Capitulo 3

-Ya tranquilo, no quiero que te lastimes. Valdrían unas cuantas monedas en algún puerto.

Dijo el oji-azul mirándolo con cinismo.

-No me vendería ni por todo el oro de cortes, del cual poseo tres piezas.

Le juro Joey y se callo al darse cuenta de lo que había dicho abriendo sus ojos por la metida de pata que acaba de cometer.

-¿Tres? Gracias pro el dato cachorro-Se rió Seto dándole una suave palmada en la mejilla, antes de inclinarse y atrapar los jugosos labios entre los de el, tomando por sorpresa al rubio pirata.

-Maldito cabron.

Jadeo Joey cuando sus labios fueron liberados, dejando caer la cabeza sobre las almohadas derrotado.

Seto sonrió robándole otro beso, que dejo nuevamente sin aliento a el bello rubio.

-Te matare tan lenta y dolorosamente que rogaras piedad.

Le juro Joey cuando recupero el aliento después del segundo beso.

-Quizás cachorro, tal vez algún día me mates, pero hoy eres tu el que esta en mis manos.

Le sonrió maliciosamente el castaño pirata, acariciando con sus impertinentes manos los pequeños pezones del pecho plano y firme del rubio.

Ante esa acción Joey volteo el rostro sonrojado, provocando que el cabello rubio cubriera sus ruborizadas mejillas.

Al ver esa imagen tan adorable Seto no pudo resistir la tentación y se inclino besando las sonrojadas mejillas.

-Maldito pervertido.

Le dijo Joey serrando los ojos con fuerzas y aun sintiendo sus mejillas arder por la vergüenza.

-No.

Fue la simple respuesta de Seto mas interesado en seguir su recorrido de besos desde la mejilla asta los labios del rubio.

-Eres un pervertido de...

Pero al voltear el rostro para verlo y decírselo de frente fue Joey mismo quien choco con los labios de Seto. Y aunque el movimiento tomo desprevenido a Seto este ni corto ni perezoso se apresuro a cooperar gustoso con el beso.

-¿Dónde había aprendido a besar ese pirata? ¿En el cielo? Por que besa como los mismo ángeles.

Pensó Joey sonrojado.

Seto soltó los deliciosos labios, observando con deleite al hermoso doncel rubio.

Joey aparto la mirada aun lado apenado, mientras sus hábiles manos que le valían el nombre de manos rápidas se sacaban poco a poco de las ataduras. Pero Seto vio el movimiento de las ataduras y las apretó de nuevo.

-No cachorro, aun no.

-Mal nacido-Gruño Joey mirando las cuerdas que ataban sus manos-Me lastiman-Se quejo falsamente moviendo sus manos.

-Te lastimas tu solo al forcejear tanto con las ataduras, si te estuvieras quieto, no te lastimaban.

-Es tu culpa soy un doncel, no de vistes amararme en primer lugar.

Dijo Joey mirando con desafiante soberbia a los ojos azules del castaño.

-Si no te hubiese amarado, estarías intentando golpearme.

Le dijo Seto tranquilamente, recorriendo con sus manos los costados del rubio.

-Deja de toquetearme descarado.

Le ordeno Joey apenado.

-¿Por qué habría de obedecerte cachorro?

-Por que aun doncel no se le discute.

Joey sabia que era un tonto argumento, pero fue lo primero que se le ocurrió.

Seto no pudo contener una franca y sonora carcajada ante el comentario.

-A donceles inocentes y delicados como mi pequeño primo Yugi tal vez, pero a donceles como tu, cachorro, que os defended a tiros no.

Dijo Seto acostándose completamente sobre el rubio.

-Oye me aplastas.

Se quejo Joey, mientras volvía con disimulo a tratar de soltarse de las amaras.

Seto se incorporo quedando a orcadajas sobre Joey, con cada una de sus rodillas aun lado de las caderas del rubio. Con sus manos, recorrió el pecho del rubio, pasando pro el vientre asta detenerse en la cintura.

-Yo que tu no me intentaría desatar.

Le advirtió el castaño fríamente.

Joey se detuvo sorprendido, pues había tratado de soltarse con disimulo y no entendía como el otro pirata lo había notado.

-Quita tus manos de hay.

Le ordeno sonrojado al ver donde tenia Kaiba sus manos.

-No quiero y por cierto cuando mueves tus manos, tu cuerpo tiembla.

Le sonrió el castaño de medio lado.

-¿Mi cuerpo tiembla?

Repitió Joey confundido.

