Capítulo tres: "Sentimientos destrozados"
-¿Eli? ¿Estas bien, amigo? -le preguntó el troll de las cavernas al recién mencionado. Este quitó la vista de aquel punto fijo que miraba.
-Sí, Kord. Estoy bien. -respondió con una sonrisa.
En realidad, no estaba del todo bien. Las palabras de Tyler no podían salir de su cabeza.
Estaba seguro de que estaba molesto. Era más que simple la razón: una vez que estaba descubriendo y dándose cuenta de cuales eran sus sentimientos por la pelirroja, aparecía otro chico dispuesto a conquistarla.
-¿Seguro? Yo no te noto del todo bien... -siguió insistiendo. El peliazul solo hizo un gesto afirmativo con la cabeza. -De acuerdo... Pero luego hablaremos.
En ese momento, la mirada del chico se posó en dos personas: Jake y Trixie. Ambos estaban solos, apartados de los demás, y ella reía de un chiste que había dicho su amigo, mientras este le sonreía totalmente embobado.
El Shane no dejaba de mirarlos, acción que finalmente notó Kord.
-Ya se lo que te pasa... -rió el último mencionado. Eli lo miró serio, haciendo reír más al grandote azul.
Como si estuviera consciente de que su líder la miraba a ella y a su amigo, la muchacha lo miró a él. Le dijo unas palabras a el castaño, el cual por su rostro no las recibió del todo bien y, con una sonrisa, se acercó a el de ojos celestes, quien ya se encontraba solo, debido a que el ingeniero se retiró de allí.
-Hola de nuevo, Eli. -le dijo apenas llegó. -Tyler cree que ya es hora de irnos, ya está oscureciendo... Nos invitó nuevamente el día en que queramos venir.
-Me parece bien. -contestó el. Acto seguido, le sonrió; pero al cabo de unos segundos, su sonrisa se desvaneció al ver a Tyler y Jake acercándose a ellos.
Más que nada, al ver a Jake. No tenía nada contra el hermano de la chica.
-Creo que deberían irse. -mencionó el pelirrojo. -Ya está oscureciendo y Bajoterra puede llegar a ser peligrosa a veces de noche...
Sin poder evitarlo, Eli y Trixie recordaron, al mismo tiempo, aquella vez en la que el monstruo de las mesetas la atrapó a ella para luego absorber su energía.
-Sí, estoy de acuerdo. Acabo de decirle eso a Eli. -le dio la razón su hermana. -Sera mejor que nos vayamos. ¿Qué tal si vienen algún día a nuestro refugio? No creo que los demás tengan algún problema. ¿No es así, Eli?
-¿Eh? No, claro que no. -respondió sin darse cuenta de lo que decía. Ella sonrió al otro par.
-Genial. Entonces, nos vemos otro día. -dijo aún con la sonrisa en su rostro. Luego, se acercó a Jake y le dio un rápido abrazo y un beso en la mejilla, acción que lo dejo embobado. En cambio, a Tyler le dio un gran abrazo demostrándole todo lo que lo había extrañado y todo lo que le hizo falta. -¡Los quiero! -les gritó antes de irse a buscar a el troll de la cavernas y al topoide.
-¿Podrías superar a mi hermana, Jake? Tienes cara de enamorado. -bufó Tyler. El primer mencionado negó con una sonrisa. El pelirrojo y el peliazul rodaron los ojos.
-Nos vemos luego, chicos. -los saludó el susodicho.
-Este día estuvo genial. -mencionó el ingeniero una vez que llegaron al refugio. Los cuatro estaban sentados en los sillones. -Tyler y Jake son realmente divertidos, Trix.
-Sí, si que lo son. -respondió ella. -Los había extrañado. Bien, chicos, me iré a dormir y luego a bañar. No cenaré nada. Buenas noches. -y con eso, se retiró escaleras arriba.
Apenas ella desapareció de la vista de los otros tres, Kord y Pronto miraron a Eli.
-¿Qué? -preguntó este último.
