¡Hola a todos! Sé que me tardé, lo sé. Lo siento mucho. Prometo que la próxima actualización será más pronto de lo que esperan =)
Lo que ocurre es que voy actualizando ambos fancis en orden: Voluntad y Destino un día, y Mundo Paralelo otro día. Así sucesivamente.
Al término del capítulo, verán respondidos los comentarios que he recibido ^^
¡Muchas gracias por leer!
3
Encuentros Inesperados
Los tres chicos corrían a través del bosque. A sus espaldas, gritos y numerosas pisadas acompasaban el ruido de sus respiraciones entrecortadas. Lo peor de la situación, sin embargo, no era el hecho de ser perseguidos. Estaban acostumbrados a huir y tener éxito. Pero aquellos hombres eran peligrosos. Podían aspirar la terrible amenaza que se había abatido sobre la isla en el humo asfixiante del fuego que lo invadía todo, queriendo arrasar hasta el más minúsculo trozo de vida a su paso.
Jamás podrían vencerlos.
De pronto, el menor de los tres emitió un grito de dolor mientras su cuerpo se desplomaba contra el suelo. Los mayores se dieron vuelta, horrorizados.
-¡Luffy!
El muchacho se esforzó por ponerse de pie, pero algo metálico había atravesado su pierna. Algo parecido a un arpón. Sus hermanos intentaron cogerlo para tirar de él, pero antes de que alcanzaran a aferrar sus manos, el arpón que atravesaba la pierna del muchacho tiró de este hacia atrás, arrancando un grito de su garganta adolorida.
-¡Ace!- aulló-. ¡Sabo!
-¡LUFFY!
Ace despertó con el rostro cubierto de sudor, jadeante. Sin embargo, ya no gritaba como antes. Al menos dos o tres veces al mes tenía aquella pesadilla; era parte de su maldición. Y estaba acostumbrado a convivir con ella.
El vicealmirante hundió el rostro entre sus manos y suspiró.
-Luffy… Sabo…
Nunca hubiera imaginado que las cosas acabarían así. Al principio, Ace se había negado a aceptar las consecuencias de aquella fatídica noche. Las terribles e innumerables noches de soledad, de búsqueda inagotable, de dolor…
Un dolor desesperante.
Ace se levantó de la litera y salió afuera. Pequeñas gotitas de lluvia cayeron sobre su rostro caliente y su torso desnudo. Era una noche fría. Sin embargo, desde que había comido la fruta mera-mera, Ace era inmune al frío. Y junto con ello, se sentía incómodo cada vez que usaba demasiada ropa. Aunque Tashigi insistiera en que solo era una escusa para demostrar su exhibicionismo.
-Maldita mujer…- masculló Ace con una sonrisa.
Había conocido a Tashigi el mismo día en que desistió de ser un pirata para unirse a la marina, y aunque ella solía ser ruda la mayor parte del tiempo, en el fondo era una muchacha confiable y leal que le había salvado el culo muchas veces. Sobre todo dentro de la academia de marines, del que seguramente habría acabado siendo expulsado si no hubiera sido por ella. Desde entonces, entre ambos se había forjado una amistad estrecha e invaluable.
Luego estaba Marco…
Ace volvió a sonreír mientras se apoyaba sobre la borda del buque.
A Marco le debía la vida, y no solo en el ámbito plenamente físico. Lo conoció mucho antes que a Tashigi, cuando él todavía vagaba por el mundo sin destino alguno; todos sus sueños sepultados por el dolor de su pérdida.
Y Marco, que por entonces era un humilde muchacho pescador, le había rescatado de las aguas justo cuando Ace se había resignado a morir tragado por ellas. El rubio cuidó de sus heridas, y sin hacer preguntas, lo acogió en su pequeña casa. Luego, cuando el pueblo de Marco fue arrasado por una tripulación de piratas, él le convenció de emprender una aventura con él, recorriendo el océano.
-No tiene sentido quedarnos sentados llorando por lo que perdimos- le había dicho el rubio entonces-. Tenemos que seguir adelante.
Con el tiempo, Ace había logrado ir superando el pasado mientras viajaba por el mundo junto con su amigo.
Pero entonces, un día, los rumores sobre los crímenes de un poderoso pirata llegaron hasta sus oídos. Un pirata llamado Monkey D. Luffy, apodado El Novato Demonio.
Al principio había estado feliz. Feliz de saber que Luffy vivía…, pero entonces, cuando comprendió que aquel joven despiadado no era ni la sombra del chico feliz y atolondrado que había conocido, Ace se enfrentó a la decisión más importante de su vida.
Curiosamente, quien le convenció fue su propio abuelo...
...
-Ace…
El muchacho agarró la mano del viejo enfermo y la apretó cariñosamente, intentando sonreír. Sin embargo, sabía que la vida del hombre estaba apagándose y que no volvería a mirar otro amanecer. Desde que Luffy había comenzado a asesinar y a destruir todo a su paso, esparciendo su mala fama por el mundo, la salud de Garp se había ido deteriorando rápidamente. Los médicos decían que era el corazón. Por una vez, Ace les creyó.
