Hola a todos lectores, de nuevo yo con otra actualización para este fic que espero que les guste.
Me quiero pedirles disculpas por el gran retraso de esta actualización, que se debe a falta de inspiración. No podía hacer que quedase bien así que lo rehíce varias veces, pero nada; finalmente quedo mejor que al principio y supe que si lo leía de nuevo seguramente lo reescribiría así que me decidí a publicarlo.
Como hubo mucho drama hasta ahora decidí hacer un capitulo feliz, por así decirlo.
Como siempre Ben 10 no me pertenece, sino a Man Of Action.
/*-Conflictos Internos-*/*Capitulo 3*/
Gwen
"Al menos lo más difícil ya paso, eso espero"
"Pero y ahora que"
Después de la dura confrontación por la que pasaron, sobrevino la calma. El silencio se hizo presente en la habitación.
Se limitaron a comer su almuerzo. Sentados, con la espalda apoyada contra una pared, uno al lado del otro.
Todo salió bien o al menos estaban en un buen camino, la paz en ese silencio era prueba más que suficiente. Pero también empezaba cargarse con algo más: incomodidad.
"Tres años y solo pudimos compartir ¿qué? Pensándolo bien compartimos mucho. Ufff"
"No era lo que esperaba"
"Jugar al pool, charlar acerca de… lo que sea, pero que sea una conversación interesante. Eso hubiera estado genial ¡¿Acaso es mucho pedir?!"
"(Suspiro)"
"Practicar juntos estaría bien, combate con armas, mano a mano, en equipo. Lo que sea."
"Incluso jugaría a los sumos golpeadores con tal de hacer algo."
"Sumos golpeadores."
"No puedo creer que pensase eso"
"A Ben ni siquiera le deben interesar"
"O tal vez si"
"Es un hecho que los hombres nunca maduran y menos el"
"JA JA JA JA JA Ja Ja Ja Ja ja ja ja ja"
Por su parte el joven Tennyson estaba feliz después de todo lo que paso. Se había reencontrado con su prima y mejor amiga Gwen, pudo enfrentar a sus fantasmas y lo mejor de todo es que ella no había cambiado en nada. Que todo por lo que seguramente atravesó durante el tiempo que estuvieron aparte no la afecto; eso es mentira. Ella es lo suficientemente fuerte como para sobreponerse a lo que sea que enfrente, como siempre lo hizo.
Desde pequeña había mostrado esa virtud y Ben lo aprendió a las malas, en su primer verano juntos a los diez años.
Ben siempre había sido un bromista inescrupuloso y estando la mayor parte del día viajando en una anticuado Camper, con solo su abuelo y una niña insoportable como compañía decidió elegir el blanco de sus bromas; claro que ya sabemos quién fue.
Comenzó con los CD's que Gwen había traído para escuchar en su diskman o en su defecto en la Notebook que sus padres le habían regalado. Al principio solo intercambio dos discos de sus respectivos estuches.
A la noche, después de cenar y antes de dormir a Gwen le encantaba escuchar sus canciones siempre siguiendo siempre el mismo orden que Ben ya conocía. Él se sentó y espero ver el resultado de su obra. Cuando ella retiro el CD del estuche, lo miro confundida, luego enojada. Rápidamente lo acomodo en el estuche correspondiente, busco el adecuado y lo reprodujo en su computadora.
Ben había estado observando desde la alcoba que compartían en un intento de contener las risas fallando miserablemente pero por suerte tapó su cara con una almohada y nadie se dio cuenta. En ese momento solo podía pensar en volver a cambiar los CD's de nuevo para ver qué pasaría. Así lo hizo, bueno casi.
Al otro día se repetía la misma escena: después de comer, Gwen fue a revisar sus colección de música, para encontrar de nuevo que estaba el disco que buscaba no estaba es el estuche. Ahora ella ya no creía que fuese una coincidencia, no era desordenada para cometer semejante error dos veces. Reviso los demás estuches y vio como todos estaban cambiados.
Ben ya no pudo contener más las risas, que salieron a borbotones. Entre risas y un estómago que comenzaba doler le dijo:
-y yo pensaba que tú eras la más lista de los dos; parece que no ¿eh? JA JA JA JA JA-
Las risas ahora eran más fuertes. Gwen sintió como su cara empezaba a enrojecerse por el enojo tomando casi el mismo color que su cabello. Su furia también subió de tono. Tomo lo primero que pudo alcanzar y se lo arrojo a Ben. Lo que había tirado fue una de las novelas que estaba leyendo, que fue a parar de lleno en el rostro del bromista.