-Eli, estás celoso de que Trixie este junto a Jake. ¿No es cierto? -le preguntó directo y sin rodeos el troll. El Shane negó con la cabeza, intentando ocultar su mentira. -Sí, claro. Y Pronto cocina delicioso... Sabemos que Trix te gusta.
-¡Grac...! -se interrumpió el topoide al darse cuenta de lo que en realidad había dicho el reparador de mecabestias. -¡Hey!
-Bueno... Puede ser que este algo celoso de la relación tan unida que tienen Trixie y Jake. -afirmó. Antes de que le preguntaran algo más, siguió hablando. -Y con respecto a lo otro... Creo que me gusta Trix.
-¡Lo sabía! -exclamó feliz el de piel azul.
-Bueno, Pronto tiene algo que decir sobre eso... -dijo el topoide, obteniendo como resultado dos miradas curiosas. -Pronto cree que la joven Trixie corresponde tus sentimientos, Eli. La he atrapado un par de veces mirándote fijamente sin que te dieras cuenta y, además, se preocupa por ti en los duelos, aunque no lo demuestre.
El topoide había dado en el blanco.
-No estoy seguro de eso... -comenzó a decir el líder de la banda.
-Pero nosotros si. -lo interrumpió Kord.
-Pero quiero aclarar algo de esto, chicos. -volvió a comenzar a decir el muchacho. -Sobre Trixie. No voy a estar con ella ni nada parecido. Tampoco lucharé, si es lo que piensan que haré. Porque no me interesa. Para nada.
Sin embargo, lo que él ni los demás sabían es que la recién mencionada, al escuchar su nombre, se agachó un poco para oír lo último de la conversación y quedó totalmente en shock al oír esto último.
La persona de la cual gustaba no sentía lo mismo por ella. O al menos, así lo creía.
Con lagrimas en sus ojos, se dirigió lentamente al baño, procurando hacer el mayor silencio posible y, al entrar a este, cerró con suavidad la puerta para luego llorar.
Habían hecho trizas sus sentimientos.
Ya había amanecido. Como la mayoría de las veces, la pelirroja fue la primera en despertar. De mal humor y tristeza.
Sentía un profundo dolor en el pecho, debido a lo que dijo el Shane. A pesar de que él si gustaba de ella, cosa que ella no creía por lo que escuchó, no podía saberse si él lucharía por ella, en caso de que se pusiera con otro chico. Ni él mismo sabría que hacer en el momento.
Sin ganas de hacer el desayuno ni para ella ni para la banda, se sirvió unos cereales con leche y un vaso de agua. Comenzó a desayunar lentamente y con la mente en blanco, sin pensar en absolutamente nada.
Luego, lavó todo lo que usó y, lista para subir las escaleras e irse a su habitación, se topó con alguien.
¿Ya saben quién es?
-Buenos días, señorita Sting. -la saludó Pronto, sonriendo. -Oye. ¿Te sucede algo? No te ves nada bien...
-No. No me ocurre nada. Gracias de todas maneras, Pronto. -dijo ella, sonriendo a la fuerza. -Ya desayuné. No hace falta que prepares nada para mí. Con permiso. -y con eso, comenzó a subir las escaleras rápidamente, seguida de la confundida mirada del topoide.
Ya dentro de su habitación, volvió a peinarse. Sin ganas de hacerse sus dos conocidas coletas, dejó su cabello completamente suelto y bien peinado, a pesar de no tener ganas de casi nada. Luego, se dirigió al baño y volvió a cepillarse sus dientes. Al terminar, bajó las escaleras, encontrándose con el rastreador sentado en el sillón con sus babosas y mirando televisión, mientras desayunaba.
-Pronto, iré a visitar a Tyler. -avisó. -¿Podrías avisarle a los chicos para que sepan?
-Claro. ¡Que te diviertas! -le dijo antes de que ella se retirara al garage en busca de su mecabestia, Boomer, con destino a la casa de su hermano mellizo.
El recorrido duró menos de diez minutos. Al instante, estacionó su meca en la parte de afuera de la caverna y entró, caminando a paso lento y con la cabeza gacha. Mala idea: chocó contra el pecho de alguien.
