La historia salió de mi cabecita, los personajes no me pertenecen, aunque Edward cuida de mi mientras escribo…

Capitulo 3: Conociéndote

EPOV

-¿Señor?... ¿Señor?- decía una voz lejana, sacudió mi brazo ligeramente, abrí los ojos y vi a la azafata que me sonreía con una mirada de disculpa, me enderecé en mi asiento- Por favor, abroche su cinturón, vamos a aterrizar

- Si, gracias- dije con la voz un poco ronca producto del sueño, aclaré mi garganta, la mujer se fue por el pasillo, miré por la ventana, estaba llegando a Phoenix, el sol se mostraba radiante, esperaba poder despejar un poco mi mente estando alejado de todo mi sufrimiento, abroché mi cinturón y recargué la cabeza contra el asiento, cerré los ojos y las imágenes acudieron a mi cabeza, los abrí de golpe y apreté mi tabique nasal con el pulgar y el índice, aún no entendía que había hecho mal, me fui a Inglaterra cuando era un niño, la música era mi pasión, me dieron una beca y hoy en día estudiaba música en una de las más prestigiosas Universidades de ese país, sin embargo mi vida no era color de rosa, le entregué mi corazón a una mujer que amaba con todas mis fuerzas…¿Qué pasó?, fácil, un día llegando al departamento que compartíamos, unos ruidos poco decorosos llegaron desde el segundo piso, subí sin hacer ruido y lo que vi me dejó en Shock, mi novia, la mujer a la que le juré amor eterno y la que proclamaba el mismo hacia mí estaba teniendo relaciones con mi mejor amigo, perdí la cordura, después de encararlos, los eche literalmente a patadas de mi departamento, bebí durante 3 días seguidos y me sumergí en un túnel sin salida, me sentía solo, engañado, destrozado, mis ilusiones se rompieron y juré nunca más volver a enamorarme, el amor hacía daño, te hacía soñar para luego despertarte de una sola bofetada, por lo que cansado de la lastima de mis padres y mis abuelos, y de los intentos de reconquista de mi "novia", decidí hacerle una visita a mis primos, a parte hace mucho que no los veía.

Recogí mi equipaje de mano y bajé del avión, caminé hacía la sala donde debía recoger el resto de mis cosas y me sentí observado, una chica rubia y con una sonrisa coqueta me miraba

- Hola guapo, se nota que no eres de por aquí, si necesitas una guía turística solo llámame- dijo mientras me daba una tarjeta con su número y su nombre, la miré mientras sacaba mi maleta y mi mochila de la cinta del equipaje

- Si, vengo desde el otro continente, me encantaría una guía turística… ¿Tienes amigos guapos que presentarme?, estaría encantado de conocerlos- dije mientras miraba mis manos, la chica abrió unos ojos como platos y frunció el ceño, murmuró un "que desperdicio" y se fue sin decir más, ¿No lo comenté?, las chicas siempre tratan de seducirte porque a sus ojos eres guapo, aunque no me convencía de ello, por lo que en vez de que se humillen, las corto fácilmente y sin tapujos dejándoles entender que mis gustos son distintos, es decir, que soy gay.

Sacudí mi cabeza aún sonriendo, nunca dejaba de sorprenderme las cosas que murmuraban las mujeres cuando se les daba una negativa, comencé a caminar hacia la salida

- ¿Sabes qué dicen de los que se ríen solos?- dijo una voz a mis espaldas, me giré encontrándome con un Jasper echo todo un hombre, solté mi equipaje y le di un abrazo- ¿Cómo está mi primo favorito?

- Pensé que no venías, estoy bien…, pero que cambiado estás y ¿Por qué dices que soy tu primo favorito?, soy el único que tienes idiota- dije mientras sonreía, él rodó los ojos

- Bueno, está bien, me da gusto verte ¿Cómo estuvo tu vuelo?- dijo estudiando mi rostro

- Bien, cansador, ¿Qué miras tanto?- dije con el ceño fruncido, él se cruzó de brazos

- Sabes que no puedes esconderme nada, se nota en tu mirada que no lo haz pasado bien este tiempo, pero sabes que puedes contar conmigo para lo que necesitas ¿verdad?- siempre psicoanalizándome, se notaba que sería bueno en su trabajo

- Jasper, no te mentiré, la verdad es que aún estoy destrozado, pero en fin, las cosas pasan por algo, vine aquí a verlos y a despejarme un poco de todo… cuéntame como han estado- en eso me di cuenta de un pequeño gran detalle- ¿Dónde está Alice?- Jasper sonrió al momento en que me indicaba su espalda con el pulgar, me incliné un poco y vi a la pequeña escondida con una mano en su boca para no reírse

- Alice, ya te vi- dije rodando los ojos, sus ojos se enfocaron en mí y saltó a mis brazos

- ¡Bienvenido!, que alegría verte, no sabes todos los panoramas que tengo para nosotros, no tendrás tiempo de tener malos recuerdos ni nada, lo pasaremos genial…- y ya luego no entendí más, nunca entendí como podía decir tantas palabras en menos de un minuto y sin siquiera respirar, se soltó de mi lado y se puso junto a su novio, él me miró mientras sonreía