Gwen rápidamente volvió a la alcoba, tomo algo y regreso hasta donde estaba su primo, que estaba agarrándose la nariz con las manos.
-oh dios mío Ben, déjame ver eso-
-sabes, no era para tanto. Acaso no ti-
(clic)
Luego de eso Ben se quedó unos segundo sin poder enfocar nada a cusa del flash. Cuando pudo ver mejor lo que tenía adelante era una sonriente niña pelirroja con una cámara digital mostrándole la última foto que había sacado.
-y yo que pensaba que Rudolph no existía (tono sarcástico). Y para que quede claro sr. Gracioso, Nada ni nadie se mete con Gwendolyn Tennyson-
Eso era todo, Ben se lanzó contra su prima. Ambos niños comenzaron a pelear a todo pulmón hasta que el abuelo volvió a revisarlos por los gritos que escucho.
-¡Niños! ¿Qué está pasando aquí?-
-¡El empezó!-
-¡Ella empezó!-
A partir de ese momento en adelante los dos primos se vieron envueltos en un ida y vuelto de bromas, cargadas y chistes.
Eventualmente esto se volvió aburrido, mentira. Dejaron de pelear entre sí cuando en una de sus batallas de comida lograron manchar el parabrisas delantero con salsa para burritos al mismo tiempo que el abuelo estaba conduciendo. El viejo Camper salió violentamente despedido de la carretera por el susto que sufrió el abuelo Max. Casi habían volcado. El anciano estuvo tan enojado que no les dirigió la palabra por quince minutos. Cuando volvió a hablar los castigo retirándoles el dinero de su mesada por tres semanas, haciendo todos los quehaceres domésticos por dos y retirándoles toda forma de entretenimiento hasta que no escribieran dos mil veces "no debo pelear con mi prim ". Por si eso no fuera poco tuvieron que cocinar y comer todas las extrañas recetas a base de insectos por tres días en cada una de las comidas. No hace falta decir que nunca más pelearon en frente de su abuelo.
A pesar de que dejaron de jugarse bromas mutuamente, la competitividad que desarrollaron durante ese periodo, sobrevivió.
Cada vez que visitaban un lugar, justo antes de irse, liberaban al pequeño diablo bromista que llevaban dentro para que se divierta un poco. La competencia ahora giraba en torno a quien podía realizar más diabluras antes de irse.
El recuerdo más memorable de esta infantil competencia se dio en uno de los días más caluroso, cuando visitaron Maine.
Habían ido a buscar un helado. Cuando estaban volviendo vieron un auto estacionado con una botella encima del techo, en la acera contraria. La calle estaba desierta, después de todo era una tarde para estar adentro con el aire acondicionado.
-Apuesto a que puedo derribar esa botella desde aquí-
Dijo Ben tomando una pelota de beisbol con la que habían estado jugando.
-Claro que no-
El niño tuvo otra idea. Arrojo la pelota a Gwen y levanto una piedra del suelo.
-El que pueda tirar esa botella se queda con los dos helados-
Ella lo pensó un momento.
-A la cuenta de tres-
Ambos gritaron al mismo tiempo.
-¡Tres!-
Arrojaron los proyectiles contra la pobre botella pero ninguno acertó, no al menos contra su objetivo.
Crack. El sonido de los vidrios laterales del auto rompiéndose. Inmediatamente la alarma del auto empezó a sonar. Sin embargo los dos niños ya habían desaparecido.
Corrieron tan rápido como pudieron hasta el camper y entraron sin aliento estampando la puerta detrás de sí.
Adentro los recibió el abuelo.
-¿Pensé que habían ido por un helado?¿qué paso?-
-Si…-
(silencio)
-Pero lo que Ben quiere decir es que fuimos por el helado y no había del que buscábamos entonces volvimos.- (pausa) -Jugando una carrera-
-Es cierto-
Max les dirigió una mirada sospechosa a los dos, pero al ver que se estaban llevando bien decidió darles el beneficio de la duda. Sobrevivieron y también guardaron el secreto, el primero que compartían a espaladas del anciano.
