Con los personajes de la S. Crepúsculo de S. Meyer
Dile NO al plagio!
Todos nos reunimos en torno a mi padre, y cuando pudimos apreciar que los pasos se acercaban por la escaleras del porche,él abrió la puerta
- Jane, Demetri – Guardias de los Vulturis, la Realeza de los Yhaen. Vivían en Volterra un pequeño pueblo que estaba a seis o siete horas de aquí, al principio, vivían en Italia, pero los humanos se revelaron y los expulsaron de allí, vinieron a este continente y fueron bien recibidos. Y al sentirse como en casa renombraron ese pequeño pueblo con el nombre de Volterra, el nombre del lugar en el que vivían en Italia.
Los humanos los echaron de allí porque no se fiaban de ellos, y eso es porque los Vulturis pueden ser unas personas muy frías pero cuando los conoces, te das cuenta de que debajo de esa coraza son como el resto, solo que para no mostrar debilidad muestran una parte fría de su forma de ser.
- Pasad, ¿qué os trae por aquí?- dijo mi padre dejándolos pasar al salón.
Una habitación amplia y luminosa decorada en blanco con algunos detalles en marrón oscuro, como el suelo de mármol, un sofá de frente al televisor, y a la izquierda de ese sofá otro de frente a la chimenea alargada de la que tanto presumía Esme, y en medio de la habitación una mesita de café. A la derecha del televisor había tres escalones de mármol que llevaban a mi estudio de música, dónde tocaba el piano.
Un estudio normal, que constaba de la más alta tecnología, si me desvelaba por la noche y no podía dormir allí iba, era mi santuario, con un solo botón la sala se insonorizaba, por lo que podía estar allí sin molestar a los demás fuese la hora que fuese.
- Aro os llama, hay una nueva especie que llegará para establecerse en el planeta Tierra- informó Jane con su voz fría.
- Y se enfrentarán a nosotros- prosiguió Demetri tras sentarse junto a Jane en el sofá.
- ¿cuándo ocurrirá eso?- preguntó mi padre.
- Según una fuente, en unos meses, no se sabe cuando exactamente- habló Demetri esta vez.
- ¿Quién es la fuente?- preguntó de nuevo.
- Mm.. hace un día llegó una nave espacial a Volterra, de ella bajaron dos individuos del planeta Neptuno, nos obligaron a llevarlos ante Aro, y nos contaron que su especie se reveló contra los Yhaens que habitan allí, y vendrán aquí para acabar con los Yhaen de aquí.
- ¿Son neptunianos? – preguntó mi padre, su interés científico apareció, por eso se dedicó a la medicina, no puede remediarlo.
- El hombre si, mientras que la mujer es un habitante de una de sus lunas– explicó Jane.- han accedido a enseñarnos como pelean, y Aro ha mandado llamar a los Clanes más importantes y entre ellos, estáis vosotros.
- Iremos – dijo levantándose – que cada uno haga su maleta, nos iremos en una hora, cada uno cogerá su coche, llegaremos en unas seis horas.
Cada uno hizo lo que dijo mi padre, y cada uno se metió en su coche, Esme y Carlisle en su Mercedes. Rosalie en su BMW rojo, Emmett en su Jeep, Alice en el suyo, y yo en mi Aston Martin
El primero iba yo, detrás de mi iba Alice, Rosalie delante de Emmett para que él, el obseso de "Rose, tu delante, yo vigilo tu espalda" pudiese vigilarla, detrás de Emmett iba papá, con mamá, y detrás Jane y Demetri. Yo por mi parte al ver que sería un viaje muy largo encendí la radio y me perdí en mis pensamientos.
Tenía la sensación de que conocería a mi alguien especial, supuestamente lo sabría al olerla y mirarla a los ojos. De todas formas me interesaba eso de conocer otras especies, los Neptunianos son como los Yhaen de estatura y fuerza, pero se caracterizan por tener la piel más pálida de lo normal, y todos tienen los ojos del mismo color, ambarinos, los Yhaen al igual que los humanos hay varios colores de ojos.
También me intrigaba el habitante de una de sus lunas, nunca había visto uno, decían que medían alrededor de uno setenta. Y su piel cuando se sonrojaban o se enfadaban se ponía roja en los mofletes y en sus orejas puntiagudas.
Llevábamos unas tres horas de camino, y nos quedarían alrededor de otras tres cuando el teléfono manos libres del coche empezó a sonar. Lo encendí y seguí mirando la carretera.
- Hola – saludó mi padre desde su coche. – estamos todos conectados, saludad de uno en uno si me oís- como siempre lo haríamos de mayor a menor.
- Buenas – empezó Emmett, de fondo se escuchaba la canción de ''Ella Es Mi Cinderella - Joan & ONeill Ft Rayda''
- Hola – saludó Rosalie con su música de 'Purpurina - Gambino'
- Hola – seguí después de apagar la radio.
- Hola! – y por último el duendecillo alargando la ''a'' y quitando su radio.
- Bien, por aquí atrás tenemos hambre, ¿cómo estáis por ahí adelante?- preguntó mi madre.
- Hambriento – respondió Emmett.
- Hay un restaurante a unos... 3 minutos, me meto en el desvío?- pregunté
- Si, comeremos algo, y estiraremos las piernas, en una hora volveremos a la carretera, los Vulturis me han informado de que no pararán, van directos a Volterra. A informar de nuestra llegada.- dijo mi padre.