-No hables, ji-chan.
-Fue mi culpa…- murmuró Garp, con los ojos llenos de lágrimas-… si hubiera cuidado mejor… de ustedes... Luffy nunca…él nunca…
-Viejo…
-Él nunca… se habría transformado en ese monstruo. Pero aun así, yo…- las lágrimas del hombre se deslizaron finalmente por sus mejillas-… sigo amando a ese chico.
Ace apretó los dientes.
-¡También fue culpa mía! ¡Si hubiera sido más fuerte…!
-Ace…- los ojos de Garp se clavaron sobre los suyos y el muchacho ni siquiera se atrevió a parpadear-… prométeme que detendrás a tu hermano… ¡promételo, Ace!
El pecoso cerró los ojos, conteniendo sus propias lágrimas, y asintió en silencio.
-Lo prometo.
...
Ace había decidido que la única forma de detener a Luffy era uniéndose a la marina, y Marco le había acompañado en su empresa. Era el mejor amigo que hubiera podido pedir jamás. A Marco le había confiado absolutamente todo. Por lo tanto, también era el único que sabía lo que anidaba tras la locura de su hermano.
Y aún así, Ace no sabía por lo que Luffy había pasado realmente…, y esa era su debilidad.
Porque a pesar de toda la crueldad y la inconmensurable masacre que había ido dejando a su paso, Ace seguía viéndolo como a su pequeño hermanito. Aquel chico que siempre había extendido una mano para pedir su ayuda. Aquel que se escabullía durante las noches frías para meterse en su saco de dormir y que se sorprendía ante la más mínima cosa.
Aquel que sonreía siempre, brillante como el sol de un día de verano.
En el fondo de su corazón, Ace aún albergaba la esperanza de recuperar a su hermano perdido. Su Luffy.
-Necesitamos un plan- dijo Nami la tercera noche, mientras todos estaban reunidos en la sala acuario del Sunny-. ¡No podemos quedarnos en este mundo horrible por más tiempo!
Todos asintieron. Todos menos Luffy, quien permaneció callado y de brazos cruzados. Sorprendentemente, parecía estar pensando en algo, y era una visión que para algunos resultaba un tanto inquietante. Y es que desde que le habían explicado la situación del Ace de aquel mundo, el humor siempre animado del muchacho había caído por los suelos. Ya llevaba tres días enfurruñado, lo cual era todo un récord para él.
Usopp recordó entonces el rostro del cartel de búsqueda del otro Luffy y se estremeció.
-Déjalo ya, Luffy- gruñó de pronto Zoro, harto de la actitud enfurruñada de su capitán-. Smoker tiene razón: si intentas buscar a tu hermano aquí, acabarás creando más problemas de los que ya tenemos.
Nami y los otros miraron a Zoro con cierto reproche. Sabían lo duro que debía ser para Luffy tener que renunciar a encontrarse con una versión viva de su hermano fallecido, pero a pesar de eso, el espadachín tenía razón.
Luffy lo miró con un gesto inexpresivo y luego frunció el ceño.
-Hagan lo que quieran- dijo el moreno finalmente, y levantándose, salió de la sala cerrando bruscamente la puerta a sus espaldas. Chopper hizo ademán de seguir a su capitán, pero Sanji lo detuvo, negando con la cabeza.
-Déjalo.
El reno se mordió la boca, preocupado. Sanji exhaló una bocanada de humo.
-Lo primero es averiguar cómo volver y tratar de no ser vistos ¿no?- dijo Franky tras un momento de incómodo silencio-. De todas formas, este es un lío grande. Ni siquiera tenemos una pista.
Tashigi suspiró.
-Lamentablemente, Smoker-san y yo no hemos podido averiguar nada.
-No debemos perder la esperanza- dijo Brook en tono solemne.
-Seguro que encontraremos una solución- dijo Usopp con una sonrisa-. ¡Lo digo por experiencia propia! ¿Verdad, chicos?
Sanji rió entre dientes.
-El narizón tiene razón. A pesar de todas las dificultados por las que hemos pasado, siempre nos salieron bien las cosas al final.
Chopper, que seguía mirando la puerta por la que su capitán había salido, miró a sus compañeros, ligeramente nervioso:
-¿Y qué haremos con Luffy?
Nami suspiró.
-Lo que hay que hacer es no mencionarle el tema de Ace. Ninguno de ustedes ¿entendido? Lo único en lo que vamos a enfocarnos es en volver a nuestro mundo. Nada de aventuras en islas extrañas, ni de batallas, ni… ¡Aaaah!- el barco se sacudió violentamente-. ¿¡Qué ha sido eso!?
Franky, Smoker y Zoro fueron los primeros en levantarse.
-Están atacando el Sunny- masculló el cyborg, y todos se apresuraron a salir a la cubierta. Allí encontraron a Luffy, quien estaba subido sobre la baranda de madera mientras interceptaba los cañones de bala que habían comenzado a precipitarse sobre el barco. Luffy los miró y apuntó hacia adelante.
-¡Nos atacan!