El solo recordar hacia que una sonrisa se dibujara en su boca. Volteo para ver a Gwen, que estaba algo incómoda.
-¿pasa algo?-
-Nada. Solo creí que cuando nos volviésemos a ver tendríamos algo más de que charlar, ya sabes-
-Sí, te entiendo. No sé, solo hablemos de cualquier cosa-
"¡Vamos! Alguna idea ¡ya!"
-¿Los tíos Carl y Sandra?¿cómo están?-
-Están bien. Hace unos meses terminaron con las el tratamiento para retirar la tandenita, pero todavía necesitan chequeos periódicos para controlar su estado-
Los padres de Gwen y Ben al tener un parentesco tan cercano con los jóvenes plomeros estuvieron en el primer grupo de civiles en ser evacuado de la Tierra, antes de que se conformase oficialmente la U.P.P.O. y que la guerra se declarase pero después de que los conflictos interplanetarios fuesen serios.
Los padres de Gwen fueron evacuados a Augstaka (hogar de los Highbreed) mientras que los de Ben a Petropia (hogar de los petrosapiens). El planeta cristal fue el primero en dar la bienvenida a los humanos evacuados. afortunadamente este planeta tenía una composición atmosférica adecuada para albergar vida humana , evitando algunos problemas de terraformación, además era muy resistente a los ataques enemigos gracias a la tandenita. Pero también su principal problema. Lo que nadie había tomado en cuenta debido a todos los conflictos inminentes, fueron los niveles de micro cristales del duro material presente en el aire producidos por el desgaste natural. Una prolongada exposición a esta atmosfera causaba acumulación de tandenita en el sistema circulatorio y respiratorio, lo que provocaba laceraciones en los órganos internos que iban aumentando con el paso del tiempo.
El tratamiento consiste en trasplante para los órganos con daños severos, drogas para recubrir cada fragmento evitando más cortes y un tipo especial de diálisis para limpiar la sangre. Además de medicación para fortalecer y regenerar cada parte afectada.
Lo peor de todo es que para extraer todo el material dañino se necesita mucho tiempo, y en el caso de los señores Tennyson les tomo dos años para obtener el alta de los cuales los primeros siete meses fueron los peores: malestar general, dolores de cabeza, cansancio, desmayos, pérdida de peso, sangrado nasal y vómitos con sangre. Una enfermedad bastante cruel y desgastante.
-Me alegro…-
Este solo fue el comienzo de una seguidilla de intentos para iniciar una conversación, que terminaron de la mismo manera, en un silencio incómodo.
El ruido de los cubiertos cesa, para que el silencio ahora sea sepulcral.
"(suspiro)"
"Mejor reviso mi horario"
-Mmhhh-
-¿Qué paso?-
-Tengo una reunión hoy a las 18. Ya era hora de que me dieran una misión, no me gusta estar sin hacer nada. También deberías revisar-
-Pero me dijeron que tenía el día libre-
Ambos fijaron la mirada en el otro, seriamente. Una batalla de voluntad se libraba entre los dos para saber quién apartaría primero la mirada. Los segundo pasaron. Ninguno movió un musculo ni tampoco hizo señal alguna de debilidad. No importa quien tenía razón, solo quien podía vencer al otro.
Gwen endureció su mirada, su primo la imito.
-Sabes que tienes que hacerlo-
-Tengo el día libre-
Como el concurso no iba a ningún lada, Gwen jugo su mejor carta. Levanto las cejas, bajo la cara, conservando la mirada hacia arriba y frunció su boca. Una perfecta y tierna carita de perro.
-Por favor ¿Si?-
Ben solo pudo trabar sus mandíbula. Cerro sus ojos y bajo su cabeza en señal de derrota.
"¡Gane! ^u^"
-Esa cara debiera ser ilegal…-
Con una falsa inocencia y mucha alegría, Gwen empezó a pinchar la cara de su primo con el dedo índice mientras él revisaba su horario.
-Vamos-
-No-
-Decilo-
-No-
-Pero si yo gane-
-Lo voy a admitirlo el día que el infierno se congele-
Ella levanto su mano cubierta con una aura azul intenso lista para lanzar un hechizo.
