Los personajes de esta historia son propiedad de Stephenie Meyer
CUIDA MI VIDA
"La herencia"
Edward POV:
Mi Bella… Oh, dios mío… Mi Bella…
Ella no puede estar muerta.
Habían pasado 5 años, ella debía tener 23 años, era joven, se suponía que debía tener una vida, larga y feliz. Ella tendría que haber ido a la universidad, me la imaginaba el día de su graduación, con un bonito vestido, acompañada de sus padres que estarían muy orgullosos de ella. Después conseguiría un buen trabajo que le gustara, tal vez de maestra, es como si la viera… al frente de una clase llena de alumnos, todos ellos escuchando atentamente sus palabras… Algún día conocería a alguien, eso me hacía gruñir internamente, imaginármela entre los brazos de otro hombre, alguien que podría abrazarla y besarla sin hacerle daño, alguien que podría hacerle el amor como ella se merecía, sin miedo a matarla. Un hombre con el que ella se casaría… podía verla con un precioso vestido blanco, con una gran sonrisa en su rostro ruborizado, caminando del brazo de su padre rumbo al altar. Con ese hombre ella formaría su propia familia, tendría esos hijos que a mi tanto me habría gustado darle pero que por mi condición de vampiro me era imposible, después esos hijos le habrían dado nietos, y ella se habría convertido en una ancianita adorable, para morir apaciblemente al cabo de muchos años.
Esos pensamientos, el imaginarme como debería ser su vida sin mí, era lo único que me impedía volver a Forks a buscarla y suplicarle, de rodillas si hacía falta, que me perdonara, que me dejara entrar de nueva a su vida y me permitiera hacerla feliz.
Pero esas esperanzas, todo lo que yo había imaginado y deseado para ella, se habían esfumado en el mismo instante en el que el abogado pronunció esas fatídicas palabras, el testamento de Bella… Su testamento… eso significaba que ella estaba muerta, mi Bella muerta… Mi mente era incapaz de procesar esas palabras…
Habían pasado unos minutos y la sala seguía en silencio, Esme sollozaba entre los brazos de Carlisle, mientras él escondía su cara en los cabellos de ella. Alice tenía la cabeza agachada entre los hombros caídos hipando. Emmett por su parte, tenía los codos apoyados en la mesa y su rostro enterrado entre sus manos, sollozaba y nos maldecía por haberla abandonado, él pensaba que si no la hubiéramos dejado ahora no estaría muerta, Rosalie le acariciaba el pelo mientras intentaba calmarle y le daba palabras de aliento. Yo por mi parte, aunque les veía, me sentía incapaz de meterme en sus mentes, no quería o tal vez no podía, saber lo que les pasaba por sus cabezas.
La culpabilidad me oprimía el pecho, si fuera humano ya habría muerto por el dolor. Y no solo me sentía culpable de haberla dejado, si no también de haberla alejado de mi familia. Yo tendría que haber estado allí para cuidar de ella. Seguía sin poder hablar, por un lado quería saber los detalles, saber que le había pasado, pero por otro no me creía capaz de soportarlo.
Después de unos minutos en silencio, en los que el señor Banks respetó nuestro dolor, se aclaró la garganta y empezó a hablar.
-Veo que les ha afectado mucho la noticia que les traigo, lo lamento sinceramente.-hizo una pausa, y mirando directamente a Carlisle, como autoridad de la familia, y dijo- Hay algunos temas que tenemos que aclarar sobre el testamento de la señorita Swan.- cuando Carlisle asintió, continuó hablando.- Antes de proceder a la lectura del testamento, la señorita Swan les ha dejado una carta para que ustedes la lean.
Se detuvo, y empezó a buscar unos documentos en su maletín, del que extrajo un sobre.
Le entregó el sobre a Carlisle, me incliné hacia adelante en la mesa, por un instante estuve tentado de saltar sobre la mesa para quitarle el sobre y poder tener en mis manos el ultimo recuerdo de Bella, sus últimas palabras para nosotros, esperaba que también hubiera unas palabras para mí. Pero antes de que yo pudiera hacer cualquier movimiento, Carlisle me mando una mirada de advertencia, y noté el poderoso brazo de Emmett sobre mis hombros, impidiéndome moverme.