Apagamos los teléfonos, y a los tres minutos divisé el desvía hacia el restaurante de carretera. Aparcamos en la zona de parquin y nos bajamos de los coches, el Bar-restaurante era muy grande, con paredes de cristal, las paredes que no era de cristal estaban pintadas de un blanco nuclear, dando un aspecto pulcro y elegante. Nos dirigimos al interior y nos atendió un humano vestido con traje de chaqueta.
Tras hablar con él nos llevó a una mesa apartada rodeada de unas paredes con decoración de ladrillos. Y pedimos el menú del día, que consistía en:
Ensalada de capón con setas y parmesano
Solomillo de añojo con foie y salsa de trufasSorbete de piña colada con emulsión de coco
Todo esto acompañado de un buen vino: Care Bancales Roble Garnacha/Cabernet
Después de comer seguimos en la carretera. Faltaba unas tres horas para llegar asi que una vez más encendí la radio y me concentré en la carretera.
...
Entorno las 7 de la tarde divisé el castillo de Volterra, condujimos por las escurridizas calles de ese pueblo, y aparcamos en un parking subterráneo bajo del castillo. Al entrar nos esperaban Jane y Demetri. Los seguimos y nos llevaron hasta la puerta de la sala principal.
Todos al entrar nos pusimos frente a Aro y sus hermanos y realizamos una reverencia.
- Cuanto tiempo Carlisle – dijo mientras realizaba un gesto para ponernos en pie – veo que habéis venido, me ha informado Jane de que ya lo sabéis todo.
- Así es amigo – respondió mi padre.
- Los entrenamientos con las fuentes serán mañana después del desayuno, ahora, os he asignado unas habitaciones, realizaremos una gran gala de máscaras esta noche para presentaros a las fuentes, hay vestidos para las mujeres, y trajes para los hombres, todo está cubierto no os preocupéis.- Siguió explicando mientras se levantaba del trono.
- La cena será a las Ocho en esta sala, ahora pondrán unas mesas y traerán los instrumentos de música. – explicó Cayo mientras se levantaba y se dirigía hacia la ventana. Después de esa breve charla cada uno se fue a su habitación. A prepararse para la cena.
Tras haberme puesto el traje y coger mi máscara, negra lisa, salí a recorrer el pasillo. Sin darme cuenta estaba olfateando el aire, un olor a fresias nubló mis sentidos. El rumbo de mis pasos los marcaba ese olor, pero lo perdí tras una puerta. Sin decir nada, ni llamar, di media vuelta y fui a la sala principal dónde estaba repleta de Yhaen y sus compañeros humanos.
Vi a mi familia reunida hablando al lado de una mesa con ponche y me acerqué a ellos. Todos seguimos la conversación hasta que la voz de Aro nos interrumpió.
- Bienvenidos todos. -Empezó Aro, a su lado había una figura con la capa puesta, por lo que no se le podía distinguir, y al lado de esta otra figura, que parecía ser una mujer, ya que era más bajita, pero al igual que la otra figura llevaba su capa, que la cubría. – Ellos son nuestras fuentes son Jasper whitlock e Isabella Swan, ellos han venido a ayudarnos.
Tras la presentación todos volvieron a sus conversaciones, pero yo no podía apartar la mirada de aquella figura, hasta que la perdí de vista.
Después de la cena, la música empezó, era tipo el fantasma de la ópera, a Aro le fascinaba ese tema.
Giré la cabeza hacia la izquierda y un olor me llegó, ese olor a fresias. Sin poder evitarlo dejé la conversación con mi familia y fui hacia ese olor. Una chica de pelo castaño, vestido azul espumoso y máscara azul me miró, y allí me perdí, en sus ojos castaños, era ella, mi compañera, pero ella apartó la vista y se perdió entre la gente aunque pude escuchar su risa mientras se escapaba, si quería jugar, jugaríamos. La gente empezó a bailar al compás de la música, por lo que ahora debía tener cuidado de no empujar a ninguna pareja.
Seguí su olor hasta que la vi escapar por la puerta del salón, fui detrás de ella, seguimos persiguiéndonos hasta el amplio jardín, hasta que la perdí, me decepcioné conmigo mismo, pensé que ella era mi compañera, que la encontraría, que la besaría y la cortejaría para que fuese mi compañera. Bajé la cabeza decepcionado, me di media vuelta rumbo a mi habitación, pero noté que alguien me tapaba los ojos y me soplaba detrás de la oreja derecha. Me di la vuelta y la vi, con su máscara, sus pequeñas orejitas puntiagudas, con sus preciosos labios, su pelo castaño recogido, y sus hermosos ojos castaños.
Llevé mi mano derecha a su cara, la acaricié las mejillas, y poco a poco nos acercamos para besarnos. Mis manos por detrás de sus caderas marcaron un rumbo hacia su cintura atrapándola entre mis brazos, mientras ella llevaba las suyas a mi pelo. Nos separamos, y la quité su máscara, al igual que ella quitó la mía.
Sin decir nada, la acompañé hasta su habitación y nos despedimos en la puerta
- Yo sé tu nombre, pero tú no sabes el mío- susurré, estar con ella era algo que no quería que se acabase. Ella me miró esperando mi respuesta.- Soy Edward Cullen.
- Mmm... me gusta tu nombre... Edward- y a mí su voz, era suave y musical.
- Isabella...-susurré en su oído izquierdo, cosa que provocó que se sonrojase, y si era cierto lo que decían, se sonrojaban más de lo normal, cosa que me parecía hermoso. Después de besarnos por última vez, la vi entrar a su habitación, y yo me fui a la mía.
Me desnudé, me di una ducha de agua caliente, me puse un pantalón de pijama y me acosté pensando en Isabella.
Muchas gracias :)