-¡Ya nos dimos cuenta!- repuso Nami entornando los ojos, añadiendo:- ¡Franky, hay que dar marcha atrás y largarnos de aquí!
Luffy se cruzó de brazos.
-¿Eh? ¿Vamos a huir? ¡Yo quería luchar!
-No creo que sea buena idea, capitán- le explicó Robin tranquilamente-. Nuestra situación es compleja. No debemos dejar que nadie nos vea ahora que sabemos que nuestros homólogos son los piratas más buscados de este océano.
El muchacho pareció meditar las palabras de Robin y luego asintió. Su tripulación suspiró, aliviada.
-Está bien- dijo el joven-. ¡Vámonos!
Franky y Usopp asintieron, tomando sus puestos para efectuar la huida. Mientras tanto, Sanji, Robin, Zoro, Brook y Luffy se encargaron de proteger el barco de las balas de cañón que iban apareciendo.
-Es extraño…- murmuró Robin.
Sanji le sonrió, embobado.
-¿Qué pasa, Robin-chuann?
La mujer miraba fijamente el barco que iba acercándose a ellos.
-No parecen estar atacándonos en serio.
-¿Son marines, verdad?
Ella asintió. Chopper y Nami tragaron saliva. Luffy sonrió.
-Bueno, pues si siguen insistiendo, tendremos que patearles el culo.
Detrás de ellos, tanto Smoker como Tashigi parecían incómodos de hallarse con una tripulación pirata mientras la marina los atacaba. Incluso si aquel no era realmente su mundo.
-Es un barco pequeño, de todas formas- comentó Nami mientras lo observaba a través de su catalejo.
Luffy y Zoro se echaron a reír.
-¡Esto será pan comido!- sonrió Zoro antes de ser violentamente golpeado por Nami en la cabeza. El espadachín se quejó de dolor, arrodillado en el césped del barco mientras Sanji se burlaba de él.
-¡Idiotas! ¡Les he dicho que no debemos luchar pase lo que pase!
Luffy hizo un puchero.
-¡Pero Naaaaami!
-¡Ya dije que no!
-¡Pe… pero yo soy el capitán!
Un puñetazo de la pelirroja acalló las quejas de Luffy, quien fue a caer desplomado junto a Zoro. Smoker observó aquella escena con las cejas enarcadas, perplejo, y junto a él Tashigi tuvo que taparse la boca para no reírse.
-Oye- dijo el marine, exhalando una fuerte bocanada de humo mientras miraba a una estresada Nami-. ¿Qué tipo de función desempeñas aquí realmente…?
Usopp y Brook se apresuraron a decirle al oído de forma exagerada.
-¡Ella es la capitana en las sombras!
Una gota de sudor cayó por la cabeza de Smoker.
Mientras tanto, el otro barco seguía acercándose a ellos, pero ya no atacaba tanto como antes. Era como si aguardaran a que ellos hicieran el contraataque.
Un mal presentimiento se apoderó de todos.
Por alguna razón, los piratas D. Monkey no estaban contraatacando. Ace, Marco y Tashigi permanecían tras la proa, preparados para cualquier cosa. Estaban decididos a atraparlos, aún si aquello les costara la vida. Era una decisión en el que el miedo a la muerte simplemente no tenía cabida alguna.
-¿Qué les pasa?- comentó Marco, frunciendo el ceño-. A estas alturas ya estaríamos intercambiando puñetazos.
Tashigi aferró la empuñadura de su espada con los dientes apretados.
-Les vamos a coger.
-Pero fue una suerte que pudiéramos encontrarlos ¿no?- comentó Ace pasándose la mano por el cabello-. Me extraña…, esa mujer, Nami, nunca ha sido descuidada.
Tashigi esbozó una sonrisa depredadora que hizo que varios marines retrocedieran un poco. El aura asesina de la espadachina latía alrededor de ella. A veces, Marco y Ace se preguntaban cómo habría sido si Tashigi hubiera decidido convertirse en una capitana pirata en vez de un marine.
No encontraron muchas diferencias.
-Mejor para nosotros- declaró ella, y antes de que cualquiera pudiera impedírselo, la joven saltó sobre la borda y se zambulló en el mar. Marco se agarró la frente.
-¡Será insensata!
-¡Va… va a suicidarse!- exclamaron varios.
-¡Tashigi-san va a morir!
Ace y Marco se miraron, asintiendo en silencio, y luego se voltearon hacia sus compañeros.
-¡Ustedes quédense aquí!- les gritó el moreno- ¡Si no volvemos, se retiran lo más rápido que puedan y luego avisan de esto a nuestros superiores- todos lo miraron atónitos. Ace entornó los ojos-. ¿Entendido?
-¡S-sí, Ace-sama!
Marco le palmeó el hombro.
-Vamos.
En el Sunny, Luffy estaba contemplando el otro barco con el ceño fruncido. Mientras tanto, Franky preparaba todo para huir de allí lo más pronto posible. Según sus cálculos, el cañón estallaría en unos dos minutos, con un rango de cien kilómetros de trecho.