-Esta carta deben leerla a solas, así que me retiraré para darles un poco de intimidad en este momento -mirando a Esme con una leve sonrisa en sus labios, le dijo.- Si no le importa señora Cullen, he podido apreciar al llegar, que tiene un hermoso jardín, si no le importa me gustaría dar un vuelta en él, mientras espero.- cuando Esme asintió, y dirigiéndose a todos, volvió a hablar.- Avísenme cuando hayan terminado de leer la carta, y podamos pasar a tratar los asuntos legales.
Esme asintió y aun sollozando le dijo- Por favor sígame, le acompañaré afuera.-Esme salió de la sala seguida por el señor Banks.
En cuanto salieron por la puerta, miré a Carlisle desesperado por que empezara a leer la carta, me lanzó una mirada severa, dándome a entender que no empezaría hasta que no volviera Esme. Cuando Esme llegó volvió a sentarse, con su rostro abatido. Carlisle abrió el sobre, y cuando sacó la carta, un ligero soplo del aroma de Bella llegó a mis fosas nasales, creo que no fui el único en notarlo, porque a todos nos recorrió un escalofrío, y en este caso no era por la sed, si no por la nostalgia. Carlisle inspiró profundamente y empezó a leer:
Queridísimos Cullen:
Supongo que os sorprenderá que me haya puesto en contacto con vosotros, y supongo también que para algunos no será una sorpresa demasiado grata. Pero creedme cuando os digo, que realmente no he tenido otra alternativa, no tengo a nadie más a quien recurrir, pero no me gustaría que os sintierais amenazados por mí, esa no es mi intención bajo ningún concepto.
Para que podáis entender la razón por la cual me dirijo a vosotros, supongo que tendré que empezar explicándoos lo que ha sido de mi vida en estos últimos años.
Hace 5 años, aquel día después de mi 18 cumpleaños, cuando os fuisteis, mi vida cambió, no pretendo que os sintáis culpables, pero realmente me dolió vuestro abandono. Aquel día no sólo perdí al amor de mi vida y mi alma gemela, si no que también perdí a mi familia, a unos segundos padres y a mis hermanos, perdí algo que pensé que tenía asegurado, un futuro eterno y una familia amorosa con quien compartirlo. A veces aun me regaño mentalmente por haber sido tan ilusa, pero realmente quiero creer que vuestro cariño por mi fue sincero.
Desde aquel momento, en el que me quedé abandonada en el bosque, mi vida se fue a pique. Pero bueno, no sé de qué me sorprendo, ¿nunca he tenido mucho suerte verdad?, jeje.
Después de pasar la primera semana en un estado prácticamente catatónico, conseguí reaccionar cuando mi madre vino a buscarme e intentó llevarme con ella. Por ningún motivo iba a dejar Forks, en el fondo sabía que él no volvería, pero no podía alejarme de allí, de todos los recuerdos. Me asustaba recordar pero tenía miedo de olvidar, al final resultó que la masoquista era la oveja, y no el león, que fue lo suficientemente listo como para alejarse. Me permitieron quedarme, pero tuve que prometerles que haría todo lo posible por superarlo… Superarlo, ja! Como si eso fuera posible. Volví a la escuela, pero ya nada era lo mismo, siempre me sentaba sola, aunque en un principio los chicos intentaron hablarme, y hacerme salir de casa… al final desistieron. Entré en una depresión, prácticamente no comía, no hablaba a menos que me preguntaran, no hacía nada por propia voluntad…
Empecé a ir a la Push, me apoyé en Jacob, empezamos a vernos cada vez más seguido, él era mi sol personal, no me sentía plenamente feliz, pero al menos él impedía que me hundiera. Reparamos unas motos y me enseñó a montar, descubrí que cuando hacía algo peligroso o imprudente le recordaba más claramente, su voz aparecía en mi cabeza, pidiéndome que me detuviera, que dejara de ponerme en peligro. No me siento precisamente orgullosa de esa etapa, pero era la única forma de sentirle cerca, necesitaba oír esa voz que me hacía creer que yo le importaba, y necesitaba tanto creer que él me quería… En una de esas salidas, decidimos ir al cine, al principio iba a ser una salida de grupo, con los chicos del instituto a la que también iba a ir Jacob, al final resultó que únicamente pudimos ir Jacob, Mike y yo. Imaginaos el panorama. Mike empezó a sentirse mal y decidimos volver a casa. Jacob también se sentía mal, tenía mucha fiebre, así que se fue a casa. Desde ese día empezó a ignorarme, no contestaba mis llamadas, ni tampoco aceptaba verme. Me dolió su rechazo, pensé que siempre estaría ahí para mí, Jacob era mi puerto seguro. Supongo que se dio cuenta de que yo no podía ofrecerle lo que el necesitaba de mí. Pero por otro lado, creo que había algo más, algo que no quiso decirme. Aunque haya pasado tanto tiempo, sigo sin saber porque su cambio de actitud. Supongo que os alegrará saber que cuando terminó mi amistad con Jacob, terminaron también mis estupideces.- creo que todos nos dimos cuenta en este punto, que Jake se había convertido en un hombre lobo y por eso se había alejado de ella. Y aunque me dolía que ella hubiera sufrido, agradecía que él no la hubiera puesto en peligro.