-Hey, hola. -dijo una alegre voz al reconocerla: Jake. -¿Viniste a visitarnos? Estaba por ir a buscar unas herramientas que... Oye. ¿Qué tienes? -se interrumpió para luego preguntar con una expresión bastante preocupada al ver el rostro de ella. -¿Trix?
-E-Eli... -respondió la camarógrafa con la voz entrecortada. Acto seguido, comenzó a llorar.
El castaño no sabía que hacer. Miles de preguntas se formaban en su mente.
¿Por qué Trixie lloraba?
¿Qué le sucedía?
¿Qué había pasado con Eli?
Sin dudar ni por un minuto, la abrazó, rodeando su cintura con sus brazos. Ella se aferró a él y apoyó su cabeza en su hombro, sin dejar de llorar. La escena era realmente tierna y cualquiera que pasara por ahí podía imaginarse que ellos dos eran pareja.
En verdad, a ella le había causado mucho dolor las palabras de su líder.
-Entremos a la casa. Allí, me cuentas todo y te calmas un poco. -aconsejó el muchacho.
Ella asintió y, abrazados, caminaron hasta la casa de el pelirrojo y Jake. Luego, entraron y Trixie se dirigió directamente al sofa. El chico le trajo agua y se sentó.
-Bien. ¿Qué ocurrió? Nunca te vi así de mal...
-Ayer cuando llegamos al refugio, le dije a los chicos que me iría a bañar. -comenzó a contar. -Me dirigí a mi habitación y preparé mis cosas, pero, cuando estaba yendo al baño, escuché mi nombre. Me asomé por arriba y me agaché un poco para que nadie me vea. Allí, escuché a E-Eli decir que no estaría conmigo ni nada p-parecido. Tampoco lucharía por mí, si es lo que Kord y Pronto pensaban. Porque no le i-interesaba... -terminó de contar con algunas lagrimas en sus ojos. Por como pronunciaba cada palabra, podía verse lo triste que estaba. -É-él me gusta...
El de ojos avellana la atrajo hacia él y volvió a abrazarla. Estaba enojado, sí, porque le molestaba totalmente ver a la chica que le gustaba mal por un tonto. O también estaba enojado por algo más: finalmente, sabía lo que sentía su amiga por el líder de aquella banda.
-Se como te sientes, Trix. Pero déjame decirte algo: tú no mereces estar así por un tonto como Eli. -comenzó a decirle. -Hay más chicos con los que tú puedes estar, él no es el único. Él no te merece. Y él se pierde a una chica tan linda, dulce, valiente y buena como tú. -le dijo tomándola de las manos. Ella, todavía con sus ojos llorosos, bajó la vista hacia abajo, "algo" ruborizada por lo que le dijo su amigo.
-Gracias, Jake. -le respondió. -¿Crees que a Tyler le molestará si hoy me quedo a dormir aquí? ¿Y a ti te molestaría?
-Eso no lo debes ni preguntar. Claro que puedes. Tyler es tu hermano. Y a mi no me molesta para nada. -le respondió con una sonrisa.
-Bien. Entonces... ¿quieres acompañarme al refugio a buscar mis cosas?
-Vamos.
Durante el camino, el chico se encargó de hacer reír y sonreír a la especialista en babosas. Realmente, le dolió y dolía mucho verla en aquel estado. Trixie no era una persona que este llorando y dolida, por lo que también estuvo bastante sorprendido: lo había tomado de sorpresa.
-¿Jake? -lo llamó ella. El reaccionó. -Ya llegamos. Espérame aquí.
La muchacha entró al refugio y vio que todos estaban en el jardín de la parte de atrás de este. Subió las escaleras y entró a su habitación, para luego cerrar la puerta, buscar un bolso color verde con detalles negros y comenzó a preparar sus cosas: ropa limpia, cepillo de dientes y de cabello y su cámara.
Al terminar, bajó las escaleras y su sorpresa fue encontrarse a todos los integrantes hombres de la Banda de Shane en el sillón, mirando televisión.
¿No estaban en el jardín?