-Eso se pude soluci-
-También tengo una reunión hoy a las 18. En la sala número tres; después vas a tener que decirme donde queda-
-Mejor vamos juntos. Parece que nos van a asignar la misma misión-
-Genial-
-Maravilloso-
Ben
"Hace mucho que no la molesto. Vamos a divertirnos"
-Al fin voy a tener refuerzos útiles-
-¡¿ Perdón?!-
-Te disculpo-
-¿Qué te hace pensar que yo y mi equipo somos apoyo?-
-Por favor. Soy Ben 10 yo recibo refuerzos, jamás los doy-
-Idiota-
-Engreída-
-Necio-
-Bruja-
-Fenómeno-
-Nerd-
-Perdedor-
-Tonta-
-Tonto-
Miradas furiosas se cruzaron, solo para relejarse inmediatamente y hacer sonar unas fuertes risas.
Gwen se levantó del piso y tomo las dos bandejas vacías dirigiéndose a la puerta. Ben la siguió para despedirse.
-Voy a venir a buscarte a las 17:30, así que estate listo-
-Señor, si Señor-
Dijo Ben en un tono jocoso poniéndose firme, con los brazos pegados al cuerpo.
-Ja ja. Que maduro-
-Vamos Gwen-
-Está bien, está bien. 17:30. No te olvides, nos vemos-
El abrió la puerta y ella se fue.
Sin más que hacer y con varias horas libres hasta la reunión, Ben decidió dormir hasta entonces, ya que salir a recorrer la base equivale a un alud de preguntas y muestras de admiración que se tornan muy, pero muy molestas.
"Por ahora no estoy de humor para soportar el martirio de la fama. Mañana será, espero".
Y con ese último pensamiento el joven teniente comenzó a dormir.
Gwen
Gwen recorrió el interminable pasillo blanco de los dormitorios hasta llegar al ascensor; lo tomo. Una vez en la planta baja fue devuelta a la cafetería a entregar la bandejas vacías. En cuanto las dejo, se dio cuenta que no había ruido. Rápidamente miro su reloj y se dio cuenta que hace cinco minutos que debía haber empezado las practicas con su equipo.
Inmediatamente comenzó a correr lo más rápido que pudo hasta la sala de simulación virtual donde el resto de la escuadra debía de estar esperándola.
Nunca había llegado tarde, nunca desde que empezaron a trabajar juntos hace más de un año. Jamás había roto su rutina(a excepción de las misiones): levantarse, desayunar, entrenar, almorzar, prácticas de escuadra, libertad o realizar patrullajes hasta la noche o incluso de noche.
"Maldito seas Ben"
Cuando Gwen llego a la sala de simulación estaba completamente agitada, jadeando para recuperar el aliento.
-No puedo creerlo-
Una voz femenina pero gruesa dijo en un tono de sorpresa, seriedad y un poco de enojo.
-¿Qué cosa Jix?¿que nuestra líder llegue tarde o que Dop gane una apuesta?
Esta vez la voz era de un hombre pero tenía eco y hablaba arrastrando las palabras, casi sin pausa entre una y otra.
-Dop, definitivamente Dop-
Dop estaba a punto de responder cuando fue interrumpida.
-Podemos dejar esto aquí-
Dijo otra voz femenina interviniendo con la charla frívola que iba en aras aumentar la pena que Gwen ya estaba sintiendo.
-Ya perdimos suficiente tiempo-
Dijo la joven humana dirigiéndose a Gwen. Se acercó y toco su hombro inclinados levemente para que pueda oírla.
-Me debes una-
-Sí, sí, sí. No hace falta que lo digas. En la cena les voy a contar todo-
-Es lo único que pido-
Dirigiéndose a todos la capitana comenzó a hablar.
-Llegue tarde y fue por una buena razón, la cual voy a compartir a la hora de la comida. Así que aclarado eso vamos directo a los negocios.
Hoy tenemos tres simulaciones así que tenemos mucho trabajo por delante. Vamos.-
El resto de la escuadra se puso firme y todos respondieron.
-Señor, si señor-
Así todo el grupo se adentró en la cámara de simulación para iniciar las prácticas de infiltración.
La sala de entrenamiento es un enorme lugar completamente gris, donde es casi imposible distinguir las paredes o incluso el techo del suelo. Este es el principal problema al que se enfrentan los soldados las primeras veces que participan de estos entrenamientos. Es muy confuso el no poder encontrar un punto en el cual enfocarse porque es como si todo el lugar fuese una esfera en la cual se está flotando hasta que comienza la simulación.
