Capítulo 3: HIbari Kyoya

Era ese hermoso chico de piel blanca, ojos de un profundo azul metalizado y cabello negro como la noche, y lo que tenía más impactado al castaño era que el pelinegro se encontraba totalmente desnudo y este no parecía molestarle mostrar todo su esplendor.

Muy sonrojado el castaño entro en el cuarto, cerró la puerta, se recargo en esta cerro los ojos y soltó un largo y pesado suspiro antes de abrir los ojos y enfrentarse al sujeto frente a el.

-Etto…¿Quién eres?- pregunto aun sonrojado y muy nervioso.

-Hibari Kyoya- contesto como si nada sin dejar de mirar al castaño lo que lo puso aún más nervioso.

-¿Hibari? Oh- golpeo su puño con la palma al darse cuenta- como mi gato.

El oji azul suspiro cansado y dijo:

-Aun no te has dado cuenta ¿verdad?- cuestiono mientras se incorporaba y se acercaba al castaño dejando ver toda su desnudes.(N/A: se lo imaginan °¬°)

El castaño híper sonrojado cerro los ojos y retrocedió un par de pasos pero enseguida se topó con la pared, el pelinegro se acercaba peligrosamente y el pequeño Vongola no sabía que hacer por lo que solo cerró los ojos avergonzado.

-De verdad aún no lo notas- susurro en su oído.

El castaño se estremeció al sentir el cálido aliento del mayor en su cuello.

-¿Darme cuenta de que?- dijo casi inaudible pero como Hibari tenía oído de neko lo escucho.

-De quien soy-respondió el katze mann* sin alejarse del castaño.

-Que quien eres hummmm-se pudo a pensar aun con los ojos cerrados- pues eres el chico de mi sueño-inmediatamente se tapó la boca y se sonrojo más. Escucho un suspiro.

-Abre los ojos- ordeno el mayor

Lentamente y con miedo el castaño fue abriendo lentamente los ojos giro el rostro y miro hacia abajo por la vergüenza de tener tan cerca al azabache, el pelinegro coloco una mano en su barbilla y giro el rostro del menor para que lo viera pero el pequeño aún mantenía la mirada gacha.

-Mírame-ordeno el mayor con voz fría y autoritaria.

El castaño tembló y subió la vista topándose con el hermoso rostro del joven prado frente a él, este le dedicaba una mirada llena de ternura, amor y devoción con una sonrisa hermosa, una sonrisa que dejaba ver la alegría del azabache por tener entre sus brazos al Vongola. Tsuna quedo sorprendido por como lo miraba y de nuevo se perdió en esos ojos que a pesar de reflejar cientos de emociones parecían estar analizándolo, estudiándolo justo como lo hacía el pequeño gato negro cuando lo encontró, entonces se dio cuenta, el chico parado frente a el era el gata que había recogido y cuidado durante esos días, pero era imposible los gatos no se transforman en humanos de la noche a la mañana, un pequeño golpecito en la cabeza lo devolio a la realidad.

-¿Y bien?- dijo sin borrar la sonrisa de su rostro.

-Pues…tu…eres mi gato ¿cierto?-dijo dudoso el castaño.

-Si-respondió aún más feliz que antes.

-Hummm…etto podrías…podrías alejarte un poco…me me incomodas un poco- bajo la mirada y se sonrojo.

El pelinegro rio por lo bajo y se alejo un poco dándole espació al castaño.

Hibari Hibari se escuchó la vocecita de un ave amarilla y esponjosa que había entrado por la ventana para posarse en la cabeza del pelinegro el cual bajo sus orejas de gato al sentir al ave pararse en su cabeza, el castaño miro curioso la escena frente a él, era como un gato, sus momentos sus gestos todo de él le recordaba a un gato.

El castaño miro al pelinegro una vez más, miro sus lindas oreas de gato, sus hermosos ojos grises, la cálida sonrisa que adornaba su hermoso rostro , su fibroso abdomen, sus delgados y fuertes brazos su esbelta cintura y…su…

-KYAAAAAAAAAAAA- grito sonrojado, retrocedió algunos pasos cerro los ojos y señalo acusadoramente al pelinegro

-¿Qué?- pregunto confundido

-Tapate- grito mientras le lanzaba una toalla y salía corriendo de la habitación.

-jejeje que lindo es cuando esta avergonzado- dijo el minino.

En la sala

-¿Ara? Tsu-kun ¿Te encuentras bien? Estas muy rojo-pregunto su madre preocupada.

