaba lugar a dudas, se encontraba enfadada. Ella esperaba más de Ranma, no esperaba que este se dejara llevar por cualquier falda. De pronto vio cómo una cabellera azulada empezó a salir de atrás de Ranma, causándole un gran asombro.

—Akane… — dijo en un susurro, sorprendiéndose grandemente y dejando entrever una pequeña sonrisa se acercó lentamente a Ranma para darle un abrazo mientras Akane se situaba a la par de él.

—Tía Nodoka — le dijo Akane en un hilo de voz; Nodoka se acercó rápidamente a ella dándole un abrazo y un beso en la mejilla causando que Akane se sonrojara efusivamente.

Ranma siempre creyó que la reacción de su mamá iba a ser totalmente diferente cuando se enterara de alguna relación con alguna chica, recordaba la reacción que tuvo cuando llevó a Ukyo a casa, casi la corre con su katana en mano hasta que le explicó que era solamente una amiga de la infancia que conoció en los tantos viajes con su papá, desde esa vez nunca más le volvió a presentar una chica a su madre; sin embargo, sabía que ella le tenía un gran aprecio a Akane.

—Me alegra saber que la relación que han tenido desde la preparatoria sigue intacta — les dijo Nodoka mientras los observaba detenidamente — A pesar de los diferentes tipos de carreras que han elegido, estoy muy contenta de que sigan en contacto — siguió diciéndoles, regalándoles una sonrisa.

Ranma y Akane se vieron con un deje de culpabilidad, pero asintieron rápidamente, sonriéndole a Nodoka nerviosamente.

—Es hora de terminar de empacar tus cosas Ranma — siguió diciendo mientras se dirigía a la sala del dormitorio, dejándoles solos en el cuarto — Date un baño rápido y guarda las cosas de tu dormitorio mientras termino con las últimas cosas de la cocina.

La joven pareja la vio salir del cuarto causando que relajaran sus cuerpos momentáneamente, Akane se recostó sobre el pecho de Ranma soltando un suspiro y Ranma la abrazó ligeramente por los hombros.

—Esto no ha sido nada como lo esperaba — le dijo en un susurro a Akane, dándole un beso en la coronilla de su cabeza.

—Ha sido un poco estresante nada más — le respondió Akane, levantando su cabeza para verlo a los ojos, estirándose un poco para darle un beso en los labios.

—Akane, querida, no es necesario que ayudes a Ranma con el baño estoy segura de que él puede hacerlo solo — le dijo Nodoka suavemente desde el marco de la puerta, causando que los jóvenes se separaran inmediatamente mientras que sus rostros se teñían de rojo, Ranma rápidamente se dio la vuelta y entró al baño para ducharse lo más pronto posible. Por lo que Nodoka se dirigió a Akane diciéndoles— Mientras tanto señorita, vamos a cambiarte la ropa para que puedas salir de los dormitorios sin problema.

Rápidamente se acercó a la maleta que Ranma tenía abierta que dejaba entrever la ropa que estaba por terminar de arreglar y sacó una camisa verde de estilo chino y unos pantalones negros a juego, tomando unas zapatillas que se encontraban al lado de la cama se las dio a Akane para que se cambiara.

Sin pensarlo dos veces Akane se desvistió rápidamente para ponerse la ropa que su tía le había dado, mientras que Nodoka buscaba el último toque para que Akane pasará inadvertida, rápidamente localizó el último accesorio y se acercó a Akane y le puso la pequeña boina verde que le hacía juego a la camisa.

—Vamos, es hora de que vayas a tu dormitorio o llegaremos tarde al almuerzo que les tenemos preparado — le dijo suavemente, mientras tomaba su mano dirigiéndola fuera de la habitación dándole un rápido grito a su hijo que ya volvía.

Salieron rápidamente del edificio de dormitorios pudiendo evitar una que otra mirada inquisidora sobre Akane.