-Sí.

-¿En serio?

Pregunto Joey mirándolo receloso sin creérselo.

-Mueve tus manos para que veas.

Por primera vez Joey hizo caso a las ordenes del otro pirata moviendo con suavidad sus manos. Y al hacerlo noto por primera vez en su vida, como su cuerpo se movía ligeramente también.

-¿Vez?

-She nunca me había dado cuenta.

Dijo y si no se llevo las manos atrás de su rubia cabeza fue por que las tenia atadas.

-No le prestas la debida atención a tu cuerpo.

Le sonrió Seto inclinándose para lamer provocativamente el vientre del rubio. Ante ese gesto Joey contuvo el aliento sorprendido.

-No tengo tiempo para dedicarle a mi cuerpo ahí muchas cosas que robar y sabotear como para perder mi tiempo en algo tan superficial como mi cuerpo. Y deja de chuparme que no soy caramelo.

Le ordeno y si no se sonrojo mas fue por que ya era imposible.

Seto lo ignoro lamiendo provocativamente desde el vientre asta los labios.

-¿Realmente quieres que te deje?

Le pregunto luego de lamer los labios del rubio de forma sensual.

-Si maldito pervertido.

Dijo Joey nervioso, nunca nadie había sobrevivido lo suficiente después de verlo en fachas menores, como para tocarlo.

-¿En serio?

Le volvió a preguntar Seto besándole el cuello suavemente para después besarlo profundamente en los labios.

El beso dejo a Joey momentáneamente incapacitado de hablar o de pensar, cosa que aprovecho Seto para seguir acariciando y regodeándose en ese hermoso cuerpo a placer, asta llegar al suave miembro del rubio, el cual tomo entre sus manos, acariciándolo levemente, apenas tocándolo.

-¿Te suelto?

Le pregunto en un sensual susurro al oído.

Joey negó con la cabeza instintivamente incapaz de decir palabras coherentes, solo tratando de recuperar su cordura, que con las carisias del castaño pirata se había lanzado pro la borda del barco.

-Eso pensé.

Sonrió Seto, pues ya tenia al hermoso rubio a su merced, el mismo había pedido no ser soltado.

-Yo..e...to...ma...ro...

De la boca de Joey no salía nada coherente, pro mas que el rubio se esforzaba, por recordar que le tenia que decir al pirata.

Seto sonrió de forma superiora, besando el níveo cuello, bajando lentamente hasta los pezones, atrapando uno entre sus dientes y mordiéndolo con algo de fuerza pero sin herirlo, mientras jalaba suavemente el otro con sus dedos.

Joey soltó un grito excitado al sentir las carisias en sus sensibles pezones, serrando los ojos impactado como una bofetada pro la oleada de placer.

-Yo.... por los siete mares mas.

Fue todo lo coherente que se vio capas de decir tratando de soltar sus manos, el también quería tocar al castaño.

Seto sonrió mirándolo, antes de acariciar con sus manos las rodillas del rubio, antes de comenzar a subir por estas y sus muslos de forma torturantemente lenta.

Joey ante esa acción gimió desesperado moviendo su cabeza frenéticamente de un lado a otro inundado por las sensaciones, mientras sus manos casi rompían las cuerdas por la presión que les ejercía para soltarse.

Seto tomo las muñecas del rubio evitando que se lastimara mas y aplastándoselas contra la cama, mientras le daba un profundo beso en los labios. Joey correspondió al beso como una verdadera fiera, luchando con la otra lengua pro el dominio del beso.

Seto abandono los suaves y apetitosos labios del rubio solo para hacerlo enloquecer y se paso a su vientre, el cual beso y lamió a gusto.

Joey jadeo frustrado por la suspensión del beso y volvió a luchar con sus ataduras mientras Seto besaba su vientre.

-Suéltame-Dijo tratando de encontrar su respiración-Por favor-añadió usando una palabra escasa en su vocabulario.

-Aun no.

Le susurro Seto, antes de introducir su lengua en el ombligo del rubio, lamiéndolo lujurosiamente y robándole mas gemidos al rubio, antes de bajar asía su entrepierna, la cual primero masajeo con la manos.

Los jadeos de Joey iban cada vez mas en aumento, mientras su cuerpo se estremecía de pasión bajo el toque de Seto y de su boca solo salían gemidos apasionados e incoherentes.

Seto se incorporo frente a Joey y empezó a despojarse con calma de sus ropas.

Joey lo observo fijamente con la boca seca ante tan majestuosa ropa.