-Ahh! Oka-san, si estoy bien no te preocupes-contesto el castaño con la respiración un poco agitada.

-¿Estás seguro?- dijo la mujer mientras se incorporaba y se acercaba a su hijo poniendo una mano en su frente para tomar su temperatura-parece que no tienes fiebre.

-No es nada, enserio no te preocupes-sonrió para calmar a su madre.

-hummm…esta bien-dijo no muy convencida-oh! Apropósito ¿Por qué bajaste tan aprisa? ¿Sucedió algo?

"como decirle que encontré a un chico desnudo en mi habitación sin preocuparle" pensaba el adolescente.

-No pasa nada, es solo que olvide algo importante y me asuste un poco…pero no es muy grave.

-Bueno en ese caso vuelve a la cama, buenas noches-lo despidió su madre.

-Buenas noches- contesto con una sonrisa y se dirigió a su habitación

Sin imaginarse lo que le esperaba detrás de la puerta el ingenua castaño la abrió entrando así al infierno (N/A: jeje creo que exagere un poco pero ya verán por que)

Al entrar en la habitación Tsuna se encontró al gatito ya vestido con un trae negro muy elegante una camisa morada y una corbata negra un poco floja que dejaba ver algo de su pecho, se encontraba sentado en la silla frente a su escritorio tomando una taza de té y sentado en la cama del castaño se encontraba el Tutor de este bebiendo un expreso, levanto la mirada y le sonrió a su alumno con algo de sadismo.

-Ciaos Dame-Tsuna- saludo el bebé.

-Reborn ¿cuándo volviste?-respondió el castaño un poco sorprendido.

-Hace poco-fue lo único que contesto.

-¿Se puede saber a dónde fuiste todo este tiempo?-pregunto el joven jefe regañando al infante.

-No, no se puede- respondió el Hitman-ahora siéntate y escucha.

El castaño obedeció y se sentó en la cama junto a su tutor.

-Bien, te presento a tu guardián de la nube Hibari Kyoya- señalo al mencionado que seguía como si nada.

El castaño quedo boquiabierto, como era que su gatito seria su guardián de la nube y por qué Reborn lo sabía, y ahora que se ponía pensarlo el bebé no parresia sorprendió por las orejas y cola del Caton**, es más parresia que el ya sabía del pelinegro.

-Nee Reborn ¿sabes quién es el cierto?-pregunto el pequeño.

-Sí, lo sé- respondió como si nada.

-y…¿Sabes qué es? Hasta hace poco él era un lindo gatito y negro y en unas cuantas horas ya era un muchacho- exclamo sobresaltado el castaño.

-Tranquilízate Dame-Tsuna, todo a su tiempo-dijo el Arcobaleno con una sonrisa maliciosa que no decía nada bueno- iré a hablar con Mamma, tu duérmete mañana iras a la escuela.

-Matte Reborn que hago con el…-no termino ya que el sicario ya había salido de la habitación.

El Vongola suspiro cansado, ese bebé nunca lo escuchaba y cuando lo hacía solo era para burlarse de él, salió de sus cavilaciones al sentir unos brazos rodear su cintura y un cálido aliento rosando su cuello, se sobresaltó un poco y giro para encontrarse con el pelinegro pegado a el.

-Etto…Hibari-san-murmuro el castaño palmeando la espalda del mayor.

-mmmhh- respondió este restregando su mejilla contra la del castaño buscando sus caricias justo como lo hacía cuando era un gato.

El castaño camino hacia la cama con el mayor aun sobre él, se sentó y en la cama unto con su compañero y comenzó a acariciar la cabeza del azabache, rascaba y jugaba con las suaves orejas que se movían con sus caricias, al poco tiempo comenzó a escuchar un suave ronroneo y cuando se dio cuenta el gatito ya se había quedado dormido, suspiro y lo acostó en la cama estaba a punto de pararse pero el azabache lo tomo de la muñeca y lo jalo, tirando en la cama a su lado, lo envolvió entre sus brazos sin dejarlo escapar.

-esta será una larga noche- susurro el castaño y se dejó llevar por el suave aroma del mayor-es lindo cuando duerme-murmuro antes de caer dormido.

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Y que les pareció yo se que me tarde un poco pero no sabia como hacer a Hibari es difícil. Unos me decían que Tsundere y otros que lo hiciera amable con Tsu asi que lo puse amable tal ves en los próximos capítulos lo hago Tsundere no lo se.

En fin espero sus reviews.