-Yo creo que se han acobardado al ver nuestra bandera- dijo Usopp con una sonrisa socarrona-. ¡Después de todo, somos la tripulación pirata más poderosa de este mundo! ¡Ahahaha! ¡Es natural que no quieran acercarse!
Robin sonrió, divertida.
-Sí, eso tiene sentido. Además es un barco pequeño.
Luffy comentó.
-Me gustaría enfrentarme al rey de los piratas de este mundo.
-¿Te gustaría enfrentarte a ti mismo?- dijo Nami alzando una ceja. Zoro sonrió:
-Eso suena como una batalla desastrosa.
-¡Shishishishi! ¡Apuesto a que puedo patearle el trasero!
-Osea que no te importaría patearte el trasero a ti mismo- suspiró Nami, sacudiendo la cabeza-. ¿Sabes que ni siquiera puedo imaginarme algo como eso? Sería… extraño.
-Por cierto…- Luffy miró hacia todos lados-. ¿Dónde están Humitos y la chica de los lentes?
-Al interior del barco- explicó Brook-. Dijeron que preferían mantenerse al margen de esta batalla.
-Bueno, es natural- dijo Sanji-. No debe ser cómodo para ellos luchar a favor de una banda de piratas.
Zoro captó, de pronto, un repentino movimiento por el rabillo del ojo, y antes de que cualquiera alcanzara a reaccionar, el espadachín desenvainó sus espadas para bloquear una feroz estocada que iba dirigida al cuello de Nami.
La pelirroja retrocedió, espantada.
Zoro miró fijamente a la persona que había atacado y sus ojos se abrieron desorbitadamente. La otra mujer le sonrió con un brillo amenazador en los ojos:
-Esta vez me llevaré tu cabeza, Roronoa Zoro.
Sanji dejó caer el cigarrillo de su boca y dos corazones parpadearon sobre sus ojos.
-¡Es... tan hermosa!
Nami le dio un puntapié.
-¡No es momento para alabarla! ¡Me iba a matar!... oh, espera…- Nami y los demás se quedaron boquiabiertos. Aquella mujer era nada menos que Tashigi, aunque lucía bastante más diferente. Muchísimo más. No estaba usando los lentes y una larga cicatriz cruzaba su rostro. Por otro lado, parecía francamente intimidante.
-¿La Tashigi de este mundo?- murmuró Robin, asombrada.
Zoro retrocedió y esquivó una veintena de estocadas que iban con un único fin: acabar con él. El espadachín apretó los dientes cuando Tashigi se giró a una rapidez sobrehumana y dirigió un ataque directo a su corazón. Sorprendido, Zoro la esquivó mientras estudiaba sus movimientos.
Era… fuerte. Pero no solo eso; también era experta en haki observación, razón por la que él no había podido ni siquiera rozarla con sus espadas. Aquella Tashigi sin duda era muchísimo más letal que la otra. Y en sus ojos anidaba un odio indescriptible.
-¡O… oye!- jadeó Zoro mientras volvía a desviar una de sus estocadas-. ¡No quiero hacerte daño!
-¿Eh?- se burló Tashigi, dándole una patada que pilló a Zoro por sorpresa-. Me parece bien; así será más fácil para mí, Roronoa.
Zoro la esquivó y contraatacó:
-¡Oni Giri!
Para su sorpresa, Tashigi desenvainó otra espada e hizo girar a toda velocidad su cuerpo, levantando un remolino cortante que interceptó su ataque. La mujer extendió entonces una de sus espadas hacia abajo mientras que alzaba la otra hacia arriba, sobre el puño de su otra mano. Zoro observó aquella extraña posición con curiosidad.
Tashigi empezó a girar ambas espadas a una velocidad abismal, y mientras Zoro abría al máximo los ojos, ella gritó:
-¡Foyuri Sendan!
Zoro gritó:
-¡Todos, aléjense!
Sus compañeros, que observaban en silencio, se apresuraron a alejarse mientras Zoro tomaba una posición de defensa y contraataque. Las venas de sus brazos y su cuello se ensancharon.
- ¡Kokujou Oo Tatsu Maki!
"Es una técnica asesina" pensó el hombre de cabello verde mientras contenía el tornado de sus propias espadas para interceptar la lluvia de cortes mortales que empezaron a llover sobre él y todo el barco. Tashigi gritó, impulsándose hacia adelante sin dejar de hacer girar sus espadas.
-¡Zoro está teniendo problemas!- exclamó Chopper mientras observaba aquella impresionante batalla escondido tras uno de los cañones. Incluso el barco se movía por el embate que ocasionaban los ataques de ambos espadachines.
Luffy sonreía.
-¡Wow! ¡Genial!
-¡No es momento de impresionarse ahora, Luffy!- le reprendió Nami-. ¡Franky…!
-¡Solo faltan veinte segundos!- gritó el cyborg mientras sostenía el timón del cañón que mandaría volando al Sunny.
-No tan rápido, señores- dijo de pronto una voz desconocida a sus espaldas.
Robin se asombró.
-¿Marco… El Fénix?
El rubio, que estaba chorreando agua, sonrió.
-El mismo.