-Suéltame.

Le termino por rogar el rubio.

Seto siguió ignorando sus ruegos, mientras ya con el torso al descubierto comenzó a despojarse de las botas y de los pantalones.

-Por las pelotas del Kraken suéltame.

Se quejo Joey peleando con sus ataduras, el también quería tocar.

Seto al fin quedo completamente desnudo. Joey quedo impresionado no solo por el perfecto y fuerte cuerpo si no también por el enorme y bien dotado miembro, que el castaño le puso a pocos centímetros de su rostro.

Seto rozo con su miembro la suave mejilla antes de alejarse un poco.

-Quizás no quieras... y lo mejor será que me vaya y te deje aquí, con tu virtud segura, cachorro.

-Te matare, juro por los siete mares que te matare si me dejas así.

Dijo Joey y en su voz y en sus ojos se podía ver que hablaba completamente en serio.

-Oh... ¿Entonces quieres que siga?

Pregunto Seto provocativamente volviéndose a acercar acariciándole la barbilla con su miembro. Joey lo miro con rabia antes de responderle.

-No te dejare humillarme-Dijo empezando a recobrar la cordura.-Soy tu prisionero así que as lo que se te pegue la gana.-Dijo el rubio con el orgullo herido, su primera vez y resultaba que le gustaba tan poco a su amante que este no se lo tomaba en serio.

-Eso es algo tentador entonces are lo que quiera.

Sonrió Seto macabramente, retirándose, para ubicarse entre las piernas del rubio y soltándole las ataduras de los tobillos, con firmeza puso cada uno a un lado de su cintura y lo penetro de un empeñon. Nada mas penetrarlo y oír su grito Seto se dio cuenta de la virginidad que acaba de profanar.

Joey estuvo seguro de que su grito se tubo que oír asta en el ultimo rincón de los siete mares, pero no lo pudo evitar, pues le había dolido como una puñalada con un hiero caliente, así como tampoco pudo reprimir las lagrimas.

En otra persona a Seto no le hubiesen conmovido esas lagrimas, pero verlas en los ojos de cachorro rubio, le provoco, un fuerte remordimiento, acompañado por algo que el pirata solo había sentido con otras dos personas, su primo Yugi y su desaparecido hermanito Mokuba.

Y con una delicadeza que no tubo para penetrarlo, salió del interior del rubio, produciendo el menor daño posible, mientras el rubio dejaba escapar un suave sollozo.

-Lo siento cachorro. No me imagine que fueras virgen-Se disculpo Seto en un susurro en el oído del hermoso rubio-Te juro que la próxima vez te recompensare y disfrutaras tanto que no te dolerá.-Le juro, abrasándolo contra su pecho, mientras le quitaba las amaras de las manos.

Joey no se movió, la verdad le dolía demasiado para hacerlo y poco a poco con su llanto que cesaba, sus ojos se serraron, llevándolo aun reparador sueño.

Seto beso los labios del durmiente, con algo de remordimiento, prometiéndose a si mismo que la próxima vez su cachorro su lo disfrutaría de principio a fin.

***

Por otro lado cuando Ryu llego al puerto de Royal Zicket se encontró con la sorpresa de que Yami y el perla negra ya estaban ahí.

No pudo evitar contarle todo a Yami ante las preguntas directas de este y nada contento reacciono el capitán al enterarse de la maniobra de su hermano adoptivo.

-Ese tonto, la brújula de Seto Sparow lo descubrirá de inmediato.

Había maldecido Yami.

-Si queremos recuperar a nuestro Joey y a Duke en el raro caso de que este vivo, mas nos vale tener algo con que negociar.

Había gruñido Yami antes de ordenar a los piratas.

-Rumbo a Port Royal.

-¿A Port Royal?

Pregunto Noa Kaiba mirándolo estrañado.

-¿A que diablo?

Pregunto el peliverde.

-A Secuestrar a Yugi Motu el primo consentido de Seto Sparow.

-¿No seria mejor secuestrar a Mokuba Sparow el hermano pequeño de Seto?

Pregunto Ryu.

-Mokuba Sparow, lleva mas de 8 meses desaparecido se le da por muerto.

Fue la sencilla respuesta que le dio Yami a Noa y a Ryu su terceros al mando, luego de Joey.

Noa asintió recordando ese detalle, al igual que Ryu, quien ya corría asía las velas, para soltarlas, así que sin dudar un segundo mas Noa fue a darle las intrusiones a Marik quien estaba al timón.

Continuara...