Conseguí terminar el instituto, como no salía, me encerré en los estudios para no pensar en nada que me causara daño, así mantenía mi mente ocupada, creo que fui una de las mejores de mi promoción, pero ni siquiera lo recuerdo, Charlie tuvo que obligarme a ir a la graduación.
Intenté seguir adelante con mi vida, os juro que lo intente. Pero parece ser que el destino no había terminado de golpearme aún. Un año después de que os fuerais, mi madre y su marido, Phil, tuvieron un accidente de tráfico, murieron al instante, lo único que me consuela es saber que no sufrieron. Otra pérdida más en mi vida. Sólo me quedaba mi padre. Yo por supuesto seguía viviendo en Forks, decidí no ir a la universidad, ni siquiera presenté las solicitudes, aunque mi padre no dejaba de insistir en que lo intentara al menos, que me diera esa oportunidad, que un cambio de aires me sentaría bien. Cuanto lamento no haberle hecho caso, tal vez si yo me hubiera ido, las cosa habrían sucedido de otro forma.
Busqué un trabajo en el pueblo, trabajaba en la tienda de deportes de los Newton y tengo que decir que no he conocido nunca a nadie tan persistente como Mike, ya entendéis a que me refiero. Ese trabajo no me daba para mucho pero me mantenía distraída, y entre el trabajo y las insinuaciones de Mike, pasó otro año. Todavía recuerdo el día en el que el compañero de la comisaría de mi padre entro por la puerta de la tienda de los Newton, llevaba la gorra del uniforme de policía entre las manos y se miraba los pies, cuando levantó la vista para buscarme y nuestras miradas se encontraron pude ver que sus ojos estaban llorosos. No fue necesario que me dijera nada.
Mi padre murió en acto de servició, quien podría haberse imaginado que en el siempre tranquilo y lluvioso Forks, podría pasar algo así, un desquiciado decidió atracar el supermercado, disparó a varias persones y cuando mi padre intentó reducirle, resultó muerto.
Después del funeral, decidí que había llegado el momento, no podía aplazarlo más, él no iba a volver, así que… Vendí la casa que tantos recuerdos me traía, aunque realmente no hubiera sido necesario. Charlie nunca me había dicho nada pero tenía un seguro de vida, y me dejó una fortuna, supongo que para vosotros no sería nada, pero para mí suponía que podía vivir toda la vida sin trabajar. Yo, rica…! Os lo imagináis…! Todavía me cuesta trabajo creerlo, pero gracias a esa fortuna, he podido contratar a un abogado para que deje listos todos mis asuntos legales.
Me mudé a Seattle donde compré un pequeño edificio de dos plantas, me trasladé a vivir a la planta superior donde había un apartamento no demasiado grande, pero muy acogedor. En el local de la planta baja monté una pequeña librería, no me daba muchos beneficios pero me ayudaba a mantener la mente ocupada.
No se puede decir que haya vivido, más bien me he limitado a sobrevivir. Sabía que no podría volver a ser feliz, pero me conformaba con que las desgracias dejaran de acecharme. Pero como ya he dicho antes, nunca he tenido suerte.
Una noche, hace unos meses, tuve que quedarme en la librería para terminar de hacer inventario, cuando terminé cerré la tienda y me disponía a subir a casa, en ese momento pasaron por la calle, un grupo de hombres. Estaban borrachos… creo que no es necesario que entre en detalles. –todos contuvimos el aliento, como pudo pasarle algo así a mi Bella, yo tendría que haber estado allí para protegerla. Después de una pausa, Carlisle continuó leyendo.