A continuación, el cuerpo del hombre adquirió la forma azulada y brillante de un ave fénix y atacó a Franky. Sanji se apresuró a interceptarlo de una sola patada.
-¡Mierda!- jadeó el cocinero agarrándose el estómago luego de echar a volar a Marco-. Alcanzó golpearme… ¡ese cabrón!
-¿El cabeza de piña es un marine?- exclamó Luffy abriendo mucho los ojos. Luego miró a Tashigi, que seguía luchando encarnizadamente con Zoro, gritando groserías, y el chico añadió llevándose ambas manos a la cabeza-. ¡Gaaaah! ¡Todos se han vuelto locos!
Robin usó su habilidad para contener a Marco, que había vuelto a ponerse de pie.
-Esto… está poniéndose feo.
Marco, sin embargo, parecía un tanto perplejo mientras les observaba. Finalmente, el rubio murmuró:
-Ustedes… lucen diferentes- sus ojos se ensombrecieron-. ¿Qué planeas, Monkey D. Luffy?
Luffy parpadeó.
-¿Yo?
-¡Es… esperen!- gritó Nami de pronto-. ¡Nosotros no somos quienes creen! ¡Tienen que escucharnos!
Tashigi, que jadeaba con el cuerpo lleno de cortes mientras un Zoro en condiciones similares se agarraba el pecho, la miró con odio:
-¿Por qué deberíamos escucharte, Condesa?
Nami se ruborizó.
-Yo… yo no soy…
Sin embargo, antes de que ella pudiera explicarse, alguien le dio a Luffy una feroz patada que lo envió a estrellarse contra una pared, destrozándola al tiempo que el muchacho desaparecía tras los escombros. Pero no hubo tiempo para reaccionar. El barco dio una sacudida, Franky gritó algo y repentinamente el Sunny salió disparado hacia el cielo, a toda velocidad. Marco y Tashigi maldijeron entre dientes mientras el recién aparecido murmuraba con una expresión oscura:
-Es ahora o nunca, hermano.
Luffy se incorporó gimiendo de dolor. Su espalda quemaba como el infierno. Sin embargo, no era nada que Chopper no pudiera curar después. El muchacho se dio cuenta de que estaba sentado en el dormitorio de las chicas, sobre los escombros de la que antes había sido una sólida pared.
Luffy observó el dormitorio con curiosidad. Nunca le habían permitido entrar allí, a pesar de que era el capitán. Le sorprendió que se tratase de una habitación tan grande y bien abastecida. ¡Era mucho mejor que la de los chicos! Luffy frunció el ceño, cruzándose de brazos. Tenía que hablar con Franky al respecto.
-¿Eh? ¿Qué es esto?- murmuró mientras se inclinaba sobre un mueble en el que había frascos de maquillaje y perfumes. Luego alejó la cara haciendo una mueca ante el olor penetrante que despedían. Nunca había entendido por qué a las mujeres les gustaba usar esas cosas.
Estaba a punto de examinar unos extraños objetos alargados con la textura del algodón cuando una voz familiar –demasiado familiar- dijo a sus espaldas:
-Ahora no tendré piedad contigo, Luffy. No será como en Arabasta.
Luffy se paralizó en su lugar, sin voltearse. Su cuerpo comenzó a sudar frío y un tirón violento en el estómago estuvo a punto de desestabilizarle las piernas. Luffy se agarró a la mesita, murmurando:
-Tú… tú no eres… él no está…
De pronto, una mano lo agarró por la nuca, haciéndole girar con violencia y estrellándole duramente contra el suelo. Luffy no pudo moverse cuando sus ojos contemplaron el rostro de su atacante. Un rostro que no había esperado volver a ver jamás.
El cuerpo de Luffy comenzó a temblar y sus ojos se llenaron de lágrimas.
-A… Ace.
Ace parpadeó, perplejo, cuando observó la reacción de su hermano. Había estado esperando una réplica sarcástica, una risa bufonesca o un puñetazo de vuelta, pero nada de eso había ocurrido. Luffy se había limitado a permanecer dócil en el suelo mientras él rodeaba su cuello con firmeza, observándole con la expresión más desgarrada que le había visto jamás.
Y cuando las lágrimas comenzaron a inundar sus ojos, Ace tragó saliva. Su mano se aflojó de forma instantánea. Luffy sonrió entonces y las lágrimas cayeron, acabando por desestabilizar toda la frialdad con la que Ace había irrumpido momentos antes.
-¡Ace!- sollozó finalmente su hermano, rodeando su cuello mientras hundía el rostro en el hueco de su hombro-. Estoy… estoy tan feliz… ¡Ace!
El pecoso no sabía qué hacer.
No estaba preparado para eso.
Sin embargo, se obligó a respirar hondo y recuperar el sentido común. Cerró los ojos, apretando los dientes mientras recordaba todas las atrocidades cometidas por Luffy, y bruscamente se separó de él.
-¿Qué mierda estás planeando, Luffy?- Ace lo cogió con dureza del cuello y luego hundió su puño en su estómago, arrancando un quejido de la boca de su hermano-. ¡A mí no pretendas engañarme!
