"La Mansión de los Cerezos"
Me presenté a la cita aún sabiendo que la pasaría mal con mi padre. Haruka estaba allí, con esa sonrisa encantadora y yo tuve que fingir estaba molesta pues quién podría enfadarse con esa niña tan tierna.
"¿De qué hablas?" dijo ella cuando yo terminé de reprocharle el cómo me abandonó "Terminó la clase y me despedí de ti… dijiste que te quedarías un rato más porque no querías ir a casa…"
"No lo recuerdo" balbuceé
No le di más importancia, estaba últimamente tan tensa, que bien mi mente podría estarme jugando malas pasadas. Comenzó la clase y por largo rato bailamos sintiéndonos en otro mundo.
"Quiero pedirte un favor" comencé a decirle
"Dime"
"¿Posarías para mí?" ella me miró extrañada pero accedió, después de todo que le quedaba si yo le daba clases de baile gratis "Vas a bailar como un profesional muy pronto" la animé "Ahora siéntate y no te muevas, quiero recordar cada detalle de tu hermoso rostro"
"¿De mi qué?" sonrió y me ruboricé
"De ti…" corregí
"Bien" sonriendo se sentó en un rincón de aquella enorme habitación
Haruka tenía un toque de tristeza en su mirada, sus gestos eran tiernos y aún infantiles pero sin duda sus ojos eran lo más hermoso que hubiera visto. No terminamos el dibujo ese día pero yo sabía sería imposible pintar esas perlas en una tarde.
"Y si mañana hacemos algo diferente"
"Como qué" sonreí
"Podemos ir allá arriba" me señaló la casita del árbol "Y te mostraré las estrellas… aunque no lo creas me gusta mucho la astronomía y soy una experta…"
"No" conteste apresuradamente "No puedo" y vi con pesar que su expresión era de decepción. No es que no me agradara el cosmos, es que mi pavor a las alturas era demasiado y sólo superable por la furia de mi padre.
"Te veo entonces pasado mañana" me besó en la mejilla
Su beso se sintió extraño. Sus labios estaban fríos pero su aliento tan cálido, no podría explicar lo que ella causó en mí y mucho menos el cómo fue ese beso. Para cuando reaccioné ella ya se había ido
Después de una semana la vida parecía un poco mejor y yo extrañamente me sentía muy feliz. Hasta hacía mis tareas y es que estar con Haruka hacía que hubiera magia hasta en lo más tedioso, que un mal día tuviera un toque de esperanza y al final me di cuenta que me estaba enamorando de ella
"¿Por qué ya ni me hablas?" me preguntó mi amiga Yuri
"No he tenido tiempo… he estado castigada…"
"Como si eso detuviera a Michiru Kaioh para salir, vamos tu papá ni lo nota ¿Qué te pasa? ¿Ya no somos amigas?"
"No, no es eso" sonreí "Es que conocí a alguien muy especial…"
"¡Tienes novio!" gritó a todo pulmón haciendo que la mitad del alumnado volteara a vernos "Es genial, debes presentármelo…"
"No somos novios" renegué "Y un día te lo presentaré…" yo sabía que eso no sucedería pues sería tanto como decirle que yo no era lo que ella creía. Después vería cómo escapar del lío, ahora debía ir con Haruka
"Te traje una florecita que me encontré" me recibió con esa hermosa sonrisa que siempre iluminaba mi vida "¿Crees que ya pueda bailar bien?"
"No" tomé la flor y la olí, me pregunté si esa niña se daría cuenta lo especial que era "Voy a dibujar una huellas en el piso y tú las seguirás ¿Estamos?"