Digamos que ahora entiendo, en parte, tu amargura Rosalie. Créeme cuando te digo, que nunca quise imponerme por la fuerza en tu vida, realmente pensé, que podría formar parte de tu familia y que tal vez, con el tiempo, podrías llegar a verme como una hermana más. Sé que nunca fui de tu agrado. En una ocasión, él me dijo que tú tenías celos de mí, en aquel momento no lo entendí; ahora, aunque quizás no te lo creas después de tantas desgracias, entiendo a que se refería. Creo que no me equivoco al pensar, que de toda la familia, tú quizás seas la más reacia a aceptar lo que tengo que pediros. No pretendo causar molestias en tu familia, pero no tengo a nadie más a quien recurrir. –todos fruncimos el ceño, ¿que sería eso que Bella quería pedirnos que Rosalie quizás no aceptaría?
Emmett, mi hermano oso, no te haces una idea de cuanta falta me han hecho durante estos años tus abrazos, esos que me dejaban sin respiración, pero que me hacían sentir querida y protegida, como si realmente fuera tu hermanita pequeña. Todavía recuerdo las tardes que pasamos en los sillones de vuestra casa, hablando de tonterías, y tú simplemente intentando que me pusiera colorada, incluso echo de menos cuando te burlabas de mí. No pretendo enemistarte con tu mujer, pero creo que voy a necesitar que me ayudes a convencerla de que acepte esta situación. Seguro que encuentras alguna forma de persuadirla, que a ti también te resulte satisfactoria, ¿qué opinas hermanito? –una pequeña sonrisa de dibijó en el rostro de Emmett, y dijo "claro que lo haré hermanita, claro que lo haré".
Alice, tal como tú dijiste en una ocasión, no éramos simplemente amigas, éramos hermanas, y aunque la distancia nos haya mantenido separadas durante estos últimos años, quiero que sepas que te sigo considerando como tal. Me has hecho tanta falta, durante estos años he necesitado tanto a mi hermana con la que podía desahogarme, la loca de mi amiga que era capaz de arrastrarme durante horas por el centro comercial, si Alice, te gustará saber que también he echado de menos tus sesiones de barbie Bella. Hubiera soportado todas las sesiones que quisieras, con tal de que hubieras estado a mi lado. Espero contar con tu apoyo en esto, se que vas a disfrutar esta nueva aventura para los Cullen. Te quiero mucho Alice, cuídate.
Jasper, en los pocos meses en los que tú y yo convivimos juntos, no tuvimos oportunidad de conocernos mucho, pero quiero que sepas ante todo, que te aprecio y sobre todo, te respeto por el esfuerzo al que te sometes día a día, para luchar contra lo que eres. No te guardo ningún rencor, jamás te culpé por lo que pasó aquel día, y me hubiera encantado tener la oportunidad de decírtelo antes de que os fuerais. Sé que lo que os voy a pedir será una dura prueba para todos, sobre todo para ti, pero confío plenamente en ti Jasper, no me falles.
Carlisle y Esme, fuisteis como mis segundos padres, en vuestra casa siempre me sentí como en mi hogar. Quiero deciros que os admiro, habéis conseguido formar una familia, y aunque cada uno tengo su personalidad, os queréis y os apoyáis entre vosotros, y ahora soy yo quien necesita vuestra ayuda, en una ocasión me hicisteis sentir como una más de vuestras hijas, por eso ahora, me tomo el atrevimiento de pediros este gran favor.
Edward…
Incluso escribir tu nombre me cuesta. Que puedo decirte ahora, que no te hubiera dicho antes muchas veces… Te amo. Te amo y no puedo evitarlo. Sigo pensado que tú eras mi otra mitad, pero también sé, que nunca fui lo suficientemente buena para ti, por eso no puedo hacer otra cosa que agradecerte profundamente los meses que pasaste conmigo, tengo que decirte que fueron los más felices de mi vida, por eso. Gracias! Cuando me dejaste en el bosque aquella tarde me dijiste que la mente humana era como un colador, que con el tiempo olvidaría, que equivocado estabas. Pero bueno, era fácil suponerlo, ¿te acuerdas cuando me dijiste que podías leer todas las mentes menos la mía?, que era como si mi cabeza funcionara diferente, debe de ser por eso que aún no he conseguido olvidarte.
Te conozco y sé que después de que te hayas enterado de lo que has sido de mi vida estos últimos años, te sentirás responsable, pero tú no has tenido la culpa de nada, no soportaría saber que te vas a pasar la eternidad culpándote. Delante de toda tu familia aquí reunida, mientras leéis esta carta, quiero que me jures que no lo harás. Júrame que no te culparas.