- Bien, ahora que ya desataste todo tu cariño y tus planes sobre mí, y que organizaste mis vacaciones… ¿Me pueden acompañar a buscar un departamento donde quedarme, un coche y algunas cosas más?- dije mientras caminábamos hacia la salida, Alice se aclaró la garganta

- Esto… Edward, sé que tienes prejuicios y todo, pero… ¿Te importaría quedarte en casa de una amiga?- dijo con un brillo especial en sus ojos, la miré frunciendo el ceño

- No sé que ideas tienes en mente Alice, pero te aseguro que si quieres presentarme a alguna de tus amiguitas, no funcionará… ya sabes a lo que me refiero- dije y seguí caminando, ella sin embargo no se movió, Jasper tomó mi brazo obligándome a detenerme

- Edward, mírala- dijo mientras me hacía mirar a esa pequeña manipuladora, tenía el labio inferior sobresaliendo y me miraba con ojos tristes, tipo "gato con botas"

- Te escucho, pero no digo que vaya a aceptar- dije mientras la miraba, ella sonrió y supe que había perdido mi batalla antes de comenzarla

- Míralo desde este punto, no tiene porque pasar nada, a demás no conoces esta ciudad, tendrías una guía turística, y ganarías una amiga, de eso estoy segura- dijo mientras me miraba esperanzada, suspiré

- Si no resulta, me marcharé, lo juro- dije mirándolos a ambos, Alice saltó en su lugar como si tuviera un resorte

- Te aseguro que no lo harás, a demás mi amiga es realmente hermosa y quien sabe…- no la dejé seguir

- Alice, me mudaré con ella, pero con una condición y la sabes, no quiero que hayan problemas porque ella quizás piense que quiero algo más con ella- dije y la miré fijo y con la mandíbula tensa, no me importaba lo que dijera, ni lo linda y simpática que pudiese ser su amiga, yo con suerte sabía que tenía corazón

- Esta bien- dijo con el ceño fruncido, pero luego sonrió como si no hubiera pasado nada- Ahora me voy porque me están esperando para almorzar, los veo luego, se cuidan- dijo dándole un beso ligero a Jasper y uno sonoro en la mejilla a mí.

- No cambia nada ¿Verdad?- dije mirando a Jasper, él suspiró

- No, pero bueno, si cambiara ya no sería ella, y así la amo, ¿Vamos?- dijo golpeando mi hombro, lo seguí hasta su coche.-

Luego de caminar al rededor de hora y media, no encontramos ningún coche que me gustara, por lo que le sugerí a Jasper que fuéramos a comer algo, entramos a un McDonald's y ordenamos una hamburguesa con papas y bebida, estábamos conversando, en realidad poniéndome al día con todas las cosas cuando el móvil de mi primo sonó, él lo miró y contestó con una sonrisa

- Hola amor… ¿Estas con Bells?- dijo mientras jugaba con la bombilla de la bebida, esperó y luego cambió su mirada por una de cariño totalmente distinta a la que ponía cuando miraba a Alice

- Bien Bells, oye Alice me contó que no te has sentido muy bien, sabes que cuentas con nosotros para lo que quieras ¿Cierto?, no dudes en ningún momento que estaremos contigo, somos tus amigos y jamás te defraudaremos- dijo sonriendo, la persona al otro lado contesto y luego Jasper alejó el teléfono de su oído

-¡DIJO QUE SI!- escuché la voz de Alice al otro lado de la línea y mi primo se sobó el oído, sonreí

- Vaya… eso es genial, Bella… gracias en serio, sé que no te arrepentirás, y bien… ¿A qué hora se puede aparecer en tu depa?- dijo mirándome, esperó respuesta- A la hora que digas… para él no es problema- me miró y yo asentí- a demás así aprovechamos para que se vea un carro, no quiere tener que andar molestando para movilizarse-le dijeron algo más y luego de despedirse de Alice cortó

- ¿Y bien?, creo que ya tengo donde quedarme ¿verdad?-dije tomando un sorbo de mi bebida

- Si, a Bella le hará bien tener un poco de compañía, no lo ha pasado muy bien que digamos, así que…- dijo encogiéndose de hombros, sonreí no sin cierta duda, seguramente la amiga de Alice debe ser la típica chica a margada y que se encerraba en si misma, en fin, peor es nada y no tenía porque importarme.

Salimos del lugar y seguimos visitando concesionarias de automóviles, pero ningún auto me llamaba la atención, quería algo con estilo pero cómodo, así que miré mi reloj cuando ya los pies me dolían de tanto caminar

- Jasper, son las 3:30, creo que lo mejor es que ya vaya camino a mi nuevo hogar, a demás necesito una ducha y descansar un poco- dije mientras nos sentábamos en una banca, ¡gracias a Dios!