"Suena sencillo" y mientras ella intentaba seguir las pisadas yo la dibujaba. Pronto se aburrió de bailar sola y fue hasta mí para pedirme la siguiente pieza. Me causó mucha gracia, no sólo parecía un chico sino que se portaba como uno "Solo una pieza madame" me pidió
"Una y nada más" sonreí y tomé su mano
Me sentía en las nubes, me había tomado de la cintura y ahora dábamos vueltas por todo el salón. Por fin nos quedamos quietas, ella reía y yo veía sus ojos celestiales. No sé que me pasó por la cabeza, sólo pensaba en cuánto anhelaba esos labios. La besé, se sintió tan extraño, esos labios siempre fríos sabían a miel, su aroma se impregnó en mi ser y la calidez de su sonrisa se inyectó en mi sistema. Mi sangre burbujeó, quería saciar la pasión que ese destello de amor desató, seguí besándola y ella por un momento correspondió pero luego…
"Lo siento" se separó de mí y salió huyendo "lo siento" decía escapando
"¡Haruka!" pero no pude detenerla, la perdí de vista en el jardín "Demonios" grité "Por qué fui tan tonta"
Asistí al día siguiente a nuestra cita pero ella no estaba. La esperé largas horas hasta que anocheció. Comencé a llorar, quería que ella regresara, quería ir y buscarla pero ni siquiera tenía idea de dónde hacerlo. Cuando salí de la casa lloviznaba, recorrí las calles lentamente. A cada paso escuchaba me llamaban, imaginaba que llegaba con uno de sus tiernos detalles y me decía que lamentaba su tardanza… que me decía me amaba…
"¡Dónde has estado!" gritó mi padre
"En ningún lado" bramé "Déjame tranquila" y me encerré en mi habitación
Cerraba mis ojos y soñaba con ella, veía esas perlas mágicas que me llevaban al edén. La extrañaba, la amaba y es que a los catorce años parece extraño estar segura de algo, la explicación más sensata se llama hormonas pero yo sentía algo más que atracción por ella. Yo sería capaz de morir por Haruka.
"Señorita Kaioh" me reprendió mi profesora, estaba tan distraída "¿La respuesta?"
"No lo sé" contesté con desdén
"¿No hizo su tarea?" cerré mi cuaderno y contesté
"No profesora"
"¿Puedo saber la razón?"
"No, porque no la hay" y ella siguió con su clase como si yo nunca hubiera dicho nada.
Fue la semana más triste de mi vida. A pesar que iba todas las tarde esperando ella apareciera nunca sucedía, pero yo no perdía la ilusión. Me sentaba allí a esperarla, obligaba a mi mente a evocar su recuerdo para plasmarlo en ese bello dibujo. Quizá sólo tendría esa imagen para recordarla.
La vida se volvió pesada, ya no tenía mucho sentido nada de lo que hacía. Y no entendí por qué ella no volvió, de alguna manera supuse que ella también sentía algo distinto por mí, quizá por la manera en que me veía, quizá sólo lo imaginé para no sentirme tan sola. No, no lo imaginé, en sus ojos había amor y si recordaba bien ella me devolvió el beso ¡Continuó con el beso!
"Me llamaron de la escuela" me dijo mi padre una tarde
"¿Y?" contesté arrogantemente
Mi semana terminó muy mal. Odié a mi profesora pues ella pudo guardar silencio. Odié a mi padre por creer que con violencia podía arreglar mi torcida vida. Odié a mis falsos amigos que sólo tenía por fingir ser normal. Me odié a mi misma por besarla y la odié a ella por irse sin decirme adiós.
"Ni siquiera me diste la oportunidad de decirte que te amo" y una lágrima se me escapó, a esas siguieron más hasta que ya no pude controlar mi llanto
"Buen día clase" susurró mi profesora "Sus tareas en mi escritorio por favor"
Le llevé la mía y con rabia la aventé a la mesa. La mujer me vio con soberbia no iba a permitir rabietas de niña.