-¡Trixie! -exclamó el troll de las cavernas por todos los presentes. -¿Dónde estabas? No te vimos por el refugio a la mañana. Y ya son las 12:00 del mediodía.
-Y-yo... -comenzó a decir, nerviosa e intentando que ninguna otra lagrima traviesa se escapara de alguno de sus ojos. -E-estaba... -pero fue interrumpida. Jake entró al refugio. -¿Qué sucede?
-Tardaste mucho. Vine a ver si te había pasado algo. -respondió este. Acto seguido, se dio cuenta de que la de ojos verdes no era la única allí. -Hola, chicos.
-¿Tú... estabas con él? -preguntó el líder. Ella no se atrevió a responderle y menos a mirarlo, por lo que les extrañó a todos los presentes. Menos a Jake, claro.
-Sí, ella estaba conmigo. -respondió el castaño, con enojo en su voz. -Y si nos disculpas, nos iremos. Ella vendrá esta noche a dormir a la casa de Tyler y la mía.
-¿En serio? -preguntó el topoide.
-E-eso es lo que intentaba decirles... -dijo la muchacha. -Por la mañana, fui a visitar a Tyler por un p-problema que tuve y encontré solamente a Jake... Y conversamos sobre eso y decidí quedarme una noche en su casa con Ty.
-¿Y estas bien? Ya sabes, sobre aquel problema que tuviste... -volvió a preguntar el peliazul. Se acercó a la chica con la intención de abrazarla o ponerse una mano en su hombro, pero no pudo: ella se acercó al otro muchacho mientras que este lo fulminó con la mirada. Eli se extrañó por el comportamiento de su compañera.
¿Cómo iba a estar bien? ¡Si había llorado por culpa suya!
-¿Nos vamos, Trix? -le preguntó el chico de cabello castaño. Ella asintió con la cabeza, sin ni siquiera mirar al de ojos celestes, ni responderle. Acto seguido, Jake la tomó de la mano. -Adiós, chicos. Ojalá podamos vernos otro día.
-Adiós... -saludó la joven con una sonrisa un tanto forzada. Y con eso, salió del refugio aún tomada de la mano de su amigo, mientras ella correspondía el gesto.
-Pronto cree que ya están saliendo. -opinó el topoide. Kord lo miró sin poder creerlo.
-Que raro... -murmuró el de cabellos azules una vez que los dos desaparecieron por la puerta. Lo que mas le extrañaba, era que la pelirroja ni siquiera lo había mirado ni respondido una de sus preguntas. -¿Alguno de ustedes sabe que le sucede a Trixie? Se comportó bastante extraña...
-¿En serio crees que lo sabemos? Eli, acabamos de verla al igual que tú. Es la primera vez que la vemos en el día. -respondió el de piel azul.
-Sí, es cierto. -le dio la razón este último mencionado.
Por otra parte, Trixie se encontraba ya en su mecabestia, siguiendo a Ethan unos pasos atrás. La babosa tornado de ella, Bluster, la miraba con tristeza.
-Creo que es mejor olvidarme ya de Eli. -dijo ella para luego apurar el paso y estar a la par de su amigo, el cual le sonrió grandemente y acercó su meca a la suya.
De verdad, lamento no actualizar. Estuve de viaje y el 16 de octubre cumplí años, 15 para ser exactos.
Quiero decirles, también, que estoy pasando por situaciones personales demasiado difíciles para mí, que me tiene muy mal. Espero que comprendan esto.
Ahora se vienen bastante exámenes. El lunes 7 tengo una evaluación integradora y el martes 15 otra, además de que los profesores/as están dándome demasiadas pruebas.
Lamento si este capítulo no es lo suficientemente bueno. Puedo jurarles que puse todo mi esfuerzo y lo escribí una y otra vez.
¡Y otra cosa! He cambiado mi nombre de usuario y mi biografía. No deben buscarme más como ViolettVader, si no como paustttiles.
¡Nos vemos en el siguiente capítulo!
EL NOMBRE ETHAN HA SIDO REEMPLAZADO POR JAKE EL 01/12/16.