—Gracias tía Nodoka — le dijo Akane tímidamente mientras le hacía una reverencia.

—Nos vemos más tarde — le respondió Nodoka dulcemente mientras le daba un abrazo efusivo y felizmente le dijo — Me alegra mucho que Ranma y tú al fin estén juntos.

Nodoka regresó al interior de la residencia de Ranma y Akane se dio la vuelta soltando un suspiro, jamás imagino encontrarse con su tía en estas condiciones y ya se imaginaba el revuelo que se haría en el almuerzo que les tenían preparado; Nabiki seguro trataría de sacarle provecho a su nueva relación vendiendo información a todos sus pretendientes, y su padre se volcaría de felicidad al saber que estaba saliendo con el hijo de su mejor amigo mientras que Kasumi sería la más discreta y quien más la apoyaría en su nueva relación.

Con estos pensamientos en mente Akane se dirigió a su dormitorio sin percatarse que unos ojos inquisidores la seguían a lo largo del campus, porque él nunca perdía y jamás daría su brazo a torcer ante alguien como Ranma.


Una vez había terminado de guardar sus pertenencias tomó rumbo a Nerima; Akane le había dicho a Ranma que por el momento era mejor que regresaran a sus hogares por separado, ya iban a tener suficiente tiempo para estar juntos y que por el momento deberían de aprovechar la poca tranquilidad que les quedaba, porque cuando se supiera de la relación que tenían seguramente hasta campanas de boda iban a escuchar.

Al llegar a casa Kasumi la recibió en la casa con la sonrisa de siempre y Soun como siempre haciendo su entrada más dramática aun, recordándole que era su hija más pequeña y que no podía creer cuanto había madurado en el tiempo lejos de casa mientras que sentía la mirada analizadora de Nabiki sobre ella.

—Ya papá, no seas tan exagerado, sigo siendo la misma — le decía Akane a su padre que no la dejaba en paz ni un momento y con una sonrisa continuó — Déjame acomodar mis cosas en mi recamara y les contaré todo lo que pasé durante este semestre.

—Claro hija, claro — le dijo Soun con lágrimas en los ojos — Pero cada día te pareces más a tu madre, estoy tan orgulloso de ti.

Dándole un efusivo abrazo a su padre y a sus hermanas, Akane subió a su recámara y queriendo aprovechar el tiempo antes de que sus invitados llegaran decidió cambiarse de ropa y empezar a ordenar sus cosas, ya tomaría un baño relajante después que terminara todas las faenas que tenía por delante, ella sabía que sería una tarde agitada una vez llegaran los Saotome.

Terminando de ordenar sus maletas, Akane sacó por fin la última prenda, una camisa china verde, soltando un profundo suspiro la apretó contra su pecho recordando la noche que pasó con Ranma sintiendo como su estómago daba un vuelco se sonrojó efusivamente cuando de repente la puerta de su cuarto se abrió y Nabiki apareció en la puerta.

—¡Akane! — exclamó al momento que entró a la habitación mientras Akane guardaba rápidamente la camisa en su clóset, Nabiki se quedó en la puerta con lo brazos cruzados y alzando una ceja le preguntó — ¿Qué estás escondiendo mí?

—¡Nada! Yo no podría esconderte nada Nabiki, siempre descubres todo. De nada serviría que te esconda algo — le dijo rápidamente mientras cerraba la maleta para guardarla, con una sonrisa forzada le preguntó — ¿Hay algo que me quieras decir?

—Tía Nodoka acaba de llamar diciendo que ya vienen para acá — le dijo Nabiki causando que Akane se sonrojara rápidamente al escuchar lo que causó que Nabiki se le quedara viendo detenidamente y terminó diciéndole — Kasumi quiere que te apresures y la bajes a ayudar.

Y sin tardar más Akane salió de su cuarto rápidamente evadiendo la mirada escrutadora de hermana, cerrando la puerta a su paso. Con su corazón latiendo a mil por hora Akane llegó a la cocina donde su hermana la esperaba con una sonrisa.