- Está bien, te daré la dirección…o ¿prefieres que te acompañe?- dijo mirándome fijamente

- No, esta bien, me puedo ir solo, no creo que me pierda, pero en serio te digo que si no me gusta la convivencia, tomaré mis cosas y me iré, no quiero tener que soportar a una chica melodramática y depresiva, en serio eso no va conmigo- dije con tono de advertencia

- Mira, no sé como lo tomarás, pero créeme cuando te digo una sola cosa: primero conócela, y luego me dices si te quedas o te vas ¿si?- dijo con una ceja alzada, sentía que esto no terminaría bien, asentí y luego de darme la dirección nos despedimos, tomé un taxi y llegamos en menos de 15 minutos, pagué y subí con mis cosas, el departamento quedaba en el quinto piso, salí al pasillo y me encaminé hacia la numeración, tomé dos respiraciones y toqué el timbre.

La puerta se abrió y mi corazón se paralizó, frente a mí había una chica como nunca antes vi una, era sencillamente hermosa, era como de un metro sesenta, de tez blanquinosa, lo cual me llamó la atención, debería estar más bronceada por el lugar donde vive, sus ojos eran de un chocolate dulce, pero note que su mirada era de tristeza, quizá le incomodaba tener que tenerme aquí, ella me miró de pies a cabeza y su boca se abría y cerraba una y otra vez, pero sin decir nada, de pronto se aclaró la garganta

- Hola… tú debes ser Edward ¿Verdad?- su voz era como un canto a mis oídos, asentí incapaz de hablar, jamás me gustó tanto mi nombre como cuando salió de sus labios- soy Isabella Swan, pero mis amigos me dicen Bella- extendió su mano, solté mi mano de la mochila que llevaba sobre mis hombros y la tomé, sentí como miles de descargas sacudían mi cuerpo

-¡Auch!- murmuró y la solté al instante, ¿A caso le pasé corriente a ella también?

- Lo… lo siento, ¿Te apreté?- dije para salirme por la tangente, ella se me quedó viendo y se sonrojó

- No… no fue eso… p…pero pasa, por favor- dijo quitándose de la entrada, pasé y me maravillé, sin duda su departamento era hermoso, las paredes eran de un blanco invierno y no era ostentoso, era acogedor, con un living de cuero negro y un comedor de vidrio, los ventanales daban paso a la terraza donde podías ver el atardecer, me giré hacia ella

- Oye, muchas gracias en serio, espero no ser una molestia- dije mientras le daba una mirada de disculpa, su mirada no cambiaba

- No, no es ninguna molestia, solo espero que te hayan dicho que soy lo más aburrida que existe- dijo, ¿Se considera aburrida?, yo creo que no- ¿Quieres conocer tu cuarto?, debes venir cansado, ven- dijo mientras me guiaba hacia una puerta, la abrió y se paró en medio de ella

- Wow, es muy hermosa, en serio espero no incomodarte- pasé una mano por mi cabello, estaba nervioso y ni siquiera sabia porqué

- No, sé que no es muy grande pero…- se encogió de hombros, dejé mis cosas en la cama y la miré, esto no me estaba gustando

- Oye mira, no te conozco, pero veo que tomas tus cosas en muy poca estima, de hecho te tomas a ti misma como una poca cosa, deja que yo mismo haga mis opiniones ¿si?- mi tono salió un poco más duro de lo que quise, pero era en serio, ella no se miraba a sí misma con claridad- Ahora… sé que no es el mejor momento pero… ¿Puedes decirme cuánto me costará quedarme aquí?- dije mientras buscaba mi billetera en el pantalón

- ¡Hey!, me ofendes… por supuesto no te costará nada… eres mi invitado, así que basta de cosas y solo encárgate de disfrutar tu estancia aquí, ahora te dejo para que te acomodes- se dirigió hacia la salida, pero no pude contener el impulso y la abracé, olía a fresas, y sentí como si estuviera completo

- Muchas gracias, no sabes lo que significa para mi lo que estás haciendo, en serio espero que podamos ser buenos amigos Bella- dije mientras acariciaba su cabello, ella respiró en mi pecho y sentí que nada me podría doler más… que si ella me dejaba ¿Qué mierda acababa de decir?

- No te preocupes, también espero que seamos buenos amigos- se soltó de mi abrazo y me dedicó una sonrisa forzada, salió sin más dejándome solo.

Me dejé caer sobre la cama, vivir aquí sin duda será duro, mi celular sonó llevándose mis pensamientos, lo saqué y miré que era un texto de Jasper

"¿Y bien?, espero que estés disfrutando tu estancia, cuídala y protégela, ella te necesita y tú no te arrepentirás… por cierto ¿Aún estás pensando mudarte de ahí?, saludos Jazz"

Ese maldito tramposo, ya me las pagaría, aunque en realidad creo que soy yo quien le debe algo.

Bueno, aquí les dejo otro capi, entre trabajo y cosas no había tenido tiempo de subir, pero espero ke la espera valga la pena…

Ya saben, si les gusta, dénle click al botoncito de los reviews… gracias a las ke ya lo hicieron, trato de esforzarme… si consigo más comentarios, prometo subir lo antes posible

Besos vampirikos…