"No debió decirle" mascullé
"Si la pasaste mal no fue mi culpa" susurró "Debiste pensarlo mejor antes de cometer tantos errores…"
"¿Jamás se equivocó cuando era joven?" y ella me sonrió como si me dijera que no
Cuando la clase de pintura llegó yo me sentí aún peor. Mi tarea era ella, me había quedado tan bien que el sólo ver su imagen hacia yo llorara. La mostré a la clase y expliqué la técnica que usé y mil tecnicismos que debíamos saber
"¿Por qué a él?" me preguntó el profesor
"Porque tiene unos ojos muy expresivos… los ojos son la ventana al alma" mascullé
Shiro me pidió me quedara después de clase. Estaba muy preocupado por mí, pues mi repentino cambio de actitud lo tenía alarmado. Hasta cierto punto creí que él sólo exageraba pero luego llegó a ese punto delicado que nunca permití a nadie tocar: mi madre
"Desde que ella falleció estás irreconocible, no es tu altanería de la última semana sino el constante peligro en que te pones… Es como si ya nada te importara"
"No venga con sus charlas baratas de profesor de cuarta" bramé furiosa "ni siquiera estudió para profesor, tomó un curso de pintura y por eso nos da clases"
"Sé que estás muy enojada pero no debes ir por la vida desquitando tu frustración con los demás… menos con las personas que te apreciamos…" iba a contestarle como merecía pero el director y mi profesora acaban de llegar
"Aquí estas Shiro" se rió mi regordete y calvo director "La junta está por empezar…" me miró con hastío, él me odiaba y la única razón era porque su hija le confesó me amaba. Yo ni siquiera le hablaba a la chiquilla. Ah pero claro, cuando esas cosas pasan debe haber un culpable
"¿Qué es?" tartamudeó mi profesora observando la pintura "De dónde sacaste eso" gritó sujetándome con furia de los brazos "Dímelo"
"Es un amigo" balbuceé
"¿Pasa algo?" le interrogó el director y yo hubiera preferido me soltara pues me estaba lastimando
"Nada" se salió del salón tan pálida que el director tuvo que ir tras ella
"¿Y ahora?" se rió Shiro "Después platicamos Michiru, pero piénsalo, tal vez te hace falta un amigo con quién platicar… y yo con gusto te escucharé"
"Gracias" como si quisiera platicar con mi profesor de arte
Fin de semana, llovía y yo estaba en esa casona vieja esperándola. Mi mirada se perdió en la vista que la ventana me proporcionaba, qué mágicos eran los cerezos en esa época del año. Le había dejado un par de notas pero tal parecía nadie se presentó pues siempre estaban donde yo las dejaba. Me senté en el piso con mis piernas recogidas y la cabeza entre mis rodillas. Comencé a llorar.
"No llores" escuché la voz de Haruka y prácticamente me lancé a sus brazos. La abracé con fuerza mientras lloraba desesperadamente "ya no llores" susurró
"Nunca me vuelvas a hacer esto" comencé a golpear su pecho "nunca me dejes" lloraba
"Lo lamento" besó mi frente "Te traje un obsequio" me tomó entre sus brazos
"Estás mojada, Haruka estás empapada"
"Y como no, lloraste sobre mí" se rió "Nunca creí que una muchachita tan menudita como tú tuviera tantas lágrimas… ¿Acaso eres noventa por ciento lágrimas y diez por ciento huesos y carne?"
"Tonta" me fingí enfadada pero la verdad era que no podía dejar de llorar "Te amo" dije sin más y me abracé con fuerza a ella "Te amo Haruka"
Nos quedamos largo rato abrazadas hasta que recordé ella estaba mojada, me apresuré a ofrecerle mi suéter y ella frunció el ceño
"Es otro pretexto para que me desnude" me sonrojé "Y luego quién es la tonta" estalló en carcajadas
"Por qué no habías venido… Dónde te metiste"
"Mi padre" comenzó a tartamudear "Me peleé en la escuela y me suspendieron" tartamudeaba nerviosa "Entonces él me encerró…" se sacudió el cabello con violencia "Te extrañaba tanto" se aferró a mí, estaba tan asustada "Pero practiqué y creo ya bailo mejor" se levantó y me ofreció ayuda para que también yo me incorporara
Y en efecto bailaba mucho mejor, apenas sus pies tocaban el piso. Nos deslizábamos sobre el viento, no bailábamos sino que flotábamos. Sonreí y sin pensarlo mucho besé esos labios. Ella contestó al gesto
"No es fácil" se separó de mí "Tú sabes que estas relaciones no son bien vistas, lamento mucho haberme asustado tanto el otro día pero no quisiera que te pasara algo malo…"
"No te preocupes" la besé de nuevo "Te prometo que estaremos bien"
"Te tengo un obsequio pies ligeros" se quitó la pequeña cadenita que tenía puesta "Mi abuela me la dio cuando yo era muy niña… me dijo que cuando encontrara al amor de mi vida debía dársela… y jurarle amor eterno"
"¿Es algo así como una petición para que sea tu novia?" Haruka se rascó la cabeza y terminó por afirmar "¿Me ayudas?" me volteé y recogí mi cabello para que ella pudiera maniobrar.