Ace encendió su pierna en llamas y le dio una patada en las costillas, lo que hizo que Luffy cayera de rodillas, escupiendo sangre. Ace tragó saliva. ¿Por qué no estaba contraatacando? ¿Por qué… por qué le hacía sentirse tan culpable?
"¡No! ¡No debo perder la cordura!" pensó apretando los puños "Solo… solo quiere engañarme… ¡es un nuevo truco para jugar con mi mente!"
Conocía lo suficiente a su hermano como para saber que a él le encantaba jugar con sus víctimas. Y a veces, el juego incluía la tortura psicológica.
Luffy se incorporó, temblando de dolor, y lo miró aturdido. Sin embargo, no parecía que fuera a atacarle.
-Ace… yo…- Luffy dio un paso hacia él y se tambaleó-… yo no soy… déjame explicarte...
Ace volvió a golpearlo, pero antes de que Luffy cayera al suelo, su mano lo cogió del cabello con fuerza. Luffy apretó los dientes.
-Ace…
-¡Deja el teatro y lucha de una vez! ¡Ya no me creo tus juegos!
Pero el cuerpo de Luffy yacía flojo bajo su agarre. Ace se estremeció cuando los ojos del menor se abrieron y una sonrisa tranquila se dibujó en su rostro. Su expresión parecía realmente sincera; sincera y feliz.
Ace lo soltó dando un paso hacia atrás, sacudiendo la cabeza en silencio mientras en su mente aparecían recuerdos lejanos de Luffy, cuando era un niño alegre que corría siempre tras él, buscando su protección.
"¡Ace, mira esto, Ace! ¡Encontré un tesoro! ¡Shishishishi!"
Ace se agarró el rostro con una mano, temblando.
"Vamos a convertirnos en piratas, Ace… ¡seremos los más fuertes y viviremos cientos de aventuras!"
-Maldición…- murmuró-… yo no puedo… lo siento, abuelo.
Una mano cálida se posó entonces sobre su hombro. Ace abrió los ojos, viendo que se trataba de la mano de Luffy. El muchacho estaba frente a él, intentando consolarle a pesar de que parecía estar en mucho dolor físico. Ace se sentía cada vez más perdido. ¿Acaso se trataba de una ilusión? ¿O era realmente Luffy, su viejo Luffy? No lo entendía. No entendía nada.
-¿Quién eres?- murmuró finalmente.
Luffy sentía ganas de gritar. Nunca había tenido que lidiar con tantas emociones juntas y aquello le estresaba, le confundía y le dolía. Pero también estaba feliz. Demasiado feliz para poder expresarlo con palabras. Incluso si aquel Ace era diferente, incluso si llevaba un uniforme de marine, Luffy no cabía en sí de la emoción.
Ace. Su hermano. Con vida.
-Yo… no soy bueno explicando- comenzó a decir Luffy, exhalando el aire contenido-. Pero…
¿Qué iba a decirle? ¿Qué venía de otro mundo en el que él había muerto salvándole la vida? ¿Cómo podía convencerle?
-¡Mierda… no sé cómo decirlo!- masculló Luffy agarrándose la cabeza. Ace frunció el ceño y de una sola patada envió nuevamente a su hermano volando, pero esta vez hacia la cubierta del barco, donde cayó ruidosamente, llamando la atención de todos.
-¡Luffy!- gritaron Usopp y Nami. Chopper se apresuró a revisar sus heridas.
-¡Estas quemaduras son muy malas! ¡Y tienes rota una costilla!
-No… no importa- jadeó Luffy mientras sus ojos brillaban con una intensidad abrumadora, fijos en algo. Todos siguieron su mirada y sus bocas se abrieron al mismo tiempo, atónitas.
-¿Así que… era Ace el otro intruso?- farfulló Sanji.
-Mierda- murmuró Zoro.
-¡Espera… !- gritó Nami corriendo hacia el pecoso, quien le echó una mirada de absoluto desprecio y desconfianza. La pelirroja tragó saliva-. Nosotros… no somos quienes creen… ¡Hemos llegado a este mundo por casualidad! ¡No pertenecemos aquí!
Ace alzó las cejas.
-¿Qué?
Tashigi resopló.
-Menuda mierda, ¿en serio esperan que les creamos? ¿Qué bicho se les ha metido en la cabeza, malditos bastardos?
-Tienes una boca muy sucia, Tashigi- dijo de pronto la voz de Smoker a sus espaldas. La espadachina se sobresaltó como si alguien le hubiera pinchado con electricidad.
-Smo… ¿Smoker-san?- murmuró atónita, palideciendo totalmente. Marco y Ace también se sorprendieron. Era como si estuvieran viendo a un fantasma.
-No…- dijo Tashigi, sacudiendo la cabeza y sudando frío-… usted… usted está muerto…
Smoker alzó una ceja.
-Oye, escucha…
-¡Murió en mis brazos!- gritó Tashigi con la voz quebrada-. ¡Cómo…! ¿Por qué…?
-¡Él es de nuestro mundo también!- exclamó Robin, algo nerviosa-. Somos de universos paralelos… y estamos buscando la manera de volver.