Cuando te fuiste, te ofrecí mi alma, te dije que no la quería sin ti y tú no la quisiste. Ahora te entrego mi vida y te pido que por favor no la rechaces Edward. Sólo eso te pido, cuídala Edward. Cuida mi vida.
Aunque legalmente será responsabilidad de Esme y Carlisle, espero que seas tú quien se comprometa moralmente. Sé que no podría dejar mi vida en mejores manos.
Sé que debéis de estar intrigados y espero que podáis ayudarme en esto que os pido, mi abogado os informará de todo, yo me siento incapaz de decíroslo, temo que tal vez me juzguéis mal por esta decisión que he tomado. Aunque esto no haya sido mi responsabilidad, no me arrepiento de haber tomado esta decisión. Quiero que tengáis claro que no estáis obligados a ayudarme, pero como ya he dicho antes no tengo a nadie más a quien recurrir.
Solo tengo una última cosa que decir. Os quiero! Y si aceptáis ayudarme. Gracias! Espero te todo corazón que seáis felices.
Me despido con un gran abrazo.
Bella.
Todos nos quedamos en silencio, cada uno metido en sus propios pensamientos.
-Mi pobre niña, todo lo que ha sufrido… -la primera en hablar fue Esme. Carlisle a su lado hacía lo posible por consolarla.
Así pasaron unos minutos, hasta que Emmett preguntó.
-¿Pero qué será lo que nos quiere pedir?... Yo por mi parte estoy dispuesto a hacer lo que sea.
-Supongo que tendremos que esperar a que el abogado nos informe. Iré a buscarle- dijo Carlisle mientras se levanta de su silla y salía del comedor.
Volvió unos minutos después seguido del señor Banks, se sentaron. Y el hombre empezó a sacar algunos papeles de su maletín. La tensión era palpable en la sala, todos estábamos ansiosos por saber qué es lo que Bella, necesitaba que hiciéramos por ella. Yo haría lo que fuera que ella me pidiera, se lo debía, después de todo lo que ella sufrió por mi culpa. Aún no lo puedo creer, Bella, mi Bella, muerta… pero tuve que detener esos pensamientos, porque el abogado se disponía a hablar, ya tendría tiempo de lamentarme más tarde ahora necesitaba saber qué es lo que podía hacer por ella.
-Supongo que en esa carta, la señorita Swan les habrá informado de las razones de mi visita, y necesito que me digan si aceptan hacerse cargo de la situación para poder proceder con papeleo.- recorrió con su mirada todos nuestros rostros, para detenerse en Carlisle con gesto interrogante.
-Disculpe, pero en la carta Bella no nos decía para que necesitaba nuestra ayuda… por lo tanto aún no sabemos cuál es esa situación de la que se supone que tenemos que hacernos cargo- le dijo mi padre, con lo que el hombre se echó hacia atrás en la silla y frunció el ceño.
-Yo pensé que ella les habría enviado esa carta para informarles.- murmuró de forma pensativa.
Volvió a mirarnos a todos, y después de tomar aire dijo:
-La señorita Swan, les cede la custodia de su hija Elizabeth.
Tachan…! Hasta aquí el tercer capítulo, ¿os lo esperabais? Espero que os haya gustado.
Por vuestros comentarios, se q algunas de vosotras ya lo habíais adivinado, jeje. En cuanto al nombre de la niña, Renesmee me parece original, pero creo que ya está un poco visto, pensé que sería bonito que Bella hiciera honor a la verdadera madre de Edward al ponerle el nombre a su hija, además me parece bonito, ¿qué opináis, os gusta la elección del nombre?
Tal vez la carta de Bella os pueda parecer confusa en algunos puntos, pero si tenéis cualquier duda, no dudéis en preguntar. Responderé encantada.
He podido ver que bastante gente ha leído esta historia, aunque no muchos hayan dejado review, os lo agradezco de verdad, no pensé que mi primer fic tuviera tan buena acogida.
Sobre los días de actualización, pensé que podría actualizar más de un día a la semana, pero tengo bastante trabajo y no quiero pillarme los dedos, no quiero actualizar antes de tiempo, y luego dejaros 2 semanas a la espera, así que intentaré hacerlo los sábados.
Un pequeño adelanto, en el próximo capítulo los Cullen irán a buscar a la niña.
No leemos en el próximo capítulo, y espero que os haya gustado y me dejéis review.