—Akane – le dijo un poco sorprendida al verla en la cocina, preguntándole un poco confusa - ¿No deberías de estar descansando?

—Nabiki ha dicho que baje – le respondió un poco confundida mientras tomaba un delantal— Me ha dicho que necesitas mi ayuda en la cocina.

Lo más importante ahorita es que descanses antes que venga tía Nodoka y tío Genma — le dijo Kasumi comprensivamente acercándose a ella y quitándole el delantal de las manos para regresar a sus labores — Recuerda que también viene Ranma y seguro tienen mucho de que hablar, lo mejor de todo es que han decidido quedarse todo el fin de semana.

Al escuchar a Kasumi, Akane se quedó paralizado por completo perdiendo todo el color en sus mejillas y miles de pensamientos rozan en sus pensamientos.

—¿Han decidido quedarse todo el fin de semana? — repitió Akane con voz trémula.

—Si — le respondió Kasumi con un pequeño sonrojo en sus mejillas — Tengo un anuncio muy importante que hacer y tía Nodoka ha decidido ayudarme, y tendremos un invitado más mañana por la noche.

Al escuchar esto Akane se relajó un poco y decidió dar por terminada la preocupación que le empezaba a carcomer, pero al recordar que había dejado a Nabiki en la entrada de su cuarto la tensó rápidamente por lo que salió corriendo de la cocina hacia su cuarto. Cuando entró a su habitación, encontró todo en el perfecto orden que lo había dejado y al acercase a su clóset vio la camisa de Ranma donde la había dejado, soltando un suspiro decidió ponerse ropa más cómoda a la espera que llegaran sus invitados.


—¡¿Cómo es eso que nos quedaremos todo el fin de semana, mamá?! — le dice Ranma con la voz alterada, perdiendo todo el color en su rostro. Está seguro de que su mamá tiene planes ocultos con la alargada estadía en casa de los Tendo.

Nodoka lo ve comprensivamente y sus ojos brillan de manera enigmática sabe que su hijo se encuentra alterado por el encuentro que tuvieron en la mañana con Akane.

—Por más que te quejes no voy a cambiar de opinión — dijo Nodoka con voz firme mientras terminaba de preparar su maleta para llevar a casa de los Tendo —Apresúrate, le he prometido a Kasumi que no tardaríamos en llegar.

—Mamá, si esto es por lo que pasó en la mañana te juro que yo seré el que hable con la familia — le dijo Ranma en tono preocupado, tratando de persuadir a su madre — Por favor, mamá.

Nodoka volteó a ver a Ranma y se acercó a él, viéndole a los ojos le dio un efusivo abrazo lo que asombro a Ranma.

—Estoy tan feliz que por fin hayas decidido conquistar a Akane, los dos hacen una pareja perfecta — le dijo Nodoka ilusionada, causando que Ranma se sonrojara; ella creía firmemente que el par eran el uno para el otro, sus ojos denotaban el orgullo de madre que ella sentía por su hijo. Poniéndole una mano sobre el rostro le continuó diciendo — Hijo, sé que ha sido difícil para ti guardar tus sentimientos durante tanto tiempo, estoy muy feliz por ti. Este fin de semana habrá dos acontecimientos muy importantes en la familia.

—¿Dos acontecimientos muy importantes? — repitiendo Ranma muy confundido.

—Claro que sí; el aviso que Kasumi le tiene preparado a la familia — le respondió Nodoka mientras cerraba la maleta de viaje que había preparado para verlo a los ojos causando que un escalofrío recorriera la espalda de Ranma — Y el próximo compromiso tuyo con Akane.

NA: Ha sido un capítulo relativamente corto a mi parecer, lo dejo acá para que el próximo veamos el caos que habrá con los anuncios que se llevarán a cabo. Dejen comentarios por favoooooooooor. Espero nos leamos pronto.