Chopper sollozó:
-¡Es cierto! ¡Tienen que creernos!
Marco parecía totalmente confuso. Ace, sin embargo, miraba fijamente a Luffy. El pecoso le preguntó, tenso:
-¿Qué significa?
Luffy no respondió.
-¡Claro que no!- gritó la Tashigi de aquel mundo con la voz entrecortada y los ojos acuosos-. ¡Nos están… nos están engañando!- ella apuntó a Smoker con su espada, pero la mano le temblaba-. ¿Quién eres y por qué te haces pasar por él, miserable?
-Ace…- dijo entonces Luffy, respirando hondo-… yo… yo no soy el hermano que tienes en este mundo, pero…- sus compañeros se quedaron paralizados al ver las lágrimas que corrían ahora por su rostro-… pero estoy realmente feliz… de haber podido encontrarme contigo.
Algo dentro de Ace se rompió.
Ese chico… ese chico no podía estar mintiendo.
-Ace… no caigas- le dijo Marco, preocupado-. Ellos deben estar planeando algo…
-Pero…- murmuró Ace, pálido-… yo no puedo evitar creerle.
Marco lo cogió de los hombros y le sacudió, sobresaltándolos a todos.
-¡Monkey D. Luffy es un asesino!- gritó el rubio, clavándola una dura mirada- ¡Ace, reacciona! ¡Él ya no es el hermano que conocías! ¡Piensa en toda la gente que ha matado! ¡En todos los amigos que perdimos por su culpa!
La tripulación entera se sobresaltó. Aquellas palabras sonaban tan extrañas. ¿Realmente Luffy –incluso si era otra versión- podía ser eso que Marco escupía con tanta rabia? No lo creerían a menos que lo vieran con sus propios ojos.
Ace abrió la boca para decir algo, pero antes de que pudiera hacerlo, la voz de Tasghigi gruñó:
-¿Y por qué deberíamos creer una historia tan absurda?
Su respuesta llegó cuando la puerta de la cocina se abrió tras Smoker, revelando a un rostro demasiado familiar para ella.
-Porque tú y yo somos versiones paralelas de una misma persona- explicó la Tashigi original con voz tranquila.
Su homóloga estuvo a punto de soltar la espada. Esta vez, parecía completamente estupefacta. Marco y Ace miraron a la otra Tashigi boquiabiertos.
-¿Qué...?
-¡No... no puede ser!
Bueno, antes de responder sus comentarios, haré algunas aclaraciones:
-El apodo de Evil-Nami se debe a su relación estrecha con Evil- Luffy. Él es el rey, y ella sería su "amante". Pensé que Condesa era mucho más elegante que "Reina" o "Emperatriz" XD
-Sobre la personalidad de Evil-Luffy: efectivamente, tiene sus momentos malvados y buenos. Nunca me han gustado los villanos malos, malos. Así que la idea era que Evil-Luffy fuera una mezcla entre un psicópata desquiciado y el Luffy original, con su actitud infantil e inmadura. Pero supongo que eso -y como algunos ya me han comentado- da incluso más escalofríos XD
-Sobre las personalidades paralelas: es importante que tengan en cuenta que no todos los personajes son el contrario del otro con relación a si son buenos o malos. Algunos, como Luffy, tienen un homólogo con una moralidad distinta, mientras que otros solo cambian en su personalidad, estilo de vida o incluso lazos sanguíneos. En un mundo paralelo puede pasar cualquier cosa. No significa que en un mundo unos sean buenos y en el otro sean malos ^^ Por ejemplo, Tashigi: en ambos mundos ella es una marine, pero sus personalidades son distintas. Mientras que Barba Blanca es marine acá y pirata allá, pero su personalidad se mantiene en esencia.
Los cambios de personalidad tienen relación con las vidas y situaciones que les tocó se habrán dado cuenta en los flashs-backs de Ace, Evil- Luffy era igual que el otro Luffy cuando era niño, pero ciertas circunstancias lo fueron cambiando, hasta transformarlo en la persona que es.
Muchas gracias por sus comentarios a...
Bella Scullw: Bueno, ya verás lo que irá pasando con Vivi. Será un personaje interesante de desarrollar con la nueva faceta. A mí también me gustó describir el cartel de recompensa de Luffy, jejeje. Me lo iba imaginando todo muy bien *O*
Sobre tu otro comentario: me alegro que el capítulo 2 no te decepcionara ^^ Efectivamente: un Luffy bipolar, entre travieso y desquiciado, es mucho más terrorífico. Incluso a mí me daba algo cuando lo iba escribiendo, así que pienso que será un personaje muy interesante. Y efectivamente, no confía en nadie. Es una de sus ventajas y desventajas. Sobre lo de la enfermedad que Chopper no puede curar...¡eso lo descubrirás más adelante! No puedo decirte nada ahora. Pero es algo muy importante. Lo del apodo de Nami ya lo he explicado arriba ^^
Sobre si habrá temas de parejas..., sí, habrá. Ya te irás dando cuenta, jejeje. Pero como tú misma dices, no serán lo fundamental de la trama, aunque la relación de Evil-Luffy y Evil-Nami sí tienen muchísima importancia para la historia (y a mí también me gusta la pareja de Tashigi y Zoro) ¿Te gustó la Tashigi ruda? jajaja, a mi también me gustaba escribirla. Ahora será muy divertido tenerlas a ambas, por lo diferentes que son. Sobre por qué Ace se siente culpable, bueno, en este capitulo ya he adelantado algo, pero hay muchísimo más detrás de lo que pasó, y que efectivamente, tiene que ver con el cambio drástico de Luffy paralelo.