Era muy hermosa, tenía un pequeño dije en forma de ángel, mejor dicho, la mitad de un ángel pues la otra la llevaba ella. Atrás estaba grabada la inicial T
"¿De qué es la T?"
"De Tenoh" sonrió "¿Quieres ir mañana a ver las estrellas?"
"¿Y si te digo que me da pavor las alturas no te reirás de mí?"
"No" y soltó una gran carcajada "Bueno sí" volvió a reír "Es que la primera vez que nos vimos trepaste con una agilidad increíble…"
"Porque era más el miedo a mi padre y él me iba a dar una buena paliza cuando lo llamaran de la escuela…"
"No debería ser malo contigo" frunció el ceño molesta "Yo jamás le haría daño a un angelito, es inhumano…"
"No es malo" sonreí "es sólo que desde… desde lo de mi mamá que es diferente" bajé la mirada
"No te pongas triste niña linda" me tomó del mentó y me guió hasta sus labios "Te amo y ahora yo cuidaré de ti…"
NOTAS FINALES:
Hola a todos!!! Los he tenido un poco olvidados pero les alegrará saber que tengo ya en la mira nuevas historia que pronto publicaré, conforme termine las que tengo empezadas ajajaja. Espero que se pasaran muy lindo estas fiestas, que el 2009 les traiga mucha dicha, felicidad, el amor, dinero o lo que más deseen ¡Vivan intensamente! A todos agradezco su preocupación por mí, si estuve un poco mal este tiempo pero parece que ya las cosas van mejor. Lo que hace el estrés. Se les agradece que estén al pendiente de mí y las historias, sin ustedes esto sólo sería nada ;)
Y ahora contestando algunas preguntas:
Capitan Kaede-kun Ya por fin actualicé, sé que los tenía algo abandonados. Y ella no es floja y Mentirosa, es práctica :P
Fierainquieta Muchas gracias por tus comentarios, espero te la pasaras increíble y este año te vaya de maravilla.
ARYAM-TENOU: Gracias por tus buenos deseos aparte que la inspiración no me deje agregaría que el trabajo se vaya!!! Y yo pueda tener más tiempo libre =)
Dragon Herat: ¿Loco? Ack que mal jajaja NTC sip la neta es que esta vez me excedí pero me alegra que te gustaba. Ok tus dudas no pienso contestarla, no es mala onda pero disfrutarás más así la historia además que de repente tengo una idea clara de cómo va ir al historia pero al día siguiente cambia ;) Y no, nos chafas, bastante buenas me encantó lo del poder sobrenatural. A ver veamos sobre la duda que sí puedo contestar: Michiru está contado la historia que le sucedió… es decir todo esto ya pasó jajaja creo que la respueta tampoco fue muy clara
Santana: ¬¬ ¿Acaso adivinas? Sí, algo tuvo que ver el papá de Haruka con lo del brazo, la historia es un poco compleja con respecto a la realción padre – hija pero tus deducciones son acertadas. Sobre la respuesta a los desmayos de Michiru te adelanto que ella tenía ya problemas desde que murió su madre y eso afectó mucho su estado de ánimo y su manera de ver el mundo, por allí van sus desmayos.
Malkav: Hola!!! Okys eso creo, sí, si vieras que feliz nos hace saber que alguien le gusta lo que hacemos, además que es formidable leer comentario, opiniones, ideas y en fin hasta te surgen nuevas o decides cambiar un poco la idea original porque la sugerencia de alguno es mucho mejor que lo que tú habías pensado… ;)
Ian. Hola pues no te voy a decir qué es Haruka, de eso va la historia así que adivina jajaja… Oh sí es difícil tener catorce años, creo que entre los trece y los dieciséis es la peor época de nuestra existencia ( y a veces la mejor)
