Capítulo 3
Y ahora tú, llegaste a mí, amor,
y sin más cuentos apuntas
Directo en medio del alma.
Ahora tú, llegaste a mí, oh, no,
sin previo aviso, sin un permiso,
Como si nada.
Dicen que se sabe si un amor es verdadero,
cuando duele tanto como dientes en el alma
Ahora Tu- Malu
-¿Y si te pregunta porque?-
-ya me las ingeniare-dijo Jim pasando sus brazos al rededor del cuello del vulcano para atraerlo más a su cuerpo y se volvieron a besar mientras poco a poco las ropas de ambos salían sobrando las manos de Spock acariciaban el cuerpo de Jim.
-se va a enfriar lo que preparaste-dijo Jim
-Podemos volverlo a calentar-Spock dirigió sus labios al cuello de Jim para marcarlo como suyo suavemente sin prisas, con otra mano bajo para quitarle la camisa del piyama que Bones le había cambiado cuando este llego. Siguió bajando, besando el cuerpo del muchacho que se entregaba a él sin condiciones, Jim movió sus manos y le retiro la camisa a Spock deleitándose con ese pecho vulcano. Con sus labios Spock empezó a degustar de los pezones de Jim este se movía inquieto entre sus brazos y gemía el nombre del vulcano.
-ah ah ah profesor – empezaba a gemir Jim sus ojos los mantenía cerrados y a Spock le empezaba a exitar la manera en que Jim gemía.
Siguió, mordiendo y lamiendo toda la piel que se extendía, cadera, hombros y cuello para hacerle entender a toda la academia y a su amigo Bones, que Jim era suyo y de nadie más, le quito el pantalón y Jim se incorporó un poco, movió sus piernas para ayudarlo, se acercó al pecho velludo de Spock y con uno de sus dedos lo delineo tímidamente Spock cerraba los ojos para disfrutar de la caricia que su pareja le brindaba.
-ah ah, Jim- empezaba a gemir Spock, el rubio sintiéndose satisfecho por provocar esas reacciones movió sus labios al cuello de Spock y le dio leves mordiscos. Spock aprovecho para acariciar la espalda del rubio con sus manos. Jim se retorció entre sus brazos, Spock volvió a acostar a Jim en la amplia cama, separando sus piernas para empezar a degustar el semi dormido miembro de su pareja mientras Jim con sus dedos jalaba poco a poco los cabellos negros
-ah, ah profesor más rápido-pidió el rubio con sus mejillas sonrojadas Spock alzo la vista para deleitarse con la visión que tenía enfrente de él, Jim tenía sus cabellos rubios alborotados, su cuerpo sudoroso y las manos aferradas en su cabello, siguió lamiéndolo en diferentes movimientos para hacerlo correrse más rápido, Jim arqueo su espalda, Spock con una de sus manos tomo el miembro para masturbarlo mientras el rubio sentía que no podía mas
-ah… profesor ya no puedo!- en medio de un gemido se vino en la boca de su ex profesor el cual no se apartó y lo recibió, Jim avergonzado intento separarse Spock no lo dejo, con el mismo líquido seminal los unto en sus dedos y empezó a meterlos en la entrada de Jim este reprimió un gemido Spock continuo moviéndolo en pequeños círculos, después metió un segundo, después el tercero ya que consideraba que aún estaba muy estrecho para él. Siguió moviéndolos hasta sentirlo preparado, los saco y poco a poco fue metiéndolo en la entrada del rubio poco a poco, cuando estuvo dentro sentía que no podía controlarse más y empezó a embestirlo fuerte pero sin llegar a lastimarlo, se estiro a la altura del cuello del rubio y siguió mordiéndolo con suavidad, Jim acaricio con suavidad la espalda del vulcano mientras este lo seguía embistiendo.
-ah ah Spock te amo-dijo Jim entre gemidos Spock en respuesta gruño y repetidas veces continuo con sus movimientos hasta que Jim sintió algo caliente entre gemidos trato de avisarle a Spock que se venía, en medio de ambos mientras que Spock llenaba su interior.
Spock salió de el con suavidad mientras que el rubio trataba de reguilar su agitada respiración, el vulcano se acostó en la cama y Jim acomodo cabeza sobre su pecho.
-¿estás bien?-pregunto Spock
-estoy bien-dijo Jim sonriendo -¿y tu?-
-también estoy bien, duerme un poco-dijo Spock
-si, te amo Spock-
-también te amo Jim- pero el rubio no escucho respuesta puesto que se había quedado dormido, Spock sonríe y jalo las sabanas para taparlos a ambos, aunque él no tenía sueño se dedicó a observarlo dormir acariciando sus cabellos, ya mañana seria otro día…
Fin!
Espero les haya gusado, nos veremos en otro :D