Luffy también acabará enterándose de lo de Shanks O_O Dejo que te imagines tú como reaccionará. Lo mismo que Brook... Y sí, acertaste con lo de Vivi =D El papel de Teach en la historia también es muy importante, ya irás descubriendo por qué. Luffy efectivamente maneja una flota. Pronto iré revelando a los capitanes de flota, y supongo que te dará una que otra sorpresita :3
Espero que te haya gustado el capítulo! Y muchas gracias por esos comentarios tan completos!
Laugerid: Hola! Me alegra que te guste la historia. ¿Se te hizo raro el favoritismo del Evil-Luffy? Jeje. Pues más adelante explicaré más detalles sobre ese tema. Gracias por comentar ^^
Naghi-tan: Hola! Gracias por leer y comentar. Me alegra que te gustara =)
Katiitha: Hola! =D Me alegra que te guste la temática. Espero no decepcionarte ^^
Yume no Kaze: La entrada de Smoker y Tashigi era fundamental para irle dando coherencia a la historia, jejeje, son mi carta trampa, además de que ambos personajes me gustan mucho. Te aseguro que habrá muchas desventuras y situaciones de ahora en adelante =D Y sí, parte de esas situaciones es el futuro encuentro de Luffy con su homólogo. Aunque para eso falta.
Sobre la personalidad del Evil-Luffy, me gusta que te llegara a dar miedo. Esa era parte de mi idea :3 La entrada de Ace es justamente un plus tremendamente importante en esta trama, y más adelante irás descubriendo por qué. Sobre mi estilo de escritura, bueno, suelo hacerlo más sencillo y ameno para los fanfics, así que me halaga un montón que pienses que lo hago bien *O* ¡Gracias!
Y muchas gracias a ti por leer y comentar ^^
Yumi-Chan: Hola! Muchas gracias por comentar, me anima mucho que te guste la historia y la forma en como la escribo :3 Efectivamente, Evil-Luffy da más miedo con una personalidad bipolar. Sus arrebatos repentinos me dan incluso miedo a mí xD Además, tampoco quería que fuera el típico villano serio y frío.
gibi-chan: jajaja, yo también soy un poco fan del LuNa, aunque en One Piece no hay nada de romance u.u Una pena. Sobre la relación entre Evil-Luffy y Evil-Nami, pues tengo muchísimas ideas interesantes, jujuju, y no quiero adelantarte nada, por supuesto. Los mugiwara irán descubriendo poco a poco el por qué de sus apodos, asi que paciencia ^^ Y sí, pobre Zoro xDD Al menos tiene el consuelo de que su capitán sí confía 100% en él.
Juvia. : yo también tengo debilidad por los villanos, jejeje. Y siempre quise saber como sería un Luffy malvado de verdad. Un pirata de los clásicos. Ace no es almirante, por cierto, es vicealmirante =) Sobre Sabo..., bueno, saldrá, pero no como te imaginas.
katty.Z: Hola! =D Me alegra mucho que te guste la historia. Tal como dices, Luffy bipolar da mucho más miedo, sin duda. Es un tipo de villano impredecible, que nunca sabes como va a reaccionar :S Evil-Zoro es sin duda muy sexy, jajajaja, su pelo más largo le da salvajismo O_O Me alegra que te gustara el momento LuNa :3 Aunque son una pareja "oscura" XD Sobre Law... grrr... sí, aparecerá! (me has obligado a spoilear) pero no te diré nada más.
okashira janet: estaba publicando este capítulo cuando leí tu comentario *O* Gracias! Me alegra que te haya gustado la historia, y que te la hayan recomendado T.T Eso me da ánimos para seguir escribiéndola. Sobre las personalidades, mi idea es hacerlas lo más fiel posible. Odio esos fanfics donde les cambian sus personalidades _ Y efectivamente, Evil-Luffy tiene toda una historia detrás que más adelante iré profundizando. Osea... nadie es malo por que sí. O al menos eso quiero creer siempre XD Sobre que no puedes odiarlo, pues ya veremos si dices lo mismo más adelante, jajaja. Y sí, su relación con Evil-Nami es muy intensa.
Sobre Zoro, jajaja, varios me han comentado eso. Pobre. Pero el Luffy original sí confía plenamente en él, de eso no hay duda. ¿Ace y cia del lado de los buenos? Jajaja, sí, siempre olvido que en realidad los marines son los buenos de la historia.
Muchas gracias por comentar! ^^ Ojalá este capi te haya gustado.
