Lo siento tanto TT-TT mi intención era subir este primero pero me confundí de archivo y blah, blah.
¬ ¬ Solo lean y ya, al principio es algo confuso pero luego se entiende… creo.
KennyxTammy
Sintió como aferraba sus uñas a su espalda, chasqueo la lengua fastidiado, pero apenas se escuchó entre los jadeos. Odiaba que hicieran eso, pero no podía hacer nada, de cualquier modo eso era parte de la diversión del "juego". Intentando olvidar el dolor -pues la chica tenía unas largas- continuo con su trabajo.
Miro el sonrojado rostro de su "victima", Sonrío a la vez que pasaba sus manos de su cadera hasta sus senos, pellizcándolos fuertemente, haciendo que gimiera aún más. Solo era parte del trabajo pero algunas veces no estaba mal, que él se divirtiera también.
Paso a su pálido cuello, dejando un camino de pequeños besos y chupetones, hasta llegar a sus labios, suaves y rosados. Lamio su labio inferior causando un gemido, que aprovechó para introducir su lengua. Los besos estaban prohibidos, los besos traían sentimientos y eso no era bueno para el negocio…
-K-Kenny…-El rubio se irguió y pasó las piernas de la chica alrededor de su cintura. No era raro que más de alguna conociera su nombre, pero esa voz… solo le podía pertenecer a una persona, a la cual recordaba bien.
De una sola estocada entro en su interior, provocando un grito entre placer y dolor, que pronto paso a ser varios gemidos placenteros a cada embestida que daba.
-Du-duele… ahh…- De nuevo aferro sus uñas a su espalda, pero con más fuerza. Kenny se agachó y le susurro con voz grave y seductora.
-No te quejes… fuiste tú quien lo pidió, Tammy.
La chica jadeo al escuchar su nombre, quiso decir algo pero las palabras no salían de su boca, nada más que gemidos. Kenny aumento la velocidad, a cada embestida, otro jadeo.
Tammy también movió sus caderas al compás de las embestidas del rubio. Siguieron así por un rato, entre gemidos y jadeos, hasta llegar al clímax.
Kenny se recostó al lado de Tammy eh inmediatamente se durmió, posiblemente le habló pero le hiso caso omiso, no querría saber nada. Lo único que sabía era que en la mañana alguno de los dos no se encontraría en esa habitación.
[…]
Al día siguiente Kenny despertó de un sobresalto. Miró a su derecha donde se suponía que estaría Tammy, tal como era previsto, ya no estaba. Lo único que encontró fue un par de billetes y una tarjeta blanca con una hermosa letra que decía:
Te amo
Uff bien, se que está muy corto pero buano
A la próxima creo que será un Kyman o Scottman, cualquiera de las dos, igual, les aviso que dentro de unos días comenzaré un nuevo Long-fic, pero continuaré con todo lo que ya llevo.
Hasta pronto, o como digo yo ¡à plus tard! :3