Solo unos segundo después de que se ingresa en la cámara comienza a cargarse la simulación o si no está precargada se despliega una terminal holográfica para seleccionar las condiciones de la simulación.
Esta invaluable herramienta de entrenamiento permite recrear cualquier lugar, su geografía, flora, fauna, clima y condiciones del tiempo; así como los enemigos a los que se enfrentan. Cada uno de estos aspectos se puede cargar manualmente, configúralos en una memoria extraíble y luego ingresarlos o elegir algunas de las miles de opciones que traen cargada de fábrica.
Gwen cargo una tarjeta de memoria y simulación comenzó.
Varias horas después
Al finalizar la sesión de practica eran cerca de 17:00.
-Buen trabajo todos. Recuerden que tenemos una reunión dentro de una hora así que nos veremos allí. Rompan filas-
Sin más que decir la capitana dio la espalda a su escuadra y enfilo hacia su habitación. Jix la alcanzo en largas dos zancadas .
-Y bien ¿Qué paso? Es muy raro que faltes a la cafetería y aún más raro todavía que llegues tarde ¿con quién estuviste?-
Jix mantuvo una sonrisa pícara esperando que le respondan
-En la cena les voy a contar todo-
-Vamos no seas así Gwen, decime-
-No-
-Podes confiar en mi-
-ketei-
-No pude escucharte y lo sabes-
-KE TEI-
-¿ke tei?-
-Que te importa-
Inmediatamente lanzo un hechizo de levitación sobre sí misma y escapo a toda prisa porque si esta Tetramand la atrapaba iba a hacerla sufrir.
Jix quedo con la boca abierta y completamente furiosa. Entrecerró los ojos prometiendo venganza.
-Me las vas a pagar-
Mientas tanto la capitana llego a su habitación. Entro y tomo una ducha antes de volver a salir para buscar a Ben.
Cuando llego a la puerta llamo. Nadie contesto. Abrió la puerta, que no estaba bloqueada.
Al ingresar encontró a Ben en su cama durmiendo.
"es una pena que tenga que despertarlo"
Se acero a él. Lo intento levantar tacando su hombro; ben se dio vuelta para evitarla entre balbuceos indescifrables. Gwen creo un haz de luz brillante enfocado a su cara. El teniente tomo sus sabanas y se tapó la cabeza, acurrucándose sobre si mismo.
-Son las cinco y treinta cinco. Levántate-
-Noooooo-
-Si-
-No-
-Sabes lo que ahora va a pasar-
-…-
Gwen levanto sus dedos índice y mayor. Los bajo rápidamente y el cuerpo de Ben hizo lo mismo dando un golpe seco contra el piso. El joven se puso de pie con los ojos apenas abiertos quedando de pie a poca distancia de su prima.
Vistos de esta manera se podía apreciar que la muchacha era ligeramente más alta que su primo. Lo cual había sido siempre uno de los martirios de Ben.
-Ya me levante. Vamos-
-Espero que no pienses ir así. Al menos cámbiate la ropa-
-Bien-
Ben comenzó a desvestirse pero se detuvo inmediatamente. No pida mover un musculo, estaba paralizado.
-Muy gracioso sr. Bromista. Te espero afuera-
Cuando Gwen se marchó el encantamiento se desvaneció.
Luego de unos minutos Ben salió. Ella reviso que su uniforme estuviese bien acomodado y partieron.
A medida que seguía su camino hacia la sala podían escuchar murmullos alrededor de ellos. Los soldados, mecánicos y todo aquel con el que se encontraban los señalaban y hablaban por lo bajo.
Acostumbrado a este trato, Ben mantuvo una expresión calmada, serena e imponente; la cual solo saber dar alguien que ha visto demasiadas batallas difíciles. A su lado Gwen lo imito. Tratando de verse lo más profesional posible.
"sigue siendo el mismo, pero al mismo tiempo a cambio mucho"
Ambos llegar a la sala de reuniones. Fueron recibidos por el resto de sus respectivos equipos así como Stevenson y Beckenbauer. El coronel comenzó a hablar.
-Bien. ahora que estamos todos vamos comenzar a discutir esta misión-
